José Bartolomé Peralta Serrano (Gualleturo, Cañar; 11 de mayo de 1855-Quito, Pichincha, 27 de diciembre de 1937) fue un político, filósofo, novelista y periodista ecuatoriano. Fue ministerio de Relaciones Exteriores de Ecuador, rector de la Universidad de Cuenca y senador de liberal durante la Revolución liberal. Se destacó por ser uno de los principales ideólogos del partido liberal, en su ala radical durante y después de la revolución. A lo largo de su vida fundó varios periódicos y sufrió la censura y persecución. Fue un político respetado por sus principios e inteligencia que le llevaron al protagonismo durante el final del y las primeras décadas del .

Biografía

Primeros años José Peralta nació en la hacienda Chaupiyunga, parroquia de Gualleturo, cantón Cañar, donde su padre tenía el curato. Fue bautizado en Cuenca en mayo de 1855. Hijo del sacerdote José Serrano Naranjo y de Joaquina Peralta, campesina de escasos recursos económicos. Debido a que su papá era sacerdote, llevó José Peralta el apellido de su madre. Su infancia se describe como llena de carencias y dificultades. Además del prejuicio que existía por su origen fuera de un matrimonio aceptado. Por eso fue enviado a Cuenca, donde se cría bajo la protección de la pudiente familia Ordóñez Lazo. A pesar de esto, en 1866 empezó a estudiar el colegio con los jesuitas donde se graduaría de Bachiller en Filosofía y en 1873 a los 18 años de edad ingresa a la Universidad de Cuenca para cursas sus estudios en la facultad de Jurisprudencia, recibiéndose de abogado en enero de 1880.

Experimentó en su juventud una transición ideológica desde la fe católica, cultivado con los jesuitas, hacia una postura crítica basada en el librepensamiento, la ciencia, la razón y la filosofía idealista. Esto se llevaría a cabo a través del descubrimiento de los libros censurados por la iglesia en la biblioteca de los mercedarios de Quito, con la ayuda y guía del Dr. José Fernández de Córdova. De esta manera abriría su mente a nuevas formas de pensar y abrazaría poco a poco la doctrina liberal. Su oposición a los dogmas eclesiásticos y al Syllabus (código que regía la conducta católica de la época) le acarreó constantes persecuciones políticas y religiosas por parte del clero.

Inicios de su carrera política izquierda|miniaturadeimagen|277x277px|Fotografía de José Peralta en 1899 Empezó s u vida política a los treinta años y sus inicios serían modestos cuando fue elegido Concejal Suplente del Ilustre Concejo Municipal de Cuenca. En marzo de 1887 intenta salvar la vida del líder liberal Luis Vargas Torres. Tras el fusilamiento de este, funda la Sociedad Liberal Azuaya, y publica su famoso libro "Raza de vívoras", convencido de la necesidad de transformar la sociedad teocrática y clerical. Pierde las elecciones a Diputado. Posteriormente, en diciembre de 1887 fue llevado a la cárcel por conspirar contra Plácido Caamaño por lo que fue confinado en Loja hasta el fin del periodo presidencial. Concurrió a la Asamblea Nacional Constituyente de 1896 en Guayaquil como diputado por el Azuay. En esta época desarrollaría su carrera como periodista fundando diarios como “El Escalpelo” en 1887. Este sin embargo sería censurado por lo que debería fundar uno nuevo titulado “La Libertad” el año siguiente, que a su vez correría el mismo destino obligándolo a crear otro diario llamado “La Verdad” en 1889. Durante estos años publicaría sus primeras obras literarias como sería su novela Soledad en 1881, sus dramas Germánico y Juicio de Dios en 1889.

