El estornino de Reunión o estornino crestado de Reunión (Fregilupus varius) es una especie extinta de ave paseriforme de la familia Sturnidae endémica de Reunión, en las islas Mascareñas. Sus parientes más cercanos eran el estornino de Rodrigues (Necropsar rodericanus) y el estornino de Mauricio (Cryptopsar ischyrhynchus) de las islas vecinas. Las tres especies aparentemente tienen su origen en el sudeste asiático. Esta ave fue mencionada por primera vez en el y se pensó originalmente que estaba relacionada con la abubilla. Aunque posteriormente se han propuesto varios parentescos, se confirmó que era un estornino gracias a un estudio de ADN.
Medía unos 30 centímetros de longitud. Su plumaje era sobre todo de color blanco y gris, con la parte posterior, las alas y la cola de un color marrón oscuro y gris. Tenía una ligera cresta eréctil, que se curvaba hacia delante. Se cree que la especie poseía cierto dimorfismo sexual, siendo los machos más grandes y con el pico más curvo que las hembras. Los juveniles eran más parduzcos que los adultos. Poco se sabe sobre el comportamiento. Según los informes vivían en grandes bandadas y habitaba en zonas húmedas y pantanos. Era omnívoro, se alimentan de materia vegetal y de insectos. Su pelvis era robusta, tenía dedos largos con garras grandes y mandíbulas fuertes lo que indica que buscaba alimento cerca del suelo.
Estos estorninos fueron cazados por los colonos de Reunión, que también los tenían como aves de jaula. Se conservan solo diecinueve especímenes en todo el mundo. A principios del se informó de su declive, y probablemente se extinguió antes de la década de 1860. Se han propuesto varios factores que habrían conducido a su extinción, como la competencia y depredación de especies introducidas, las enfermedades, la deforestación y la persecución realizada por los humanos, que los cazaban para comérselos y aduciendo que eran una plaga para las cosechas.
Taxonomía derecha|miniatura|La ilustración tipo de François-Nicolas Martinet, años 1770. Se cree que la primera vez donde aparece mencionado el estornino crestado de Reunión es en una lista de aves de Madagascar de 1658 escrita por el gobernador francés Étienne de Flacourt. Aunque se le menciona como "tivouch" (abubilla) blanca y gris, los autores posteriores piensan que o bien se refiere al estornino crestado o a la subespecie malgache de la abubilla (Upupa epops marginata), pero esta última es de aspecto similar a la subespecie europea. El estornino crestado fue registrado por primera vez en la isla de Reunión (entonces llamada "Bourbon") por Père Vachet en 1669, pero no fue descrito en detalle hasta el informe de Sieur Dubois de 1674:Hume, J. P. (2014). pp. 8–14.
Los primeros colonos de Reunión llamaban a estas aves «huppe» (abubilla), debido a su parecido por su copete y su pico curvado. Se registró muy poco del estornino crestado en los siguientes 100 años, pero se empezaron a llevar especímenes a Europa durante el . Aunque la especie fue descrita científicamente por el naturalista francés Philippe Guéneau de Montbeillard en la edición de 1779 de la Histoire Naturelle del conde de Buffon, no recibió su nombre científico hasta que se lo asignó el naturalista holandés Pieter Boddaert en la edición de la obra de 1783. Boddaert lo denominó Upupa varia, clasificándolo en el género de las abubillas, por lo que su nombre científico significaba «abubilla abigarrada», en referencia a sus colores blanco y oscuro. Boddaert proporcionaba la nomenclatura binomial a las láminas de las obras de Buffon, por lo que la ilustración de 1770 del estornino de Reunión de François-Nicolas Martinet que acompaña a este nombre se considera el holotipo de la especie o ilustración tipo. Aunque la lámina podría estar basada en un espécimen del Museo Nacional de Historia Natural de París, en la actualidad es imposible determinarlo. El museo de París originalmente tenía cinco pieles disecadas de estornino crestado, aunque algunas llegaron en el . El espécimen MNHN 2000-756, posiblemente una hembra y uno de los modelos para más ilustraciones, tiene el penacho recortado artificialmente, resultando rizada semicircularmente hacia delante de forma no coincidente con las aves vivas, y la ilustración tipo tiene una cresta de apariencia similar. derecha|miniatura|Ilustración de 1907 John Gerrard Keulemans, basado en el espécimen de París con el penacho recortado. La primera mención de De Flacourt del ave como «tivouch» hizo que los primeros autores creyeran que se encontraban variantes de esta ave en Madagastar y el Cabo y al pensar que pertenecían al género Upupa, recibieron nombres como Upupa capensis y Upupa madagascariensis. Posteriormente varios autores los relacionaros con las aves del paraíso, los abejarucos, los vaqueros, algunos Icteridae y las chovas, y como resultado se asignarían a otros géneros y se les darían nuevos nombres como Coracia cristata y Pastor upupa. En 1831, René-Primevère Lesson lo situó en su propio género, Fregilipus, una combinación de Upupa y Fregilus, este último el nombre de un género obsoleto usado para las chovas. Auguste Vinson en 1868 estableció que esta ave encontraba solo en la isla de Reunión y propuso un nuevo nombre binomial, Fregilupus borbonicus, en referencia al antiguo nombre de la isla.Hume, J. P. (2014). pp. 29–44. miniatura|Litografía del único esqueleto conocido, por Philibert Charles Berjeau, 1874 Hermann Schlegel propuso por primera vez en 1857 que la especie pertenecía a la familia de los estorninos (Sturnidae), reclasificándolo dentro del género Sturnus como S. capensis. Esta reclasificación fue tenida en cuenta por otros autores. Carl Jakob Sundevall propuso un nuevo nombre para su propio género Lophopsarus (estornino crestado) en 1872, aunque Fregilupus varius—el nombre correcto más antiguo—prevalece como nombre binomial del ave y todos los demás nombres científicos quedan como sinónimos. En 1874, después de un detallado análisis del único esqueleto conocido (conservado en el Museo de zoología de la Universidad de Cambridge), James Murie concordó en que se trataba de un estornino. Richard Bowdler Sharpe dijo en 1890 que el estornino de Reunión era similar a los estorninos del género Basilornis, pero no mencionó ninguna otra similitud aparte de su penacho. En 1941 Malcolm R. Miller encontró que la musculatura del ave era similar a la del estornino común (Sturnus vulgaris) tras diseccionar un espécimen conservado en alcohol en el museo de Cambridge, pero anotó que el tejido estaba muy degradado y que la similitud no confirmaba necesariamente una relación con los estorninos. En 1957 Andrew John Berger albergó dudas sobre el parentesco de esta ave con los estorninos debido a sutiles diferencias anatómicas, tras diseccionar otro espécimen conservado en alcohol en el Museo Americano de Historia Natural. Otros autores propusieron una relación con los vangas (Vangidae), pero Hiroyuki Morioka lo rechazo en 1996, tras un estudio comparativo de sus esqueletos.
En 1875 el ornitólogo británico Alfred Newton intentó identificar con el estornino de Reunión un pájaro blanco y negro mencionado en un manuscrito del que describía un marinero abandonado en las isla de Rodrigues (también de las Mascareñas) entre 1726–27, suponiendo que podría tratarse de la misma especie. Huesos subfósiles encontrados posteriormente en Rodrigues se relacionaron con el pájaro del manuscrito, y en 1879 estos huesos fueron la base para describir una nueva especie, Necropsar rodericanus (el estornino de Rodríguez), descrita por los ornitólogos Albert Günther y Edward Newton. Aunque encontraron que esta ave de Rodrigues estaba cercanamente emparentada con el estornino crestado de Reunión, Günther y Newton les asignaron géneros separados. El ornitólogo estadounidense James Greenway sugirió en 1967 que el estornino de Rodrigues debería pertenecer al mismo género que el de Reunión, por sus grandes similitudes. Los subfósiles encontraron en 1974 confirmaron que el estornino de Rodrigues debía estar en un género distinto dentro de los estorninos, principalmente porque su pico más robusto garantizaba una separación a nivel de género de Fregilupus. En 2014 el paleontólogo británico Julian P. Hume describió una nueva especie extinta: el estornino de Mauricio (Cryptopsar ischyrhynchus), a partir de subfósiles de Mauricio, que estaba más próximamente emparentada con el estornino de Rodrigues que el crestado de Reunión por las características de su cráneo, esternón y húmero.
Evolución miniatura|Su pariente el estornino de Bali, tiene una coloración similar y también tiene penacho en la cabeza. miniatura|derecha|Elementos del esqueleto del estornino de Reunión, 1874 En 1943, Dean Amadon sugirió que especies similares a los Sturnus podrían haber llegado a África y originar al estornino carunculado (Creatophora cinérea) y a los estorninos de las Mascareñas. Según Amadon, los estorninos de Rodrigues y Reunión estaban emparentadas con los estorninos asiáticos, como algunas especies de Sturnus, más que con los estorninos de África (Lamprotornis) y el estornino malgache (Saroglossa aurata), por su coloración. Un estudio de ADN de 2008 sobre varias especies de estorninos confirmó que el estornino de Reunión pertenecía a un linaje aislado de un clado de estorninos del sudeste asiático, sin ningún pariente cercano. El siguiente cladograma muestra su posición:
Anteriormente hubo un intento infructuoso de otro equipo de extraer ADN viable del estornino de Reunión. Los autores del equipo que lo consiguió sugirieron que los ancestros del estornino crestado alcanzaron Reunión desde el sudeste asiático en un viaje por etapas a través de las islas del océano Índico, una hipótesis usada también para otras aves de las Mascareñas. Su linaje se habría separado del de los demás estorninos hace cuatro millones de años (dos millones de años antes de que la isla Reunión emergiera del océano), por lo que podría haber empezado a evolucionar en otras islas actualmente parcialmente sumergidas.
Sobreviven parientes, como el estornino de Bali (Leucopsar rothschildi) y el estornino de cabeza blanca (Sturnus erythropygia), que tienen coloraciones similares y otras características que poseían las especies extintas de las Mascareñas. Como los estorninos de Rodrigues y Mauricio parecen morfológicamente más cercanos entre sí que el estornino de Reunión, que parece más próximo a los estorninos del sudeste asiático, podrían haberse producido dos migraciones independientes de estorninos desde Asia hacia las Mascareñas, siendo la que originó al estornino de Reunión la última. Salvo Madagascar, la Mascareñas eran las únicas islas en el Índico suroccidental con estorninos nativos, probablemente debido a su aislamiento, variada topografía y vegetación.
Descripción derecha|miniatura|Ilustración de 1910 de Eduard de Maes