Según la Biblia, el becerro de oro (עֵגֶּל הַזָהָב ‘ēggel hazāhāv) era una imagen de culto adorada en el Antiguo Israel como símbolo al dios nacional de Israel, Yahweh.

El Tanaj menciona dicha actividad como herencia de una tradición antigua y la condena enfáticamente como idolatría. La primera vez se menciona en Éxodo 32 cuando los israelitas salieron de Egipto. Se vuelve común en el Reino de Israel (Samaria) donde los reyes los emplazaban en la entrada de los Templos,1 Reyes 12:28 de hecho, el profeta Oseas menciona que una de las causas de la destrucción del Reino de Israel es la adoración al becerro de oro.Oseas 8

thumb|La adoración del becerro de oro. El pueblo celebra al ídolo bovino, mientras a la distancia, Moisés desciende del monte. Óleo de Nicolás Poussin, 1634.Pintura preservada y exhibida en la National Gallery de Londres: The Adoration of the Golden Calf. thumb|Relieve egipcio con el dios cananeo Ēl luchando con leones y observado por bovinos. Cuchillo de Gebel el-Arak, sur de Abidos, Egipto, c. 3300-3000 a.C. Louvre, París. thumb|Estatua de divinidad bovina egipcia llamada "Apis". Louvre, París. thumb|Solemne adoración del becerro de oro en una tarjeta de EE.UU. publicada en 1901. Esta estampa sugiere la participación de los levitas en el incidente idólatrico, por lo que no consta si se trata del relato con Moisés Éxodo 32,o en el ya establecido Reino de Israel.1 Reyes 12:26–30.

Imaginería bovina en la Antigüedad

El culto a toros y terneros era común a muchas culturas de la Antigüedad. En el Antiguo Egipto, de donde según el relato bíblico los hebreos habían recientemente partido, el culto rendido a Apis pudo haber servido como fuente de inspiración para el incidente del becerro de oro, de modo que el pueblo habría intentado reimplementarlo en el desierto; alternativamente, el Dios de Israel pudo haber sido asociado con una deidad bovina mediante un proceso de asimilación o sincretismo religioso.La evolución de los procesos de asimilación y sincretismo religioso es analizada en los escritos de Jean Perrot que se encuentran publicados en Jewish Art, Tel Aviv: Massadah, 1961, cols. 41-74. El culto era rendido a una variedad de deidades bovinas salvajes entre los vecinos tanto de los egipcios como de los hebreos; ello tenía lugar en el Oriente Próximo y en el Egeo, donde se adoraba al uro, ya sea como bovino lunar o como el animal simbólico de El.

De ello resulta la posibilidad de que los israelitas, o al menos algunos entre ellos, pudieran haber percibido una imagen bovina y relacionarla con Yahveh, más en términos de una figura simbólica, una que podría además haber sido ligada con el antiguo dios cananeo, El, contra el cual, en términos bíblicos, Jacob había luchado antes de ser renombrado Israel (pues según el texto bíblico, Israel es aquel que luchó con el ángel de Dios y los hombres, y venció).[Génesis 32:24-28].

El becerro de oro podría tener su prefiguración en la antigua escultura cananea del levante mediterráneo,Jean Perrot, Jewish Art, Tel Aviv: Massadah Press, 1961, cols. 41-74. o bien en la imaginería egipcia con influencias cananeas, siendo ejemplo de ello una escena tallada en el mango del cuchillo ceremonial de Gebel el-Arak (Abidos, Egipto), donde el dios cananeo El enfrenta dos leones y es observado por dos bovinos.Relieve tallado en un colmillo de hipopótamo; preservado en Museo del Louvre, París.

Además, dado que el becerro de oro fue hecho poco después que los hebreos habían partido de Egipto, existe la posibilidad de que el becerro de oro haya tenido su fuente de inspiración en algún otro ídolo bovino, entre los que destaca como candidato el egipcio toro Apis.James F. Discroll, "Golden Calf", Catholic Encyclopedia, Nueva York: Robert Appleton Company, 1909, vol. 6 (Consultado el 29 de julio de 2014).

James Discroll escribe que en general aceptada fue la visión de Filón de Alejandría y los Padres tempranos de la Iglesia, quienes percibían la adoración del becerro de oro como algo originario de Egipto. Sin embargo, agrega Discroll, resulta improbable que los hebreos hubiesen adoptado una divinidad egipcia como el dios que liberó al pueblo de Israel de la esclavitud en Egipto. Es por ello que los investigadores recientes tienden a ver el origen de la adoración del toro hebreo en las condiciones y el contexto de los israelitas como pueblo agricultor, pues para estos pueblos el toro era naturalmente un símbolo de fuerza y energía vital.James F. Discroll, "Golden Calf", Catholic Encyclopedia, 1909, vol. 6.

Texto bíblico miniaturadeimagen|The Worship of the Golden Calf (Filippino Lippi).

Éxodo Exodo 19 relata;16 Aconteció que al tercer día, cuando vino la mañana, vinieron truenos y relámpagos, y espesa nube sobre el monte, y sonido de bocina muy fuerte; y se estremeció todo el pueblo que estaba en el campamento. 17 Y Moisés sacó del campamento al pueblo para recibir a Dios; y se detuvieron al pie del monte. 18 Todo el monte Sinaí humeaba, porque Yahveh había descendido sobre él en fuego. 20 Y descendió Yahveh sobre el monte Sinaí, sobre la cumbre del monte; y llamó Yahveh Moisés a la cumbre del monte, y Moisés subió. 21 Y Yahveh dijo a Moisés: Desciende, ordena al pueblo que no traspase los límites para ver a Yahveh, porque caerá multitud de ellos.

Deuteronomio 5:22 añade: Estas palabras habló Yahveh a toda vuestra congregación en el monte, de en medio del fuego, de la nube y de la oscuridad, a gran voz; y no añadió más. Y las escribió en dos tablas de piedra, las cuales me dio a mí. 23 Y aconteció que cuando vosotros oísteis la voz de en medio de las tinieblas, y visteis al monte que ardía en fuego, vinisteis a mí, todos los príncipes de vuestras tribus, y vuestros ancianos, 24 y dijisteis: He aquí Yahveh nuestro Dios nos ha mostrado su gloria y su grandeza, y hemos oído su voz de en medio del fuego; hoy hemos visto que Yahveh habla al hombre, y este aún vive.

Al subir Moisés al Monte Sinaí para recibir los Diez Mandamientos, dejó solos a los israelitas durante cuarenta días y cuarenta noches (Éxodo 24:12-18).Éxodo 24:12-18 Aunque fueron liberados de la esclavitud en Egipto por Yahveh y teóricamente sabían acerca de Sus preceptos, estos desobedecieron.

Tiempo después, temiendo que Moisés no regresara, muchos de los acampados al pie del Sinaí exigieron a Aarón hacerles "dioses" a los que pudiesen ellos seguir (Éxodo 32:1)."Haznos dioses que vayan delante de nosotros" (Éxodo 32:1).

Aarón reunió entonces los aros de oro de los israelitas, construyó un becerro con el oro fundido y "ellos" que exigieron "dioses" declararon: "Israel, estos son tus dioses, que te sacaron de la tierra de Egipto" (Éxodo 32:4).Éxodo 32:4). La pluralidad de dioses invocados tomó sin embargo solo la forma de un único becerro de oro; se trataba por consiguiente de una pluralidad de dioses concentrada en una unidad idolátrica. Aarón construyó un altar delante del becerro y proclamó el día siguiente como un día festivo dedicado a Yahveh. Por ello el pueblo se levantó temprano al día siguiente y presentó ofrendas, comió y bebió, así como también se ocupó de regocijarse (Éxodo 32:6).Éxodo 32:6

Yahveh previno a Moisés que los israelitas habían rápidamente abandonado su sendero marcado, e indicó que iba a destruirlos, más iniciaría una gran nación solo a partir de Moisés. A raíz de ello, Moisés suplicó a Yahvéh que los perdonase, solo entonces "Yahveh desistió hacer el daño que Él dijo que haría a Su pueblo" (Éxodo 32:11-14).Éxodo 32:11-14

Moisés bajó del monte, pero al oír el jolgorio y percibir el becerro de oro, se enfureció, y sin poder contenerse, arrojó las dos Tablas del Testimonio (es decir, las tablas de piedra con el Decálogo), rompiéndolas. Seguidamente incineró el ídolo bovino, lo molió hasta hacerlo polvo, echó sus cenizas en agua y forzó a los israelitas a beber el polvo en agua. Arrepentido, Aarón admitió haber agrupado el oro y haberlo luego fundido, mas solo pudo llegar a decir que de ello "salió" un becerro.Para una discusión acerca del papel de Aarón en el incidente del becerro de oro, véase Baruch S. Davidson, "¿Fue Aarón responsable del becerro de oro?", Chabad, febrero de 2011.

Acto seguido, Moisés se paró delante del acceso al campamento y dijo: "Quien esté del lado de Yahveh, que venga conmigo." Y todos los hijos de Leví se agruparon junto a él. Moisés entonces les dijo: "Así dijo Yahveh, el Dios de Israel: Póngase cada uno la espada sobre el muslo, y pasad y repasad por el campamento de puerta en puerta, y matad cada uno a su hermano y a su amigo y a su vecino." Y los hijos de Leví hicieron conforme a la palabra de Moisés; y cayeron ese día tres mil hombres del pueblo (Éxodo 32:26-28).Éxodo 32:26-28

Éxodo 34 relata; Y Yahveh dijo a Moisés: Alísate dos tablas de piedra como las primeras, y escribiré sobre esas tablas las palabras que estaban en las tablas primeras que quebraste. 4 Y Moisés alisó dos tablas de piedra como las primeras; y se levantó de mañana y subió al monte Sinaí. 10 Y él contestó: He aquí, yo hago pacto delante de todo tu pueblo; haré maravillas que no han sido hechas en toda la tierra, ni en nación alguna,

1 Reyes 12

Según el relato bíblico de 1 Reyes 12:26–33, luego de haber establecido el norteño Reino de Israel, Jeroboam I consideró las prácticas sacrificiales de los israelitas.1 Reyes 12:26–33 Su inquietud era que los sacrificios se realizaban en Jerusalén, ciudad que en ese entonces formaba parte del sureño Reino de Judá, cosa que podría causar que los súbditos de Jeroboam se alineasen con su rival, el sureño rey Roboam. A fin de descentralizar la importancia del Templo de Jerusalén, Jeroboam emplazó dos becerros de oro, uno en Betel y el otro en Dan.1 Reyes 12:28–33. Los dos becerros de oro pudieron haber sido sustitutos de los querubines del Arca de la Alianza (Michel Coogan, A Brief Introduction to the Old Testament: The Hebrew Bible in Its Context, Oxford: Oxford University Press, 2009, p. 117).

Interpretación Para Simón Dubnow, el incidente relatado en Éxodo 32 constituye una transgresión respecto a lo ordenado por Yahvé.Manual de la historia judía, 1977, pp. 38-39. En relación con la condición de los israelitas antes de que la Ley haya sido otorgada provee el siguiente comentario:

Y, luego del otorgamiento de la Ley, comenta acerca del episodio del becerro de oro: