thumb|270px|Familia menonita en Campeche, México.
Los menonitas de Rusia (en alemán: Russlandmennoniten) son un grupo de menonitas establecidos en el Imperio ruso como resultado de la invitación a poblar que les hiciera la emperatriz o zarina Catalina II "La Grande" de Rusia, principalmente en Nueva Rusia (actual Ucrania) y la región del Volga.
Los ancestros de estos menonitas provenían de los Países Bajos y el norte de Alemania y, desde el , se habían radicado en el delta del río Vístula, Prusia Occidental (actual Polonia), en busca de una mayor tolerancia religiosa. Fue allí donde desarrollaron el plautdietsch (bajo alemán menonita), que luego llevaron a Rusia.
Tras un siglo viviendo en el Imperio ruso, el gobierno comenzó a implementar políticas de rusificación y la obligatoriedad del servicio militar, por lo que muchos menonitas empezaron a emigrar a países de las Américas (principalmente Canadá, desde donde más tarde emigrarían hacia diferentes países de América Latina).
Más tarde, durante la dictadura de Stalin, los alemanes étnicos de Rusia y los menonitas sufrieron la confiscación de todos sus bienes y fueron deportados a campos de concentración gulags ubicados en Siberia y Asia central, lo que produjo un genocidio. La población que estaba radicada en la actual Ucrania, fue sometida además a hambrunas forzadas (Holodomor).
El término "menonitas de Rusia" se refiere al lugar en donde residieron tras su salida de los Países Bajos y el norte de Alemania, y no a su herencia étnica.
Actualmente existen diversas comunidades de descendientes de menonitas de Rusia: en Alemania, México, Paraguay, Bolivia, Belice, Canadá, Argentina, Uruguay, Perú y Brasil. La cantidad de menonitas étnicos en cada país es difícil de precisar, pues las estadísticas también incluyen a los menonitas conversos, los cuales son de cualquier otra etnia y viven fuera de las colonias menonitas.
Los menonitas del Vístula (y más tarde de Rusia) no deben confundirse con los anabaptistas amish, aunque ambos grupos rechacen o limiten las comodidades modernas (ver diferencias debajo).
Historia
Entre los cristianos, las ideas de que el catolicismo era perfectible, ya que presentaba una gran cantidad de políticas emanadas desde la mera ideología o conveniencia de los hombres de su momento, y no necesariamente desde las revelaciones divinas (el Nuevo Testamento), empezaron a crecer y se materializaron en la figura protestante de Martín Lutero. En su momento, el protestantismo, que no pretendía dejar de ser católico, reclamaba cuestiones tan básicas como que las misas católicas pudieran darse en un idioma que la gente entendiera (se daban en latín aunque la gente no entendiera nada) y querían traducir la Biblia a los diversos idiomas de las naciones, algo a lo que se negaban los líderes de la Iglesia católica. Si bien con el correr de los siglos, la Iglesia católica acabó introduciendo varios de esos mismos cambios en su seno, ya hacía siglos que había provocado una gran pérdida de fieles, los cuales debieron iniciar el cristianismo protestante.
Otro de los reclamos de Lutero era que, a su entender, la Iglesia debía terminar con las "indulgencias" que otorgaba el Papa a cambio de dinero. La doctrina católica sostenía que, a través de esos honorarios pagados al Papa, se podía recibir la reducción de la pena en el purgatorio. De acuerdo a Lutero, esto representaba una corrupción inaceptable, mediante la cual cualquiera podía hacer la aberración más grande que total la tapaba con dinero. Por eso, Martín Lutero pegó en 1517 en la puerta de la Iglesia de Todos los Santos de la ciudad de Wittenberg, en Alemania, las que se conocieron como "Las noventa y cinco tesis", un cuestionamiento a la corrupción. Así, se podría decir que el protestantismo representó una revolución progresista en su tiempo dentro de lo que era el cristianismo de entonces.