La Revolución Liberal El Presidente Eloy Alfaro le nombró Coronel de los ejércitos Liberales durante la revolución y además le nombraría Ministro Fiscal de la corte Suprema de Justicia, sin embargo Peralta preferiría la Dirección del Colegio Nacional “San Luis” de Cuenca. Esto no duraría mucho ya que un conservador sería designado como visitador fiscal. Tiempo después, en marzo de 1896 fue nombrado Juez de la Corte Superior. Fue tomado preso en los meses siguientes porque estalló la revuelta conservadora de 1896 liderado por el general Antonio Vega. Sin embargo, gracias a la injerencia del jefe de la revuelta, lo liberaron. Esto lo llevaría a separarse temporalmente del proyecto político por uno año y medio hasta que el 18 de septiembre de 1898 sería nombrado ministro de Gobierno y de Hacienda y al mes siguiente sería ministro de Instrucción Pública y de Relaciones Exteriores y Cultos. Esto marcaría el inicio definitivo de su participación en la Revolución Liberal. Durante estos años publicaría dos novelas más, Chumbera y Yumbos, en 1898. En general en este periodo sería conocido por su postura radical y su oposición a la iglesia que le causaría mucha censura y persecución, pero brillaría con sus escritos por su inteligencia y lideraría el partido con su militancia.En septiembre del año 1898 es llamado por el presidente Eloy Alfaro a la cartera de Relaciones Exteriores, función que ejerce hasta el 31 de agosto de 1901.En 1901 declinó su candidatura presidencial para evitar enfrentamientos entre liberales y conservadores y obtuvo que el presidente Alfaro aceptara la candidatura de Leonidas Plaza.Posteriormente se arrepentiría de apoyar la candidatura de Plaza y cortaría relaciones con él. Por esta razón Plaza saboteó su estabilidad laboral haciéndolo despedir del Ferrocarril. Peralta es apresado brevemente en 1902. Publicó debido a esto folletos de denuncia internacional y financiera contra los gobiernos de Plaza y Lizardo García (Ineptitud o traición, El General Plaza ante la historia y Porrazos a porrillo).

Al triunfar la nueva revolución de Alfaro, Peralta es proclamado Jefe Civil y Militar del Azuay. Actúa como Diputado por Cañar en la Asamblea Nacional y es pieza clave en la redacción de la Constitución de 1906, que contiene los principales postulados de la revolución liberal. Ejerce como Gobernador del Azuay (1907-1910). En 1910, Alfaro lo llama de urgencia a la Cancillería ante la inminencia de una guerra con el Perú. Supervisa la publicación de documentos diplomáticos y firma en mayo un Tratado de Alianza con Colombia. Publica su obra culmen: El régimen liberal y el régimen conservador juzgados por sus obras. En 1911 renuncia a la Cancillería para presidir la delegación ecuatoriana en el Congreso Bolivariano en Caracas. A su regreso, tras el derrocamiento de Alfaro el 11 de agosto, Peralta es tomado prisionero de guerra y encarcelado en el Panóptico de Quito. Por presión del Cuerpo Diplomático, es desterrado del país. Viaja desterrado a París y luego a Panamá. Allí se entera del atroz asesinato y arrastre de los Alfaro en Quito (la Hoguera Bárbara). En febrero de 1912, pronuncia en la Logia Masónica Rosa de América de Panamá el discurso oficial en memoria del asesinado caudillo liberal.

En 1913, apoyó la revolución de Carlos Concha en Esmeraldas y edita El Popular junto a los llamados "huérfanos de Alfaro". Tras publicar Explicaciones Obligadas contra Julio Matovelle, Leonidas Plaza lo destierra a Lima. En la pobreza económica, edita sus Ensayos Filosóficos y termina La Naturaleza ante la teología y la ciencia. Logró mejorar su situación cuando en 1916 el presidente Baquerizo Moreno cesa su destierro y lo nombra Ministro Plenipotenciario en Lima (1917). Intenta negociar el conflicto fronterizo y después en 1919 redacta un Memorando crítico contra los errores de la Cancillería ecuatoriana (especialmente contra la Fórmula Mixta de Aguirre Aparicio), lo que provoca tensiones y su renuncia en junio de 1920.

