thumb|340px|Galeazas mediterráneas. Museo Naval de Madrid. La galeaza (del italiano galeazza, aumentativo de galea, galera) era una nave de guerra que combinaba características galera y de galeón, o de galera y otro buque pesado de vela. Fue desarrollada en el por venecianos y españoles, dándole uso los primeros en el Mediterráneo y los segundos mayormente en el Atlántico.
Se desarrollaron varios tipos de galeazas con distintos objetivos en mente. La república de Venecia creó la galeaza mediterránea durante sus guerras navales con el imperio otomano, pretendiendo con ellas tener una nave con más artillería que las galeras, mientras que los españoles crearon la galeaza atlántica para enfrentarse a la piratería francesa e inglesa, aprovechando los remos y velas para aventajar a naves exclusivamente de vela. Galeazas mediterráneas también fueron usadas por España en el Atlántico tras recibir adaptaciones.
Las galeazas tuvieron una gran variedad de resultados operativos, pero fueron adoptadas por varios países y pervivieron en diferentes tipos hasta el desarrollo de los galeones tardíos y de los posteriores navíos de línea. Fueron usadas por Venecia por última vez a mediados del .
Historia y características Las dimensiones tipo de una galeaza del podían ser 59 m de eslora, 9 m de manga y 3,35 m de calado, con un puntal de 6,5 m. Tenían cubierta corrida, por lo que los remeros iban a cubierto, no como en las galeras, en las que iban a la intemperie. Podían llevar unos 20 cañones y unos 30 pedreros. Llevaban hasta 32 remos por banda, y los remos podían llegar a tener 15 m de longitud, lo que exigía siete u ocho hombres por remo. Eran de proa redonda como las naos. La proporción de eslora a manga era menor que en las galeras, siendo de 6 a 1 e incluso de 5 a 1. thumb|300px|Grabado de una galeaza, 1906. Las galeazas de combate que participaron en Lepanto tenían 172 pies de eslora por 22 de manga. Llevaban un castillo a proa de forma semicircular y otro a popa con una caseta troncopiramidal. En estos castillos, así como en los espacios libres entre los remos, iban los cañones. Había galeazas que montaban 60 piezas de artillería entre bombardas, gruesos y medios cañones, culebrinas y pedreros. La mayoría de estas piezas iban emplazadas en los castillos de proa y popa y las restantes iban entre los bancos. Estos últimos eran pedreros, pues por su escasa longitud podían maniobrarse entre las bancadas. Las bordas de las galeazas estaban siempre terminadas por empavesadas con troneras por donde hacían fuego los arcabuceros y mosqueteros.
Con el fin de favorecer los efectos del timón, poco eficiente a causa de la gran eslora y poca manga de estas embarcaciones, armaban siempre dos remos (espadillas, uno por aleta). Aparejaban tres velas latinas que izaban entre los tres palos, trinquete, mayor y mesana, cada uno con su correspondiente entena, compuesta de dos partes: el car y la pena. Eran más lentas que las galeras ordinarias y tenían unas condiciones marineras bastante pobres, que intentaban compensar con su robustez y potencia de fuego.
Las galeazas atlánticas o cantábricas armadas en España diferían sustancialmente del modelo veneciano. En lugar de ser concebidas como galeras complementadas con características de buques de vela, eran primariamente buques de vela complementados con características de galeras, que se desplazarían a vela y sólo utilizarían remos para ayudar a maniobras o carreras estratégicas durante las batallas. Además de la agilidad concedida por sus diseños, su mayor casco y espacio permitía mucha más potencia artillera. Comparadas con la mediterránea, la atlántica podía llegar a llevar 100 cañones.Cerezo Martín, R. (1983). "La táctica naval en el siglo XVI". Revista de Historia Naval, vol. 2, Instituto de historia y cultura naval de la Armada Española Otro subtipo ensayado por los españoles eran la galizabra, cruce de galera y zabra, que evolucionaron en galeones pequeños y se volverían de las primeras embarcaciones en recibir el nombre de fragata.E. G. Torralba Pérez, Las fragatas de vela de la armada espanola 1600-1850 (su evolucion técnica).
