Ghada al-Samman (en árabe: غادة السمّان) (al-Shamiyeh, Damasco, Siria, en 1942) es una periodista y escritora siria que durante años compaginó su profesión de periodista con su vocación de escritora y poetisa. Su producción literaria abarca diferentes estilos que van desde el cuento, la novela, la poesía, así como numerosos artículos. Reside en Francia desde mediados de los 80 como exiliada por la guerra civil del Líbano. Es una de las autoras más leídas en los países de habla árabe con una obra y vida muy comprometida con el nacionalismo árabe postcolonialista y la causa feminista en los países árabes, defensora de un feminismo musulmán.
Biografía Ghada al-Samman nació en al-Shamiyeh, un pequeño pueblo sirio próximo a la ciudad de Damasco en 1942, hija de Ahmad al-Samman y Salma Rweeha. Su madre, también escritora, murió joven, cuando Ghada era apenas una niña, de manera que tanto ella como su hermano Bisher y hermana Zolfa fueron prácticamente criados por su padre. Su padre fue profesor de derecho en la Universidad de Damasco, cuyo nombre hasta 1958 fue el de Universidad de Siria, y de la cual ocuparía el cargo de rector de 1962 a 1964, para más tarde ocupar durante un corto período el cargo de Ministro de Educación durante los convulsos años que siguieron a la declaración de independencia de Siria y el golpe de Estado de Hafez al-Asad el 13 de noviembre de 1970.Rebecca Gould (2014) Engendering critique: postnational feminism in postcolonial Syria. Women’s Studies Quarterly 42: 209–229. La educación que recibió de su padre contribuyó a su visión nacionalista del estado Sirio.
Sus primeros años de estudio los cursó en la Escuela Francesa de Damasco, para ya en la adolescencia obtener el grado de bachillerato en ciencias en el instituto Al-Tajheez. Se opuso a su padre que deseaba que estudiase medicina y se matriculó en el Departamento de Filología Inglesa en la Escuela de Arte de la Universidad de Damasco.Michael D. Sollars (2008) The facts on file companion to the World Novel: 1900 to the Present. Facts On File. An imprint of Infobase Publishing, New York. ISBN 978-0-8160-6233-1 Compaginó sus estudios universitarios con trabajos en la biblioteca de la universidad y como profesora de inglés en el instituto Charles Saad School, hasta que obtuvo su título de licenciada en 1964. Ese mismo año se desplazaría a Beirut para obtener un máster en la Universidad Americana de Beirut (AUB) en 1966. El título de tesis fue: "Literatura del absurdo", introduciéndose así en el movimiento inspirado en el surrealismo y el existencialismo que influiría posteriormente en su producción literaria.
Durante aquella época ya empezó a publicar artículos como periodista en diversas revistas y diarios árabes como al-Usbu al-Arabi y al-Hawadith entre otros, al mismo tiempo que viajaba y vivía por temporadas en diversos países europeos. El mismo año que obtenía su título de máster, 1966, y durante uno de sus viajes a Londres, fue condenada en su ausencia a tres meses de prisión por desacato a las autoridades y salir de Siria sin permiso. Como consecuencia de la condena fue despedida de la revista libanesa para la cual trabajaba entonces. Aquel mismo año su padre murió. La suma de acontecimientos, la muerte de su padre y la condena siria, hizo que tras sus viajes entre Europa y Beirut, optase por instalarse definitivamente, a partir de 1969 en Beirut, sin volver a Siria para evitar conflictos con las autoridades y romper su relación con la burguesía siria que la consideraba una "perdedora" por carecer de familia y con su estatus social perdido por la condena. En Beirut, por entonces una ciudad de relativa libertad para el mundo árabe que atrajo a muchos intelectuales de la época, fue donde pudo desarrollar su pensamiento político y obra artística sin limitaciones.
Fue durante su estancia en Beirut, donde conoció y tuvo un romance amoroso con Ghassan Kanafani, escritor y activista político palestino cofundador del Frente Popular para la Liberación de Palestina, asesinado por la agencia de inteligencia israelí Mossad en 1972. Años más tarde, en 1992, Ghada al-Samman publicaría las cartas que él le escribió durante la relación que mantuvieron durante aquel período.
Durante el verano de 1969 conoció a Bashir al-Da’ook con quien contrajo matrimonio en 1970 y tuvo su hijo Hazem.Elie Chalala (2008) Bashir al-Daouk (1931-2007) in memoriam: farewell to publisher hero. Al Jadid vol. 13/14 Bashir fue un reconocido editor que fundó diversas revista árabes como Dar Al Talia y Dirassat Arabiyya. En todas ellas, tanto él como Ghada pudieron manifestar sus ideales anticolonialistas, pro-palestinos, árabe nacionalistas, así como por la justicia social y económica y los derechos de las mujeres entre otros.
Con la ayuda de su marido, y para poder asegurar su libertad de expresión sin tener que sufrir censura alguna por parte de los editores, en 1978 inicia su propio sello editorial, Ghada Samman Publications, en el cual publicará a partir de entonces toda su obra literaria.
En 1984, tras años conviviendo con el conflicto civil que llevaba asolando el Líbano desde 1975, el matrimonio decide exiliarse a París. Así pues aquel 1984 daba respuesta a su pregunta retórica publicada dos años antes en 1982: "Y nosotros, ¿cuándo vamos a emigrar para no volver nunca más?" como crítica a sus compañeros escritores e intelectuales que habían optado por abandonar el país en los primeros años de la guerra civil.Christina Vogel (2008) The X and Y chromosomes of displacement. An analysis of narrative voices in The Square Moon by Ghada Samman. Asiatische Studien: Zeitschrift der Schweizerischen Asiengesellschaft 62: 1221–1240 Ya establecidos en París, sigue escribiendo sus novelas y ensayos, al tiempo que contribuye con una columna en el semanario Al-Hawadeth.
