thumb|La comandanta Ramona lideresa del movimiento zapatista. El movimiento de mujeres indígenas zapatistas conformado en el Estado de Chiapas dentro del EZLN tiene como telón de fondo "tres procesos que han influido en la reivindicación de sus derechos. El primero es la colonización, y el hecho de que las mujeres tuviesen que compartir los trabajos con los hombres. Segundo, la incorporación de las mujeres a las cooperativas agrícolas, los programas de salud y a algunas organizaciones no gubernamentales. El tercer proceso, y según él, definitivo, fue la creación del EZLN." Así, como apunta la antropóloga Aída Hernández Castillo "la participación de las mujeres en la dirigencia guerrillera contrasta con otras experiencias revolucionarias en América Latina. Pero la principal diferencia del zapatismo con los otros movimientos guerrilleros del continente fue la inclusión dentro de su plataforma de lucha de demandas de género a través de la llamada Ley Revolucionaria de Mujeres".

Situación económica, reproductiva y educativa de las mujeres indígenas en Chiapas

Mujeres indígenas y acceso al trabajo y a la tierra en el Estado de Chiapas Según el Centro de Derechos de la Mujer de Chiapas (CDMCH), las mujeres indígenas y campesinas de dicho Estado padecen “la discriminación y la subordinación, derivados de la intersección de diversas formas de discriminación basada en el género, la posición económica y social.” Todo lo anterior, por lo tanto, “imposibilita la participación de las mujeres en los espacios públicos, el acceso y control sobre los recursos productivos.”Idem Al respecto, se dice en un estudio sobre la condición de vida de las mujeres indígenas de San Cristóbal de las Casas que son las normas comunitarias las que regulan y determinan quién puede tener: acceso a la tierra en cuanto recurso escaso y limitado. Por lo general se le transfiere a los hombres, pues ellos son los futuros proveedores, mientras que las mujeres al unirse pasarán a formar parte de otros grupos cuya pareja será a su vez la encargada de la manutención. Podría decirse que el que así ocurra es funcional a las necesidades económicas en lo que respecta al mundo campesino;sin embargo la complementariedad en el interior de las familias es en los hechos una ficción, ya que parece predominar un acceso diferencial entre sus miembros a los bienes y servicios producidos colectivamente, en función del género y la edad. Por otra parte, el hecho de que las mujeres no cuentan con parcelas propias incrementa su vulnerabilidad.vol. 24, núm. 3, p. 624. Es, por todo lo anterior, que una de las exigencias de la segunda Ley Revolucionaria de las Mujeres es el derecho a la tierra:

Artículo 19 Las mujeres tienen derecho a tener, heredar y trabajar la tierra., vol. 24, núm. 40, México, p. 165

Ahora bien, con relación a las principales posibilidades laborales, Jules Falquet apunta que, teniendo en cuenta las costumbres, las mujeres indígenas no pueden ir más allá de sus comunidades. Lo hacen solamente por razones económicas, impulsadas a buscar trabajo, entre los cuales y más frecuentes se encuentran la venta de artesanías de su región, una de las más importantes entradas de recursos, e incluso la prostitución.Jules Falquet, "La costumbre cuestionada...", op. cit., p. 168. Contra esta situación, se alza una de las exigencias de la Primera Ley de Mujeres:

Segunda: Las mujeres tienen derecho a trabajar y recibir un salario justo.Ibídem, p. 180.

