Weird Tales es una revista pulp estadounidense de fantasía y terror fundada por J. C. Henneberger y J. M. Lansinger en marzo de 1923. Su primer editor, Edwin Baird, publicó los primeros trabajos de H. P. Lovecraft, Seabury Quinn y Clark Ashton Smith, que posteriormente llegarían a ser autores de renombre, a pesar de lo cual al año de su lanzamiento la revista pasó por problemas financieros. Henneberger vendió a Lansinger su participación en la editorial, Rural Publishing Corporation, y refinanció la revista, con Farnsworth Wright como nuevo editor. El primer número a cargo de Wright fue el de noviembre de 1924. La revista tuvo más éxito con Wright al frente y, a pesar de algunos reveses financieros ocasionales prosperó durante los siguientes quince años. Bajo el control de Wright, la revista estuvo a la altura de su subtítulo, «The Unique Magazine» (lit., La revista única), y publicó una gran variedad de ficción inusual.
En 1928 se publicó en la revista «The Call of Cthulhu» (La llamada de Cthulhu), primer relato de los Mitos de Cthulhu de Lovecraft, que tuvieron una gran acogida, y un grupo de escritores del denominado Círculo de Lovecraft escribió otros relatos ambientados en ese cosmicismo. Robert E. Howard fue un colaborador habitual y publicó varias de sus historias de Conan el Bárbaro en la revista, mientras que la serie de relatos de Seabury Quinn sobre Jules de Grandin, un detective que se especializaba en casos relacionados con lo sobrenatural, fue muy popular entre sus lectores. Otros autores populares fueron Nictzin Dyalhis, E. Hoffman Price, Robert Bloch y H. Warner Munn. Además de historias de fantasía y terror, Wright también publicó algunas historias de ciencia ficción, en parte porque cuando se lanzó Weird Tales no había revistas especializadas en este género, pero siguió con esta política incluso después del lanzamiento de revistas especializadas como Amazing Stories en 1926. Edmond Hamilton escribió numerosos relatos de ciencia ficción para Weird Tales, aunque después de unos años utilizó la revista para publicar sus historias del género fantástico mientras publicaba sus relatos de space opera en otras revistas.
En 1938, la revista fue vendida a William Delaney, el editor de Short Stories, y en cuestión de dos años Wright, que estaba enfermo, fue reemplazado por Dorothy McIlwraith. Aunque siguieron apareciendo algunos nuevos autores y dibujantes de éxito, como el escritor Ray Bradbury o el dibujante Hannes Bok, los críticos consideran que la revista decayó bajo la dirección de McIlwraith desde su apogeo en los años 1930. Weird Tales dejó de publicarse en 1954, aunque a partir de 1973 se han hecho numerosos intentos para relanzar la revista. La etapa más duradera de estos intentos comenzó en 1988 y se publicó bajo distintos editores, con alguna pausa ocasional, durante más de 20 años. A mediados de la década de 1990 se le cambió en nombre a Worlds of Fantasy & Horror debido a problemas de licencia, aunque volvió a su título original en 1998. Para 2016 el último número publicado fue el de primavera de 2014.
Está considerada por los historiadores de la fantasía y la ciencia ficción como una leyenda en el campo. Robert Weinberg, autor de una historia de la revista, la califica como «la más importante e influyente de todas las revistas de fantasía».Weinberg (1985a), pp. 730-731.
Antecedentes A finales del , las revistas populares normalmente no publicaban exclusivamente ficción, sino que incluían artículos de no ficción y poesía. En octubre de 1896, la revista Argosy, propiedad de Frank A. Munsey, fue la primera en publicar exclusivamente ficción, y en diciembre de ese año empezó a utilizar papel barato de pasta de madera. Los estudiosos de la historia de las revistas consideran actualmente que este hecho marcó el comienzo de la era de las revistas pulp. Durante años las revistas pulp tuvieron éxito sin restringir su contenido de ficción a ningún género específico, pero en 1906 Munsey lanzó Railroad Man's Magazine, la primera que se centró en una temática en particular. Le siguieron otras revistas que se especializaron en un género de ficción en concreto, empezando con Detective Story Magazine en 1915 y Western Story Magazine en 1919. La weird fiction, la ciencia ficción y la fantasía se incorporaron con frecuencia en las pulp de la época, pero a principios de la década de 1920 todavía no había ninguna revista centrada en ninguno de estos géneros, aunque The Thrill Book, lanzada en 1919 por Street & Smith con la intención de publicar historias «diferentes» o inusuales, se aproximaba a esta idea.Murray (2011), p. 26.
