El hispanoamericanismo se refiere a la doctrina política y filosófica que propende a la unión lingüística y cultural de todos los pueblos hispanoamericanos y España, difundida entre los intelectuales españoles e hispanoamericanos especialmente durante los años de 1898 a 1930. Tiene su origen en la obra de Marcelino Menéndez Pelayo y fue desarrollado por Ramiro de Maeztu, Zacarías de Vizcarra y Manuel García Morente, en su vertiente conservadora, y por Rafael Altamira, Adolfo González-Posada y Rafael María de Labra, en su vertiente liberal. La especificidad del término hispanoamericanismo está dada en que asocia a las naciones que formaron parte del imperio español en América y España, en tanto el latinoamericanismo vincula los pueblos americanos por su tradición lingüística latina incluyendo así a naciones de tradición lusófona e incluso francófona.

Definición

No existe un consenso entre los historiadores respecto a cómo puede definirse el hispanoamericanismo. Siguiendo la definición dada por Felipe Gracia este se puede entender como:

Los promotores del hispanoamericanismo consideraban la existencia de ciertos elementos unificadores que persistían en las historias nacionales de las antiguas colonias hispánicas en América: una historia común marcada por tres siglos de dominio hispano, la lengua castellana, la religión católica, la herencia de la raza española y una civilización compartida.Gracia Pérez 41. Así queda manifiesto en la Enciclopedia Universal Ilustrada Europeo-Americana de 1923:

Fue además un término con valor político puesto que justificó una serie de tratados que se llevaron a cabo desde mediados del entre las naciones americanas y España, aunque nunca se buscó la reincorporación política de los países americanos a España o la superioridad de una nación sobre otra. El objetivo de los intelectuales hispanoamericanistas fue impulsar el consenso nacional al interior de España eliminando el lastre del pasado imperial y propender por llevar al país hispánico al nivel de las naciones desarrolladas.Sepúlveda Muñoz, Isidro. El sueño de la madre patria: hispanoamericanismo y nacionalismo. Madrid: Marcial Pons Historia, 2005, 124-125.

El fundamento filosófico del hispanoamericanismo fue el Krausismo y el positivismo. El krausismo influyó en tanto los hispanoamericanistas entendieron que existía una especie de hermandad armónica entre los pueblos de cultura común, aunque con un sentido elitista en el cual la nación más adelantada (en este caso España) debería guiar a las demás.Sepúlveda Muñoz 125 La influencia del positivismo estuvo dada por el hincapié otorgado a la comunidad de la lengua, el derecho y la filosofía; así como por constituirse en un puente de pensamiento común para los intelectuales españoles y americanos. Esta vinculación la manifestó José Martí en la Conferencia de la Sociedad Literaria Hispano-Americana de Nueva York de 1889 cuando dijo: "Nuestra América de hoy, heroica y trabajadora a la vez, grande y vigilante, con Bolívar de un brazo y Herbert Spencer de otro"Martí, José. Nuestra América. Caracas, Biblioteca Ayacucho, 2005, 29.

Diferencias con el latinoamericanismo, el panamericanismo, el panhispanismo y el hispanismo

El latinoamericanismo, panamericanismo e hispanoamericanismo han sido movimientos ideológicos que buscar nombrar y unificar los países formados a partir de la disolución de las colonias europeas en el continente americano, sin embargo las diferencias provienen de su contexto de origen y criterio de unificación.

El panamericanismo fue una propuesta política que surge a finales del desde Estados Unidos que tiene como fundamento la integración económica, política y cultural de los países americanos bajo la égida de Estados Unidos, en este sentido se diferencia del hispanoamericanismo en tanto excluye a España y la tradición española del sentido de articulación. El panamericanismo no pone énfasis en la tradición, como lo hace el hispanoamericanismo, sino en la integración mercantil, pero a diferencia del hispanoamericanismo logra su consolidación en una institución con validez internacional como es la Organización de los Estados Americanos con sede en Washington D. C.Centro Coordinador y Difusor de Estudios Latinoamericanos y UNAM, “Panamericanismo”, Biblioteca Virtual Latinoamericana, consultado el 26 de agosto de 2015, http://www.cialc.unam.mx/pensamientoycultura/biblioteca%20virtual/diccionario/panamericanismo.htm.

El latinoamericanismo comprende la hermandad de las naciones americanas cuya raíz cultural es de origen latino, si bien ha dado pie a ciertas divisiones como lusoamericanismo, francoamericanismo, italoamericanismo y el mismo hispanoamericanismo. El latinoamericanismo es su sentido más amplio se considera de raíz bolivariana y su propósito es la unidad de todas las naciones que fueron colonias españolas, portuguesas y francesas hasta la última década del . Su sentido es anticolonial, por lo que la unidad de las naciones latinoamericanas sería la forma de impedir cualquier tipo de colonialismo a partir de una integración política y cultural, esto conllevó a un enfrentamiento entre los hispanoamericanistas y latinoamericanistas en tanto los segundos cortaron los lazos de paternidad con España, una exaltación por lo americano, indígena.

