The English Roses es un libro ilustrado de género infantil escrito por la artista estadounidense Madonna y publicado el 15 de septiembre de 2003 por Callaway Arts & Entertainment. El dueño de la editorial, Nicholas Callaway, había querido que la cantante escribiera un libro para niños desde mediados de la década de 1990, por lo que esta última aprovechó la oportunidad tras su segundo matrimonio y el nacimiento de su segundo hijo. Para ello tomó en cuenta la sugerencia de su maestro de Cábala y el conocimiento que adquirió sobre esta disciplina a lo largo de los años. Tenía como objetivo que las protagonistas tuviesen un papel más activo que en los cuentos de hadas tradicionales. Presentó en total cinco historias a Callaway, que eligió a The English Roses como la primera de la serie en ser publicada.

La inspiración para la historia provino de su hija Lourdes, y tanto el título como los personajes llevan el nombre de sus compañeras del colegio Lycée Franco-Libanais Tripoli. La trama consiste en cuatro amigas que sienten celos tras la llegada de una nueva estudiante, Binah, pero al final deciden incluirla en su grupo tras darse cuenta de que no lleva una vida fácil. Contiene una moraleja y la autora se basó en sus propias experiencias personales mientras escribía, entre ellas la muerte de su madre a una edad muy temprana. El artista Jeffrey Fulvimari se encargó de las ilustraciones y de la cubierta, para lo cual utilizó la técnica de arte lineal.

The English Roses se tradujo a 30 idiomas y salió a la venta simultáneamente en más de 100 países de todo el mundo. Para promocionar la obra Madonna se asoció con Amazon y grabó un mensaje de voz exclusivo sobre el libro para los clientes del servicio. Asimismo, se organizó una fiesta de té en el Kensington Roof Gardens de Londres un día antes del lanzamiento, donde leyó el libro a una multitud compuesta por adolescentes y niños pequeños, como así también concedió varias entrevistas a programas de televisión y realizó firmas de libros.

En términos generales, obtuvo reseñas variadas de los críticos literarios, quienes no les pareció interesante la historia y reprobaron las caracterizaciones y el tono moralista; las ilustraciones, en cambio, tuvieron opiniones más favorables. Ingresó en el primer lugar de la categoría infantil en la lista de los más vendidos de The New York Times, donde pasó en total dieciocho semanas, y en cuestión de un año había vendido un millón de copias en el mundo. Dado el éxito comercial, Madonna lanzó productos relacionados con el libro, incluido un sitio web, y otras trece secuelas del libro.

Sinopsis The English Roses —Las Rosas Inglesas— es un grupo conformado por cuatro chicas de once años, Charlotte, Amy, Grace y Nicole, que asisten a la misma escuela en Londres, viven en el mismo barrio y participan en las mismas actividades, ya sea organizar pícnics de verano o patinar sobre hielo en invierno. Sin embargo, sienten celos de una niña llamada Binah que vive cerca, pues piensan que su vida es perfecta. Detestan su belleza y popularidad en la escuela y disfrutan ignorándola mientras elaboran planes malvados contra ella.

Un día, la madre de una de las Rosas les da una lección sobre juzgar a las personas por sus apariencias e insta a ser más amables con Binah. Esa noche, mientras se encuentran en una pijamada de pícnic, las niñas tienen el mismo sueño: un hada madrina las visita, les rocía con polvos mágicos y las transporta para que vean cómo es la vida de Binah en su casa. Allí se dan cuenta de que, al contrario de lo que creen, en realidad se siente sola. Su madre murió cuando era joven y vive con su padre en una pequeña casa donde pasa la mayor parte del tiempo cocinando y limpiando. El hada madrina las regaña y les pide que de ahora en más piensen más amablemente en alguien, en lugar de quejarse de su vida.

Las Rosas Inglesas se sienten mal por su comportamiento hacia Binah y la invitan a integrarse a su grupo. Pronto entablan una buena amistad y hacen pícnics, bailes y fiestas juntas y comparten con ella todo lo que les gusta. La historia finaliza con cinco rosas inglesas.

Antecedentes

El primer proyecto de Madonna como autora fue el coffee table book Sex —publicado por su compañía Maverick y por Callaway Arts & Entertainment en 1992— que consistió en imágenes explícitas y sexualmente provocativas tomadas por el fotógrafo Steven Meisel. Aunque recibió críticas negativas tanto de los medios como de sus admiradores, logró un éxito comercial al vender 500 000 copias en Estados Unidos tan solo en su primera semana. Debutó en el primer puesto de la categoría no-ficción en la lista de los más vendidos de The New York Times y vendió 1,5 millones de unidades en el mundo en la primera edición, por lo que se convirtió en el coffee table book más exitoso de la historia. Con el lanzamiento de Sex, Callaway pasó a ser una editorial muy conocida y el fundador, Nicholas Callaway, buscó oportunidades para expandir aún más el negocio. Creía que tenía «cierta capacidad de ver más allá» y una idea de lo que podría interesar a las personas, incluso antes de que pudiesen sentir ese interés. Recordó haber visto a Madonna leer un libro que su editorial había publicado, Miss Spider's Tea Party de David Kirk, durante un evento realizado en el Webster Hall de Nueva York en marzo de 1995, como parte del estreno del videoclip de su sencillo «Bedtime Story». Denominado una fiesta de pijamas, leyó la historia ante un público de adolescentes y el evento se transmitió en el canal MTV. Callaway comentó: «Vi, por la forma en que leía la historia, cómo Madonna convirtió un club nocturno en una clase».

