thumb|350px|Expedicionarios peruanos en la Antártida en enero de 2015. Perú es miembro consultivo del Tratado Antártico y mantiene la base Machu Picchu en la isla Rey Jorge (o isla 25 de Mayo) de las Shetland del Sur. Anualmente se organizan y realizan expediciones científicas.

Antecedentes de la relación peruana con la Antártida

En 1567 el gobernador del virreinato del Perú, Lope García de Castro, encargó a su sobrino Álvaro de Mendaña la primera expedición al sur del océano Pacífico en busca de la llamada Terra Australis Incognita. La expedición partió desde el puerto del Callao el 20 de noviembre de 1567.

En 1600 el virrey del Perú, Luis de Velasco y Castilla, encargó a su primo hermano Gabriel de Castilla una expedición para enfrentar a piratas holandeses. Gabriel de Castilla fue nombrado «General del Callao» y comandó la Armada del Mar del Sur. Sobre esta expedición relató el marinero holandés Laurenz Claesz que él había navegado «bajo el Almirante don Gabriel de Castilla con tres barcos a lo largo de las costas de Chile hacia Valparaíso, i desde allí hacia el estrecho, en el año de 1603; i estuvo en marzo en los 64 grados i allí tuvieron mucha nieve. En el siguiente mes de abril regresaron de nuevo a las costas de Chile».Vázquez de Acuña, Isidoro, «Don Gabriel de Castilla primer avistador de la Antártica». (PDF). 1993. Consultado el 16 de diciembre de 2015. Otro documento holandés, publicado en Ámsterdam en tres idiomas en 1622 afirma que a los 64° S había tierra: «muy alta y montañosa, cubierta de nieve, como el país de Noruega, toda blanca, que parecía extenderse hasta las islas Salomón». Las tierras avistadas serían las islas Shetland del Sur.

thumb|200px|Retrato de Pedro Fernández de Quirós. En 1605 el virrey del Perú, Gaspar de Zúñiga y Acevedo, encargó al navegante Pedro Fernández de Quirós la tercera expedición que navega hacia el sur del continente, en busca de Terra Australis Incognita. En 1606 tomó posesión de todas las tierras que descubrió con el nombre de «Australia del Espíritu Santo» (hoy Vanuatu) y aquellas que se descubrieran «hasta el polo», lo que relató en el «Memorial sobre el descubrimiento que hizo en 1606 de las tierras incógnitas australes a los 15° y 20' del polo antartico» y en el «Sumario breve de la relación del viaje que hizo el capitán Quiroz en el descubrimiento de las tierras incógnitas de la parte austral del mar del Sur, que salió del Perú, por fin el año 1605».

Por otra lado, el escritor Miguel de Cervantes escribió en 1615, en el Canto de Caliope, que: «De la región Antartica podría eternizar ingenios soberanos, que si riquezas hoy sustenta y cría también entendimientos sobrehumanos: mostrarlo puedo en muchos este dia, y en dos os quiero dar llenas las manos, uno de nueva España y nuevo Apolo; del Perú el otro; un sol único y solo».

El 4 de noviembre de 1780 se inició la sublevación de José Gabriel Condorcanqui, adoptando el nombre de Túpac Amaru II, en honor de su antepasado el último Inca de Vilcabamba. Túpac Amaru II jura con el siguiente bando de coronación:

Alberto Ruiz Eldredge identifica que Túpac Amaru se proclama soberano de todo el Virreinato del Perú, así como de la Antártida, un continente del mar del Sur.

thumb|200px|Navío San Telmo, por Alejo Berlinguero, Museo Naval de Madrid. En 1819 el brigadier limeño de la Real Armada Española Rosendo Porlier y Asteguieta al mando de la nave San Telmo en una expedición con destino al Callao, naufragó posiblemente en una de las islas Shetland del Sur. En 1825 el marino inglés James Weddell relataba en su diario que «Fueron hallados varios restos de un naufragio en las islas del oeste, aparentemente del escantillón de un buque de 74 cañones, lo que hace muy probable que estos sean los restos de un buque de guerra español de esa categoría que ha estado perdido desde 1819, cuando iba de paso a Lima».