En 1922, J. C. Henneberger, periodista y editor de revistas que había publicado College Humor y Magazine of Fun, constituyó la editorial Rural Publishing Corporation of Chicago, en asociación con J. M. Lansinger. Su primera iniciativa fue Detective Tales, una revista pulp que aparecía dos veces al mes, comenzando con el número del 1 de octubre de 1922; inicialmente fue un fracaso y, como parte de un plan de refinanciación, Henneberger decidió publicar otra revista que le permitiera repartir parte del coste entre las dos. Henneberger había sido admirador durante mucho tiempo de Edgar Allan Poe, por lo que creó una revista de ficción que se centraría en el terror, a la que llamó Weird Tales.Ashley (2000), p. 41.Weinberg (1999a), pp. 3-4. La palabra weird traduce «raro, extraño, sobrecogedor», mientras que tales se traduce como «historias o cuentos».
Historia editorial Rural Publishing miniatura|izquierda|Portada del número de marzo de 1923, el primero de la revista. De 1923 a 1940 Ene Feb Mar Abr May Jun Jul Ago Sep Oct Nov Dic1923 1/1 1/2 1/3 1/4 2/1 2/2 2/3 2/4 19243/1 3/2 3/3 3/4 4/2 4/3 4/419255/1 5/2 5/3 5/4 5/5 5/6 6/1 6/2 6/3 6/4 6/5 6/619267/1 7/2 7/3 7/4 7/5 7/6 8/1 8/2 8/3 8/4 8/5 8/619279/1 9/2 9/3 9/4 9/5 9/6 10/1 10/2 10/3 10/4 10/5 10/6192811/1 11/2 11/3 11/4 11/5 11/6 12/1 12/2 12/3 12/4 12/5 12/6192913/1 13/2 13/3 13/4 13/5 13/6 14/1 14/2 14/3 14/4 14/5 14/6193015/1 15/2 15/3 15/4 15/5 15/6 16/1 16/2 16/3 16/4 16/5 16/6193117/1 17/2 17/3 17/4 18/1 18/2 18/3 18/4 18/5193219/1 19/2 19/3 19/4 19/5 19/6 20/1 20/2 20/3 20/4 20/5 20/6193321/1 21/2 21/3 21/4 21/5 21/6 22/1 22/2 22/3 22/4 22/5 22/6193423/1 23/2 23/3 23/4 23/5 23/6 24/1 24/2 24/3 24/4 24/5 24/6193525/1 25/2 25/3 25/4 25/5 25/6 26/1 26/2 26/3 26/4 26/5 26/6193627/1 27/2 27/3 27/4 27/5 27/6 28/1 28/2 28/3 28/4 28/5193729/1 29/2 29/3 29/4 29/5 29/6 30/1 30/2 30/3 30/4 30/5 30/6193831/1 31/2 31/3 31/4 31/5 31/6 32/1 32/2 32/3 32/4 32/5 32/6193933/1 33/2 33/3 33/4 33/5 34/1 34/2 34/3 34/4 34/5 34/6194035/1 35/2 35/3 35/4 35/5 35/6Números publicados de Weird Tales de 1923 a 1940, en el formato volumen/número.Los editores fueron Edwin Baird (amarillo), Farnsworth Wright (azul) y Dorothy McIlwraith (verde).No hubo el número 4/1.Weinberg (1985a), pp. 735-736. Henneberger eligió a Edwin Baird, que estaba al cargo de Detective Tales, como editor de Weird Tales; Farnsworth Wright fue el primer corrector y Otis Adelbert Kline también trabajó en la revista, ayudando a Baird. Las tarifas que pagaban a los autores eran bajas, normalmente entre un cuarto y medio centavo por palabra, que subía hasta un centavo por palabra en el caso de los escritores más populares. Las ventas fueron inicialmente pobres y Henneberger pronto decidió cambiar el formato del tamaño pulp estándar al large pulp, para hacer la revista más visible. Esto tuvo poco efecto a largo plazo en las ventas, aunque el primer número en el nuevo tamaño, con fecha de portada mayo de 1923, fue el único que vendió toda su tirada el primer año, probablemente porque incluía la primera entrega de una popular serie de A. G. Birch, The Moon Terror.Ashley (2008), p. 25.
La revista supuso una considerable pérdida económica bajo la dirección de Baird: tras la publicación de trece números, la deuda total era de más de 40 000 dólares.Carter (1976), pp. 35-37. Mientras tanto, Detective Tales había sido renombrada como Real Detective Tales y estaba dando beneficios, al igual que College Humor. Henneberger decidió vender ambas revistas a Lansinger e invertir el dinero obtenido en Weird Tales.Ashley (2000), p. 42. Esta operación no se refería a los 40 000 dólares en deudas, muchas de las cuales eran con la empresa que imprimía la revista; la imprenta era propiedad de B. Cornelius, quien aceptó la sugerencia de Henneberger de que la deuda se convirtiera en una participación mayoritaria en una nueva empresa, Popular Fiction Publishing. Esto no eliminaría todas las deudas de la revista, pero suponía que Weird Tales podría seguir publicándose y tal vez volver a ser rentable. Cornelius estuvo de acuerdo en que si la revista llegaba a ser lo suficientemente rentable como para pagarle lo que le debían, renunciaría a sus acciones en la compañía. Cornelius se convirtió en el tesorero de la compañía; el gerente de negocios fue William (Bill) Sprenger, quien había trabajado para Rural Publishing. Henneberger tenía la esperanza de refinanciar la deuda con la ayuda de otra imprenta, Hall Printing Company, propiedad de Robert Eastman.
Baird se quedó con Lansinger, y Henneberger escribió a H. P. Lovecraft, que había vendido algunas historias a Weird Tales, para ver si estaría interesado en aceptar su puesto. Henneberger le ofreció diez semanas de pago por adelantado, pero con la condición de que Lovecraft se trasladara a Chicago, donde estaba ubicada la sede de la revista. Lovecraft describió los planes de Henneberger en una carta a Frank Belknap Long como «una nueva revista para cubrir el campo de los escalofriantes Poe-Machen». Lovecraft no quería marcharse de Nueva York, a donde recientemente se había mudado con su nueva novia, además de su desagrado por el frío clima de Chicago.Carter (1976), pp. 41-46.de Camp (1975), pp. 203-204. Pasó varios meses considerando la oferta a mediados de 1924 sin tomar una decisión, recibiendo visitas de Henneberger en Brooklyn en más de una ocasión, pero finalmente, o bien se negó o Henneberger simplemente desistió. Al final del año Wright fue contratado como el nuevo editor de la revista. El último número con Baird en la mancheta fue una edición combinada de mayo/junio/julio, con 192 páginas, una revista mucho más voluminosa que las ediciones anteriores, y que fue obra de Wright y Kline, en lugar de Baird.Weinberg (1999a), p. 4.
Popular Fiction thumb|upright|izquierda|Portada de mayo de 1934 ilustrando La reina de la Costa Negra, uno de los relatos de la serie Conan el Bárbaro, de Robert E. Howard.Jaffery y Cook (1985), pp. 41-42. Henneberger le dio a Wright el control total de la revista y no se involucró en la selección de relatos. En torno a 1921, Wright había comenzado a padecer la enfermedad de Parkinson y mientras ejercía como editor los síntomas fueron incrementándose gradualmente. A finales de la década de 1920 ya era incapaz de firmar con su nombre, y a finales de la década de 1930 Bill Sprenger lo estaba ayudando a trabajar y a volver a casa. El primer número con Wright como editor fue el de noviembre de 1924; la revista inmediatamente pasó a publicarse mensualmente de forma regular y volvió de nuevo al formato pulp. La tarifa de pago a los autores fue inicialmente baja, con un límite de medio centavo por palabra hasta 1926, cuando se incrementó a un centavo por palabra. Con el tiempo se fueron abonando algunas de las deudas de Popular Fiction Publishing, y la tarifa de pago más alta subió hasta un centavo y medio por palabra. Aunque Popular Fiction continuó con su sede en Chicago, las oficinas editoriales estuvieron en Indianápolis durante un tiempo, aunque se trasladaron a Chicago hacia finales de 1926. Después de un breve período en la calle Broadway, las oficinas se trasladaron al 840 de Avenida Míchigan Norte, donde permanecería hasta 1938.Weinberg (1999a), p. 5.