Eurocaja Rural es una cooperativa de crédito española con sede en Toledo. Fundada el 30 de marzo de 1965 como Caja Rural Provincial de Toledo, posteriormente adoptó las denominaciones de Caja Rural de Toledo y Caja Rural de Castilla-La Mancha, hasta adoptar su denominación actual en 2018.

La entidad desarrolla su actividad en Castilla-La Mancha, la Comunidad de Madrid, Castilla y León, la Comunidad Valenciana, la Región de Murcia, La Rioja, Cantabria, Aragón, Andalucía, Extremadura y el Principado de Asturias. Al cierre de 2025 su red estaba formada por 506 oficinas distribuidas en 26 provincias de once comunidades autónomas.

A finales de ese mismo año contaba con 527.113 clientes, 117.834 socios y 1.428 profesionales. En el ejercicio de 2025 registró unos activos totales de 11.221 millones de euros y un beneficio neto de 122 millones de euros.

Su sede social y sus servicios centrales se encuentran en la calle Méjico, número 2, de Toledo.

Historia

Fundación y primeros años Los antecedentes de Eurocaja Rural se remontan a 1963, cuando comenzaron las iniciativas encaminadas a constituir una cooperativa de crédito de ámbito provincial en Toledo. La entidad celebró su primera Asamblea General el 30 de marzo de 1965 bajo la denominación de Caja Rural Provincial de Toledo, fecha considerada como el inicio de su actividad institucional.

Su primer presidente fue Antonio Marañón de Mora y su primer director general, José María de Pablos Fernández. Como otras cajas rurales surgidas en España durante este periodo, su actividad estuvo inicialmente vinculada al sector agrario y al movimiento cooperativo, con especial implantación en la provincia de Toledo.

La Caja Rural Provincial de Toledo inició su actividad en unos locales situados en la subida de la calle Carlos V de la capital provincial. Posteriormente trasladó su sede social a la calle Alférez Provisional de Toledo, mientras ampliaba progresivamente su red y sus servicios financieros.

Con el desarrollo de la entidad, su denominación fue simplificada a Caja Rural de Toledo, nombre bajo el que desarrolló buena parte de su actividad durante las décadas siguientes y que mantuvo hasta su transformación en Caja Rural de Castilla-La Mancha en 2011.

Consolidación institucional Durante las décadas de 1970 y 1980, Caja Rural de Toledo consolidó su actividad en la provincia de Toledo y amplió progresivamente los servicios financieros ofrecidos a particulares, agricultores, cooperativas y empresas. Paralelamente, participó en el proceso de cooperación desarrollado entre las cajas rurales españolas para disponer de servicios e infraestructuras comunes.

En este contexto, la entidad se incorporó a diferentes estructuras de cooperación del sector del crédito cooperativo, destinadas a compartir servicios financieros, tecnológicos y aseguradores entre las cajas rurales.

El 18 de junio de 1985 fue inaugurada la nueva sede social de la entidad en la calle Méjico, número 2, de Toledo, que desde entonces alberga sus servicios centrales. Las características arquitectónicas del edificio y sus instalaciones culturales se desarrollan posteriormente en la sección dedicada a la sede central.

En 1990, Caja Rural de Toledo participó, junto con otras cajas rurales españolas y el banco cooperativo alemán DG Bank, en la constitución del Banco Cooperativo Español, creado como entidad central para proporcionar servicios bancarios y financieros comunes a las cajas rurales asociadas.

Expansión durante la década de 1990 Durante la década de 1990, Caja Rural de Toledo inició una etapa de expansión que extendió progresivamente su actividad más allá de la provincia de Toledo. Uno de los principales hitos de este proceso fue la absorción de Caja Rural de Guadalajara, que reforzó la implantación de la entidad en Castilla-La Mancha y amplió su red comercial en la provincia de Guadalajara.

