La expulsión de los acadianos —también conocida como la Deportación de los acadianos, la Gran Agitación, la Gran Expulsión, la Gran Deportación ( et La déportation des Acadiens)— fue el genocidio y limpieza étnica realizado por el Imperio británico contra los acadianos de la región de Acadia (que son las actuales provincias marítimas canadienses de Nueva Escocia, Nuevo Brunswick y la Isla del Príncipe Eduardo) en plena descomposición del Virreinato de Nueva Francia. La expulsión (1755-1764) tuvo lugar durante la Guerra franco-india (el teatro norteamericano de la Guerra de los Siete Años)<ref>Este conflicto también se conoce como Anglo French Rivalry of 1749–63" y War of British Conquest.</ref> y fue parte de la campaña militar británica en contra de Nueva Francia. Inicialmente, los británicos deportaron a los acadianos a las Trece Colonias, y más adelante en 1758 trasladaron a más acadianos a Gran Bretaña y a Francia. En total, de los que vivían en la región, aproximadamente fueron deportados.Stephen White calculated the number of Acadians in 1755 (ver: Stephen White. The True Number of Acadians. In Rene Gilles-LeBlanc. Du Grand Derangement a la Deportation. pp. 21-56.

Luego del asedio británico de Port Royal en 1710, el Tratado de Utrecht de 1713 permitió a los acadianos conservar la posesión de sus tierras. No obstante, durante los siguientes cuarenta y cinco años, los acadianos se rehusaron a firmar un juramento de lealtad incondicional a Gran Bretaña. En ese mismo periodo, también participaron en varias operaciones militares en contra de los británicos, y mantuvieron líneas de suministros hacia las fortalezas francesas de Luisburgo y el Fuerte Beauséjour. Como resultado de esto, los británicos buscaron la forma de eliminar cualquier amenaza militar futura que puedan presentar los acadianos y eliminar las líneas de suministro que les proveían a Luisburgo al expulsarlos de la zona.

Sin realizar ningún tipo de distinción entre los acadianos que se habían mantenido neutrales y aquellos que resistieron la ocupación de Acadia, el gobernador británico Charles Lawrence y el Consejo de Nueva Escocia ordenaron su deportación.El oficial británico John Winslow hizo conocer su preocupación ante las autoridades de que el gobierno no estaba haciendo una distinción entre los acadianos que se rebelaron contra los británicos y los que no. En la primera fase de deportaciones, los acadianos fueron enviados a otras colonias británicas. Durante la segunda fase, fueron deportados a Gran Bretaña y Francia, desde donde emigraron a Luisiana. En un principio los acadianos huyeron a las colonias francófonas como Canadá, la parte no colonizada de Acadia, Isle Saint-Jean e Île Royale. Durante la segunda fase de la expulsión, estos acadianos fueron encarcelados o deportados.

A lo largo del proceso de expulsión, los acadianos y la Confederación Wabanaki continuaron una guerra de guerrillas en contra de los británicos en respuesta a la continúa agresión británica desde 1744 (véase Guerra del Rey Jorge y la Guerra del Padre Le Loutre).

Aparte de que los británicos consiguieron sus objetivos militares de derrotar a Luisburgo y debilitar las milicias Mi'kmaq y acadianas, el resultado de la expulsión fue la devastación de una población principalmente civil y la economía de la región. Miles de acadianos murieron en las deportaciones, principalmente debido a enfermedades o ahogados cuando algunos barcos se perdían.

El 11 de julio de 1764, el gobierno británico emitió una orden que permitía a los acadianos regresar legalmente a los territorios británicos, siempre y cuando hicieran un juramento de lealtad incondicional a la Corona británica.

El poeta estadounidense Henry Wadsworth Longfellow inmortalizó el evento histórico en su poema sobre las penurias sufridas por el personaje Evangeline, el cual fue popular e hizo muy conocida la expulsión. Según el historiador acadiano Maurice Basque, la historia de Evangeline continúa influyendo los relatos históricos sobre la deportación, poniendo énfasis en los acadianos neutrales y alejando el mismo de quienes resistieron al imperio británico.Maurice Basque. "Atlantic Realities, Acadian Identities, Arcadian Dreams", In Ried and Savoie (eds) Shaping An Agenda for Atlantic Canada, Fernwood Press. 2011. p. 66.

