Himarmene (Ἑιμαρμενη) es una diosa de la mitología griega personificación del hado o destino en su sentido de sucesión ordenada de las causas y efectos o, en un sentido más general, del destino del universo como todo, en oposición al destino individual de los seres. Al parecer, su nombre fue un sinónimo de otros términos griegos para el destino, tales como Aesa, Moira, Moros, Ananke, Adrastea y Pepromene. Los órficos dicen que el demiurgo (Zeus) fue criado por Adrastea, se unió a Ananque y fue padre de Himarmene.Proclo, sobre el Timeo de Platón III, 274 Himarmene, en cuanto significación del destino, tuvo una gran importancia dentro del gnosticismo y el estoicismo. Etimología Se postulan diversos posibles orígenes para el nombre Himarmene; se señala podría derivarse del griego antiguo ειρειν (eirein), que significa "atar", implicando el significado de que cada evento y cada persona están atados o sujetos al mismo destino. También podría tratarse del participio del verbo griego μείρεσθαι (meiresthai, "recibir conforme a la suerte de uno"), del cual deriva de la misma raíz que Moira ("destino").
Otros usos El término "Himarmene" (personificado o no) fue ampliamente utilizado en el estoicismo griego, el gnosticismo, y otras sectas religiosas. Dentro de la estoa, por ejemplo, es clásica la definición que hacía Cicerón:Dentro del hermetismo himarmene era tomado como el destino otorgado por el influjo de los astros o alguna otra deidad regente de los mismos.
Referencias
Enlaces externos https://web.archive.org/web/20110605031943/http://www.ancientlibrary.com/smith-bio/1478.html
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