Eduardo Arranz-Bravo (Barcelona, 9 de octubre de 1941 - Vallvidrera, 20 de octubre de 2023) fue un pintor, escultor y grabador español. Su obra evoluciono desde la abstracción informalista de su periodo inicial, hacia una nueva figuración surrealista y pop. A lo largo de más de seis décadas de trayectoria expuso en España, Europa, América y Asia, y en 2007 impulsó en L'Hospitalet de Llobregat la Fundación Arranz-Bravo, dedicada a difundir su obra y a apoyar la creación contemporánea joven.
Biografía
Primeros años y formación Nació en Barcelona, en la calle Tamarit, hijo de Antolín Arranz de Blas y de Angélica Bravo de Laguna, argentina; fue el menor de siete hermanos. En 1958 entró en la Escuela de Bellas Artes de San Jorge (Sant Jordi) de Barcelona, que abandonó en 1962 sin concluir los estudios, y completó su formación en la Escuela Internacional de Pintura Mural de Sant Cugat del Vallès. Aunque se mostró crítico con la enseñanza académica de la época, en su formación resultó determinante el crítico Rafael Santos Torroella, que además medió en el inicio de su andadura en la Galería Gaspar de Barcelona.
Entre 1958 y 1960 desarrolló una pintura abstracta de raíz informalista. Un viaje a Italia en 1961, en el que quedó impresionado por el naturalismo de Caravaggio, marcó su giro hacia la figuración. Ese mismo año realizó su primera exposición individual, 15 pinturas por Arranz, en el Club Universitario de Barcelona. La exposición que le supuso el reconocimiento de los críticos de Barcelona fue organizada en el Ateneo Barcelonés en 1962.
Consolidación (1964-1968) En 1964 obtuvo el Gran Premio y Medalla de Oro de la Bienal Internacional de Ibiza y contrajo matrimonio con Carmen Mestres. En 1966 participó en la exposición «Nuevas Expresiones» de la Sala Gaspar, junto a Robert Llimós, Gerard Sala y Rafael Bartolozzi, considerada un punto de inflexión en su carrera. En 1967 recibió los premios de la Bienal Estrada Saladrich y de la Bienal del Deporte, en una etapa de figuración de tono surreal. En 1968 ganó el premio de dibujo Ynglada-Guillot y se agrupó con los pintores Rafael Lozano Bartolozzi, Gerard Sala y Robert Llimós, contacto que orientó su obra hacia el arte pop.
Colaboración con Rafael Bartolozzi (1968-1980) Entre 1968 y 1970 formó parte de un grupo de artistas conformados por Gerard Sala, Robert Llimós y Rafael Bartolozzi Lozano, con quien continuó colaborando hasta 1982, alternando entre exposiciones colectivas e individuales. Desde mediados de los años sesenta Arranz-Bravo expuso con regularidad en la Sala Gaspar de Barcelona, una de las galerías de referencia de la ciudad, donde mantuvo muestras periódicas hasta finales de los setenta. A partir de 1968 inició una colaboración artística con el pintor Rafael Lozano Bartolozzi, que se prolongó durante toda la década siguiente y con quien llegó a instalarse en Vespella (Tarragona). Cada uno mantuvo su carrera individual, pero firmaron conjuntamente numerosas obras y acciones —pinturas, esculturas, ensamblajes de madera, ediciones, «happenings», libros y diseños— bajo el nombre «Arranz-Bravo y Bartolozzi».
Su intervención más célebre fue la decoración integral de la Fabrica tipel, en Parets del Vallès, iniciada a finales de los años sesenta: partiendo de un encargo del industrial Isidor Prenafeta, ampliaron el proyecto hasta cubrir con pintura «pop» de colores vivos unos 2000 m² de las fachadas del complejo, e incluso elementos estructurales, camiones y objetos. La obra tuvo un notable eco en la prensa: el diario La Vanguardia le dedicó su portada a todo color el 14 de marzo de 1971, y fue comentada por críticos como Alexandre Cirici Pellicer (Serra d'Or), Baltasar Porcel (Gaceta Ilustrada) o Daniel Giralt-Miracle y Joan Teixidor (Destino), llegando a considerarse una de las mayores pinturas de estética pop de su tiempo. El Ministerio de Obras Públicas llegó a intentar que se eliminara, alegando que la pintura «modernista» distraía a los conductores de la nueva autopista Barcelona-Granollers; el apoyo popular que recibió la obra contribuyó a salvarla y la convirtió en un símbolo de libertad en los últimos años del franquismo. En el curso académico 1971-1972 realizaron también una intervención efímera en la sede de la escuela EINA de Barcelona, cubriendo la fachada de la torre Manuel Dolcet con una gran cruz de madera pintada de rojo.