La expansión adquirió posteriormente carácter suprarregional con la apertura de las primeras oficinas en la Comunidad de Madrid y en la provincia de Ávila, en Castilla y León. De este modo, la cooperativa comenzó a superar el ámbito territorial en el que había desarrollado tradicionalmente su actividad.

En 1994, el Consejo Rector nombró a Rafael Martín Molero director general de Caja Rural de Toledo. Durante su etapa al frente de la dirección general continuó la ampliación de la red comercial y el proceso de diversificación de las actividades financieras de la entidad.

Al finalizar la década, Caja Rural de Toledo había evolucionado desde una cooperativa de crédito fundamentalmente vinculada a su provincia de origen hacia una entidad con implantación en varias provincias y comunidades autónomas. Este crecimiento territorial precedió al proceso de diversificación empresarial desarrollado a partir de finales de la década de 1990.

Diversificación y formación del grupo económico A finales de la década de 1990, Caja Rural de Toledo inició un proceso de diversificación de sus actividades mediante la creación de servicios y sociedades destinados a complementar su actividad bancaria. En 1999 puso en marcha el Centro de Bolsa, Valores, Fondos y Patrimonios, dedicado a servicios de inversión y gestión patrimonial.

En 2000 constituyó Rural Patrimonios Agrupados SICAV, S.A., dentro del proceso de formación de un grupo de sociedades vinculadas a la cooperativa de crédito. Durante los años siguientes, la entidad amplió progresivamente este grupo con empresas especializadas en diferentes ámbitos financieros y de servicios.

En 2003 se constituyó la Fundación Caja Rural, posteriormente denominada Fundación Eurocaja Rural, como instrumento para el desarrollo de actividades sociales, culturales y educativas vinculadas a la entidad. En 2005 se creó Castilla-La Mancha Servicios Tecnológicos, S.L., dedicada a la prestación de servicios tecnológicos.

En 2007 se constituyó Caja Rural Castilla-La Mancha Mediación Operador de Banca Seguros Vinculados, S.L., dedicada a la mediación de seguros. Estas iniciativas configuraron progresivamente un grupo económico alrededor de la cooperativa de crédito, con actividades relacionadas con la inversión, la gestión patrimonial, los seguros, los servicios tecnológicos y la acción social.

Caja Rural de Castilla-La Mancha El 26 de abril de 2011, la Asamblea General Ordinaria de la entidad aprobó por unanimidad el cambio de su denominación social. Caja Rural de Toledo pasó a denominarse Caja Rural de Castilla-La Mancha, Sociedad Cooperativa de Crédito, reflejando la ampliación de su ámbito de actuación más allá de la provincia de Toledo.

El cambio de denominación coincidió con una nueva etapa de crecimiento territorial. A mediados de 2011, la cooperativa puso en marcha un plan de expansión destinado a aumentar su presencia en Castilla-La Mancha y extender su red comercial a otros territorios en los que hasta entonces tenía una implantación limitada.

La primera fase del plan se concentró especialmente en las provincias de Albacete, Ciudad Real y Cuenca, completando así su implantación en las cinco provincias castellanomanchegas, al tiempo que continuaba desarrollando su actividad en Toledo, Guadalajara, la Comunidad de Madrid y la provincia de Ávila.

Esta estrategia dio paso a una fase de expansión más intensa durante los años siguientes, basada tanto en la apertura de nuevas oficinas como en la adquisición de sucursales procedentes de otras entidades financieras.

Plan de expansión de 2011-2015 El plan de expansión iniciado en 2011 se desarrolló mediante la apertura de nuevas oficinas y agencias financieras y la adquisición de sucursales procedentes de otras entidades. La cooperativa reforzó especialmente su presencia en las provincias de Albacete, Ciudad Real y Cuenca, así como en la Comunidad de Madrid y la provincia de Ávila.

En octubre de 2013, Caja Rural Castilla-La Mancha alcanzó un acuerdo con Barclays España para adquirir 14 oficinas situadas en Madrid, Ávila, Ciudad Real, Cuenca y Toledo. Las sucursales traspasadas gestionaban un volumen de negocio estimado de unos 300 millones de euros y una cartera cercana a los 10.000 clientes.

