Los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), también denominados Objetivos Globales, son un conjunto de diecisiete objetivos interrelacionados adoptados en 2015 por todos los Estados miembros de las Naciones Unidas como parte de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible. Constituyen un marco internacional destinado a orientar las políticas de desarrollo económico, social y ambiental hasta 2030.
Los ODS fueron aprobados formalmente por la Asamblea General de las Naciones Unidas el 25 de septiembre de 2015 mediante la resolución A/RES/70/1, titulada Transformar nuestro mundo: la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible. La Agenda contiene 17 objetivos y 169 metas y se presenta como un plan de acción en favor de las personas, el planeta y la prosperidad, destinado también a fortalecer la paz y las alianzas internacionales.
Los objetivos abarcan cuestiones como la erradicación de la pobreza y el hambre, la salud, la educación, la igualdad de género, el acceso al agua y la energía, el trabajo decente, la reducción de las desigualdades, la sostenibilidad de las ciudades, el consumo y la producción, el cambio climático, la biodiversidad, la paz y las instituciones, y la cooperación internacional.
A diferencia de los anteriores Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM), que estuvieron dirigidos principalmente a los países en desarrollo, los ODS tienen carácter universal y se aplican tanto a los países de ingresos altos como a los de ingresos medios y bajos. La Agenda 2030 señala además que los objetivos y sus metas son «integrados e indivisibles» y combinan las dimensiones económica, social y ambiental del desarrollo sostenible.
Aunque la Agenda 2030 es frecuentemente utilizada como sinónimo de los ODS, ambos conceptos no son estrictamente equivalentes: los diecisiete objetivos y sus 169 metas constituyen el núcleo de un marco más amplio que incluye principios, medios de implementación, mecanismos de seguimiento y una Alianza Mundial para el Desarrollo Sostenible.
Los 17 objetivos
Los Objetivos de Desarrollo Sostenible son:
Fin de la pobreza: poner fin a la pobreza en todas sus formas y en todo el mundo. Hambre cero: poner fin al hambre, lograr la seguridad alimentaria y una mejor nutrición y promover la agricultura sostenible. Salud y bienestar: garantizar una vida sana y promover el bienestar para todos en todas las edades. Educación de calidad: garantizar una educación inclusiva, equitativa y de calidad y promover oportunidades de aprendizaje permanente. Igualdad de género: lograr la igualdad de género y empoderar a todas las mujeres y niñas. Agua limpia y saneamiento: garantizar la disponibilidad y la gestión sostenible del agua y el saneamiento para todos. Energía asequible y no contaminante: garantizar el acceso a una energía asequible, segura, sostenible y moderna. Trabajo decente y crecimiento económico: promover el crecimiento económico sostenido, inclusivo y sostenible, el empleo pleno y productivo y el trabajo decente. Industria, innovación e infraestructura: construir infraestructuras resilientes, promover la industrialización inclusiva y sostenible y fomentar la innovación. Reducción de las desigualdades: reducir la desigualdad dentro de los países y entre ellos. Ciudades y comunidades sostenibles: lograr que las ciudades y los asentamientos humanos sean inclusivos, seguros, resilientes y sostenibles. Producción y consumo responsables: garantizar modalidades de consumo y producción sostenibles. Acción por el clima: adoptar medidas urgentes para combatir el cambio climático y sus efectos. Vida submarina: conservar y utilizar sosteniblemente los océanos, mares y recursos marinos. Vida de ecosistemas terrestres: proteger y restaurar los ecosistemas terrestres, gestionar sosteniblemente los bosques, combatir la desertificación y detener la pérdida de biodiversidad. Paz, justicia e instituciones sólidas: promover sociedades pacíficas e inclusivas, facilitar el acceso a la justicia y construir instituciones eficaces y responsables. Alianzas para lograr los objetivos: fortalecer los medios de implementación y revitalizar la Alianza Mundial para el Desarrollo Sostenible.
Los objetivos contienen un número desigual de metas. El ODS 7, por ejemplo, contiene cinco, mientras que el ODS 17 contiene diecinueve. En conjunto suman 169.
Principios
Universalidad
Uno de los principales cambios respecto a anteriores programas internacionales de desarrollo es su carácter universal. Los ODS no establecen una división entre países donantes y receptores, sino que plantean objetivos que deben ser aplicados por todos los Estados de acuerdo con sus circunstancias, capacidades y prioridades nacionales.
La universalidad supone, por ejemplo, que cuestiones como la pobreza, la desigualdad, la sostenibilidad urbana o el consumo responsable también deben ser abordadas en los países de ingresos altos.
Integración e indivisibilidad
La Agenda 2030 establece que los diecisiete objetivos y las 169 metas tienen un carácter integrado e indivisible. Este enfoque intenta evitar que las políticas de desarrollo sean diseñadas de manera aislada.
Las relaciones entre los objetivos pueden generar tanto sinergias como conflictos o compensaciones (trade-offs). Por ejemplo, una determinada política energética puede contribuir simultáneamente al acceso a la energía, al desarrollo industrial y a la reducción de emisiones, mientras que otras formas de crecimiento económico pueden aumentar la presión sobre los ecosistemas.
La investigación académica sobre estas interacciones se ha convertido en uno de los principales campos de estudio relacionados con los ODS.
No dejar a nadie atrás
Otro principio central de la Agenda es el compromiso de «no dejar a nadie atrás» (leave no one behind). La formulación implica dar prioridad a las personas y grupos que se encuentran en situaciones de mayor vulnerabilidad y prestar atención a las desigualdades existentes dentro de los países, además de a las diferencias entre Estados.