En 1976 pintaron un segundo mural de temática marinera en un muro de más de treinta metros frente a la fábrica, y en 1988, cuando ya trabajaban por separado, decoraron cada uno una nueva dependencia del complejo. Los murales, catalogados como bien cultural de interés local e incluidos en el Plan Especial de Protección del Patrimonio del Ayuntamiento de Parets del Vallès, fueron restaurados entre el verano de 2019 y 2020 por el propio Arranz-Bravo junto con los artistas Bernat Daviu y Germán Consetti.
A lo largo de la década colaboraron además en la decoración de un centro comercial de Magaluf (Mallorca, 1973) y de la casa del escritor Camilo José Cela en Mallorca (1979), junto con diversas esculturas, y participaron en muestras colectivas como «Mides Universals» (Saló del Tinell de Barcelona, 1979), con unas 170 obras.
También participó en las exposiciones en la galería Bleu galería de Estocolmo (1971), donde se presentó su serie Tauromaquias, Croquis y esculturas de mármol, en la galería Gaspar de Barcelona (1973, 1977 y 1979), en la galería Vandrés de Madrid (1975 y 1980) y en el Centro de Exposición Tinell de Barcelona (1979): Mides universals.
La Bienal de Venecia de 1980 El reconocimiento alcanzado por su obra conjunta llevó a que, en 1980, Arranz-Bravo y Bartolozzi formaran parte de la representación española en la XXXIX Bienal de Venecia, integrándose en el pabellón de España de los Giardini. Distintas fuentes señalan que la pareja «representó a España» en aquella edición, si bien lo hizo dentro de una participación de carácter colectivo, en la que su pintura de estética pop —forjada en obras como los murales de Tipel— sirvió como una de las cartas de presentación del arte español del momento.
El pabellón español, obra del arquitecto Javier de Luque e inaugurado en 1922, es uno de los 37 pabellones históricos con sede propia en los Giardini de Venecia y el espacio a través del cual el Estado presenta a sus artistas en la Bienal de Arte, la muestra internacional de arte contemporáneo más antigua del mundo. La presencia de Arranz-Bravo enella supuso el punto más alto de proyección institucional de su etapa junto a Bartolozzi, antes de que ambos artistas retomaran por separado sus trayectorias.
Cadaqués y madurez (1980-1998)
Tras disolverse la colaboración con Bartolozzi, Arranz-Bravo retomó en solitario su carrera de pintor y desarrolló algunas de sus series más representativas, como «Abraçades» / «Abrazos» —presentada en 1982 en la galería Miguel Marcos de Zaragoza y en 1983 en la Sala Gaspar de Barcelona— y «Pantócrator» (1986-1989). Entre 1985 y 1992 residió en Cadaqués, donde instaló su estudio-taller en la antigua fábrica de sardinas. Fue el artista que más veces expuso en la Galería Cadaqués de Lanfranco Bombelli —hasta en catorce ocasiones— y se integró en la comunidad artística internacional de la localidad, con la que le unieron la amistad y el contacto de figuras como Richard Hamilton, Dieter Roth o John Cage, así como el pintor Joan Ponç. En Cadaqués llevó a cabo además la performance «Cadaqués blau» en el paseo marítimo de la localidad. En estos años intensificó también su trabajo como escultor —en bronce y mármol— y como grabador, con numerosas ediciones de obra gráfica —entre ellas la ilustración de El callejón de los milagros, del premio Nobel Naguib Mahfuz—, y firmó la dirección artística de varias películas de Jaime Camino, 'El balcón abierto y Luces y sombras.