En 1891 Luis Carranza, presidente de la Sociedad Geográfica de Lima publicó el artículo La Corriente Polar Antártica.

En 1948 el gobierno de Chile inauguró la Base General Bernardo O'Higgins, provocando fuertes declaraciones del Reino Unido que pretende la soberanía de la Antártida. Tras ello, el periódico peruano El Comercio apoyó las actividades chilenas y declaró el 19 de febrero de ese año que cualquier intento británico de apoderarse de áreas reclamadas por Chile serían consideradas «una agresión» a América por el Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca.

Gonzalo Fernández Puyó, diplomático peruano, indicó que Perú debía tener un sector soberano en la Antártida, basándose en los reclamos chilenos y argentinos de la continuidad geográfica del continente americano, como así también en los relatos de los viajes de Pedro Fernández de Quirós. Fernández Puyó sugirió tres posibles soluciones para resolver la cuestión antártica: un condominio plurar, la aplicación de la teoría de los sectores polares o establecer un condominio chileno-peruano entre las latitudes 77° O y 90° O.

En 1950, el comandante peruano Edmundo Rey Rivero defendió públicamente la teoría de los sectores polares para que Perú lo aplique. En 1957, Manuel Medina Paredes escribió una tesis en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos de Lima sobre los derechos peruanos a un sector antártico.

Por iniciativa de la Marina de Guerra del Perú, varios marinos peruanos integraron expediciones que visitaron la Antártida. En 1961 el teniente peruano Juan Soria participó de la campaña antártica chilena de ese año y en 1972 el ingeniero peruano Jorge Vásquez, integró una expedición antártica de Alemania. También participaron peruanos en expediciones de Argentina, Brasil, Estados Unidos y Nueva Zelanda.

Tratado Antártico

El Perú es miembro consultivo (país adherente consultivo) del Tratado Antártico de 1959, con voz y voto en la toma de todas las decisiones vinculadas al espacio austral.NOTA: Un país adherente puede llegar a ser consultivo si han construido bases o realizado investigaciones.

Se adhirió al tratado el 10 de abril de 1981, durante la XI Reunión Consultiva de Buenos Aires. En esa oportunidad reconoció al Tratado Antártico como el único instrumento jurídico válido y creador de derecho internacional sobre la Antártida. El Perú, al adherirse al Tratado, hizo una reserva de sus derechos de territorio amparándose en el principio de defrontación e influencia antártica en su clima, ecología y biología marina, aduciendo, además continuidad geológica y vínculos históricos. La adhesión al tratado fue aprobada por el Congreso Peruano mediante la Resolución Legislativa N.º 23307 del 4 de noviembre del mismo año.

El 14 de enero de 1998, Perú adhirió al Protocolo al Tratado Antártico sobre Protección del Medio Ambiente (también conocido como el Protocolo de Madrid), mediante el decreto ley número 25950, ratificando el tratado y sus cinco anexos.

Exposición de derechos peruanos

En 1976 la Sociedad Geográfica de Lima postuló que el Perú tenía derecho al sector de la Antártida entre los meridianos 81°20′ O (correspondiente a punta Balcones) y 75°40′ O (correspondiente a playa la Rinconada Sur). Se aplicaba así una forma modificada de la teoría de la defrontación sin tener en cuenta la proyección chilena de las islas de Juan Fernández. Esta iniciativa llevó a que el 3 de mayo de 1979 la Asamblea Constituyente del Perú aprobara la declaración:

En 1981 el director del Instituto Peruano de Estudios Antárticos, Luis Vilchez Lara, hizo una declaración a la prensa expresando su opinión de que el Perú tiene derecho a un sector antártico de 600 000 km² entre los meridianos 84° y 90° de Longitud Oeste y hasta el Polo Sur. Vilchez Lara fundamentó su opinión en la teoría del condominio plural de Fauchille y a la aplicación del principio del uti possidetis.