La publicación en 1992 de las cartas que Ghassan Kanafani le escribió durante su amorío causaron un gran revuelo en el mundo árabe y especialmente en el palestino. Para muchos intelectuales y activistas palestinos, la publicación de aquellas cartas supuso un "crimen" contra la causa palestina al exhibir a un héroe nacional como un hombre débil y enamorado de una mujer. Kanafi más que un hombre, es un símbolo dentro de la resistencia palestina, al que las cartas que Ghada mostraban su delicadeza y debilidad, y con ello afectaba la causa palestina.
A partir de 1994 empieza a publicar colecciones de relatos breves y poemarios donde cada vez manifiesta más su nostalgia por Beirut y Damasco desde su exilio europeo en París. Sus obras más destacadas son la colección de cuentos La luna cuadrada (1992) única obra de Ghada traducida al castellano hasta el momento, el poemario Cartas nostálgicas a Jasmine (en referencia a Damasco, apodada la Ciudad de Jazmín) (1996) y la novela La novela imposible, un mosaico damasquino (1997).
En 1997 recopiló gran parte de sus trabajos de prensa en una serie de libros, todos ellos bajo el título genérico de al-A’mal ghayr al-kamila (Trabajos incompletos).
Cuando en 2007 su marido Bashir al-Da’ook muere de un ataque de corazón, Ghada al-Samman dejó de colaborar en el semanario Al-Hawadeth y desde entonces no ha vuelto a publicar nada. Mantiene dos residencias, una en París y otra en Beirut donde va compaginando su vida. Sus archivos de libros, artículos y cartas no publicadas hasta el momento están a resguardo en un banco suizo con instrucciones para ser publicados en el futuro.
Estilo Ghada al-Samman ha tratado tanto en sus relatos de ficción, poemas como artículos, muchos aspectos políticos, sociales y morales de Siria, Líbano y Palestina del último cuarto del . Durante sus primeros años como periodista en Beirut redactó numerosos artículos en los cuales intentaba describir la vida libanesa así como dar voz a las regiones pobres del norte y sur del Líbano que hasta entonces habían permanecido ignoradas por la prensa. A pesar de su combativo anticolonialismo y su abierta oposición al sionismo israelí, su obra mantiene un tono también crítico con la sociedad árabe, criticando los círculos intelectuales que seguían autocensurándose para no dejar constancia de la lacra que constituía la corrupción política en las nuevas naciones árabes postcolonialista o la represión sexual con la cual las mujeres eran tratadas.Pauline Homsi Vinson (2002) Ghada Samman: a writer of many layers. Al Jadid Magazine vol. 8, nº 39
En entrevistas concedidas, Ghada al-Samman interpreta su obra literaria como una colección de despertadores literarios que pretenden despertar las conciencias y la creatividad de aquellos que estén dispuestos a escuchar: Los sueños, la locura, las invocaciones y las alucinaciones son herramientas literarias que me ayudan a sondear las profundidades de la humanidad. […] Lo más importante, para sobrevivir a una pesadilla, es que el individuo intente despertarse desde el vientre de la misma. Esa voluntad, la voluntad de despertar, es de la que los árabes carecemos.Para ello la autora hace uso metáforas y símbolos, en los cuales se entremezclan la cultural occidental de la que bebió durante su crecimiento y la tradición de la fantasía oriental, dando lugar a un movimiento de realismo mágico en la que las alucinaciones, lo onírico y lo real mantienen límites difusos difíciles de identificar.Hilla Peled-Shapira (2009) From conventional to personal, or: what happened to metaphor under the influence of ideology – the case of Gha’Ib Tu’Ma Farman. Journal of Semitic Studies 54: 227–249 En sus textos es usual que los caracteres se muevan entre estados de duermevela en las que todo queda confuso, bien como estrategia de escape de una realidad cruda y dura en sus obras ambientadas durante la guerra civil libanesa o como confirmaciones de sus peores pesadillas. Su narrativa se caracteriza por un gran lirismo, y su poesía suele ser narrativa, no ajustándose a los patrones tradicionales de la poesía árabe. En respuesta a los críticos escribió en el periódico Al Itihad:En cuanto a los críticos a los que se les hace difícil clasificar lo que escribo, se lo voy a poner fácil. Pueden escribir sobre los cajones que contengan los archivos sobre mis trabajos, "¡Un grito por la libertad!".La publicación en 1992 de Cartas de Ghassan Kanafani a Ghada al-Samman [Ghassan Kanafani’s letters to Ghada al-Samman] (Berirut: Dar al-Taliya, 1993; con una segunda edición en 1993), no sólo se consideró en su momento un acto de valentía, sino también el inicio de un género, el de las cartas literarias, hasta entonces inexistente en la literatura árabe.Reading Arab Women’s Autobiographies: Shahrazad tells her story. Nawar al-Hassan Golley. University of Texas Press (2003) Su publicación se interpretó en su momento como un éxito feminista, al ser la primera vez que las cartas de amistad y amor de un hombre eran desveladas y publicada por una mujer. A pesar de que en su momento la relación amorosa que mantuvieron ambos a finales de la década de los 60 era conocida, la publicación de las cartas generó polémica entre algunos sectores palestinos que lo interpretaron como un acto que manchaba el nombre de Kanafani y con él, el de la causa palestina.