En abril de 2014 adquirió a Banco Caixa Geral cuatro oficinas situadas en Albacete, Guadalajara, Pinto y Leganés. Las sucursales sumaban aproximadamente 100 millones de euros de volumen de negocio y una cartera de unos 2000 clientes.

En junio del mismo año alcanzó un segundo acuerdo con Barclays España para incorporar nueve oficinas situadas en la Comunidad de Madrid, Albacete y Ciudad Real, además de asumir parte del negocio de otras cinco sucursales del banco británico en Castilla-La Mancha.

Durante 2014, la entidad incorporó 67 nuevos puntos de atención y registró un incremento neto de alrededor de 40.000 clientes, hasta alcanzar aproximadamente los 412.000. Al finalizar el ejercicio, su red estaba formada por 367 oficinas.

El crecimiento de la red comercial estuvo acompañado de una reorganización interna. A finales de 2014, bajo la dirección general de Víctor Manuel Martín López, se modificó la estructura de diferentes áreas relacionadas con el gobierno corporativo, el desarrollo organizativo, el control de riesgos y la banca de empresas y pymes. Asimismo, se creó un Centro de Atención al Usuario para centralizar determinados servicios de asistencia y soporte.

Ese mismo año se puso en marcha Empresárea, una iniciativa desarrollada en colaboración con la Confederación Regional de Empresarios de Castilla-La Mancha (CECAM) y sus organizaciones empresariales provinciales, destinada a facilitar financiación y otros servicios financieros a las empresas de la región.

Al término de esta primera etapa, la expansión había transformado la dimensión territorial de la cooperativa y sentado las bases para su posterior implantación en nuevas comunidades autónomas.

Cincuentenario El 30 de marzo de 2015, Caja Rural Castilla-La Mancha conmemoró el 50.º aniversario de la celebración de su primera Asamblea General. Con motivo del cincuentenario, la entidad organizó diferentes actividades institucionales, culturales y sociales a lo largo del año.

Entre ellas se celebró una gira de conciertos gratuitos en colaboración con Los 40, que recorrió Talavera de la Reina, Toledo, Albacete, Guadalajara, Ciudad Real, Cuenca y Alcázar de San Juan. Según los organizadores, el conjunto de los conciertos reunió a cerca de 45.000 asistentes.

La campaña institucional del aniversario contó con la participación del actor y humorista José Mota y utilizó el lema «Creciendo juntos».

Coincidiendo con el cincuentenario, el pleno del Ayuntamiento de Toledo aprobó por unanimidad la instalación de una placa conmemorativa en la calle Méjico, frente a la sede central de la cooperativa, en reconocimiento a los cincuenta años de actividad de la entidad. La placa fue instalada e inaugurada posteriormente.

De Caja Rural Castilla-La Mancha a Eurocaja Rural En 2016 se produjo un relevo en la presidencia de Caja Rural Castilla-La Mancha. Andrés Gómez Mora, que había presidido la cooperativa durante 28 años, dejó el cargo y la Asamblea General Extraordinaria eligió como nuevo presidente a Javier López Martín, quien obtuvo el 99,45 % de los votos emitidos.

La expansión territorial continuó en 2017 con la entrada de la entidad en la Comunidad Valenciana, inicialmente mediante la apertura de oficinas en las provincias de Alicante y Valencia. En 2018 amplió su presencia a la provincia de Castellón, completando así su implantación en las tres provincias valencianas.

El 20 de abril de 2018, la Asamblea General Ordinaria aprobó por unanimidad el cambio de denominación e imagen corporativa de la cooperativa. Caja Rural Castilla-La Mancha pasó a utilizar la denominación Eurocaja Rural, con la que la entidad pretendía adaptar su identidad corporativa a un ámbito de actuación que ya se extendía fuera de Castilla-La Mancha.