Sin embargo, sus cuestionamientos no generaron una evolución de la Iglesia católica como él pretendía, sino un cisma, dado que la Iglesia católica no estaba de acuerdo en cambiar. Además, pronto surgieron más objeciones que las que planteaba Martín Lutero. Por ejemplo, Martín Lutero estaba de acuerdo con el bautismo infantil de la Iglesia católica. En cambio, en Suiza otros comenzaron a pensar que el verdadero valor del bautismo no se daría por imposición a un ser que aún carece de discernimiento respecto a la dimensión del bautismo en sí. Lo mejor, según ellos, sería bautizar a las personas cuando fueran mayores (18 años), momento en el cual elegirían a Cristo por convicción genuina. En otras palabras, su voluntad ya no estaría viciada y, por tanto, el bautismo tendría verdadero valor.
En Suiza se estaba llevando a cabo la Reforma propuesta por Lutero bajo el liderazgo de Ulrico Zuinglio y el ayuntamiento de Zúrich. Zuinglio era mucho más radical que Lutero en su programa de reformas. Lutero desechaba únicamente las doctrinas y prácticas de la Iglesia católica que eran abiertamente opuestas a la Biblia. Zuinglio, en cambio, estaba dispuesto a eliminar toda enseñanza y toda ceremonia que no estuviese expresamente fundada en las Sagradas Escrituras. Aun así, Conrad Grebel, Felix Manz y otros asociados de Zuinglio sintieron que la Reforma no estaba yendo lo suficientemente lejos,Christianitytoday.com por lo que propusieron además acabar con el impuesto del diezmo, la usura y el servicio militar, ya que así se entrenaba a la gente para provocar la guerra (lo que se opone a la no violencia predicada por Jesús). Algunos de ellos querían asimismo una iglesia totalmente autónoma, libre de la interferencia del gobierno, ya que la experiencia había demostrado que el poderío de los monarcas o reinos de entonces también influía en las políticas que tomara la Iglesia (generando todavía más corrupción que la denunciada por Lutero). Así, en 1525 surgieron, durante la Reforma protestante, los anabaptistas (nombre que hace referencia al bautismo). O sea, los que proponían que el bautismo fuera en la edad adulta, entre otras cosas. "Ana" significa "otra vez" en griego, es decir, bautizados otra vez. Se los llamó así en referencia a que estos suizos se volvieron a bautizar entre ellos para que el bautismo fuera por elección y por verdadera Fe en Cristo. Ese primer grupo de suizos que se separó de Zuinglio y se volvió a bautizar fue conocido como "Hermanos suizos" ().
Mientras se implantaba la Reforma protestante, estas ideas anabaptistas se extendieron pronto a los Países Bajos (especialmente Frisia y Flandes) y el norte de Alemania (Frisia oriental y Holstein). En los primeros tiempos, Menno Simons, originalmente un sacerdote católico, se enteró del movimiento anabaptista, los planteamientos le parecieron coherentes y entonces empezó a repensar su Fe. De hecho, comenzó a examinar nuevamente las Escrituras sin encontrar argumentos que sustentaran el bautismo infantil. Más aún, para Simons el pedobaptismo o bautismo de niños violentaba la sangre de Cristo, ya que gracias a su muerte se eliminaron todos los pecados del mundo, incluido el pecado original. La idea de bautizar a un niño para quitar el "pecado original" era por tanto un volver a empezar. En cambio, el bautismo como manifestación consciente de la fe (en la adultez), sería un compromiso individual de alejarse del pecado y de la vida mundana. De esta manera, liberaría al individuo de sus pecados personales. Menno Simons también tenía dudas en torno a la Transubstanciación, señalando que la Iglesia erraba con respecto a ese tema, ya que a eso sí se lo debía tomar en modo metafórico. Desde entonces, sus seguidores fueron conocidos al principio como los "seguidores de Menno" y luego simplemente como "menonitas".