Este principio se relaciona con el empleo de datos desagregados por variables como sexo, edad, ingresos, discapacidad, ubicación geográfica o situación migratoria cuando las fuentes estadísticas lo permiten.
Las cinco P
La declaración de la Agenda 2030 agrupa sus áreas principales alrededor de cinco conceptos conocidos como las cinco P:
Personas: erradicar la pobreza y el hambre y garantizar la dignidad y la igualdad. Planeta: proteger los recursos naturales y hacer frente al cambio climático. Prosperidad: garantizar vidas prósperas y un progreso económico, social y tecnológico compatible con la naturaleza. Paz: promover sociedades pacíficas, justas e inclusivas. Alianzas (partnerships): movilizar los medios necesarios mediante cooperación internacional y participación de múltiples actores.
Antecedentes
Desarrollo sostenible
Los ODS forman parte de varias décadas de evolución del concepto de desarrollo sostenible dentro del sistema de las Naciones Unidas.
En 1987, el informe Nuestro futuro común, elaborado por la Comisión Mundial sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo y conocido como Informe Brundtland, popularizó la definición del desarrollo sostenible como aquel capaz de satisfacer las necesidades del presente sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras para satisfacer las suyas.
En la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo de 1992, celebrada en Río de Janeiro, se aprobó la Agenda 21, un programa de acción internacional que relacionaba desarrollo económico, problemas sociales y protección ambiental.
Estos antecedentes contribuyeron progresivamente a integrar las políticas ambientales y de desarrollo dentro de un único marco internacional.
Objetivos de Desarrollo del Milenio
En septiembre de 2000, los Estados miembros de las Naciones Unidas aprobaron la Declaración del Milenio, de la que surgieron ocho Objetivos de Desarrollo del Milenio con horizonte temporal en 2015.
Los ODM se centraban especialmente en la reducción de la pobreza extrema, el hambre, la mortalidad infantil y materna, la lucha contra determinadas enfermedades, la educación primaria, la igualdad de género, la sostenibilidad ambiental y la cooperación internacional.
Según el informe final de Naciones Unidas sobre los ODM, durante el período 2000-2015 se produjeron avances importantes en varias áreas, aunque estos fueron desiguales y persistieron grandes diferencias entre regiones y grupos sociales.
La experiencia acumulada con los ODM influyó en la creación de la agenda posterior a 2015, pero los nuevos objetivos ampliaron considerablemente el número de ámbitos cubiertos.
Río+20
La Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Desarrollo Sostenible, conocida como Río+20, se celebró en Río de Janeiro en junio de 2012.
Su documento final, El futuro que queremos, aprobado posteriormente mediante la resolución A/RES/66/288, estableció el mandato de crear un proceso intergubernamental para desarrollar un conjunto de objetivos de desarrollo sostenible que fueran de alcance mundial, orientados a la acción, fáciles de comunicar y aplicables universalmente.
Como resultado de Río+20 se creó un Grupo de Trabajo Abierto sobre los Objetivos de Desarrollo Sostenible, compuesto por representantes de los Estados miembros.
Elaboración de los ODS
Grupo de Trabajo Abierto
El Grupo de Trabajo Abierto comenzó sus trabajos en 2013 y desarrolló una propuesta mediante consultas y negociaciones intergubernamentales.
En agosto de 2014 presentó una propuesta formada por diecisiete objetivos y 169 metas. La estructura propuesta por el grupo fue posteriormente utilizada prácticamente en su totalidad en el documento final de la Agenda 2030.
El proceso intentó combinar cuestiones tradicionalmente relacionadas con la cooperación al desarrollo, como la pobreza, la alimentación y la salud, con áreas como el cambio climático, los ecosistemas, el crecimiento económico, la industrialización, las ciudades, la desigualdad, las instituciones o los patrones de producción y consumo.
Participación y consulta MY World
El proceso de elaboración incluyó consultas con organizaciones de la sociedad civil, empresas, instituciones académicas y ciudadanos.
Entre ellas estuvo la encuesta mundial MY World, promovida por Naciones Unidas y organizaciones asociadas. Los participantes podían seleccionar entre diferentes cuestiones aquellas que consideraban más importantes para mejorar sus vidas.
Entre las prioridades que recibieron mayor apoyo figuraron la educación de calidad, una mejor atención sanitaria, mejores oportunidades laborales y un gobierno honesto y receptivo.
La participación de actores externos a los gobiernos fue una de las diferencias destacadas entre la elaboración de los ODS y la de los anteriores Objetivos de Desarrollo del Milenio.
Aprobación
Tras las negociaciones de la agenda posterior a 2015, los 193 Estados miembros de las Naciones Unidas alcanzaron un acuerdo sobre el documento Transformar nuestro mundo: la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible.
La Asamblea General lo aprobó por consenso el 25 de septiembre de 2015 durante la Cumbre de las Naciones Unidas sobre el Desarrollo Sostenible celebrada en Nueva York.
La resolución fijó el 1 de enero de 2016 como comienzo formal de la implementación de los objetivos y 2030 como horizonte general de cumplimiento, aunque algunas metas concretas establecían fechas anteriores.
Diferencias con los Objetivos de Desarrollo del Milenio
Los ODS sustituyeron a los Objetivos de Desarrollo del Milenio a partir de 2016, pero existen diferencias sustanciales entre ambos marcos.
Los ODM contenían ocho objetivos y estaban orientados principalmente hacia problemas sociales y de desarrollo humano en los países de ingresos bajos y medios. Los ODS contienen diecisiete objetivos y amplían su alcance hacia cuestiones económicas, ambientales e institucionales.