Descubrió que la capacidad de la cantante para contar una historia era atractiva, por lo que le preguntó si quería escribir producciones infantiles, puesto que su reconocimiento mundial y su «atractivo intercultural» atraerían más público interesado en leer un libro escrito por ella. Sabía por experiencia que los críticos literarios infantiles podían ser «quisquillosos», pero se mantuvo persistente con el proyecto. Sin embargo, en ese entonces la artista tenía otros compromisos laborales, y no fue sino hasta después de su segundo matrimonio con el director de cine británico Guy Ritchie y el nacimiento de su segundo hijo Rocco en el año 2000 que decidió aceptar la propuesta de Callaway. Su maestro de Cábala le sugirió que compartiera la sabiduría que había adquirido a lo largo de los años con los estudios sobre el misticismo judío en forma de historias dirigidas al público infantil. Vio esto como un «desafío asombroso», pese a que en un principio pensó que era una idea que se salía de su estándar. Escribió cinco historias y envió a Callaway por correo los manuscritos al mismo tiempo, con la idea de que serían publicados en un solo volumen, pero este último decidió que se desarrollaran y se editaran por separado. Además, señaló que cada una de ellas, tal como las había escrito, requirieron de muy poca corrección.

Finalmente, en marzo de 2003 se anunció que Madonna y Callaway Arts & Entertainment habían firmado un acuerdo con Penguin Group para publicar una serie de cinco libros ilustrados de género infantil, cada uno de ellos con un ilustrador distinto, ambientado en un momento y lugar diferentes y con un nuevo elenco de personajes. Madonna explicó que cada libro «trata temas que todos los niños enfrentan. Por suerte hay una lección que [los] ayudará a convertir situaciones dolorosas o de miedo en experiencias de aprendizaje». Con respecto a The English Roses, dijo que trata sobre «aprender a apreciar lo que tenemos nosotros mismos y no obsesionarnos con lo que otras personas tienen». Por su parte, Callaway reconoció que los libros no solo transmiten mensajes importantes para los niños de todas las edades, sino también para los adultos.

Desarrollo e ilustraciones Mientras leía cuentos a sus hijos a la hora de dormir, Madonna se dio cuenta de que los libros carecían de mensajes espirituales y reparó en que algunos personajes de cuentos de hadas como la Cenicienta, Blancanieves o La bella durmiente parecían pasivos y avanzaban en la trama según los deseos de los príncipes. Declaró: «Solo aparecen, son hermosas, [...] los príncipes les dicen que quieren casarse con ellas y luego se marchan y viven felices para siempre. Y pensé: "Bien, ¿qué se supone que debe sacar una chica de esto?". Eso es un montón de basura. [...] Sabes, siempre fue "si eres bonita, obtienes esto, si eres bonita, obtienes aquello"». Ante esto, e inspirada en las obras de F. Scott Fitzgerald, Ernest Hemingway y Flannery O'Connor, se animó a crear algo nuevo. Su objetivo era lograr algo más profundo que los libros «insulsos, vacíos e inútiles» que estaban disponibles para los lectores jóvenes y que no contenían ninguna lección de vida. Madonna reveló que en un principio planeó escribir las obras junto con Ritchie, pero al final decidió continuar sola debido a los proyectos cinematográficos del primero. Aun así, afirmó que la acompañó durante el proceso de redacción: «Se mantuvo realmente involucrado. Es mi mayor crítico. Cada vez que algo le provocaba hormigueos, no tenía reparos en avisarme».

Ambientado en la Inglaterra contemporánea, The English Roses presenta la moraleja de las percepciones erróneas y la idea de que no se puede juzgar un libro por su portada ni excluir a las personas que nos parecen diferentes; las enseñanzas ofrecen también mensajes de la Cábala que ella aprendió de su maestro. La inspiración para la historia provino de su hija Lourdes, y tanto el título como los personajes llevan el nombre de sus amigas del colegio Lycée Franco-Libanais Tripoli. Una de las maestras las había nombrado de esa manera, título que a Madonna le pareció gracioso. Ya había avanzado con algunas otras historias pero quería escribir una «sobre chicas para chicas» que tratara temas como los celos, la envidia y el deseo de tener algo que alguien más tiene. La muerte de su madre a un edad muy temprana siempre le afectó, por lo que aprovechó sus propias experiencias personales para desarrollar a Binah; al igual que Madonna, la protagonista guardaba una foto de su madre al lado de su cama. En palabras de la autora, «necesitaba proponer cosas para su personaje donde los niños se detuvieran y dijeran: "¡Guau! ¿Cómo sería eso?». Lourdes también influyó en el personaje de Binah ya que la artista sintió que a menudo los compañeros de escuela la excluían por ser su hija.