thumb|Gráfico que muestra la relación entre la desigualdad económica en una sociedad y el nivel educativo de la misma.

La economía de la educación es el estudio de asuntos económicos relacionados con la educación, incluyendo la demanda de educación, la financiación y provisión de ésta. Desde los primeros trabajos realizados acerca de la relación entre educación y resultados en el mercado de trabajo, el campo de la economía de la educación ha crecido rápidamente para cubrir prácticamente todas las áreas relacionadas con la educación.

La economía de la educación es probablemente una de las ciencias de la educación más nuevas. Si bien siempre es posible encontrar lejanos antecedentes, no es sino a fines de los años 1950 que se constituyó como disciplina autónoma, con un sólido soporte teórico y con el desarrollo de muchos equipos de investigación que han duplicado varias veces la producción científica en ese campo. El soporte teórico inicial fue la teoría del capital humano, que acentúa el aspecto «inversión» de los gastos en educación, que eran antes considerados más bien como un consumo a la vez privado y público.

Como consecuencia se desarrollaron dos tipos de trabajos: por una parte sobre el plano microeconómico, es decir desde el punto de vista de los individuos, se llevaron a cabo en numerosos países investigaciones sobre las tasas de rendimiento de los diferentes niveles de educación. Por otra parte, sobre el plano macroeconómico se buscó medir la contribución de la educación al crecimiento económico. En los dos casos, las verificaciones de las hipótesis emitidas han puesto en evidencia un alto nivel de rentabilidad económica de los gastos en educación.

En un segundo tiempo, la economía de la educación ha cuestionado ciertas hipótesis iniciales, tomando sobre todo en cuenta las aportaciones de la sociología de la educación. Esta, en efecto, había mostrado que las decisiones individuales en materia de educación en general no estaban determinadas por una racionalidad de tipo coste-beneficio: la prosecución de los estudios obedecía a numerosos factores, de los cuales el más importante es, según este enfoque, la clase social a la que pertenecen los individuos y no su libre albedrío como individuos iguales que realizan la elección óptima según sus propios puntos de vista. Siempre según este enfoque, los sistemas educativos actúan de tal manera que «organizan» la reproducción social, es decir, simplifican la transmisión hereditaria de las posiciones de poder socioeconómico. Numerosos trabajos empíricos han confirmado que efectivamente, las tasas de rendimiento de un nivel dado de educación diferían según el origen social pero que los individuos provenientes de clases modestas podían, gracias a la educación, acceder a perfiles edad-ganancia muy superiores a los que hubieran llegado sin educación.

La teoría del capital humano pudo así reintegrar en su modelo la crítica fundamental de la teoría sociológica de la reproducción sustituyéndola por una teoría sociológica de las «discriminaciones» no limitadas a la pertenencia social, sino también extendida a las características étnicas, sexuales u otras, de los individuos. Las discriminaciones son exigencias sociales, que se imponen a los agentes económicos, aun si ellas no son legítimas (eventualmente la ley efectuará la corrección correspondiente) y los individuos en conformidad con la teoría ampliada del capital humano, la optimizan bajo presión.

Educación como una inversión

La economía distingue, en adición al capital físico, otra forma de capital que no es menos crítico como medio de producción – el capital humano. Con inversiones en capital humano, tal como la educación, tres efectos económicos se esperan:

Aumento de gastos: dado que la acumulación de capital humano requiere inversiones tanto como las requiere el capital físico. Aumento en la productividad: dado que la gente gana características que les permite producir mayor output Retornos de inversión en forma de mayores ingresos.

Costes de inversión

Las inversiones en capital humano acarrean un coste de inversión, como cualquier otra inversión. En los países Europeos, la mayor parte de los gastos en educación provienen del sector público, aunque algunos costos están asumidos también por los individuos. Estas inversiones pueden llegar a ser costosas. Los gobiernos de la UE gastaron entre el 3 y el 8% del PIB en educación en 2005, siendo la media de un 5%.Estadística en Foco 117/2008. No obstante, medir el gasto únicamente de esta forma subestima los costos debido a que una forma más sutil de costes se ignora completamente: el coste de oportunidad de los salarios como estudiante dado que los estudiantes normalmente no pueden trabajar. Se ha estimado que los costes totales de la educación, incluyendo aquellos de oportunidad, son casi el doble que los costes directos.La Formación y Stocks de Capital Total. Puede estimarse que los costes de oportunidad en las inversiones en educación son de alrededor del 10% del PIB en los países de la UE, en 2005. En comparación, las inversiones en capital físico fueron el 20% del PIB."Gasto de PIB e inversión". Por ello ambos son de magnitud similar.

Retornos de la inversión

thumb|Años medios de escolarización y PIB per cápita (USD 2005).

El capital humano en forma de educación comparte muchas características con el capital físico. Ambos requieren una inversión para ser creados y, ya creados, ambos tienen valor económico. El capital físico ofrece un retorno porque las personas están dispuestas a pagar para usar una pieza de capital físico en el trabajo dado que permite tener mayor output. Para medir el valor productivo del capital físico, podemos medir simplemente cuanto retorno crea en el mercado. En el caso de los retornos del capital humano, calcular los retornos es más complicado – al fin y al cabo, no puede separarse la educación de la persona para ver cuánto retorno ofrece. Para solucionar este problema, los retornos del capital humano se infieren generalmente de las diferencias de salarios entre personas con niveles diferentes de educación. Hall y Jones han calculado a partir de datos internacionales que, de media, los retornos de la educación son del 13.4% por año para los 4 primeros años de colegio (primer a cuarto curso), 10.1% por año para los siguientes cuatro (quinto a octavo) y del 6.8% para cada año más allá de los 8."Por qué Algunos Países Producen Tanto Más Producción por Trabajador que Otros?" Por ello se cree que alguien con 12 años de escolarización puede esperar ingresar, en promedio, 1.1344 × 1.1014 × 1.0684 = 3.161 veces más que alguien sin educación alguna.

