Este artículo trata de aquellas actividades que constituyen violaciones a los derechos humanos.
Principios generales En 2003, Patricia Derian, quien se desempeñaba como Asistente de Secretario de Estado para los Derechos Humanos en la Presidencia de Jimmy Carter escribió: "A través de estas agencias militares y de inteligencia el gobierno de Estados Unidos está enviando un peligroso y doble mensaje. Si esto sigue así, se va a subvertir toda nuestra política de derechos humanos".
Para entender el papel de la CIA en los derechos humanos, hay que enfrentar desafiantes problemas de ética. John R. Stockwell, un oficial de la CIA que dejó la Agencia y se convirtió en un crítico público, dijo de los oficiales de campo de la CIA: "Ellos no se reúnen con los escuadrones de la muerte en las calles, donde realmente están troceado personas o colocándolas en la calle y haciendo que camiones en funcionamiento pasen sobre sus cabezas. La gente de la CIA en San Salvador se reúne con los jefes de la policía y con la gente que dirige los escuadrones de la muerte y mantienen contactos con ellos, se reúnen con ellos junto a la piscina de las villas. Y es un tipo de relación sofisticada, civilizada. Y hablan de sus hijos, que van a la escuela en la UCLA o Harvard u otras escuelas, y no hablan de los horrores de lo que se está haciendo. Simulan que no es verdad."
Florencio Caballero, ex interrogador del Ejército de Honduras, dijo que había sido entrenado por la Agencia Central de Inteligencia, lo cual fue confirmado por el New York Times consultando con funcionarios estadounidenses y hondureños. Gran parte de su relato fue confirmado por tres funcionarios americanos y dos funcionarios hondureños, y puede ser el testimonio más completo de cómo se autorizaron las unidades del ejército y de la policía para organizar escuadrones de la muerte que se apoderaron, interrogaron y mataron a presuntos izquierdistas. Caballero dijo que en tanto los entrenadores argentinos y chilenos le enseñaban a miembros del Ejército hondureño las técnicas de secuestro y eliminación, la CIA prohibió explícitamente el uso de tortura física o asesinato.
Caballero describe el papel de la CIA como ambiguo. Caballero dijo que sus oficiales superiores le ordenaron él y otros miembros de las unidades de inteligencia del ejército, ocultar a los asesores de la CIA su participación en los escuadrones de la muerte. Añadió que fue enviado a Houston durante seis meses en 1979 para ser entrenado por instructores de la CIA en técnicas de interrogatorio. “Ellos me capacitaron en interrogatorio, para poner fin al uso de la tortura física en Honduras ... enseñaban métodos psicológicos”, dijo el Sr. Caballero de su entrenamiento americano. “Así que cuando tuvimos a alguien importante, lo ocultamos de los estadounidenses, lo interrogamos nosotros mismos y después lo entregamos a un escuadrón de la muerte para su eliminación”.
Tortura y rendición
Está ampliamente aceptado que la CIA está involucrada tanto en la tortura de detenidos en los centros clandestinos de detención que opera (llamados black sites) como en el envío de prisioneros para ser torturados por otros gobiernos, de una manera que infringe las leyes americanas e internacionales.Charlie Savage, "Obama’s War on Terror May Resemble Bush’s in Some Areas". The New York Times. 17 February 2009. Retrieved 2 January 2010."Background Paper on CIA's Combined Use of Interrogation Techniques ". 30 December 2004. Retrieved 2 January 2010."New CIA Docs Detail Brutal 'Extraordinary Rendition' Process". Huffington Post. 28 August 2009. Retrieved 2 January 2010.Fact sheet: Extraordinary rendition, American Civil Liberties Union. Retrieved 29 March 2007 (en inglés)
La existencia de los centros clandestinos de detención operados por la CIA, fue inicialmente divulgada por el Washington Post en noviembre de 2005, sobre la base de informes de ONGs de derechos humanos. (Véase también Destrucción de vídeos de interrogatorios de la CIA en 2005)
El presidente George W. Bush reconoció la existencia de estas prisiones secretas durante un discurso el 6 de septiembre de 2006.
Funcionarios de la administración, como el Secretario de Justicia Auxiliar Adjunto John Yoo así como juristas prominentes como Alan Dershowitz defendieron y justificaron públicamente la utilización de tortura contra sospechosos de terrorismo.
Técnicas de tortura Hay equilibrio en las afirmaciones de que el personal de la CIA intentó minimizar los abusos cometidos por los gobiernos extranjeros que practicaban la tortura, ante cualquier implicación con la CIA. Hay evidencia de que la CIA ha financiado investigación académica, en algunos casos involuntariamente, que luego fue utilizada para desarrollar técnicas de interrogatorio duras.
Técnicas de interrogación mejorada
(Ver también Estudio del Comité Selecto del Senado sobre el Programa de detención e interrogatorio de la Agencia Central de Inteligencia)
Desde el año 2002 al 2007, como parte de la guerra contra el terrorismo, personal de la CIA utilizó las llamadas “técnicas de interrogación mejorada”, una variedad de técnicas de interrogación coercitivas y abusivas que son ampliamente consideradas tortura. Varios funcionarios del gobierno de George W. Bush han argumentado que las técnicas "duras" tales como el “submarino” no son tortura o se justifican como medios válidos en función de los objetivos finales de la Guerra contra el Terrorismo. Ha habido una protesta nacional e internacional considerable en contra de estas prácticas. El Relator Especial de las Naciones Unidas sobre la Tortura, Human Rights Watch, y juristas norteamericanos han pedido el enjuiciamiento de los funcionarios de la administración Bush que ordenaron la tortura, conspiraron para proporcionar cobertura legal a la tortura y al personal de la CIA y del Departamento de Defensa y trabajadores contratados que lo llevaron a cabo.Pedidos de enjuiciamiento
La tortura y las duras condiciones de encarcelamiento y los ejemplos documentados no estuvieron limitados a la reciente guerra contra el terrorismo. Yuri Nosenko, un desertor de la KGB soviética fue mantenido en duras condiciones de confinamiento solitario, en una instalación clandestina de la CIA, en los EE. UU., durante más de tres años.