Inglaterra desarrolló a su vez galeazas enanas para usarlas en el Mar del Norte. Llevaban sólo de seis a nueve piezas, generalmente pequeñas y colocadas alternadamente entre los remos en la cubierta inferior. Se usaban sobre todo para escolta flotas mayores, apoyadas por pinazas y por galeazas todavía más pequeñas llamadas barcazas a remo o rowbarges.
Las galeazas otomanas, creadas para el Mediterráneo, eran llamadas mahonas (del árabe mahun, "barco grande").Diccionario de la lengua castellana, 1890, p.673 Se asemejaban a sus contrapartes venecianas, pero más pequeñas y de armamento más ligero, usualmente compuesto de hasta 20 piezas de diferentes clases. Servían eminentemente de buques insignia y buques artilleros. Las verdaderas mahonas aparecieron probablemente en el siglo , aunque el término ya venía siendo usado al menos un siglo antes para referirse a grandes galeras de carga y transporte de tropas, lo que ha ocasionado cierta confusión en las fuentes.
Historia Para algunos autores eran ya galeazas las galeras pesadas utilizadas por Venecia durante la segunda guerra turco-veneciana, formando parte de la flota de la batalla de Zonchio en 1499. Estas naves eran aparentemente de lo mejor de la ingeniería occidental, de manera que los otomanos eran incapaces de construir buques iguales, incluso tras capturar dos de ellas en la batalla de Modon y remolcar una a Constantinopla. En la misma batalla, sin embargo, los otomanos desplegaron también dos gôke o naos a remo construidas por venecianos. Por lo demás, se considera que la galeaza surgió tras la tercera guerra turco-veneciana en 1540, cuando el almirante Cristoforo Canal hizo extensivas reformas en la armada veneciana.Alvise Zorzi, La Repubblica del Leone: Storia di Venezia, 1979, Rusconi
Desarrollo thumb|170px|Galeaza del . En 1526, el ingeniero y humanista Vettor Fausto construyó un gran quinquerreme, inspirado por las antiguas naves helenísticas, para convencer al senado veneciano de que era posible utilizar grandes galeras pesadas para vencer a flotas mayores, especialmente dada la posición tan precaria de Venecia contra los imperios otomano y español. Su modelo influenció las futuras galeazas mediterráneas, a las que se llamó galeazze alla faustina en italiano.Tzavaras, A. (2014). "The galleasses at Lepanto as a reflection of the sixteenth-century Venetian strategic outlook". Vol. 2: NCSU Graduate Journal of HistoryEnciclopedia universal ilustrada europeo-americana, 1924 Las posteriores galeazas venecianas se basaron en modelos existentes de grandes galeras (galea grossa) usadas para transportar grandes mercancías para el comercio da mercato.García-Torralba Pérez, E. (2021). "Los ecos de Lepanto: las galeazas y galeras españolas en el Atlántico. Revista de Historia Naval, nº 153, pp. 9-38 ISSN: 0212-467X" Venecia había usado estas naves desde el para llevar y defender cargas muy grandes y valiosas, además de peregrinos a Tierra Santa, pero su uso había disminuido progresivamente los dos siglos siguientes cuando se volvieron menos rentables.
Por su parte, Álvaro de Bazán el Viejo comenzó a construir galeazas de un diseño personal para España también en 1540. A diferencia de los venecianos, su interés estaba en el Atlántico, no en el Mediterráneo, ya que juzgó que las galeazas podían servir bien para dar caza a naves de vela corsarias en situaciones de poco viento. Sus buques insignias fueron la Santa María, de 800 toneladas, y la Magdalena, de 1200, dotada cada una de cien piezas de artillería, volúmenes prodigiosos que sólo igualaban las farragosas carracas gigantes de Francia e Inglaterra. Estas galeazas dieron un gran servicio contra el corso enemigo y la piratería.Trueba, Eduardo (1996). Galeazas cantábricas de don Álvaro de Bazán: arqueos, mediciones e historial marítimo. Revista de historia naval, ISSN 0212-467X, ISSN-e 2530-0873, Año nº 14, Nº 54, págs. 69-96
Bazan el Viejo también propuso en 1548 sustituir los veleros de la Flota de Indias por galeazas de 200-400 toneladas, que de nuevo emplearían velas con normalidad y los remos sólo cuando fuera necesario. El proyecto se rechazó por motivos políticos y logísticos, así que Bazán reutilizó las galeazas para escoltar las flotas exitentes, ganando renombre también por su fiabilidad.
