upright|thumb|350px|Bomba anashe (1698), el primer dispositivo accionado por vapor comercializado con éxito, construido por Thomas Savery

Se llama máquina de vapor a todo motor que utiliza como fuerza motriz la que resulta de la expansión del vapor de agua. Su principio fundamental es el de la conversión del calor Obra: El Calor: modo de movimiento J. Tyndall, Barcelona: El Progreso Científico, 1885; Calor y termodinámica / M.W. Zernansky, Madrid, 1984 en trabajo. Obras: Calor i vapor / P.Postal, Barcelona, 195-; Transmisión del calor / V.P. Isachenko, Barcelona: Marcombo, 1973 Este trabajo depende, como en todas las máquinas térmicas, del salto de temperatura, es decir, de la diferencia de la temperatura del vapor antes de expandirse y de la que tiene al salir al exterior.

La máquina de vapor se compone de dos partes: una en la que se produce el vapor que ha de actuar como fuerza motriz, denominada generador o caldera; y otra que constituye la máquina propiamente dicha, formada por el sistema de mecanismos encargados de recibir y transmitir la acción de la fuerza motriz del vapor, compuesta esencialmente de un émbolo o pistón Obras: Máquinas de vapor, calderas, máquinas de émbolo,../ Juan Rosich Rubiera, Barcelona: M. Marin, 1908; Resumen de las lecciones de motores témicos: teoría y principales aplicaciones a las máquinas de émbolo,../ Ramón Marqués y Fabra, Barcelona: J. Torrellas, 1917, 742 páginas; Termodinámica térmica: aplicación al cálculo y ensayo de los generadores y motores de émbolo / Rafael Mariño, Madrid: Dossat, 1948, 566 páginas (posteriormente reemplazado por la turbina de vapor) que adquiere por la acción del vapor un movimiento de vaivén en el interior de un cilindro donde encaja y oscila. En los primeros diseños utilizados para bombear agua en las minas, el movimiento se transmitía a otro émbolo mediante un balancín, haciendo la transformación de movimientos necesarios por medio de los mecanismos más convenientes.

Teoría general de las máquinas Una de las cosas más notables y características del ser humano, que lo distingue de los demás seres vivos, es seguramente, la de poder inventar y construir máquinas, como desde tiempos inmemoriales ha venido haciendo; máquinas que multiplican sus fuerzas y facilitan el trabajo y que le han proporcionado los medios de atender con más desahogo y más comodidad cada día, a la satisfacción de sus necesidades, y cuando el ser humano compara sus fuerzas con las necesidades que le rodean, advierte que el límite señalado a aquellas por la naturaleza, no se opone a sus propósitos, si atina a auxiliarse de ciertos medios, cuya adopción, instintivamente como los primeros elementos de todas las ciencias que atienden a la conservación y engrandecimiento del individuo, constituyen los elementos rudos y usuales de la mecánica, y en estas primeras determinaciones del humano saber se advierte que preceden las aplicaciones a la teoría, porque aceptadas a vista de la necesidad por insinuación del ingenio, fundan sus condiciones didácticas en la experiencia, cuyos canónes se acatan ciegamente, y cuya doctrina forma parte de las tradiciones populares, hasta que, apoderándose de ellas la discusión, aparece la Ciencia, explicando lo que torpemente comprendía y utilizaba el instinto y señalando ese difícil valladar que separa la especulación y la práctica, y precede, pues, el servicio de las máquinas a la ciencia que reconoce sus fundamentos, y donde quiera que se conoce la necesidad de mecanismo se ofrece al ingenio determinar la forma apropiada del órgano que inmediatamente produce el efecto mecánico apetecido. Vitruvio y otros autores Para Vitruvio y otros, Arquitas de Tarento fue el primero que estableció reglas o estableció principios de Mecánica La Mecánica / J. Moncho Morales, Madrid, 1998 ;Ensayos de la historia de la mecánica / C. Truesdell, Madrid: Tecnos, 1975 ;Contribución a la historia de la Mecánica / J. Vailati, Buenos Aires, 1947 que después cultivó Platón, y llegó a construir una paloma de madera que volaba en todas las direcciones.

No obstante, consideran algunos, que a pesar de que el ingenio tarentino era una máquina y no mecánica, y a pesar de estar dotado Architas (Arkitas o Arquitas) de capacidad de invención y con destreza tal para realizar por sí sus pensamientos, todo ello lo hacía sin conocer las leyes del movimiento ni dio a sus invenciones un carácter verdaderamente científico, como dejó escrito Pierre Hérigone en el Tomo IV de su obra Cursus mathematicus, París: S. Piget, 6 vol. Otras obras del profesor de matemáticas de París Hérigone: Les six premiers livres des Éléments d'Euclides..., París, 1644; Supplementum cursus mathematici.., París, 1642

Arquímedes, Aristóteles y Pappus de Alejandría Cierto es que Arquímedes indagó sobre la teoría del centro de gravedad y del equilibrio en su obra De Æquiponderantibus; pero ni este trabajo del dudoso incendiario de la flota de Marcelo, ni lo que dejara escrito Aristóteles, ni las demostraciones que más tarde expuso Pappus de Alejandría respecto a la palanca, al Axes in Peritrochio The builder´s complete assistant:.., Axes in Peritrochio,../ B. Langley, Londres, 1775, 2 vol. o molinete, a la polea, al tornillo y a la cuña, no bastan para considerarlas como exposición de los principios teóricos a que estas máquinas obedecen en su funcionamiento, Analysis, eine Heuristik.../ M. Schmitz, Freiburg, 2010 (Platón, Aristóteles y Pappus) pues muy adelantados los tiempos modernos es cuando llegaron a reconocerse las leyes del movimiento y de la descomposición de las fuerzas, en que esta ciencia se funda.