En 1989 Perú fundó la Base Machu Picchu y adquirió el estatus de miembro consultivo del Tratado Antártico.

En 1993 la Asamblea Constituyente amplió la declaración de 1979:

De acuerdo a la teoría de la defrontación, planteada en Brasil en 1956 por la geopolítica Therezinha de Castro, al Perú le correspondería territorio antártico desde los 81°19′49″ O hasta los 80°50′15″ O, considerando la isla Alejandro Selkirk en las islas Juan Fernández de Chile. ISBN 0-89838-927-5, ISBN 9780898389272

Organismos peruanos thumb|250px|El director general de Soberanía, Límites y Asuntos Antárticos de la Cancillería peruana, Embajador Nicolás Roncagliolo, ofreció una conferencia de prensa junto a los representantes de la Dirección de Hidrografía y Navegación, Fuerza Aérea del Perú, la Compañía de Operaciones del Ejército del Perú e IMARPE, para anunciar la realización de la XXI Expedición Científica Peruana a la Antártida (ANTAR XXI) en 2012.

La Comisión Nacional de Asuntos Antárticos (CONAAN) fue creada el 11 de julio de 1983, mediante el Decreto Supremo 9-83-RE. Se trató de un organismo técnico conformado por varios sectores de la administración pública peruana, encargado de asesorar al gobierno en temas antárticos tanto en los aspectos jurídicos y políticos, como en los económicos, científicos y técnicos. Principalmente se encargó de la redacción y de la ejecución de la política antártica del Perú y del programa antártico peruano. El CONAAN estaba dividido en dos subcomisiones, una científica y otra logística.

La razón fundamental de la comisión obedeció al objetivo nacional de asegurar la presencia peruana en la Antártida, apuntando también a la protección y conservación de su ambiente. El 7 de octubre de 1987, el gobierno peruano aprobó el Decreto Supremo número 009-87/RE, estableciendo la política nacional del Perú respecto a la Antártida, a través de una propuesta de la CONAAN. El 28 de febrero de 2002, la CONAAN presentó una reforma y actualización de la política antártica peruana, siendo aprobada mediante el Decreto Supremo N.º 016-2002-RE, que estableció cuatro principales políticas con el objetivo de consolidar «la presencia activa y permanente del Perú en la Antártida y de su status de Parte Consultiva del Tratado Antártico».

El 20 de noviembre de 2002 se publicó en el diario oficial El Peruano la Ley N.º 27870, aprobada por el Congreso y promulgada por el presidente de la República, que reestructuró la CONAAN, constituyéndola en el Instituto Antártico Peruano (INANPE) como un organismo descentralizado con personería jurídica de derecho público interno y autonomía científica, técnica, funcional, económica y administrativa, dependiente sectorialmente del Ministerio de Relaciones Exteriores para salvaguardar los intereses peruanos en la Antártda. La creación del INANPE fue propuesta por la CONAAN tras presentar la política antártica de Perú.

El Instituto Antártico Peruano se convirtió en el ente rector encargado de formular, coordinar, conducir y supervisar en forma integral la política nacional antártica, en cuyo marco se realizan todas las actividades que las entidades de los sectores público y privado realicen en la Antártida. Sus objetivos y actividades se establecieron en los dos primeros artículos de la Ley N.º 27870.

El Ministerio de Relaciones Exteriores de Perú posee la Dirección General de Soberanía, Límites y Asuntos Antárticos, responsable de las acciones vinculadas al ejercicio de los derechos de soberanía territorial, marítima, aérea y del espacio de Perú, incluyendo la Antártida. La misión de la Sección de Asuntos Antárticos «es promover y asegurar la presencia activa y permanente del Perú en la Antártida, así como a mantener su estatus en el Tratado Antártico». Además, organiza las expediciones e investigaciones científicas para preservar el ecosistema antártico.

Base científica y expediciones 250px|right|thumb|Isla Rey Jorge, con la base MachuPicchu. thumb|250px|El BAP Carrasco en Callao. thumb|250px|Ceremonia de recepción de la expedición ANTAR XXIII en febrero de 2015.