La empleabilidad Concepto de:

La empleabilidad se entiende como “el conjunto de calificaciones, conocimientos y competencias que aumentan la capacidad de los trabajadores para conseguir y conservar un empleo” Guillermo C. R. 2003:3, mejorar su trabajo, adaptarse al cambio, elegir otro empleo cuando lo deseen o pierdan el que tenían, y con ello, integrarse de mejor manera al mercado laboral. Remite a dos atributos exigidos por el puesto de trabajo: la aptitud (formación académica) o formación y la actitud (comportamiento, disposición) laboral.Campos Ríos, G. (2003). Implicancias del concepto de empleabilidad en la reforma educativa. En Revista Iberoamericana de Educación, 33(2), (pp. 1-9). México: Benemérita Universidad Autónoma de Puebla.

La empleabilidad se hace evidente cuando la sobreoferta de la fuerza de trabajo, en momentos de crisis económica o transformación, exige un conjunto de factores (tangibles e intangibles) más allá de la mera escolaridad para asegurar la inserción y permanencia (Campos Ríos, G. 2003).

Desde el enfoque de la empleabilidad y la Teoría de la Fila, la selección de personal se centra en identificar a aquellos candidatos que presentan las mejores señales de competencias básicas de comunicación, actitudes y buena disposición para el trabajo en equipo. Los empleadores buscan personas que puedan ser incorporadas directamente a sus estructuras sin necesidad de enseñarles los conocimientos profesionales básicos, enfocándose en un conjunto amplio de habilidades no técnicas o de empleabilidad Campos Ríos, G. (2003) cita a (Cotton:1993).

Desarrollo de la empleabilidad

Las competencias se entienden como una combinación integrada de conocimientos, habilidades y actitudes conducentes a un desempeño adecuado y oportuno en diversos contextos. Constituyen el vínculo entre el trabajo, la educación formal y la gestión de recursos humanos. Lo anterior logrado gracias a la propuesta promovida por el Banco Mundial en México, específicamente en el nivel medio superior, en el cual los contenidos se enfocan en “competencias laborales” exigidas por el sector productivo (aumentar las habilidades de empleabilidad).

Competencias

Las competencias son el componente constitutivo principal de la empleabilidad. Si la empleabilidad es la capacidad de conseguir y conservar un empleo, las competencias son el conjunto de atributos (el "acervo") que el trabajador posee y que lo hacen valioso en el mercado, ubicándolo en una mejor posición dentro de la Teoría de la Fila (Campo Ríos, Guillermo. 2003). Es decir, en base a lo mencionado por el autor, la Teoría de la Fila explica la discriminación y el orden de acceso al empleo basado en las señales que envían los candidatos y la empleabilidad es la cualidad o atributo deseado que permite al individuo posicionarse primero en esa fila y, las competencias son la manifestación concreta (conocimientos, habilidades, actitudes) de esa empleabilidad.

La relación entre la Teoría de la Fila, la empleabilidad y las competencias se establece en la dinámica del mercado laboral, donde la empleabilidad se convierte en un atributo clave para la selección, y las competencias son el conjunto de elementos que ordenan a los candidatos en esa "fila" de acceso al empleo.

La Teoría de la Fila desarrollada por autores como (Piore, Doeringer: Teoría de la cola), Laster C. Thurow, nos comenta el autor, que se basa en los siguientes principios:

No Garantiza de Productividad

A diferencia de la Teoría del Capital Humano, postula que el conocimiento y la escolaridad (medios para acceder a un empleo) no garantizan por sí mismos, una productividad mayor en el puesto de trabajo.

Señalización y Chequeo

Los empleadores no conocen la productividad real de los candidatos, por lo que utilizan la educación formal y otros atributos (como la experiencia) como señales o indicadores para inferir la aptitud y ordenar a los aspirantes en una "fila" de preferencia.

Aprendizaje en el Puesto de Trabajo

El conocimiento y la productividad efectiva se adquieren principalmente dentro del puesto de trabajo y no antes, por lo que la selección inicial se centra en el potencial de aprendizaje y la adaptabilidad

Oferta Excedente y Acceso Preferencial

Cuando existe una sobreoferta de fuerza de trabajo, aquellos que tienen el mayor acervo de conocimientos, capacidades y habilidades (los primeros en la fila) acceden de manera preferencial a los mejores trabajos, quedando los menos capacitados para empleos marginales o sin empleo.

Los empresarios

Racionan los puestos a cubrir entre los trabajadores, de acuerdo a sus preferencias en relación a la contratación.

Los trabajadores más solicitados

Son los primeros de la cola, poseen mayor cantidad de atributos (habilidades), de empleabilidad.

Los trabajadores menos solicitados

Encuentran trabajo en los puestos menos deseados de los sectores marginales de la economía o permanecen desempleados, poseen menor empleabilidad (menor inversión en su capital humano); se encuentran situados al final de la cola de trabajo y por lo tanto tienen menos acceso a los empleos más solicitados Guillermo Campos Ríos cita a (Piore, 1985).

Efectos en la productividad