El Atlético Madrileño (anteriormente Club Atlético de Madrid "B") es el equipo filial de fútbol del Atlético de Madrid, con sede en Madrid, España. Fue adscrito como club filial en el verano de 1970, tras adquirir los derechos federativos del Reyfra Atlético de O.J.E., club fundado en 1963.

Actualmente juega en Primera División RFEF, tercera categoría del fútbol español. A diferencia de otras Ligas europeas y mundiales de fútbol, en España la regulación y normativas que afecta a los equipos filiales permiten que estos puedan actuar como clubes profesionales a todos los efectos —pudiendo competir en el mismo sistema de Liga que el resto de equipos—, en vez de jugar una Liga separada de equipos filiales. El filial no puede ascender a una categoría superior o igual del fútbol español a la del primer equipo, siendo esta LaLiga EA Sports o Primera División.

Pese a que históricamente siempre actuó como un club de fútbol más dentro de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) —y por lo tanto con los mismos derechos que cualquier otro— en cuanto a las competiciones a disputar,Esto es, pudiendo disputar todas las competiciones oficiales de España, a excepción de la Primera División de España, actual LaLiga EA Sports, solo reservada a sus equipos matrices o primeros equipos. en el año 1991 la Federación llevó a efecto un cambio en sus estatutos que afectó directamente a dichos equipos "B" o filiales. Desde ese momento se impidió la participación de estos equipos en la Copa del Rey, —circunstancia aún vigente en la actualidad—, y que le impide en la actualidad jugar el torneo de Copa doméstica. En ella tuvo su mejor participación en la temporada 1981-82 cuando cayó eliminado en los octavos de final por la Agrupación Deportiva Rayo Vallecano, club que curiosamente poseía antiguamente sus derechos.

Entre sus logros deportivos destaca un campeonato de la Copa de la Liga de Segunda División en su primera edición en 1983, siendo el único filial español en conseguirlo, un subcampeonato de esta misma competición en 1985 y un subcampeonato de la Segunda División en 1998-99 en detrimento del Málaga Club de Fútbol. Es además el quinto mejor club filial por resultados deportivos de España.Tras el Real Madrid Castilla Club de Fútbol, el Fútbol Club Barcelona "B", el Valencia Club de Fútbol Mestalla y el Bilbao Athletic.

Desde la temporada 2025-26 el equipo disputa sus partidos como local en el estadio del Centro deportivo Alcalá de Henares localizado en la ciudad deportiva del Club Atlético de Madrid —complejo del club situado en el municipio de Alcalá de Henares—, el cual tiene una capacidad de 2685 espectadores.

Historia

Orígenes y antecedentes

Finalizada la Guerra Civil en 1939, el club madrileño Imperio Football Club se reorganiza y crea nueva directiva con la finalidad de competir en el Campeonato de Castilla. Sus miembros, conscientes de lo delicado del momento y precisos de ayuda económica, saben moverse con rapidez y habilidad, entablando contactos con el recién fusionado Athletic-Aviación Club, producto de la integración del equipo militar Aviación Nacional dentro del Athletic Club de Madrid. Viendo el potencial de medios de que este club dispone, Ángel Lehoz, Luis Mesa, Ventura Miguel y Gregorio Lázaro conciertan una reunión con los athléticos Manuel Gallego Suárez-Somontes y Juan Touzón, y el Imperio F.C. es declarado filial colchonero con Ángel Lehoz como presidente. Más tarde, cuando en 1947 el Ministerio del Aire se desliga del Athletic-Aviación Club, la entidad imperial -incapaz de continuar su carrera como club independiente-, desaparece.

Concluida la temporada 1950-51, el ahora denominado Club Atlético de Madrid se había proclamado Campeón de Liga y ante la necesidad de prolongar su éxito contando con jugadores más económicos, estableció un convenio de filiación temporal con la Agrupación Deportiva Rayo Vallecano, un club madrileño que por entonces despuntaba en Tercera División. Este compromiso había de durar hasta 1955, pero la situación deportiva de la cual gozaban los rayistas, aspirantes al ascenso a Segunda División, hizo que este se rompiese en plena campaña 1954-55. Pese a ello, algunos jugadores formados en el conjunto franjirrojo pasaron a la disciplina atlética triunfando poco después.

Ya en los años sesenta, el club colchonero mantuvo contacto con otras entidades madrileñas que competían en Tercera División, pero sin alcanzar ningún convenio que les ligara mutuamente. De forma paralela a estos acontecimientos y en una localidad situada al sur, Getafe, en 1961 partiendo desde Tercera Regional fue constituido el Club Atlético Getafe, conjunto dependiente de la O.J.E. que vestía camisa blanca con pantalón azul acomodado en el campo municipal de San Isidro desde donde inició un rápido ascenso deportivo, militando ya en Primera Regional durante la campaña 1963-64. Finalizado dicho torneo el Club Atlético Getafe estaba sumido en un mar de deudas por lo que el entonces alcalde getafense Juan Vergara lanzó una llamada de auxilio que fue atendida por el directivo Jesús Salazar, dueño de la Cafetería Lido, quien halló la solución fusionando a este club con el Club Deportivo Reyfra, sociedad patrocinada por la popular fábrica de radios y televisores del mismo nombre que había sido inscrita en la Federación Castellana el 17 de septiembre de 1963. Al C.D. Reyfra, con camiseta amarilla y pantalón azul, debutante en Tercera Regional en la edición 1963-64 con un meritorio tercer puesto y dotado con mayores recursos económicos, no le resultó muy complicado pagar las deudas de los atléticos absorbiendo de paso su estructura e imponiendo su personalidad jurídica.

