En las novelas de la serie Harry Potter escritas por J. K. Rowling, se denomina mortífagos (en inglés: Death Eaters) a los seguidores del mago tenebroso llamado Lord Voldemort.
Los principios del grupo en dichas novelas se remontan a los años en que Tom Riddle estudiaba en el Colegio Hogwarts de Magia y Hechicería, momento en que comenzaba a cobrar poder. Los seguidores del que posteriormente sería Lord Voldemort llevan a cabo las misiones que su amo les encarga y le deben obediencia ciega, hasta el grado de anteponer su lealtad por encima de su propia familia. Como prueba de ello, Rowling cuenta que todos ellos llevan tatuada en el brazo izquierdo la Marca Tenebrosa, el símbolo de Lord Voldemort y el medio que este último utiliza para convocarlos. Tras unirse al grupo, se exigía al nuevo miembro una obediencia total hasta la muerte. El no cumplir con este requisito resultaba en un castigo fatal.
En la cronología de los libros de Harry Potter, los mortífagos conformaron el ejército de Lord Voldemort durante la Primera Guerra en la comunidad mágica, momento en que intentaron tomar el poder; durante este período se encargaban de luchar contra el Ministerio de Magia y la Orden del Fénix, dos organizaciones enemigas, además de atacar a las familias de sus opositores y reclutar nuevos miembros.
El primer libro, Harry Potter y la piedra filosofal comienza en 1981, el día del intento de Lord Voldemort de asesinar a Harry Potter (un bebé por aquel entonces). Cuando ese ataque falló, se produjo una merma en sus poderes y la pérdida de su cuerpo, así como también la creación del octavo Horrocrux en una forma totalmente involuntaria. Sin el amparo de su líder, muchos mortífagos negaron su lealtad hacia él para eludir la condena que los llevaría a la prisión de Azkaban. Años después, la organización volvería al control de Voldemort cuando se produjo su retorno, lo que daría inicio a la Segunda Guerra.
Nombre El nombre de esta organización está compuesto por el prefijo morti-, que significa "muerte", y -fago, que significa "que come". Esto hace referencia al objetivo principal de Lord Voldemort. En Harry Potter y el cáliz de fuego tiene lugar una asamblea convocada por «el Innombrable» donde se menciona lo siguiente: "Ustedes conocen mi meta: conquistar la muerte". El estudioso David Colbert señaló que la invocación utilizada por Voldemort para reunir a sus huestes (morsmordre) es una voz en latín que significa "morder la muerte".
Death Eater se traduciría al castellano, literalmente, como "devorador de muerte" pero dado que este término resultaría de difícil pronunciación y de dicción dudosa en castellano, los traductores optaron por acuñar un neologismo utilizando raíces léxicas grecolatinas: el término "mortífago".
Originalmente, la autora había planeado nombrar a los miembros de esta organización como Caballeros de Walpurgis en referencia al famoso aquelarre, pero cambió de opinión, decantándose por "death eaters".
Sinopsis Los mortífagos son magos y brujas liderados por Lord Voldemort. Algunos, como Bellatrix Lestrange, son el tipo de mortífagos a los que Voldemort es más cercano. Los mortífagos tienen una Marca Tenebrosa en su antebrazo, la cual Voldemort puede usar para convocar a todos los mortífagos. Cuando Voldemort fracasó en matar a Harry Potter, perdió sus poderes, y se enfadó al regresar debido a que ningún mortífago lo buscó.