Etimología La palabra muano, de donde provienen los vocablos máquina, mecánica, etc., significan invención, si bien supone al mismo tiempo el ejercicio o trabajo manual, de aquí el apellidarse desde entonces mecánicas las artes fabriles a diferencia de las artes liberales.

Asconio (Quintus Asconius Pedianus) Máquina, según Asconio (9 a. C.- 76 d.&nsbp;C.), se llama todo aquello ubi non tam materiae ratio quam manus atque ingenii ducitur, donde se estima no tanto la condición, disposición o importancia de la materia, como de la mano o del ingenio. Algunas obras de Asconio: Orationum Ciceronis.., Brepols Publ., 2010; Pseudoasconiana...../...T.Stangl, New York, 1967. Sobre Asconio A historical commentary on Asconius / B.A. Marshall, Columbia, 1985; Contribution à l'étude des sources d'Asconius.../ J. Humbert, París, 1925

Tito Livio Tito Livio, hablando del mecánico de Siracusa, Arquímedes, dice

Teoría general de las máquinas como verdadero cuerpo de doctrina Data de Sadi Carnot, el general Poncelet, y su ulterior desarrollo por Coriolis, Navier, Bellanger, Smeaton, Lanz, Betancour, Tredgold, Reuleaux, Coulomb, Bour, Bossut, etc. Alguna obra: Dios creó los números: los descubrimientos matemáticos que cambiaron el mundo / S. Hawking, Barcelona: Crítica, 2006 y por tanto, las reglas de la maquinaria o arte de construir máquinas, aun cuando la mayor parte de sus fundamentos o más bien de sus aplicaciones usuales, fueran conocidas, son modernas, como los es también la ciencia de donde provienen, y la mecánica propiamente dicha, o la ciencia que enseña las leyes del movimiento, y que aprecia los efectos de la fuerza aplicada a las máquinas, no se conocía en los tiempos más antiguos, o cuando menos, el conocimiento usual que de ella se tuviese, no merecía el nombre de ciencia. A partir del , hay un creciente interés de la fabricación industrial y un adelanto de la Mecánica racional, ya que la civilización moderna pedía incesantemente productos nuevos y económicos, produciéndose una rápido desarrollo de la Mecánica industrial La Meccanica e le macchine:../ P. Contaldi, Milán, 1921 ;Influencia de la maquinaria en la civilización / B. Madoz Aillón, Bilbao, 1857 ( aunque las máquinas aplicadas a la fabricación tardaron algo en generalizarse, aun cuando desde 1785 se vieron los buenos efectos de la máquina de Boulton y Watt destinado al hilado de algodón en los talleres Robinson en Papplewich en Notthinghamshire). A history of Nottinghamshire../ D. Kaye, 1987; Nottinghamshire / H. Thorold, Londres, 1984 ;English rural communities:../ D. Mills, Londres, 1973 (..-8.- the geographical effects of the laws..in Nottinghamshire))

Vapor Gas no permanente, que vuelve al estado de líquido o sólido cuando baja su temperatura o cuando se le somete a una fuerte presión.

Historia La historia del vapor, considerado como fuerza motriz, suministra hasta en los más minuciosos pormenores, una continua confirmación del siguiente adagio: Nihil per saltus (Nada se hace por saltos bruscos):

La primera máquina de vapor fue la Eolípila creada en el por Herón de Alejandría.

Difícil es averiguar, si en la Edad Antigua, se reconocía que el vapor pudiera emplearse como agente mecánico, y aun cuando desde los tiempos más remotos se observase que el vapor producido por el agua hirviendo sale con cierta fuerza por una abertura pequeña que tenga el vaso en que se forma, no hay razón bastante para creer que el eolipilo, fundado en la citada observación, pueda ofrecerse como prueba de que hasta fines del se hubiesen hecho tentativas para utilizar el vapor de agua, en aquel concepto, y hasta Jacques Rohault (filósofo y físico del ), Rohault's system of natural philosophy, New York, 1987, 2 vol.; Jacobi Rohaulti Physica, Venecia, 1740, 2 vol. Pierre Polinière Expériences de phisique, París: Gissey, 1734, 2 vol. y otros, los físicos comparaban la cavidad del eolipilo a las cavidades subterráneas; el agua y el aire, contenido en aquel vaso, representaba según ellos, estos elementos contenidos en aquellas cavidades.

: Ctesibio