Contexto histórico Después de que los británicos obtuvieran el control de Acadia en 1713, los acadianos se opusieron a firmar un juramento de lealtad a la Corona británica para convertirse en sujetos británicos. En lugar de esto, negociaron un juramento en el cual prometieron neutralidad. Algunos acadianos se mantuvieron neutrales y se negaron a firmar un juramento incondicional. La dificultad fue en parte religiosa, ya que los monarcas británicos eran la cabeza de la Iglesia de Inglaterra que es protestante y los acadianos eran católicos. También estaban preocupados de que al firmar el juramento esto obligaría a los hombres acadianos a luchar en contra de Francia en alguna guerra, y que eso sería percibido por sus vecinos micmac como un reconocimiento de las pretensiones territoriales británicas en Acadia, poniendo a las localidades acadianas en riesgo de ser atacadas por los micmac.Reid, John. Nova Scotia: A Pocket History, Fernwood Publishing. 2009. p. 49.

Guerra franco-india

thumb|Charles Lawrence En 1753, tropas francesas de Canadá marcharon al sur y tomaron y fortificaron el valle del río Ohio. El Reino Unido protestó la invasión y reclamó Ohio para sí mismo. El 28 de mayo de 1754, la guerra comenzó con la batalla de Jumonville Glen. El Alférez francés de Jumonville y un tercio de su escolta fueron matados por una patrulla británica liderada por George Washington. En respuesta, franceses e indios derrotaron a los británicos en la batalla del Fuerte Necesidad. Washington perdió un tercio de sus fuerzas y se rindió. Las tropas del mayor general Edward Braddock fueron derrotadas en la batalla de Monogahela, y las tropas de William Johnson detuvieron a los franceses en su avance sobre el lago George.

En Acadia, el principal objetivo de los británicos era el derrotar las fortificaciones francesas en Beausejour y Louisbourg y prevenir futuros ataques de la Confederación Wabanaki, los franceses y los acadianos en la frontera norte de Nueva Inglaterra. (Hubo una larga historia de estos ataques desde Acadia; véanse las campañas de la costa noreste de 1688, 1703, 1723, 1724, 1745, 1746, 1747.). Los británicos vieron la lealtad de los acadianos a los franceses y a la confederación Wabanaki como una amenaza militar. La guerra del Padre Le Loutre había creado las condiciones para una guerra total; los civiles británicos no se habían salvado y, como vieron el gobernador Charles Lawrence y el Consejo de Nueva Escocia, los civiles acadianos habían proporcionado inteligencia, santuario y apoyo logístico, mientras que otros habían luchado contra los británicos. Durante la guerra de Le Loutre, para proteger a los colonos británicos de los ataques a lo largo de la antigua frontera de Nueva Inglaterra y Acadia, el río Kennebec, los británicos construyeron Fort Halifax (Winslow), Fort Shirley (Dresden, antiguamente Frankfurt) y Fort Western (Augusta). Después de la captura británica de Beausejour, el plan para la captura de Luisburgo incluía el bloqueo del comercio hacia la fortaleza para debilitarla y, de esa manera, limitar la capacidad de los franceses de proveer suministros a los micmac en su guerra contra los británicos. Según el historiador Stephen Patterson, más que ningún otro factor —incluida la masiva ofensiva que finalmente obligó a Luisburgo a rendirse— los problemas de suministros pusieron fin al poderío francés en la región. Lawrence se dio cuenta de que podía reducir la amenaza militar y debilitar a la fortaleza deportando a los acadianos, cortando así el flujo de suministros al fuerte. Durante la expulsión, el oficial francés Charles Deschamps de Boishébert lideró a los micmac y los acadianos en una guerra de guerrillas en contra de los británicos.John Gorham. The Far Reaches of Empire: War In Nova Scotia (1710–1760). University of Oklahoma Press. 2008. p. 177-206. Según los libros contables de Luisburgo, a finales de 1756 los franceses habían entregado suministros a unos 700 indígenas. Entre 1756 hasta la caída de Luisburgo en 1758, los franceses hicieron pagos regulares al jefe Jean-Baptiste Cope y a otros indígenas a cambio de cueros cabelludos de británicos.

