Banes es una ciudad y uno de los 14 municipios que conforman la provincia de Holguín, situado en su extremo septentrional. El municipio se distingue por su litoral, con playas y bahías, así como por su historia y patrimonio cultural.

En su territorio se encuentra Guardalavaca, uno de los principales polos turísticos de Cuba, reconocido por sus playas de aguas claras y su infraestructura hotelera. Asimismo, alberga el sitio arqueológico Chorro de Maíta, que conserva uno de los cementerios indígenas más antiguos y mejor preservados del Caribe, declarado Monumento Nacional en 1991. Por esta riqueza arqueológica, el municipio es conocido como la Capital Arqueológica de Cuba.

Ubicación Banes se localiza en la zona norte de la provincia de Holguín. Limita al norte con el océano Atlántico; al este con la bahía de Banes, el municipio de Antilla y la bahía de Nipe; al sur con el municipio de Mayarí; y al oeste con los municipios de Rafael Freyre y Báguanos. Rafael FreyreOcéano AtlánticoOcéano AtlánticoRafael Freyre; Báguanos75x75pxAntillaBáguanosMayaríAntilla; Mayarí Se encuentra a aproximadamente 65 km de la ciudad de Holguín, capital provincial, y a alrededor de 825 kilómetros de La Habana, capital del país.

Toponimia La toponimia del territorio tiene su origen en las lenguas de los pueblos aborígenes que habitaron la región antes de la colonización española. El nombre Banes procede del vocablo taíno Bani, cuyo significado se asocia comúnmente a “valle”, en referencia a las características geográficas del territorio.

Con el paso del tiempo y la adaptación al español, el término fue transformándose fonéticamente hasta adoptar su forma actual. Este origen indígena refleja la importancia histórica del área como uno de los principales asentamientos aborígenes del oriente cubano, particularmente de comunidades taínas.

La permanencia del nombre Banes constituye un testimonio lingüístico de ese pasado precolombino y forma parte del amplio conjunto de topónimos cubanos que conservan raíces indígenas, integrados posteriormente a la nomenclatura administrativa y geográfica del país.

Gentilicio El gentilicio de los oriundos de este municipio es banense forma empleada de manera habitual en el uso lingüístico y recogida en fuentes lexicográficas del español. Asimismo, y en su condición de residentes de la provincia de Holguín, también puede emplearse el gentilicio holguinero u holguinera.

Historia

Poblamiento aborigen y etapa colonial El territorio que hoy ocupa el municipio de Banes formó parte del cacicazgo subtaíno de Baní, nombre aborigen de la región. Esta zona se encuentra entre las áreas de más antigua y prolongada ocupación humana en Cuba, hecho corroborado por la elevada concentración de sitios arqueológicos. Banes constituye el municipio con mayor número de yacimientos arqueológicos del país, con más de un centenar de sitios registrados, de los cuales la gran mayoría ha sido objeto de estudios científicos.

La población aborigen de la zona fue de las últimas en desaparecer, en parte debido a que el territorio no fue colonizado intensamente durante los primeros siglos. No obstante, Diego Velázquez hizo escala en estas tierras durante el proceso de conquista de la isla.

Con la llegada de los primeros núcleos de población española, la zona comenzó a conocerse como La Ensenada, denominación vinculada a su configuración geográfica. Durante los siglos y , sus costas, escasamente pobladas, sirvieron de refugio ocasional para piratas y corsarios. 

Administrativamente, el territorio perteneció desde 1513 a la jurisdicción de la villa de San Salvador de Bayamo. En 1751 pasó a formar parte del ayuntamiento de Holguín, creado mediante real cédula, y quedó adscrito a la capitanía pedanía de Bariay. Posteriormente, a partir de 1823, el área pasó a depender de Gibara.