Para hispanoamericanistas como Avelino Gutiérrez tanto el panamericanismo como el latinoamericanismo eran nocivos para las naciones americanas, desde una columna en el diario El Sol de Madrid escribiría en 1925 diría que el panamericanismo y el latinoamericanismo: “Son expresiones que responden a conceptos distintos, derivados de realidades diferentes, y que, no obstante, considerados aisladamente, tienden cada uno de ellos a un fin similar: Todos son nacionalistas, egoístas.” Según Gutiérrez, el panamericanismo escondía en realidad el eslogan de “América para los norteamericanos”, esto es, una manera de velar la verdadera intención de la intervención estadounidense en América Latina. Con respecto al latinoamericanismo, si bien encontraba que su fundamento era más sólido al estar basado en la unidad lingüística, no hallaba un valor concreto en la unidad con las tradiciones lusitanas y francesas, y en cambio encontraba un problema concreto: “la expresión de latinoamericanismo, dicha por franceses, tiene el valor íntimo de América que habla español y portugués, para Francia. Latinoamérica, en boca de Francia, significa Latinoamérica para los franceses, y de igual modo, Latinoamérica en boca de Italia, significa Latinoamérica para los italianos.Avelino Gutiérrez, “Panamericanismo, latinoamericanismo e hispanoamericanismo”, El Sol, el 5 de diciembre de 1925.”

El Panhispanismo es un término que haría referencia a una unión de los países castellanohablantes, de índole cultural, económica y política, según Fernando Ortiz; asignándosele una connotación de oposición a la expansión estadounidense y en general a la influencia anglosajona en los países hispanoamericanos. El origen de este movimiento es retrotraído por Mark J. Van Aken hasta la década de 1830, para desarrollarse a mediados de siglo en publicaciones españolas como La América, en la que se hacía apología de la idea de «Unión Hispánica», o Revista Española de Ambos Mundos; llegándose a dotar a esta unión hispana frente a los Estados Unidos de componentes raciales. El panhispanismo, que habría sido defendido por el argentino Manuel Ugarte, ha sido tratado por autores como Francisco V. Silva, en su libro Reparto de América española y panhispanismo o Fernando Ortiz, en La Reconquista de América. Reflexiones sobre el Panhispanismo, entre otros. Ha sido también descrito como una rama del hispanoamericanismo, de la cual habría brotado la idea de la hispanidad, a partir de una «interpretación radical y metahistórica» del panhispanismo. El concepto ha sido usado también en clave principalmente lingüística, en relación con la unidad de la lengua española. Miguel Sáenz centra la aparición de esta interpretación en 1963, en un congreso hispanoamericano celebrado en Madrid, bajo el nombre «Presente y futuro de la lengua española». En relación con esta idea han surgido conceptos como la «política lingüística panhispánica», de la que es partícipe la Asociación de Academias de la Lengua Española (ASALE).

El hispanismo representa una exaltación de la cultura hispánica, mas no involucra la unidad política o económica de las naciones americanas, aunque la ideología del hispanoamericanismo es claramente hispanista ya que encuentra en esa nación el ideal cultural para toda América. En general se considera que todo el que estudie aspectos relacionados con la cultura española es un hispanista, aunque su forma dentro del hispanoamericanismo haya sido como medio para oponerse a la intervención norteamericana y la influencia del socialismo francés.Frédéric Martínez, El nacionalismo cosmopolita: la referencia europea en la construcción nacional en Colombia, 1845-1900, Travaux de l’Institut français d’études andines, t. 105 (Bogotá: Banco de la República : Instituto Francés de Estudios Andinos, 2001), 255, 263, 273.

Historia

Con las firmas de los tratados que reconocieron la soberanía de las naciones americanas que se independizaron del Imperio Español comenzó un movimiento intelectual en ambas partes del Atlántico que buscó la intensificación de las relaciones entre España y los países hispanoamericanos. Una de las evidencias tempranas de este movimiento fue el Plan de Reconciliación entre España y América redactado por el neogranadino Francisco Antonio Zea en Madrid en 1820, el cual proponía el reconocimiento gradual de la emancipación de América y la conformación de una confederación hispánica para proteger el ámbito hispanoamericano de las amenazas extranjeras.Gracia Pérez, Hijos de la madre patria, 81-91.

Si bien durante todo el se presentaron manifestaciones hispanoamericanistas fue la celebración del IV Centenario del Descubrimiento de América en 1892 lo que significó para muchas naciones hispanoamericanas la reivindicación de una historia, lengua, religión y civilización común heredada del Imperio Español, matizando la leyenda negra y resaltando la necesidad de hermanar a las naciones de Hispanoamérica. La celebración del centenario colombino fue promovida por España como una forma de confrontar la visión panamericana que venía fortaleciéndose desde los Estados Unidos.Aimer Granados, Debates sobre España. El Hispanoamericanismo en México a fines del siglo XIX, Ambas orillas (México: El Colegio de México, Universidad Autónoma Metropolitana, 2010), 110 y ss

El hispanoamericanismo como movimiento ideológico se vería fortalecido por la derrota española en la Guerra hispano-americana en 1898, ya que impulsó la solidaridad de los intelectuales hispanoamericanos para proteger sus naciones ante lo que se consideraba el avance del Imperialismo estadounidense.García-Montón García-Baquero, Isabel. "El Congreso Social y Económico Hispano-Americano