También por esta época, entrada ya la Guerra italiana de 1542-1546, las adoptó la marina inglesa, entonces aliada de España. Además de tres prototipos construidos con anterioridad, en 1543 capturaron al sobrino del almirante francés Pregent de Bidoux, Pierre de Bidoux, que ofreció sus servicios como ingeniero al rey Enrique VIII y fue contratado a cambio de una gran suma. Construyó nueve pequeñas galeazas atlánticasentre 1544 y 1546, incluyendo la Bull, la Tiger y la Antelope, de seis, ocho y nueve cañones respectivamente. Otras dos galeazas fueron desarrolladas por Escocia y capturadas por los ingleses en 1544. Aunque modestas, las galeazas y barcazas de remo inglesas resultaron efectivas contra las galeras francesas.
Popularización Venecia construyó las primeras galeazas mediterráneas alrededor de 1550, probablemente en respuesta a la batalla de Préveza, donde los grandes buques de vela españoles y venecianos quedaron estancados por falta de viento y a merced de las autopropulsadas galeras. Con la galeaza se pretendía así obtener un barco tan artillado como ellos pero que fuera capaz de moverse por remos también. Sin embargo, no llegaron a utilizarse para la guerra, y en 1569 un incendio en el Arsenal de Venecia las destruyó.Pasquale Ventrice, "L'Arsenale di Venezia e i cantieri navali della marina", in Il contributo italiano alla storia del Pensiero: Tecnica, Rome, Istituto dell'Enciclopedia Italiana, 2013. El almirante imperial Andrea Doria informa de que Venecia no llegó a usarlas en aquel período porque resultaron demasiado costosas y poco prácticas.Mira Caballos, E. (2002). "Controversias sobre el sistema naval con América a mediados del siglo XVI: los proyectos de Álvaro de Bazán". Iberoamericana. América Latina, España, Portugal: Ensayos sobre letras, historia y sociedad, ISSN-e 2255-520X, ISSN 1577-3388, Nº 7, 2002, pp.. 39-58 thumb|Galeaza francesa, 1690. Por el contrario, las galeazas atlánticas estaban en boga. Álvaro de Bazán el Mozo también estuvo a cargo de una flotilla de naos y galeazas con las que cazó numerosos corsarios ingleses y franceses. Una de sus capturas en 1557 fue precisamente una galeaza que los franceses habían construido en imitación de las españolas, La Crézen de Burdeos, de 19 piezas y 200 toneladas. La escuadra fue reemplazada por una de galeras cuando el fin de las guerras italianas en 1559 hizo volver las miras al Mediterráneo, ya que, con su mayor tranquilidad de aguas, las galeras usadas por los corsarios berberiscos resultaban más veloces que las galeazas atlánticas y sólo podían ser cazadas por otras naves de su tipo.
En 1561, Pedro Menéndez de Avilés, antiguo aprendiz de Bazán el Viejo, diseñó y construyó galeazas atlánticas de 230 toneladas inspiradas por las de él, a las que se dio el nombre de galeones agalerados. Formó una flota de doce, que serían conocidas como los "Doce Apóstoles", para proteger las Flotas de Indias de los ataques enemigos. Sin embargo, sus buques dejaron de usar los remos cuando se descubrió que entraba demasiada agua por las portañolas al navegar de bolina, y también se les incrementó el espacio de carga añadiéndoles una cubierta más, por lo que funcionalmente se volvieron galeones pequeños, un modelo llamado galeoncete.