Formación del asentamiento y desarrollo inicial miniaturadeimagen|290x290px|Calle de Mulas en el centro de Banes (1910) En 1882 llegaron a Banes los primeros grupos estables de pobladores. El asentamiento se consolidó a partir de 1887, cuando los hermanos Hipólito y Alfredo Dumois, de nacionalidad francesa, adquirieron extensas propiedades de tierra que desmontaron para el cultivo del plátano. El poblado se desarrolló a orillas del río Banes, del cual tomó su nombre, y rápidamente adquirió relevancia económica y comercial en la región.

Entre los primeros fundadores del poblado se encuentran Hipólito Dumois, Alfredo Dumois, Juan Cárdenas, Octavio Silva y Delfín Pupo. Durante esta etapa inicial se introdujeron medios de transporte vinculados a la actividad agrícola, entre ellos una locomotora conocida como El Panchito, utilizada para el traslado de productos.

Los hermanos Dumois Los hermanos Dumois, originarios de Santiago de Cuba y de ascendencia francesa, llegaron a Banes en 1887 e impulsaron el desarrollo económico de la región mediante la siembra y exportación de plátanos, empleando barcos noruegos para transportar sus productos, algunos de los cuales recibieron nombres de miembros de la familia.

Tras la Guerra de Independencia, diversificaron sus cultivos, se dedicaron a la siembra de caña de azúcar y establecieron el Central Boston, que vendieron en 1899 a la United Fruit Company. Posteriormente trabajaron en Tacajó, centrando finalmente su producción exclusivamente en la caña de azúcar. En 1913 vendieron Cayo Saetía a la United Fruit Company. 

Guerras de independencia Durante la Guerra de los Diez Años (1868–1878), Banes sirvió como refugio para combatientes mambises enfermos o heridos. Al iniciarse la Guerra de Independencia en 1895, la zona se incorporó tempranamente a la contienda; el primer alzamiento se produjo el 5 de mayo de ese año. Familias de plantadores, entre ellas los Dumois, Cárdenas y Pupo, apoyaron el movimiento independentista, llegando a acuerdos con el general Antonio Maceo para mantener la producción bananera a cambio de contribuciones económicas a la causa revolucionaria. 

El 11 de agosto de 1896, Máximo Gómez ordenó el incendio y destrucción del poblado para debilitar la economía enemiga, acción ejecutada por fuerzas al mando del general Mariano Torres. Tras el hecho, numerosas familias emigraron, y el territorio quedó disponible para operaciones militares mambisas. Durante esta etapa operaron en la zona importantes figuras del Ejército Libertador, entre ellas Calixto García, Mariano Torres y Pedro Agustín Pérez, así como los brigadieres Saturnino Lora y Remigio Marrero. Además, Banes recibió varias expediciones armadas —como las del Laurada, Florida, Dauntless, Gloucester y Geo. B. Upton— que contribuyeron al sostenimiento de la guerra en el oriente cubano. 

Reconstrucción y etapa republicana temprana Tras el fin de la guerra y la intervención estadounidense, Banes inició un proceso de reconstrucción. En 1899 se estableció en el territorio la United Fruit Company, que comenzó la construcción del central azucarero Boston y realizó su primera zafra en 1901. La empresa llegó a controlar grandes extensiones de tierra y se convirtió en la principal fuente de empleo, favoreciendo la inmigración de trabajadores antillanos, españoles y de otras procedencias.

La reconstrucción urbana iniciada en 1901 dio lugar a un trazado moderno, con calles pavimentadas y un notable desarrollo comercial. El 17 de enero de 1910, tras un prolongado proceso impulsado por los habitantes del territorio, se constituyó oficialmente el ayuntamiento de Banes, alcanzando la categoría de término municipal y su autonomía administrativa.

Historiografía local La historiografía banense comenzó a desarrollarse a inicios del , en paralelo a la consolidación del municipio. El primer historiador local fue Ricardo Varona Pupo, activo desde alrededor de 1910 y perteneciente a la primera generación republicana. Posteriormente destacaron Orencio Miguel, dedicado principalmente a la arqueología del territorio, y Rolando Gómez de Cárdenas, centrado en la historia independentista y la sociedad republicana local.