Mujeres indígenas en Chiapas y salud reproductiva Según un estudio de Barrios y Pons, el 28 % de mujeres tseltales y 52 % de mujeres tsotsiles no conocían ningún método anticonceptivo.Jules Falquet, "La costumbre cuestionada...", op. cit., p. 179. Respecto al uso de anticonceptivos, la mayor de la Infantería Ana María aclara:Matilde Pérez y Laura Castellanos, "No nos dejen solas. Entrevista con la Comandanta Ramona y la Mayor Ana María", Centro de documentación sobre zapatismo, 1994, consultado el 26 de noviembre de 2015, disponible en http://www.cedoz.org/site/content.php?doc=355 Eso no existe, no se conoce en ninguna de las comunidades y eso de los embarazos a la mujeres ocurre poco, porque los papás cuidan mucho de que sus hijas no se vayan a embarazar; por el mismo miedo que las muchachas les tienen a sus padres, no pueden hablarle a ningún hombre. Si llegan a embarazarse, muchas de ellas tienen a los niños porque es muy difícil de practicar un aborto y si se hace, muchas se mueren y no se sabeAlejandra Díaz Araiza, Las mujeres indígenas en México: un análisis desde la perspectiva de género, guadens-e, p.4Pero Mercedes Olivera al respecto del tema indica que: en general, sus periodos reproductivos son mucho más largos que los que se viven en el mundo mestizo, es decir, su primer parto ocurre cuando son adolescentes y no dejan de tener hijos hasta que arriba la menopausia. No hay un control natal y ello repercute, en forma negativa, en la salud femenina. Las relaciones sexuales para las mujeres indígenas representan un servicio que debe darse al esposo, y, al mismo tiempo, son concebidas como un pecado, cuya penitencia se paga teniendo “los hijos que Dios mande".Ibidem, p. 5. Cuando las mujeres indígenas, dice Olivera, “llegan a la menopausia se sienten liberadas del peso de la reproducción y tienen más posibilidad de acción que las jóvenes.”Sylvia Marcos, "Actualidad y cotidianidad: La Ley Revolucionaria de Mujeres del EZNL", Cuadernos feministas, p.3.

Mujeres indígenas y educación en Chiapas “El despertar de mujeres”,Idem como ellas mismas se refieren a ese proceso a través del cual se han formado como sujetos, ha sido denominado "feminismo indígena" por algunas autoras,Ibídem, p. 9. para remarcar la importancia de la participación e integración de las mujeres no solo en el EZLN, sino en las distintas organizaciones indígenas con las que este ha establecido alianzas, como el Congreso Nacional Indígena, las redes nacionales e internacionales de apoyo al zapatismo, entre otros. Así pues, "si lo educativo alude a la conformación de los sujetos en distintos espacios sociales, podemos observar en la experiencia organizativa política del EZLN, múltiples espacios en donde los sujetos se están formando, no solo en habilidades lecto-escritoras o en la de una segunda lengua, si no también se están formando procesos educativos que tienen que ver con la adquisición de normas distintas de insertarse en el entramado social para proponer formas novedosas de actuación política."María del Pilar Padierna Jiménez, Educación y ciudadanía en los movimientos sociales: mujeres zapatistas, tesis inédita para obtener el grado en doctor en Pedagogía, Universidad Nacional Autónoma de México, Facultad de Filosofía y Letras, 2008, p. 4. Podemos encontrar lo anterior en el apartado 6 de la Ley Revolucionaria de las Mujeres del EZLN, en donde dice dice: “Las mujeres tienen el derecho a la educación”Ibídem, p. 12.

Características generales del movimiento de mujeres zapatistas

Participación de las mujeres en el EZLN En un inicio, las mujeres indígenas eran minoría al interior del movimiento zapatista; sin embargo, para 2004, año del que proceden los estudios más recientes, ya formaban un tercio de las fuerzas zapatistas armadas y un 50% de las “bases de apoyo”.Ángeles Mariscal, “Mujeres: 30% de combatientes zapatistas”, La Jornada, 8 de abril de 2004 y Jules Falquet, “La costumbre cuestionada por sus fieles celadoras: reivindicaciones de las mujeres indígenas zapatistas”, Debate Feminista, vol.24 , núm. 40, 2001, p. 173. Así pues,“se pueden distinguir dos formas en que las mujeres pueden participar [en el movimiento zapatista]. Hay mujeres militares y mujeres que funcionan como bases de apoyo que se subordinan a una estructura piramidal.”Sarrii Vuorisalo, "¿Feminismo Indígena?...", op. cit., p. 15 En cuanto al primer grupo, “la mayoría de los integrantes de la estructura militar del EZLN son mujeres y hombres jóvenes, quienes, en muchos casos, ingresaron a ella en su adolescencia o bien después de los veinte años.” Por otro lado, en las segundas, las bases, las mujeres cumplen "de manera central, la tarea de alimentar a los integrantes de la estructura militar diseminados en la Selva Lacandona. Excepto por quienes participan activamente en organizaciones productivas paralelas, la mayoría de estas mujeres reproducen, así, el rol tradicional que siempre han jugado: cuidadoras del ámbito privado y sostenedoras de la familia."