Universidad de Cuenca miniaturadeimagen|Monumento a José Peralta, erigido por Asociación Estudiantil Universitaria del Azuay El 8 de enero de 1923, cuando tenía 77 años inicia sus labores como rector de la Universidad de Cuenca, cargo en el que permanece hasta julio de 1925. Durante estos años escribió importantes publicaciones que se relacionaban con la política limítrofe de Ecuador, empezando con “¿Por qué ha fracasado el Canciller Ponce?”, a lo que le seguiría “Una plumada más sobre el Protocolo Ponce - Castro Oyaguren”. Además continuaría por pedido de las autoridades de Ecuador, con la publicación titulada "Breve exposición histórico–jurídica de nuestra controversia de límites con el Perú" con motivo del conflicto limítrofe entre ambos países.

Problemas con la Revolución Juliana Tras la revolución militar del 9 de julio de 1925, las universidades son clausuradas y Peralta es removido de su rectorado, lo que condicionaría su relación con la revolución juliana en general y el gobierno de Isidro Ayora posteriormente. Escribe sobre el conflicto indígena-terrateniente. De corte arielista, se opone a la misión Kemmerer y al Banco Central del Ecuador por rechazo a la intervención estatal y al imperialismo estadounidense. En 1928, tras apoyar la conspiración frustrada de Pedro Concha, el presidente Isidro Ayora lo destierra a Panamá, donde escribe La esclavitud de la América Latina. Ese mismo año publicaría además "Por la verdad y la Patria: El Tratado Muñoz Vernaza," sobre dicho acuerdo diplomático celebrado en 1928.Posteriormente Isidro Ayora lo confinaría a Guayaquil y en mayo de 1930 viaja a París donde publicaría publicaría "El Liberalismo Ecuatoriano, sus luchas, sus conquistas, sus mártires, lo excelso de su credo" en el año de 1930 y apenas un año después saldría uno de sus principales libros acerca de la relación entre la iglesia y la sociedad titulado "El Monaquismo, su origen, desarrollo y constante labor contra el progreso, la libertad y la ciencia". Regresaría a Quito donde escribiría El Proletariado en el Ecuador, para intentar incorporar las causas obreras dentro de su programa liberal y se opondría a fusionar el liberalismo con el naciente socialismo. Durante la Guerra de los Cuatro Días sufre una caída que le fractura la pierna.

Últimos años miniaturadeimagen|280x280px|José Peralta en sus últimos añosSe casaría con Matilde Hidalgo Abad con quien tendrían ocho hijos. Falleció en Quito el 27 de diciembre de 1937 a la edad de 82 años.Sus últimos años los pasaría en una profunda pobreza, llegando a vender sus bienes para sobrevivir y recibiría un golpe económico cuando la dictadura de Federico Páez le confiscara políticamente su único bien: el pequeño fundo agrícola "Cataviña". A consecuencia del impacto emocional por la pérdida de su propiedad, sufre un derrame cerebral y muere en Quito a los 82 años y 7 meses de edad. De acuerdo con analistas y su propio testamento de 1924, sus convicciones oscilaron entre el teísmo y el deísmo, inclinándose principalmente hacia este último. Como deísta, Peralta profesaba una religión natural sustentada en la razón, concibiendo a Dios como principio y fin del universo, fuera de la dinámica terrenal pero influenciando todo el curso de la historia explicado a través de su panenteísmo. De este modo, rechazaba las revelaciones divinas, los ritos y las instituciones religiosas positivas, consolidando una fe autónoma nacida de la meditación y la experiencia frente a la intolerancia clerical.

Legado miniaturadeimagen|Maqueta del busto de José Peralta José Peralta al final de su vida dejaría una obra muy extensa todavía por editar y su legado continuaría a través de sus escritos, erigiéndose como el filósofo de la revolución liberal, quien construiría las bases ontológicas, según su filosofía idealista de las cuales se derivaría el derecho natural que sería a su vez la base de la ética. De esta manera quedarían fundamentados los ideales de la revolución que buscó la separación de la iglesia y el estado, así como el desarrollo económico de Ecuador. Su obra continuó editándose y se publicarían póstumamente sus libros "Teorías del Universo", y la "Moral Teológica" que forman el centro de su pensamiento.

De igual manera el destacado escritor Manuel J. Calle, lo compararía con Juan Montalvo y afirmaría que después de él, Peralta es el mayor escritor liberal: