thumb|300x300px|Documento de 1914 que muestra las cifras oficiales del censo de población del Imperio otomano en 1914. La población total (suma de todos los millets) era de 20.975.345, y la población griega era 1.792.206.
El intercambio de poblaciones entre Grecia y Turquía de 1923 (En griego: Ἡ Ἀνταλλαγή. Y en turco: Mübâdele) partió de la "Convención Respecto del Intercambio de Poblaciones griegas y turcas" firmada en Lausana, Suiza, el 30 de enero de 1923, por los gobiernos de Grecia y Turquía. Implicó a aproximadamente 2 millones de personas (alrededor de 1,5 millones de griegos anatolios y de medio millón de musulmanes en Grecia), quienes la mayoría fueron tratados como refugiados y expatriados de jure de sus lugares de nacimiento.
A fines de 1922, la gran mayoría de griegos otomanos había huido del reciente genocidio griego (1914–1922) y de la posterior derrota de Grecia en la Guerra greco-turca. Según algunos cálculos, durante el otoño de 1922 alrededor de 900.000 turcos cristianos ortodoxos habían llegado a Grecia.Nikolaos Andriotis (2008). El intercambio de población fue previsto por Turquía como una manera de formalizar y hacer permanente el éxodo de griegos de Turquía, mientras que se iniciaba un éxodo nuevo de un número más pequeño de musulmanes de Grecia para suministrar colonos que ocupasen las recién despobladas regiones de Turquía abandonadas por los cristianos (armenios, ortodoxos y asirios). Por su parte Grecia vio el intercambio como una manera de proveer de tierras a las masas de nuevos refugiados griegos provenientes de Turquía.Howland, Charles P. "Greece and Her Refugees", Foreign Affairs, The Council on Foreign Relations.
Este intercambio de población, o expulsión mutua acordada, no se basó en la lengua o el grupo étnico, sino en la identidad religiosa, e implicó a casi todos los ciudadanos cristianos ortodoxos de Turquía, incluyendo a ciudadanos ortodoxos que hablaban solo turco, y a la mayoría de los ciudadanos musulmanes de Grecia, incluyendo a aquellos que hablaban exclusivamente griego.
Trasfondo histórico
El intercambio de poblaciones greco-turcas fue un resultado de la guerra de Independencia turca. Después de que Mustafa Kemal Atatürk entrara en Esmirna, tras la abolición del Imperio otomano el 1 de noviembre de 1922, un acuerdo de paz formal fue firmado con Grecia después de meses de negociaciones sobre la base del posterior tratado de Lausana el 24 de julio de 1923.Great Fire of Smyrna Dos semanas después del tratado, las potencias aliadas entregaron Estambul a los nacionalistas turcos, marcando con dicho acto la salida final de los ejércitos invasores en Anatolia.
El 29 de octubre de 1923, la Asamblea Nacional Turca anunció la creación de la República de Turquía, un estado que abarcaría la mayoría de los territorios reclamados por Mustafá Kemal en su Pacto Nacional de 1920.
El Estado de Turquía estaba al mando del Partido Popular de Mustafa Kemal, el cual más tarde se convertiría en el Partido Republicano del Pueblo. El fin de la Guerra de Independencia trajo una nueva administración a la región, pero también nuevos problemas como la reconstrucción demográfica de ciudades y pueblos, muchos de los cuales habían sido abandonados. La guerra greco-turca dejó muchos asentamientos saqueados y en ruinas.
thumb|200x200px|Distribución de griegos anatolios en 1910: los griegos hablantes de griego moderno o, demótico o kazaverusa en color amarillo; en naranja los griegos hablantes de griego póntico y griego capadocio y en verde las poblaciones grecoparlantes aisladas.Dawkins, R.M. 1916.
Después de las Guerras de los Balcanes, Grecia había doblado su territorio y su población había aumentado desde los aproximadamente 2,7 millones a los 4,8 millones de habitantes. Con esta población recientemente anexionada, la proporción de minoría no griega en Grecia pasó del 13% al 20%, después del fin de la Primera Guerra Mundial. La mayoría de la población de los territorios anexionados eran musulmanes, pero no eran necesariamente de etnia turca. Esto es particularmente así en el caso de los albaneses, quienes habitaron la región de Cameria, en la actual Albania.
Durante las deliberaciones celebradas en Lausana, la cuestión de quién era exactamente griego, turco o albanés era rutinariamente debatida. Representantes griegos y albaneses determinaron que los albaneses en Grecia, quienes mayoritariamente vivían en la parte noroeste del estado, eran mestizos y eran fácilmente distinguibles de los turcos. El gobierno en Ankara estaba todavía a la espera de los "turco-hablantes" provenientes de Cameria que llegarían a Anatolia para la repoblación de ciudades como Erdek, Ayvalık, Menteşe, Antalya, Mersin, y Adana. Finalmente, las autoridades griegas decidieron deportar miles de musulmanes de Tesprotia, Larisa, Langadas, Drama, Vodena, Serres, Flórina, Kilkís, Kavala, y Salónica.
Entre 1923 y 1930, la entrada de estos refugiados a Turquía alteraría dramáticamente la sociedad en Anatolia. Hacia 1927, los oficiales turcos habían instalado a 32.315 individuos de Grecia sólo en la provincia de Bursa.
Camino al intercambio
Según algunas fuentes, el intercambio de población fue ejecutada bastante rápidamente por sus respectivos supervisores. Si el objetivo del intercambio era conseguir la homogeneidad étnica y nacional, esto fue conseguido por ambos países, Turquía y Grecia. Por ejemplo, en 1906, casi el 20% de la población de Turquía era no musulmana, mientras que en 1927 solo el 2,6% lo era.
El arquitecto encargado del intercambio fue Fridtjof Nansen, encomendado por la Sociedad de Naciones. El primer alto comisionado oficial para refugiados Nansen propuso y supervisó el intercambio, teniendo en cuenta los intereses de Grecia, Turquía y otros estados europeos occidentales. Como experimentado diplomático que participó en el reasentamiento ruso y otros refugiados después de la Primera Guerra Mundial, Nansen creó también un nuevo documento de viaje para personas desplazadas de la Guerra Mundial durante el proceso. Fue nombrado para estar a cargo de la resolución pacífica de la guerra greco-turca, lo cual resultó en el primer paso del diseño del intercambio de poblaciones a ser implementado completamente por ambos países. A pesar de que un intercambio obligatorio a esta escala nunca había sido intentado en la historia moderna, existían precedentes en los Balcanes, como el intercambio greco-búlgaro de 1919. Debido a la decisión unánime de los gobiernos griegos y turcos sobre que la protección a las minorías no bastaría para mejorar las tensiones étnicas después de la Primera Guerra Mundial, el intercambio de poblaciones estuvo promovido como la única opción viable.
Según representantes de Ankara, la “mejora de la situación de las minorías en Turquía" dependía "sobre todo de la renuncia de todo tipo de intervención extranjera y provocación alguna del exterior". Esto podría conseguirse más eficazmente con un intercambio, y "las mejores garantías para la seguridad y el desarrollo de las minorías que quedasen" después del intercambio "sería aquellos proporcionados tanto por las leyes del país como por la política liberal de Turquía respecto a todas las comunidades, cuyos miembros no se hayan desviado de su deber como ciudadanos turcos". Un intercambio también sería útil como respuesta a la violencia en los Balcanes; "había", en cualquier caso, "alrededor de un millón de turcos sin alimento o refugio en países donde ni Europa ni América estaban dispuestos a tomar interés alguno".
El intercambio de poblaciones estaba visto como la forma mejor de protección de las minorías, así como “el remedio más radical y humano”. Nansen creía que lo que era tratado en la mesa de negociaciones en Lausana no era etno-nacionalismo, sino más bien, una “cuestión” que “reclamaba una solución rápida y eficaz sin un mínimo de retraso". Creía que el componente económico del problema de los refugiados griegos y turcos merecía la mayor atención. Reconocía, asimismo, que las dificultades eran verdaderamente “inmensas”, teniendo en cuenta que este intercambio requeriría “el desplazamiento de más de un millón de personas”. Declaró: “Desarraigando a estas personas de sus casas, transfiriéndolos a un país nuevo y extraño, ...registrando, valorando y liquidando sus propiedades individuales que dejan atrás, y ...asegurándoles el pago de sus demandas justas al valor de esta propiedad”.
Norman Naimark declaró que este tratado era la última parte de una campaña de limpieza étnica para crear un patria étnicamente pura para los turcos. El historiador Dinah Shelton, de modo parecido, escribió que "el tratado de Lausana completó la transferencia forzosa de los griegos del país.
Lord Curzon, Secretario de Asuntos Exteriores británico, dijo que lamentaba profundamente que la solución tuviera que ser el intercambio obligatorio de poblaciones, una solución completamente mala y viciosa, por la que el mundo pagaría una pena muy dura en los próximos cien años. Detestaba no tener nada que hacer sobre eso. Pero decir que fue una sugerencia del gobierno griego era ridícula. Fue una solución forzada por la acción del gobierno turco de expulsar a estas personas de territorio turco. El comportamiento de los turcos de no dejar la repatriación de griegos que habían dejado sus casas era la razón principal para el intercambio obligatorio de población. Grecia, abrumado por su derrota, pudo comentar poco en el proceso incluyendo el intercambio.
Campamentos de refugiados
La Comisión para los Refugiados no tenía un plan útil para seguir estableciendo a los refugiados. Habiendo llegado a Grecia con el propósito de asentar a los refugiados, la Comisión no tenía datos estadísticos sobre el número de refugiados ni la superficie agrícola disponible. Cuando la Comisión llegó a Grecia, el gobierno griego ya había asentado provisionalmente a 72.581 familias agrícolas, casi todas en Macedonia, donde las casas abandonadas por los emigrados musulmanes y la fertilidad de la tierra hicieron su establecimiento practicable y auspicioso.
En Turquía, las propiedades abandonadas por los griegos fueron a menudo saqueados a veces por inmigrantes irregulares antes de la afluencia de inmigrantes del intercambio de población del tratado. Como resultado, era bastante difícil asentar a los refugiados en Anatolia ya que muchas de estas casas habían sido ocupadas por personas desplazadas por la guerra antes de que el gobierno pudiera calcular su número.
Efectos políticos y económicos del intercambio
Más de un millón de refugiados que dejaron Turquía para vivir en Grecia después de la guerra en 1922, contribuyeron a través de mecanismos diferentes a la unificación de élites bajo regímenes autoritarios en Turquía. En Turquía, la partida de élites económicas fuertes e independientes, como eran las poblaciones ortodoxas griegas, dejó a las élites estatales dominantes incuestionables. De hecho, Caglar Keyder notó que "esta medida drástica (intercambio de poblaciones) indica que durante los años siguientes de la guerra Turquía perdió alrededor del 90% de la clase comercial de pre-guerra, de manera que cuándo la República estuvo formada, el poder de la burocracia era incuestionable". Los emergentes grupos empresariales que apoyaban al Partido Liberal Republicano en 1930 no podían prolongar el sistema de partido único sin una oposición. La transición a una política multipartidista dependía de la creación de grupos económicos más fuertes a mediados de la década de 1940, el cual estuvo sofocado debido de las clases económicas altas y medias griegas. Por lo tanto, si los cristianos ortodoxos se hubiesen quedado en Turquía después de la formación del estado-nación, entonces habría habido una facción de la sociedad que pudiese desafiar el régimen de partido único en Turquía.