thumb|right|300px|Representación artística de San Pablo escribiendo su Epístolas, siglo XVI (colección de la Fundación Blaffer, Houston, Texas). La mayoría de los estudiosos creen que Pablo realmente dictaba sus cartas a un secretario, como el llamado Tercio, nombrado en . La relación entre el apóstol Pablo y el judaísmo del Segundo Templo continúa siendo objeto de mucha investigación académica, ya que se piensa que Pablo tuvo un papel importante en la relación entre el cristianismo y el judaísmo en su conjunto. La influencia de Pablo en el pensamiento cristiano se dice que es más importante que la de cualquier otro autor del Nuevo Testamento.Oxford Dictionary of the Christian Church ed. F.L. Lucas (Oxford) entry on Paul.

Algunos estudiosos ven a Pablo (o Saulo) como completamente en línea con el judaísmo del (un «fariseo» y alumno de Gamaliel o formando parte del judaísmo helenístico),James Orr (ed., 1915). The International standard Bible encyclopaedia. Vol. 4. p. 2276. otros lo ven como oposición a este (como los pasajes paulinos que apoyan el antinomismo y el marcionismo), mientras que la mayoría lo ven como en algún punto entre estos dos extremos, opuesto a las «Leyes rituales» (véase por ejemplo la controversia de la circuncisión en el cristianismo primitivo), pero totalmente de acuerdo en «Ley divina». Estos puntos de vista de Pablo están en paralelo por las opiniones cristianas del Antiguo Pacto.

El trasfondo judío 300px|thumb|right|La geografía de la cuenca del Mediterráneo relevante para la vida de Pablo en el , que se extiende desde Jerusalén en la parte inferior derecha hasta Roma en la parte superior izquierda.

El libro de los Hechos contiene un relato de los viajes de Pablo y sus actos, sus conflictos con los griegos y los judíos durante la dinastía Julio-Claudia, y sus interacciones con los apóstoles originales. El valor de la información histórica en Hechos es, sin embargo, cuestionada por algunos. Ellos creen que fue escrito desde la perspectiva de la reconciliación entre el cristianismo paulino y sus oponentes, por lo que retrata a Pablo como un judío respetuoso de la ley y omite su disputa con Pedro, mencionando solo brevemente su ruptura con Bernabé (). Ireneo en el es el primero en ser registrado como citando los Hechos, utilizándolo contra Marción, quien rechazó la Biblia hebrea.

El trasfondo griego thumb|right|300px|Mapa del imperio de Alejandro, c. 334-323 a. C., que se extendía al este y al sur de Macedonia.

El judaísmo helenístico fue un movimiento que existió en la diáspora judía y en Tierra Santa, que trató de establecer una tradición religiosa hebrea–judía dentro de la cultura y el idioma del helenismo. El producto literario más importante del contacto de la cultura helenística y el judaísmo es la Septuaginta (iniciada en el ). Los autores principales fueron Filón de Alejandría (fallecido c. 50), Josefo (fallecido c. 100), y algunos afirman que también Pablo.Jewish Encyclopedia: Saul of Tarsus: Not a Hebrew Scholar; a Hellenist La decadencia del judaísmo helenístico comenzó en el , y sus causas no están completamente entendidas. Puede ser que quedó marginado por, fue absorbido por, o se convirtió en el núcleo de habla koiné del cristianismo temprano centrado en Antioquía y su tradición universalista.

Recientemente, el estudioso del Talmud Daniel Boyarin ha argumentado que la teología de Pablo sobre el espíritu está más profundamente enraizada en el judaísmo helenístico de lo que generalmente se cree. En su obra A Radical Jew (Un Judío Radical), Boyarin argumenta que Pablo combinó la vida de Jesús con la filosofía griega para reinterpretar la Biblia hebrea en términos de la oposición platónica entre lo ideal (que es real) y lo material (que es falso).