Culpabilidad en Crímenes de Guerra En 2007, investigadores de la Cruz Roja llegaron a la conclusión en un informe secreto de que los métodos de interrogatorio que la Agencia Central de Inteligencia utilizó en prisioneros de Al Qaeda de alto nivel constituyen tortura; lo cual podría hacer que los funcionarios de la administración Bush que los aprobaron sean declarados culpables de crímenes de guerra, según el libro "Dark Side: The Inside Story of How the War on Terror Turned Into a War on American Ideals", (Lado Oscuro: la historia interna de cómo la guerra contra el terrorismo se convirtió en una guerra contra los ideales estadounidenses) por Jane Mayer periodista de The New Yorker.
Según el libro, el informe del Comité Internacional de la Cruz Roja encontró que los métodos utilizados sobre Abu Zubaydah, la primera figura principal de Al Qaeda capturada por Estados Unidos, fueron "categóricamente" tortura, lo cual es ilegal tanto bajo la ley de Estados Unidos como de los convenios internacionales de los cuales los EE. UU. forman parte. Se le dio una copia del informe a la CIA en 2007. Por ejemplo, el libro afirma que Abu Zubaydah fue confinado en una caja "tan pequeña que él dijo que tenía que doblar sus extremidades en posición fetal" y fue uno de varios prisioneros a ser "golpeado contra las paredes", según el informe de la Cruz Roja.New York Times, July 11, 2008, "Book Cites Secret Red Cross Report of C.I.A. Torture of Qaeda Captives" http://www.nytimes.com/2008/07/11/washington/11detain.html La CIA ha admitido que Abu Zubaydah y otros dos prisioneros fueron sometidos al “submarino”, una práctica en la que se vierte agua en la nariz y la boca para crear la sensación de asfixia y ahogamiento.
Entrenamiento en tortura El 24 de enero de 1997, se desclasificaron dos manuales de la CIA en respuesta a un requerimiento del "Baltimore Sun" de 1994, en el marco de la Ley por la Libertad de la Información (FOIA). El primer manual, "Interrogatorio de Contrainteligencia KUBARK”, de julio de 1963, es la fuente en la que se basa gran parte del material del segundo manual. El segundo manual, "Manual de Capacitación de Recursos Humanos Explotación - 1983", fue utilizado en al menos siete cursos de formación de Estados Unidos realizados en países de América Latina, incluyendo Honduras, entre 1982 y 1987. Ambos manuales se ocupan exclusivamente de interrogatorio y tienen un capítulo entero dedicado a "técnicas coercitivas". Estos manuales recomiendan detener a los sospechosos temprano en la mañana por sorpresa, vendarles los ojos y despojarlos de sus ropas dejándolos desnudos. Las salas de interrogatorios no deberían tener ventanas, ser insonorizadas, oscuras y sin aseos. Los sospechosos deben ser mantenidos incomunicados y deben ser privados de cualquier tipo de rutina normal en alimentación y sueño. Los manuales describen técnicas coercitivas a ser usadas "para inducir la regresión psicológica en el sujeto, empleando una fuerza externa superior para influir en su voluntad de resistir."
Los manuales estadounidenses contenían medidas coercitivas, que no llegan al nivel de lo que generalmente se define como tortura, aunque la determinación precisa del límite entre los conceptos “medida coercitiva” y “tortura” sufrió numerosas modificaciones en función de las leyes locales o las etapas de evolución de la legislación vinculada a derechos humanos, entre otros factores.
En el período aproximado de 1973-1983, una serie de dictaduras militares gobernó distintos países de América Latina. Existe abundante y sólida documentación acerca de la práctica de la tortura, la comisión de delitos aberrantes y múltiples violaciones a los derechos humanos cometidos de modo sistemático por esos gobiernos. La relación de la CIA con dichos delitos abarca el rango que va desde el desconocimiento, el conocimiento sin participación, el conocimiento con la sugerencia de que se aplicaran técnicas menos brutales, hasta la participación u observación.
Rendición y desaparición Rendición extraordinaria es el proceso mediante el cual se traslada clandestinamente a un prisionero desde el lugar donde fue capturado a un centro de interrogación en algún país no sujeto a las restricciones que la ley de Estados Unidos establece respecto a la metodología a aplicarse en los interrogatorios. Algunos informes señalan que personal de la CIA opera los establecimientos de detención (llamados "black sites") y se encargan de los interrogatorios; otros informes afirman que la CIA gestiona la entrega de los prisioneros y personal de inteligencia del tercer país se hace cargo del efectivo interrogatorio.”La publicación en diciembre (del 2014) del informe del Comité de Inteligencia del Senado de Estados Unidos sobre el programa de detención de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) puso al descubierto no sólo los escandalosos detalles de los abusos que implicaba, sino también el grado de complicidad de los países europeos. Varios de estos países –Polonia, Lituania y Rumania– habían albergado lugares de detención secreta, y otros –especialmente Reino Unido, Suecia, Macedonia e Italia– habían ayudado de otro modo al gobierno estadounidense en el traslado ilegal, la desaparición forzada y la tortura y otros malos tratos de decenas de detenidos.”