Campañas de deportación británicas Bahía de Fundy 300px|thumb|left|Grand-Pré: Deportación de los acadianos. La primera ola de deportaciones comenzó el 10 de agosto de 1755, con la Campaña de la Bahía de Fundy durante la Guerra franco-india. Los británicos ordenaron la expulsión de los acadianos después de la batalla de Fort Beausejour (1755). La campaña comenzó en Chigneto y rápidamente se trasladó a Grand-Pré, Piziquid (Falmouth/Windsor, Nueva Escocia) y finalmente a Annapolis Royal.

El 17 de noviembre de 1755, 700 soldados al mando de George Scott, atacaron veinte casas en Memramcook, arrestaron a los acadianos que quedaban y mataron doscientas cabezas de ganado para privar a los franceses de suministros. Los acadianos trataron de escapar de la expulsión huyendo hacia los ríos Saint John y Petitcodiac, y al Miramichi en Nueva Brunswick. Los británicos sacaron a los acadianos de esas áreas en las posteriores campañas del río Petitcodiac, del río Saint John y del golfo de San Lorenzo en 1758. thumb |right|Charles Deschamps de Boishébert et de Raffetot

Los acadianos y micnac resistieron en la región de Chignecto y salieron victoriosos en la batalla de Petitcodiac (1755). En la primavera de 1756, un grupo que salió a recolectar madera desde el Fuerte Monckton (anteriormente Fuerte Gaspareaux) fueron emboscados y les arrancaron el cuero cabelludo.Webster as cited by bluepete, p. 371 En abril de 1757, el mismo grupo de acadianos y micmac asaltaron el Fuerte Edward y el Fuerte Cumberland, cerca del actual Jolicure, Nuevo Brunswick, matando y arrancado el cuero cabelludo de dos hombres y tomando dos prisioneros. El 20 de julio de 1757, los micmac mataron a 23 y capturaron a dos de los soldados de Gorham en las afueras de Fuerte Cumberland. En marzo de 1758, cuarenta acadianos y micmac atacaron a una goleta en el Fuerte Cumberland y mataron a su capitán y a dos marineros. En el invierno de 1759, los micmac emboscaron a cinco soldados británicos que se encontraban patrullando mientras cruzaban un río cerca de Fuerte Cumberland. Se les arrancó el cuero cabelludo y sus cuerpos fueron mutilados según era la tradición de la lucha fronteriza. En la noche del 4 de abril de 1759, un grupo de acadianos y franceses en canoas capturaron un transporte. Al amanecer atacaron el buque Moncton y lo persiguieron durante cuatro horas hacia la bahía de Fundy. Aunque el Moncton escapó, un miembro de su tripulación falleció y dos resultaron heridos.

En septiembre de 1756, un grupo de 100 acadianos emboscaron a un grupo de trece soldados que estaban trabajando fuera del Fuerte Edward en Piziquid. Siete fueron tomados como prisioneros y seis se escaparon al fuerte.Boston Evening Post. 18 de octubre de 1756. p. 2. En abril de 1757, un grupo de guerrilleros acadianos y micmac saquearon un almacén cerca de Fuerte Edward, matando a trece soldados británicos, tomaron las provisiones que pudieron cargar y prendieron fuego al edificio. Días después, los mismos guerrilleros asaltaron el Fuerte Cumberland. Para noviembre de 1756, el oficial francés Lotbiniere escribió sobre la dificultad a la que se enfrentaban para recapturar Fuerte Beausejour: «Los ingleses nos han privado de una gran ventaja al desplazar a las familias francesas que se habían asentado allí con sus diferentes plantaciones; nos obligarían a tener que crear nuevos asentamientos». thumb|left|Asalto a Lunenburg (1756)