La persecución de Pablo a los cristianos como un judío

Antes de su creencia en Jesús como el Mesías de Israel, Pablo era un fariseo que «perseguía violentamente» a los seguidores de Jesús. Pablo afirma:

Porque ya habéis oído acerca de mi conducta en otro tiempo en el judaísmo, que perseguía sobremanera a la iglesia de Dios, y la asolaba; y en el judaísmo aventajaba a muchos de mis contemporáneos en mi nación, siendo mucho más celoso de las tradiciones de mis padres. —Pablo de Tarso, Epístola a los

Pablo también habla de su vida antes de la conversión en su carta a los Filipenses:

Aunque yo tengo también de qué confiar en la carne. Si alguno piensa que tiene de qué confiar en la carne, yo más: circuncidado al octavo día, del linaje de Israel, de la tribu de Benjamín, hebreo de hebreos; en cuanto a la ley, fariseo; en cuanto a celo, perseguidor de la iglesia; en cuanto a la justicia que es en la ley, irreprensible. —Pablo de Tarso, Epístola a los

Columnas de la Iglesia thumb|200px|Jacobo el Justo, columna de la Iglesia, primer líder de los cristianos y obispo de Jerusalén. Pablo hace explícito en que él no discutió con las «Columnas de la Iglesia» después de haber recibido su revelación de ser apóstol (), que vio a nadie más que a Cefas (Pedro) y Jacobo, cuando estaba en Jerusalén tres años después de la revelación () e implica que no explicó su evangelio a ellos hasta 14 años después () en un viaje posterior a Jerusalén.

Desde F.C. Baur, los estudiosos han encontrado evidencia de conflicto entre los líderes del cristianismo primitivo, por ejemplo James D.G. Dunn propone que Pedro era un «hombre–puente» entre los puntos de vista opuestos de Pablo y Jacobo el Justo.

Pedro fue probablemente, de hecho y por efecto, el hombre–puente (¡pontifex maximus!) quien hizo más que cualquier otro para mantener unida la diversidad del cristianismo del siglo I. Jacobo el hermano de Jesús y Pablo, las otras dos principales figuras más prominentes en el cristianismo del siglo I, estaban demasiado identificados con sus respectivas «marcas» del cristianismo, al menos a los ojos de los cristianos en los extremos opuestos del espectro particular. Pero Pedro, como se muestra en particular en el episodio de Antioquía en Gálatas 2, tenía tanto el cuidado de mantener firme su herencia judía, que a Pablo le faltaba, y una apertura a las exigencias de desarrollo de la cristiandad, que a Jacobo le faltaba. Juan podría haber servido como una figura central que mantuviera unidos los extremos tales, pero si los escritos relacionados con su nombre son totalmente indicativos de su propia postura, él era demasiado individualista para proporcionar un punto de encuentro tal. Otros podrían vincular la nueva religión en desarrollo con más firmeza a sus acontecimientos fundadores y al mismo Jesús. Pero ninguno de ellos, incluyendo el resto de los Doce, parecen haber desempeñado ningún papel de importancia continua durante toda la difusión del cristianismo, aunque Santiago el hermano de Juan podría haber resultado una excepción si se hubiera salvado [de la persecución de Agripa I]. [Cursivas originales] Dunn, James D.G. (2002) en McDonald & Sanders (eds.). The Canon Debate. cap. 32. p. 577.

Proselitismo entre los judíos Según Hechos, Pablo comenzó a trabajar a lo largo de la línea judía tradicional de proselitismo en las diversas sinagogas donde se reunían los prosélitos de la puerta (un término bíblico, por ejemplo, ver ) y los judíos; y solo porque él no pudo ganar a los judíos a sus puntos de vista, encontrando fuerte oposición y persecución por parte de ellos, no pudo convertir al mundo gentil hasta después de haberse puesto de acuerdo en una convención con los apóstoles en Jerusalén para admitir a los gentiles en la Iglesia solo como prosélitos de la puerta, es decir, después de su aceptación de las leyes de Noé ().Jewish Encyclopedia. New Testament

En , Pablo declara que, inmediatamente después de su conversión, se fue a Arabia y de nuevo regresó a Damasco. «Después, pasados tres años, subí a Jerusalén para ver a Pedro». En Hechos, no se hace mención del viaje de Pablo a Arabia; y el viaje a Jerusalén se coloca inmediatamente después de la notificación de la predicación de Pablo en las sinagogas. Hilgenfeld, Wendt, Weizäcker, Weiss y otros alegan aquí una contradicción entre el autor de los Hechos y Pablo.

R. Emden, en una apología notable del cristianismo que figura en el apéndice de Seder Olam,Jacob Emden, Seder Olam, pp. 32b-34b, Hamburg, 1752. da su opinión de que la intención original de Jesús, y en especial de Pablo, era convertir solo a los gentiles a las siete leyes morales de Noé y dejar que los judíos siguieran la ley mosaica, lo que explica las aparentes contradicciones en el Nuevo Testamento respecto a las leyes de Moisés y el sábado.

Controversia de la circuncisión thumb|right|150px|Circuncisión de Jesús, escultura en la Catedral de Chartres.

Pablo, que se hacía llamar Apóstol de los gentiles,; ; a veces atacó la práctica de la circuncisión masculina religiosa, tal vez como una entrada en el Nuevo Pacto de Jesús. En el caso de Timoteo, cuya madre era judía cristiana pero de padre griego, él, personalmente, le circuncidó «a causa de los judíos» que estaban en la ciudad ().McGarvey on Acts 16: «Yet we see him in the case before us, circumcising Timothy with his own hand, and this 'on account of certain Jews who were in those quarters». Algunos creen que parecía alabar su valor en , sin embargo, más adelante en vemos su punto. En , también cuestiona el valor de la circuncisión.

Pablo mostró su caso a los cristianos de Roma () que la circuncisión ya no se entendía en lo físico, sino como una práctica espiritual. Y en ese sentido, él escribió: «¿Fue llamado alguno ya circuncidado? No se haga incircunciso» (), probablemente una referencia a la práctica de epispasm.SOURCE?? "making themselves foreskins"; I Macc. i. 15; Josephus, "Ant." xii. 5, § 1; Assumptio Mosis, viii.; I Cor. vii. 18;, Tosef.; Talmud tractes Shabbat xv. 9; Yevamot 72a, b; Yerushalmi Peah i. 16b; Yevamot viii. 9a; ; Catholic Encyclopedia: Circumcision: «To this epispastic operation performed on the athletes to conceal the marks of circumcision St. Paul alludes, me epispastho (1 Corinthians 7:18)». Pablo fue circuncidado cuando fue «llamado». Y agregó: «¿Fue llamado alguno siendo incircunciso? No se circuncide», y llegó a argumentar que la circuncisión no importaba: «La circuncisión nada es, y la incircuncisión nada es, sino el guardar los mandamientos de Dios» (). Más tarde Pablo denunció más explícitamente la práctica, rechazando y condenando a los que promovían la circuncisión de los gentiles convertidos. Pablo advirtió que los defensores de la circuncisión eran «falsos hermanos» (). Acusó a los gálatas conversos que abogaban por la circuncisión de transformar desde el Espíritu a la carne: «¿Tan necios sois? ¿Habiendo comenzado por el Espíritu, ahora vais a acabar por la carne?» (). Acusó a los defensores de la circuncisión de querer hacer un buen papel en la carne () y de gloriarse o jactarse de la carne (). Algunos creen que Pablo escribió toda la Epístola a los Gálatas atacando la circuncisión, diciendo en el capítulo 5: «si os circuncidáis, de nada os aprovechará Cristo» ().

Su actitud hacia la circuncisión varía entre su hostilidad a lo que denomina «mutilación» en a la alabanza en y su voluntad de que se circuncidó a Timoteo, registrado en . Sin embargo, estas aparentes discrepancias han dado lugar a un cierto grado de escepticismo acerca de la fiabilidad de los Hechos.Por ejemplo, véase Catholic Encyclopedia (1907-1914): Acts of the Apostles: OBJECTIONS AGAINST THE AUTHENTICITY Baur, Schwanbeck, De Wette, Davidson, Mayerhoff, Schleiermacher, Bleek, Krenkel, y otros se han opuesto a la autenticidad de los Hechos. Una objeción se extrae de la discrepancia entre y .

La división entre los que siguieron la ley mosaica y fueron circuncidados y los que no fueron circuncidados se puso de relieve en su Epístola a los Gálatas: