Síntesis Serie de televisión creada para el espacio televisivo cubano "Aventuras" emitida a través del canal Cubavisión en el año 1993 en la franja horaria de 7:30 p. m. - 8:00 p. m. hora local de Cuba. La serie se formuló a partir de una obra literaria no culminada escrita por Chely Lima a finales de la década de los ochenta, posteriormente Alberto Serret le propuso realizar una adaptación para la televisión sin haberla concluido. Cuando el proyecto fue finalmente aceptado por el Instituto Cubano de Radio y Televisión (ICRT) se contó con la colaboración de la asesora dramatúrgica Iliana Prieto y el director José Luis Jiménez encargados de llevar a cabo la adaptación según los requerimientos del espacio televisivo anterior. Puesto que la novela de Chely Lima, en la cual se basó la serie, nunca llegó a ser publicada resulta imposible establecer la fidelidad de la serie con su homónimo literario; sin embargo, dadas las opiniones expresadas por el autor es evidente que se produjeron numerosas modificaciones debido, según parece, a los espectadores a los que estaba destinada y también al realismo científico dominante en la ciencia ficción de Cuba en esa época. A pesar de las adaptaciones, la serie contó con una complejidad argumental que no permitió que todos los niños y adolescentes la comprendieran. Hasta aproximadamente 2014 no existían en internet vídeos correspondientes a los capítulos de la serie, salvo la canción de apertura con el montaje de algunas escenas, hasta que finalmente por esa fecha se colgaron en varias páginas, no obstante, estos vídeos no abarcan la totalidad de la serie. Solamente se filmó una temporada de sesenta capítulos en los que cada uno tiene una duración aproximada de treinta minutos.

Título y motivo

El título de la obra es "Shiralad: el regreso de los dioses" y se trata de una serie de televisión que combina ciencia ficción y fantasía heroica. Entender el motivo del título, y por tanto también de la obra, resulta complicado sin acudir a otras fuentes: El título emerge, probablemente, de ciertas tesis que se han manejado acerca de que extraterrestres con aspecto humano llegaron a La Tierra hace aproximadamente unos 12 000 años y construyeron Tiahuanaco a modo de una red de construcciones tipo estación-observatorio. Posteriormente, la abandonaron, llevándose consigo todo resto de su civilización salvo los edificios que construyeron según los cánones de esa era. Los aborígenes, que por aquel entonces poblaban la zona, les consideraron DIOSES porque les vieron llegar del cielo en su nave espacial además de su avanzada tecnología. Tras la partida de los extraterrestres, los aborígenes transformaron los edificios en templos en los que adorarlos y aguardaron una segunda venida. Así, los aborígenes siguieron esperando el regreso de los que en su momento fueron considerados dioses. De aquí se comprende entonces que Shiralad podría ser el nombre en clave de La Tierra, que por una paradoja del espacio-tiempo se encontraría en la serie en la Edad Media, y el regreso de los dioses es la espera de los aborígenes por que volviesen los extraterrestres. La serie resultante de la adaptación de la novela que Chely Lima estaba escribiendo por entonces tal vez pretendía romper con el realismo socialista o científico imperante en la ciencia ficción cubana de la época. Esta historia se centraba principalmente en la amistad que desarrollaban Arejé y Nefertiti. La adaptación de la novela original estuvo en manos de Chely Lima, su autor, así como del escritor y guionista Alberto Serret, y de su director, José Luis Jiménez, y recibió aportaciones importantes de todos ellos, a más de las que pudiera provenir de Iliana Prieto, asesora dramatúrgica del ICRT que colaboró con el trabajo del equipo. La historia original fue cambiada; se eliminó la visita de Arah a una de las ciudades del planeta, se modificaron aspectos de la trama central, se crearon nuevas situaciones y se agregaron personajes más en consonancia con el tipo de horario en el que aparecería en pantalla y del espacio Aventuras, destinado a toda la familia y muy especialmente a espectadores infantiles y juveniles.

Notas de Chely Lima: "Un libro que produje en co-autoría con Alberto Serret, que compila historias de ambos y fue publicado en 1982, recoge un viejo cuento mío escrito a finales de los años 70, que es el que le da título al libro: Espacio abierto. En él ya aparece la situación de la nave de estudiantes de astronáutica que sufre un accidente grave y se dirige directo hacia el desastre. Esta situación pasa posteriormente a Shiralad, cuya primerísima versión se empieza a escribir a principios de los ochenta, posiblemente por la misma época en la que Espacio abierto sale a la luz. En 1986 se escriben los textos de la ópera-rock Violente (puesta en escena por primera vez en 1987), para la que tomo de Shiralad el tema de la nave espacial que tiene un accidente en el que sobrevive tan solo una astronauta, quien va a parar a un planeta ajeno y se ve involucrada sin quererlo en la suerte de sus habitantes. En realidad, no es una situación demasiado original dentro de la literatura, el cine o las series de CF de cualquier parte del mundo".

"Es imposible hablar de la serie Shiralad sin mencionar el excelente trabajo que llevó a cabo el equipo de producción liderado por José Luis Jiménez, quien tuvo que realizar los diversos capítulos en un momento de extrema escasez de recursos en el país. Ni Alberto Serret ni yo estábamos viviendo en la Isla cuando se estrenó la serie en la pantalla chica, pero pudimos estar presentes en algunas sesiones de grabación, y es de hacer notar la pasión y la inventiva con la que el equipo salvó obstáculos que parecían invencibles, creando escenografías y vestuarios que llevaron la dirección de arte del proyecto a un altísimo nivel de calidad".

Argumento La historia sigue dos líneas paralelas que se entrecruzan durante el desarrollo de la serie. Una de ellas va a tratar de la suerte de los nativos del planeta Shiralad y su convulsa situación sociopolítica, la otra sobre la búsqueda de la verdad, que se esconde tras el mito, de la primera visita de los dioses mansos por parte de Mercurio y Nefertiti.

El actual Dom (Rey) de Istajar, quien ocupa el sillón del poder, no ha podido tener descendencia masculina lo cual privaría a su clan de seguir gobernando la ciudad, por ello, decide convertir a su hija mayor en Domi (príncipe) e instruirla como guerrero. Por lo tanto, la Domti (princesa) Arejé se convierte en el Domi Arak quien posteriormente pasará a ser designado, por sus enemigos, como el falso Domi. Debe permanecer en secreto el verdadero sexo de Arak si el Dom desea legar el sillón del poder a su tribu, convirtiéndose así en el secreto mayor guardado ya que en caso de que se supiese, el jefe de otra de las tribus podría arrebatar el poder tras la muerte del Dom. Arak deberá cumplir una serie de misiones para convertirse en Domi. Para ello debe viajar a la cueva donde se oculta Drogo y en solitario matarla, esa es la gran prueba. Layla, que controla el destino de Shiralad, le muestra a Arak el lugar donde encontrar una espada poderosa que le permite matarla, sin embargo, ésta quedó rota cuando los azuritas mataron al primer Arak y es Mercurio es quien puede repararla . Al volver, Arak es investido Domi de Istajar en el Palacio y se declara el comienzo de las fiestas en honor a Hatri. Las siguientes misiones de Arak son: renovar la alianza con la ciudad de Asur para mantener la paz y el reino a salvo de la Ciudad Sagrada y realizar el rito del guerrero como señal de respeto a esta religión. Ahora bien, Atar de Brek, jefe de otra de las tribus que conforman Istajar desea obtener el sillón del poder. Para conseguirlo, se une al Parca quién le revela el secreto del sexo de Arak y le convence de promover una revolución. Tras estas buenas intenciones, realmente se esconde la ambición de la Ciudad Sagrada, y especialmente del Parca o Venerado de dominar Istajar. Cuando Arak se encuentra en la Ciudad Sagrada para terminar su rito de iniciación los acólitos le intentan envenenar. Es salvada por Cabila (sirviente de Arak) y su hijo (acólito de la religión). Tras muchas dificultades consiguen escapar. Después de haber huido van al encuentro de Nefertiti y Mercurio que están en los "Templos Olvidados". Allí, Nefertiti impone la corona a Arak por expreso deseo de Layla. Se desplazan hacia una zona donde crean un campamento militar para recuperar Istajar.

Una nave espacial sufre un accidente del cual salen ilesos una mujer (Nefertiti) y un robot antropomorfo (Mercurio). Tras el accidente, arriban a un planeta llamado Shiralad que se encuentra de forma muy parecida al planeta Tierra en la época del Medievo. Ambos son encontrados por los lugareños que les confunden primero con fugitivos por lo que son encerrados en una celda. Posteriormente son confundidos con dioses, otorgándoles el carácter de inmortales puesto que según comentan los nativos, ésta es la segunda vez que son visitados por los dioses. Esos dioses son denominados los Dioses Mansos por la buena voluntad que demostraron hacia los lugareños. Nefertiti llega junto a Arak a Istajar tras vencer a Drogo y recibe de manos de un comedor de cañalápiz un objeto extraño. Mientras Arak es investido Domi de Istajar, Nefertiti le propone a Mercurio que uniendo los datos de sus sueños (inspirados por Layla la hechicera del bosque, sin que ella lo supiera) y la llegada de este objeto, explorar "el mito de los Dioses Mansos" porque intuye que tras él se esconde una verdad que puede ayudarlos a regresar a su planeta. Unos días después se despiden de Arak (que debe viajar a Acsur) y junto a Ciantosu-nubu viajan al bosque en busca de un ermitaño Cloto que conoce a fondo el mito. Cloto, el ungido renegado convertido en ermitaño, les conmina a seguir un viaje que responda a su búsqueda. El ermitaño les describe un itinerario que deben seguir que sin saberlo, es Layla quien le guía para que lleve a Mercurio y Nefertiti hacia los sitios que ella desea. Primero visitan la Ciudad Sagrada donde se reúnen con Tanaubi (Vidente de la Ciudad Sagrada) para abrir el recinto secreto (centro energético) que funciona con energía telúrica. Después se dirigen hacia los Templos Olvidados solo con la compañía de Tanaubi y descubren toda la historia de los expedicionarios terrestres que allí se encontraban. Descubren además que utilizando el amuleto que les fue entregado pueden abrir el hangar donde está la nave para volver a La Tierra. Tras esto, Layla aparece y les pide un favor: ¡no abandonéis el planeta sin antes desconectar el centro energético o Shiralad estallaría por la acumulación de energía! Posteriormente, arriban Arak y sus acompañantes reuniéndose todos otra vez. Nefertiti toma una corona que Layla hace aparecer en el aire y se la impone a Arak indicándole que ella y sólo ella es la que debe gobernar en Istajar ya que así lo dispuso Layla, la protectora de Shiralad.

Personajes Por orden alfabético.

Protagonistas

ARAK ACTUAL O AREJÉ.