En 1989 se le dedicó una gran exposición antológica en el Palau Robert de Barcelona. Con motivo de los Juegos Olímpicos de Barcelona 1992 diseñó una serie de sellos de correos. A comienzos de los años noventa amplió su presencia internacional con muestras en París, Bonn y Nueva York —donde celebró su primera individual— y con una exposición antológica en el Paço Imperial de Río de Janeiro (1992); en esos años el arquitecto Lanfranco Bombelli le construyó una nueva casa-estudio en Vallvidrera.
Proyección internacional (1998-2018) El salto definitivo de su obra al circuito internacional se produjo en 1998, cuando expuso por primera vez en las Franklin Bowles Galleries de Nueva York e inició una intensa colaboración con esta galería, que difundió su pintura por diferentes países. En paralelo mantuvo una presencia continuada en España y Alemania —con muestras en Barcelona, Segovia, Bilbao, Bad Honnef y Freiburg— y presentó la serie «Faith» en el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía de Madrid. Hacia 2010 realizaba exposiciones anuales en las sedes de Franklin Bowles de Nueva York y San Francisco, además de mostrar su obra en Roma (galería Edieuropa) y en Barcelona (galería Ámbito y Hospital Vall d'Hebron).
En la última etapa de su carrera abrió mercados en Asia y Rusia: en 2014 celebró su primera exposición individual en China, de la mano de la galería Matthew Liu Fine Arts de Shanghái, y también su primera muestra en Moscú. Dos años más tarde, en 2016, expuso en el Instituto Cervantes de Moscú y de nuevo en las Franklin Bowles Galleries de Nueva York y San Francisco, y en 2018 participó en la feria Art Shenzhen y volvió a exponer en la galería Matthew Liu de Shanghái. Con motivo de su 75 aniversario, en 2017 la Fundación Arranz-Bravo le dedicó una retrospectiva con 75 obras seleccionadas por 75 personalidades del mundo del arte.
En 2018 recibió un encargo internacional singular: Norwegian Cruise Line lo eligió para diseñar el casco del crucero Norwegian Encore, botado en 2019, para el que concibió una composición abstracta de vivo colorido inspirada en su vida junto al mar de Barcelona; además pintó un gran lienzo para la nueva terminal de la naviera en Miami. Con ocasión de su 80.º aniversario, en lugar de una retrospectiva optó por mostrar obra reciente en la exposición «Presente continuo» (2020-2021).
En 2020 finaliza la restauración de la pintura de la Fábrica Tipel en Parets del Vallés, iniciada el verano de 2019.
Estudio de Vallvidrera En 2013 el estudio de arquitectura Garcés – De Seta – Bonet (Jordi Garcés, Daria De Seta y Anna Bonet) proyectó para el artista un nuevo estudio en el barrio barcelonés de Vallvidrera, en la falda del Tibidabo. Concebido como un volumen monolítico de hormigón integrado en la pendiente del terreno, reúne unos 167 m² en dos niveles: en la planta baja, el almacén y el taller de escultura, abierto al exterior por una gran fisura acristalada; en la superior, el estudio de pintura, iluminado cenitalmente por un lucernario en el encuentro de los cuatro planos inclinados de la cubierta. El edificio fue finalista de los Premios FAD de arquitectura en su edición de 2014. En esta casa-estudio siguió trabajando hasta el final de su vida.
Fallecimiento Falleció el 20 de octubre de 2023 en su casa de Vallvidrera, a los 82 años. El 22 de noviembre de ese año se presentaron sus memorias, escritas por Jordi Garrido. Su muerte fue lamentada por instituciones y responsables culturales catalanes, que subrayaron su reconocimiento internacional y su vínculo con L'Hospitalet.
Estilo La crítica sitúa el punto de partida de Arranz-Bravo en el informalismo de posguerra, del que se alejó en los años sesenta para desarrollar un lenguaje figurativo de influencia surrealista y pop. Trabajó la pintura, el dibujo, la litografía y la escultura, con un tratamiento experimental del cuerpo humano; él mismo afirmaba que todas sus obras eran, en el fondo, autorretratos.
Fundación Arranz-Bravo y L'Hospitalet