Antes de Harry Potter Los mortífagos existieron 11 años antes de los eventos de los libros, torturando y asesinado muggles, así como a cualquiera que se les opusiera o que se creyera que tuviera información que pudiera facilitar o dificultar su ascenso al poder. También se lo hacían a los traidores a la sangre (magos y brujas, generalmente de sangre pura, que socializaban o al menos no se oponían a los muggles e hijos de muggles). Alrededor de 10 años después de que los mortífagos surgieron por primera vez, una vidente llamada Sybill Trelawney hizo una profecía sobre un niño que podría tener el poder de vencer para siempre a Voldemort. La profecía podría referirse tanto a Harry Potter como a Neville Longbottom; sin embargo, Voldemort eligió a Harry, como dice en la profecía. Como Voldemort era mestizo, eligió a su "igual", Harry, cuya madre era una bruja hija de muggles, en vez de Neville, que venía de una larga línea de magos de sangre pura. Actuando según la información del guardián del secreto de James y Lily Potter, Peter Pettigrew, Voldemort intentó completar la profecía y matar a su rival siendo un bebé. Debido al sacrificio de la madre de Harry para salvar a su hijo, el maleficio asesino de Voldemort rebotó en Harry y dejó incorpóreo a Voldemort.
Con Voldemort derrotado después de fracasar en matar a Harry, los mortífagos se disolvieron por largo tiempo. El Ministerio de Magia acorraló a varios de ellos y los encarceló en Azkaban (la prisión mágica), pero algunos evadieron la justicia exclamando que estaban bajo el control del maleficio Imperius o delatando a otros mortífagos, como hizo Igor Karkaroff; Harry atestigua el testimonio de Karkaroff contra antiguos mortífagos en el pensadero de Albus Dumbledore en Harry Potter y el cáliz de fuego. Parece que muy pocos mortífagos apoyaban a su amo caído y fueron con orgullo a Azkaban por él (como Bellatrix Lestrange), ya que, en Harry Potter y el misterio del príncipe, Snape dice que si Voldemort se hubiera negado a aceptar nuevamente a todos aquellos que le dieron la espalda al caer, tendría muy pocos seguidores. Los Lestrange (Rabastan, Rodolphus y Bellatrix) fueron los únicos tres mortífagos que se sabe que han sacrificado voluntariamente su libertad por Voldemort. Esto es algo que no es desconocido por él, ya que clama, cuando regresa, que ellos serán recompensados por su lealtad.
Resurgimiento A principios de Harry Potter y el cáliz de fuego, un grupo de mortífagos se manifiesta después del Campeonato Mundial de Quidditch. Se reúnen para formar un gran espectáculo y disturbios que desatan el caos y el miedo instantáneo entre la comunidad mágica. Su apariencia misma crea histeria, y sus números crecen mientras torturan muggles e hijos de muggles en el lugar. Esto concluye cuando la Marca Tenebrosa es producida en el cielo por Barty Crouch Jr.
Voldemort, habiendo recuperado toda su fuerza al final de el cáliz de fuego, convoca a sus seguidores tocando la Marca Tenebrosa de Peter Pettigrew. Excepto por Severus Snape (quedándose en Hogwarts para seguir encubierto, según Voldemort), y aquellos muertos, encarcelados o con temor de regresar, la mayoría regresó a su servicio al comenzar su segundo intento de llegar al poder.
Voldemort dice en su renacimiento: "Y aquí tenemos a seis mortífagos desaparecidos... tres de ellos muertos en mi servicio. Otro, demasiado cobarde para venir, lo pagará. Otro que creo que me ha dejado para siempre... ha de morir, por supuesto. Y otro que sigue siendo mi vasallo más fiel, y que ya se ha reincorporado a mi servicio". Basado en sucesos posteriores en los libros, se puede deducir que el "demasiado cobarde para venir" es Igor Karkaroff. El que cree que lo "ha dejado para siempre" es Severus Snape, quien regresa dos horas más tarde para explicar su ausencia y convencer a Voldemort de que es un espía para él. El "vasallo más fiel" es Barty Crouch Jr., que ya ha estado en Hogwarts trabajando para Voldemort. Y entre los tres muertos se incluyen Evan Rosier, Wilkes y Regulus Black.
El Ministro de Magia de ese momento, Cornelius Fudge, se engañó a sí mismo al creer que Voldemort no pudo haber regresado y que todo era una mentira inventada por Dumbledore, quien Fudge creía que quería su puesto en el gobierno. Los mortífagos usan sus ventajas tácticas a lo largo de Harry Potter y la Orden del Fénix para mantener su secreto. Debido a la negativa del Ministerio de quitar a los dementores de Azkaban, lo que Dumbledore aconsejó inmediatamente después del regreso de Voldemort, los mortífagos reclutaron a los dementores para su causa e hicieron un progreso similar con los gigantes; la revuelta de los dementores contra el Ministerio de Magia también le permitió a los mortífagos reforzar sus filas con la fuga masiva de varios mortífagos encarcelados.
En la Orden del Fënix, Voldemort envió un grupo de doce mortífagos, liderado por Lucius Malfoy, al Departamento de Misterios, donde esperaba que obtuvieran una profecía de vital importancia para él: habiendo atacado originalmente a Harry basado en un relato parcial de ella, él ahora quería escuchar la versión completa para entender mejor, o incluso del todo, la conexión entre Harry y él mismo. La redada en el Departamento fracasó, sin embargo; Harry y sus amigos retrasaron a los mortífagos y mantuvieron la profecía fuera de sus manos, finalmente destruyéndola, siendo ayudados por la Orden del Fénix y más tarde por Dumbledore mismo. Él capturó a once de los doce mortífagos, dejando escapar a Bellatrix y a Voldemort después de un violento duelo con este último, y terminando con el secreto de los mortífagos. Lucius, que había sido importante tanto para los mortífagos como dentro del Ministerio, fue capturado y encarcelado. Sin embargo, los mortífagos se reagrupan, asesinando y secuestrando magos importantes, matando muggles, y en general sembrando el terror y el caos por el mundo mágico.
Hacia el final de Harry Potter y el misterio del príncipe, los mortífagos atacan Hogwarts por primera vez en la serie, llevando a la muerte de Dumbledore y daños en varios defensores de la escuela. Un segundo ataque, más letal, cerca del final de Harry Potter y las reliquias de la Muerte resultó en muchísimas muertes, entre ellas la de Voldemort, quien murió cuando el maleficio asesino que le lanzó a Harry le rebotó. La muerte de Voldemort fue el fin de los mortífagos.
Ideología
Los mortífagos practican hechizos ilegales y peligrosos conocidos como magia oscura. Su ideología es de superioridad racial. Ellos creen que los magos son, como el título de un libro dentro de la novela, "la nobleza de la naturaleza"; que otras criaturas mágicas y los seres no mágicos son inferiores, y que deberían ser esclavizados. Dentro de la comunidad mágica, solo aquellos que son hijos de padres magos son dignos de poder mágico, a pesar del hecho de que el linaje de hecho no determina quién posee tales poderes. Ellos categorizan a los magos de acuerdo con la pureza de sangre: sangre pura (todos ancestros magos), mestizos (parientes magos y muggles) y sangre sucia (un apodo despectivo para los hijos de muggles, hijos de padres no mágicos); aunque en mayor parte buscan poder y control completos sobre todo el mundo mágico, deseando restringir el liderazgo a un pequeño grupo de magos de sangre pura. Los mortífagos no solo buscan la restauración de la regla de sangre pura sobre la comunidad mágica, sino que también la eventual esclavización de la comunidad muggle bajo el dominio de los magos.
En realidad, la idea de la pureza de sangre es una denominación errónea —Voldemort mismo es un mestizo— y es muy poco probable que todos ellos puedan ser de sangre pura, ya que muy poca gente podría existir dada la pequeña reserva genética. En el misterio del príncipe, Rowling muestra a los Gaunt como una familia obsesionada con sus ancestros y llegando a la endogamia para preservar su integridad. Rowling dijo en su sitio web que ya no quedan verdaderas familias de sangre pura, pero que aquellas que se hacen llamar así simplemente borran a los muggles, squibs y mestizos de sus registros familiares.