El ahora denominado Reyfra Atlético O.J.E., del que fuera Club Atlético Getafe sólo conservó la mitad de la participación en la nueva denominación, resultando bajo la presidencia de Manuel Salinero González sexto en las campañas 1964-65 y 1965-66 para ser segundo en la edición 1966-67 que le valió el ascenso a Tercera División.

Esa temporada consiguen ser subcampeones de Liga y ascienden a Tercera División, estableciendo durante el verano de 1967 un convenio de filiación con la A.D. Rayo Vallecano. El conjunto getafense pasa a vestir camisa blanca con franja diagonal roja y pantalón blanco, como los rayistas, finalizando en décimo puesto. En la temporada 1969-70 el nuevo filial, ya con los colores rojiblancos, pasa a jugar en el Campo de Vallehermoso, pues el feudo vallecano estaba en construcción, realizando una gran campaña en la que finaliza en el quinto puesto en Liga.

Adquisición de los derechos por el Atlético de Madrid

La trayectoria ascendente que experimenta el Reyfra Atlético de O.J.E. en Tercera División hace que la A. D. Rayo Vallecano no pueda continuar con el convenio de filiación establecido con estos y al mismo tiempo, el Club Atlético de Madrid empieza a fijarse en este club como un posible candidato a ser filial para formar a las jóvenes promesas juveniles que necesitan progresar antes de subir al primer equipo. Fruto de la buena relación de amistad que existe entre rayistas y atléticos y tras conversar con la empresa REYFRA, en el verano de 1970 el Club Atlético de Madrid adquiere los derechos federativos del Reyfra Atlético de O.J.E., barajando varios nombres antes de empezar la temporada en ciernes. Tras descartar los de Atlético Metropolitano y Atlético Manzanares, se decide nombrarlo como Atlético Madrileño Club de Fútbol, tomando la presidencia del club Jerónimo Rodríguez Carreño y vistiendo camisa rojiblanca con pantalón azul, mientras que su feudo pasa a ser el Estadio del Manzanares.

Iniciados los años setenta el club lucha por ascender a Segunda División, logrando en la campaña 1972-73 ser subcampeón. En la Promoción de Ascenso se enfrenta como aspirante al Club Gimnástico de Tarragona, siendo eliminado: 4-0 en la capital catalana y empate 1-1 en casa. En las temporadas siguientes no consigue terminar entre los dos primeros clasificados y no será hasta concluida la campaña 1976-77 cuando ascienda a la recién creada Segunda División B al ser quinto en su grupo. En esta nueva categoría permanece tres temporadas tras unos inicios dubitativos, logrando ascender a Segunda División A de forma directa en la sesión 1979-80 al ser subcampeón, tomando el relevo en la presidencia Pedro Mayrata Álvarez-Paz.

El debut en la categoría de plata llega en la campaña 1980-81 estrenándose con un decimocuarto puesto, a la cual le seguirán un total de cinco temporadas más hasta su descenso a Segunda División B al término de la campaña 1985-86. Su segunda temporada logra su mejor clasificación en este ciclo, terminando décimo. La sesión 1982-83 será decimotercero, y decimocuarto sus dos siguientes campañas ya con Víctor Martínez Vicente como presidente del filial atlético, y entrenados estos años por Joaquín Peiró. Tras su marcha al finalizar la sesión 1984-85, toma las riendas el pontevedrés José Armando Ufarte, pero la temporada es nefasta y desciende tras culminarla en vigésima plaza. Durante estos años el filial rojiblanco tiene numerosos problemas para conservar la permanencia, pero su labor formativa es plena al proporcionar jugadores a la primera plantilla como: Abel Resino, Mejías, Tomás Reñones, Sergio Morgado, Marina, Clemente, Mínguez o Pedraza. Por sus filas pasan jugadores que en el futuro serán importantes en otros clubs, casos de Bastón, Torres, Llorente o Estebaranz.

Sin embargo, será en esta época cuando el club logre su primer título oficial, al conseguir la Copa de la Liga de Segunda División A en su primera edición, la de 1983, superando en la Final al Real C.D. de La Coruña: victoria en la ida por 1-3, y derrota en casa por 0-1. Subcampeón será en la edición de 1985 al caer en la Final frente al Real Oviedo C.F.: 1-0 en la ida y 1-1 en Madrid. Tras el descenso obtiene unos resultados discretos en Segunda B, pero en la campaña 1988-89 realiza un gran torneo y se proclama Campeón, ascendiendo directamente a Segunda División A. Su regreso a la categoría de plata la sesión 90-91 y entrenados por Josu Ortuondo es efímero, y tras unos números negativos acaba como colista, descendiendo a Segunda División B. En su plantilla se encuentran jugadores de la talla de López o Toni, que darán el salto al primer equipo.

Regulación de la Federación

La década de los noventa comienza con un filial que no consigue entrar entre los cuatro primeros clasificados que optan al ascenso, obteniendo unas plazas que disgustan a la directiva. En 1990 la RFEF modifica su Reglamento General incluyendo la nueva Ley del Deporte 10/1990. Esta Ley que, entre otras cosas, obliga a los clubs profesionales a transformarse en sociedad anónima deportiva, provoca que los clubs hasta entonces filiales relacionados con estos se extingan y sean asimilados por los clubs profesionales quedando integrados en su estructura. El Atlético Madrileño C. F. se disuelve en el verano de 1991 y desaparece como club, pasando a ser equipo dependiente y adoptando el nombre de Club Atlético de Madrid “B”, respetándose la plaza y categoría disfrutadas hasta el momento del cambio, en este caso la Segunda División B.