Lo anterior puede verse con mayor claridad en el testimonio de la Mayor Ana María:[Al EZLN] llegué desde muy jovencia, tenía 14 años cuando entré a la lucha. Al principio éramos solo dos mujeres de las 8 o 10 personas que hace más de 10 años empezamos el movimiento. Muchas de las mujeres que han entrado al EZLN han llegado sin avisar a sus familias. Yo cuando salí de mi casa y me enteré de que existía una organización armada, me decidí y me dije ¡yo también voy a tomar las armas!, porque uno de mis hermanos ya estaba; pero mis papás, la mayoría de mi familia no sabía nada. Entonces salí huyando de mi casa y fui a buscar a mis compañeros para poder integrarme también y pasé muchos años aprendiendo y participando en esto sin que mi familia se diera cuenta. Esto ha pasado en muchos lugares, en muchas familias. Allí, mi hermano y yo aprendimos las primeras letras y hablar la castilla. Después nos enseñaron tácicas de combate y política para poder hablar con el pueblo y explicarle nuestra causa. Pedimos tierra y el gobierno no la daba, entonces empezaron las tomas y la respuesta era la represión.

Las militares Sarri Vuorisalo resume y explica cuáles son las subdivisiones presentes en el grupo de las mujeres militares. Así, nos dice que: Las milicianas podían acudir por temporadas a los campamentos zapatistas, pero no abandonaban a sus familias, y también podían tener hijos.Las insurgentes eran aquellas que se dedicaban a tiempo completo a la lucha. Ellas aceptaban no tener hijos y se les capacitaba en todos los terrenos educativos. Las insurgentas hablaban con gente de fuera mediante la comunicación del EZLN.Las capitanas y tenientes comandaban tanto a grupos de hombres como de mujeres. Podían dar órdenes y ser obedecidas. Muchas tuvieron un papel de liderazgo el primero de enero de 1994.Las mayoras, […] fueron mujeres excepcionales capaces de dirigir tanto a hombres como a mujeres de diferentes pueblos, y de toda la región.El papel de las comandantas era fundamental. Ellas formaban parte del CCRI, Comité Clandestino Revolucionario Indígena, y decidían, consultando con sus pueblos, cómo avanzar con el movimiento. Tenían un conocimiento profundo de cómo se dirigía y se movilizaba a la gente. Eran ellas quienes se convirtieron en los portavoces de la voluntad popular.Sarri Vuorisalo-Tiitinen, ¿Feminismo indígena?..., op. cit., p.53.

Las bases de apoyo La forma de combate de las “bases de apoyo” difiere de la de las militares en la forma de llevar a cabo la lucha ya que éstas, convencidas de la importancia del movimiento, participaron, por ejemplo, desde el lugar en el que vivían con la formación de "colectivos para beneficio de la comunidad, que podían ser tiendas cooperativas, producción de animales o cooperativas de artesanía. Proveyeron de alimentos a los combatientes y generalmente participaron junto a sus compañeros en las asambleas comunitarias, rechazando cualquier tipo de ayuda gubernamental que les separase de sus ideales."Ibidem, p.p 53-54

María del Pilar Padierna comenta sobre la unión de las mujeres al movimiento zapatista que, a pesar de esto, ellas, antes de esa anexión, “habían transitado por procesos que las formaron como sujetos mujeres, indígenas específicos”,María del Pilar Padierna, “Mujeres Zapatistas: la inclusión de las demandas de