Ataque terrorista a Boca de Samá miniaturadeimagen|Monumento que conmemora el ataque El 12 de octubre de 1971, la comunidad costera de Boca de Samá fue escenario de un ataque armado perpetrado por mercenarios vinculados a la organización antirrevolucionaria Alpha 66, con apoyo encubierto de la CIA. El asalto dejó dos combatientes muertos y cuatro civiles heridos, incluyendo a adolescentes de la localidad.

Los agresores desembarcaron desde el mar, intentaron tomar rehenes y atacaron viviendas y el puesto fronterizo local, siendo finalmente repelidos por las tropas guardafronteras. La acción se considera un ejemplo de los ataques organizados por grupos anticastristas durante la Guerra Fría en Cuba.

Símbolos

Desde la primera guerra independentista en 1868, Banes mantuvo una participación activa en las luchas emancipadoras, lo que contribuyó a consolidar una fuerte tradición histórica local. En el contexto republicano se oficializaron símbolos propios del municipio, entre ellos el himno, el escudo y el ídolo de Banes, que adquirieron reconocimiento como expresiones de la identidad local.

Escudo izquierda|241x241px El escudo forma parte del patrimonio del municipio, y constituye un símbolo local que vincula la historia, la cultura y la identidad de la localidad con los símbolos patrios de Cuba. Fue propuesto por Óscar Silva Muñoz del Canto, Capitán del Ejército Libertador y Secretario del Ayuntamiento de Banes, el 20 de mayo de 1926, siguiendo lo normado por la Ley Orgánica Municipal y diseñado por el sacerdote banense Carlos Riú Anglés. Su creación buscó representar la historia del pueblo, su situación geográfica, progreso, cultura, religión, costumbres y heroísmo.

Es de estilo gótico, con forma ojival similar al antiguo escudo francés, partido en bandas y fileteado. Consta de tres divisiones heráldicas que integran figuras naturales y artificiales. El yelmo o casco está representado por una estrella de cinco puntas, símbolo de la solitaria, en homenaje a los que lucharon por la independencia del dominio español. Entre el yelmo y el escudo se encuentra una cinta con la inscripción latina Pro Bani Semper, que significa “luchar siempre por la libertad de este pueblo”.

En el blasón se observan las particiones heráldicas: en la banda de esmalte plata, que simboliza autoridad y jefatura, se representa la figura del indocubano y una flecha apuntando hacia abajo, indicando la extinción de los aborígenes en la zona tras la conquista española. En el cantón siniestro del jefe se muestra un ancla de oro, que refleja la vinculación de la región al comercio internacional mediante los embarcaderos de banano en Macabí, Río Seco y Boca de Samá.

En el cantón siniestro de la punta se representan dos bananos cargados de frutas y tres pinos, separados por una senda que simboliza progreso y búsqueda de un mejor porvenir. El banano fue el principal renglón económico de la zona desde finales del hasta los primeros cuarenta años del , mientras que los pinos hacen referencia al antiguo sobrenombre de Banes, “Villa de los Pinos”.

Himno derecha|sinmarco|307x307px El Himno fue compuesto con letra de Ricardo Varona Pupo, periodista, escritor, investigador y profesor de Historia y Literatura, autor del libro Banes Crónicas. La música fue creada por Emilio Rodríguez, director de la Banda Municipal de Antilla. El himno se interpretó por primera vez el 23 de febrero de 1911, convirtiéndose en un símbolo de identidad y orgullo local. Ídolo

El ídolo de Banes es una pieza arqueológica de gran valor y representatividad conocida como Maquetaurie Guayaba. Se trata de una figura humana de rostro cadavérico, con el cuerpo donde se destacan las costillas, pero sin representar un esqueleto completo, sino una osamenta cubierta por una delgada capa de piedra.