Sin embargo, el clima de entonces distaba mucho del pluralismo religioso que hoy se vive en muchos países. Los anabaptistas fueron odiados tanto por los protestantes (que no querían hacer tantas reformas) como por la Iglesia católica (que no estaba dispuesta a hacer ninguna). Entonces, los llamaron la Reforma radical.
En los años posteriores a la muerte de Menno, el anabaptismo logró una gran difusión en los Países Bajos, y los anabaptistas sufrieron severas persecuciones y matanzas. Más tarde, varios de esos territorios quedaron bajo el dominio español (Países Bajos Españoles) y todo fue peor. Dado que la sede de la administración española se hallaba en Bruselas, fue sobre los anabaptistas flamencos que se ejerció la mayor persecución por parte de los católicos. Los seguidores de Menno sufrieron una brutal persecución a cargo del Duque de Alba Fernando Álvarez de Toledo y Pimentel, que intentó terminar con ellos torturándolos y matándolos, aun solo por la mera cuestión del bautismo. También se utilizaron la lapidación, el entierro prematuro (vivos), la quema en la hoguera y la decapitación. Estas persecuciones y matanzas llevaron a que en el (alrededor de 1530) varios grupos de menonitas de esas regiones de los Países Bajos y el norte de Alemania se trasladaran al delta del río Vístula, en Prusia Occidental (actual Polonia), lo que les permitió sobrevivir, a diferencia de la mayor parte de los menonitas que no emigraron. Y fue en Prusia donde desarrollaron su idioma, el plautdietsch, también conocido como bajo alemán menonita. Luego de arribar a Prusia, comenzaron a reemplazar gradualmente el idioma neerlandés y el frisón por el bajo alemán hablado en Prusia, mezclado con elementos de sus lenguas nativas. Los menonitas de origen holandés se unieron a los menonitas de otras partes de Alemania. Algunos pocos polacos se convirtieron menonitas y fueron asimilados por los menonitas del delta del Vístula.
En 1772, la mayor parte de las tierras menonitas en el área del Vístula en Prusia Occidental formaban parte del Reino de Prusia durante la primera de las particiones de Polonia. Federico Guillermo II de Prusia ascendió al trono en 1786 e impuso pesadas cuotas sobre los menonitas a cambio de la exención militar.
En Rusia
En 1763, Catalina II "La Grande" de Rusia emitió un Manifiesto invitando a los alemanes a colonizar Rusia, especialmente la región del río Volga. Por diversas razones, los alemanes respondieron al llamamiento en gran número, lo que dio origen a los alemanes del Volga (católicos y protestantes), el grupo más numeroso entre los alemanes de Rusia.
Más tarde, los menonitas radicados en la región del delta del Vístula, en Prusia, enviaron delegados para negociar una ampliación de ese Manifiesto y, en 1789, Pablo I, el príncipe heredero, firmó un nuevo acuerdo con los menonitas. La migración menonita desde Prusia a Rusia fue dirigida por los líderes menonitas Jacob Höppner y Johann Bartsch. El acuerdo consistía en que su territorio de asentamiento sería el noroeste del mar de Azov, el cual acababa de ser conquistado por el Imperio ruso al Imperio otomano en la guerra ruso-turca (1768-1774). Dicha región se llamó Nueva Rusia (actual Ucrania). Muchos de los menonitas en Prusia aceptaron la invitación y allí fundaron, en 1789, la primera colonia menonita de Nueva Rusia llamada colonia Chortitza, a orillas del río Dniéper. Una segunda colonia más grande, Molotschna, fue fundada en 1803, y luego siguieron las demás.
No mucho después, Chortitza llegó a ser denominada la "Vieja Colonia". Así, la expresión "Menonitas de la vieja colonia" (en alemán: Altkolonier-Mennoniten) se usa para referirse a los menonitas descendientes de los pobladores de Chortitza. Esta rama es la más estricta entre los menonitas de Rusia. Actualmente, sus descendientes radican en diversos países de América Latina.