Los leuticios o luticios (lutici) fueron una federación de pueblos eslavos polabios sucesora de los veletos que habitaban el noreste de la actual Alemania. Cuatro tribus formaban el centro de la federación: los redarios (redari, redarii, que vivirían cerca del río hipotético "Rada" o sería la traducción de"gente de piel roja"), los circipanios (circipani, situados cerca del Peene superior), los quesinios (kessini, kycini, chizzini, situados en el bajo Warnow) y los tolensios (tholenzi, en el Tollensesee). Como mínimo en parte, los lutici fueron una continuación de los veltos. A diferencia de estos y otras poblaciones vecinas, los luticios no estaban dirigidos por un monarca cristiano o duque, sino que más bien el poder emanaba del consenso alcanzado en asambleas centrales de las élites sociales. Los lutici veneraban la naturaleza y varias divinidades. El centro político y religioso era Rethra (también llamada Riedegost o Radgosc). Los leuticios aparecen por primera vez en fuentes escritas que tratan la revuelta eslava de 983, que eliminó la autoridad del Sacro Imperio Romano Germánico en la Marca Billunga y la del Norte. Las hostilidades continuaron hasta 997. Después, las tensiones con el imperio menguaron y en 1003 los lutici se coligaron con el emperador contra el duque Boleslao I de Polonia. Una vez que el sucesor de Boleslao, Miecislao II, fue derrotado en 1033, la alianza se rompió y estalló una guerra germano-luticia que duró hasta 1035, cuando los luticios reanudaron el pago de tributos al imperio, aunque mantuvieron su independencia. Una guerra civil entre las tribus principales originó la decadencia de los lutici en 1056/1057. Los vecinos abroditas intervinieron y sometieron a la fracción noroccidental de los lutici.

En 1066, los leuticios emprendieron una nueva rebelión, esta vez contra los señores abroditas, durante la cual Juan Scoto, el obispo de Mecklemburgo, fue capturado y sacrificado en Rethra. Como consecuencia, el obispo de Halberstadt y el emperador saquearon y destruyeron esta en subsiguientes campañas, y su papel como lugar de culto pagano principal pasó al templo de Svantovit en Arkona. Otra guerra civil durante los años 1070 agudizó la decadencia de la federación luticia que, en consecuencia, fue incapaz de resistirse a las conquistas y saqueo de sus vecinos en las décadas siguientes.

Durante la primera parte del , las tierras pobladas por leuticios comprendíasn los principados abroditas, el posterior Ducado de Mecklemburgo (al oeste) y la reconstituida Marca del Norte que sería el Margraviato de Brandeburgo (al sur), y el ducado de Pomerania (al este). Los luticios se convirtieron al cristianismo y en el fueron asimilados por el pueblo alemán durante el Ostsiedlung.

Orígenes veletos thumb|300px|Área de asentamiento y diferenciación de los pueblos eslavos tras el siglo VIII Al menos en parte, los lutici fueron quienes sucedieron a los veleti (wilzi, wilci), que se mencionan en fuentes de finales del y principios del IX y se cree que vivían en la misma región y, según el Geógrafo bávaro (Geographus Bavarus), se organizaban también en cuatro tribus (regiones). Lübke (2001), Reallexikon der germanischen Altertumskunde XIX p. 51 Las crónicas contemporáneas a menudo asocian a los luticios y los veletos. Adam Von Bremen (Gesta II, 22) "Leuticios, qui alio nomine Wilzi dicuntur", Helmold Von Bosau (Chronica Eslavorom I, 2). En la segunda mitad del siglo nono, los veletos desaparecen de los registros escritos.Fritze (1982), pág. 138. Las tribus leuticias aparecen por primera vez en registros escritos después de este vacío: son los redarii, mencionados en 928 por Viduquindo de Corvey, Fritze (1982), pág. 135-136. que los listaba en el contexto de las tribus eslavas sometidas por Enrique II del Sacro Imperio Romano Germánico. Aun así, esta lista también contiene la primera mención de los veleti después del vacío mencionado, y los redarios se consideran como entidad separada de los veleti. En 955, los tolensios y circipanios se mencionan en los Anales de San Galo.

Historia Rebelión de 983 En 983, los lutici se rebelaron; en la subsiguiente guerra (983-995) lograron eliminar la autoridad imperial de la mayoría de la Marca del Norte y de la de los bilungos, de las que expulsaron a los obispados de Brandeburgo y Havelberg..Lübke (2002), pág. 99 La rebelión afectó no solamente a territorios leuticios, sino también a los de los vecinos abroditas y hevelios (estodoranios). Brandeburgo, estratégicamente importante y situado en las tierras de los hevelli, fue saqueado por de los lutici, que repelieron luego las acometidas de los margraves sajones y de los príncipes de los hevelli. Los paganos lutici nombraron a Kizo, un cristiano sajón, jefe de Brandeburgo. Lübke (2002), pág. 103 El cronista alemán contemporáneo Tietmaro de Merseburgo (VI, 25) culpó de la revuelta a la opresión de los margraves sobre los leuticios. Hengst (2005), pág. 501 thumb|upright=2|La confederación leuticia y las tribus de la región fronteriza con el imperio en tiempos de la gran revuelta (983-1056/57). En el principado abrodita, los leuticios iniciaron una revuelta que pretendía la abolición del gobierno feudal y del cristianismo y que obtuvo un apoyo considerable del pueblo abrodita. Lübke (2002), pág. 97 El levantamiento, empero, solo tuvo éxito en parte, y terminó con el saqueo del baluarte abrodita de Mecklemburgo por el emperador Otón III en 995.Petersohn (2003), pág. 136

La revuelta había comenzado cuando el Sacro Imperio Romano Germánico estaba debilitado por la derrota de Otón II ante los sarracenos en la batalla de Stilo (982).Petersohn (2003), p. 101 Otón II murió al poco en Roma, tras estallar la rebelión; tres semanas después su hijo Otón III, de tres años, sucedió a su padre. Fue coronado y ungido por los arzobispos de Maguncia y Rávena en Aquisgrán la Navidad de 983. La coronación no fue indiscutida: un grupo se le oponía y prefería como soberano al duque de Baviera, Enrique; los duques eslavos occidentales cristianos Boleslao II de Bohemia y Miecislao I de Polonia, así como el príncipe abrodita cristiano Mistivoi, estuvieron entre los partidarios del bávaro.Petersohn (2003), pág. 108, 111 Todos ellos habían aceptado la reclamación de Enrique del trono en el Hoftag en la Pascua de 984 en QuedlinburgPetersohn (2003), pág. 108 y sólo en el Hoftag de la Pascua del 986, también en Quedlinburg, Otón III fue aceptado finalmente como rey por la oposición, incluidos los duques de Bohemia y Polonia.Petersohn (2003), pág. 109 Ni Mistivoi, muerto entre 992 y 995, ni su hijo y sucesor Mstislav estuvieron presentes en la reunión y no mantuvieron vínculos estrechos con el imperio, a pesar de su participación en campañas en las regiones sajonas de Nordalbinga y Altmark al principio del levantamiento. Aplastar la rebelión de los lutici se convirtió en objetivo central del joven rey. Las incursiones de los lutici y obodriti en la parte oriental del ducado de Sajonia y las campañas alemanas en sus territorios fueron una constante durante casi todos los años de su reinado. Así, los sajones experimentaban dificultades que resultaban de la organización descentralizada de los lutici. Petersohn (2003), pág. 103 Además de la reconquista fallida de los obispados, los ejércitos sajones corrieron montañas, lagos y bosques sin objetivos claros. Según los Annales Quedlinburgensis, la primera campaña sajona de 985 siguió una táctica de tierra quemada: «con fuego y matanzas, devastaban la región entera» (totam terram illam incendiis et caedibus devastaverunt), métodos que se aplicarían también en las siguientes campañas. Según una hipótesis del historiógrafo moderno Gerd Althoff, estas expediciones no tenían como propósito primordial la reconquista, sino más bien la venganza y el saqueo.

En la primera de esas campañas en la que Otón III participó, en 986, tenía seis años. En 991, con once, estuvo en la reconquista provisional de Brandeburgo, perdida a causa de una traición sajona, y en 992 en una batalla que la continuaba hasta que vencieron en 993. En 994, Otón II organizó una expedición que implicaba una importante participación de los príncipes del imperio y que fue también la primera que abordó como gobernante independiente, ya que antes había estado bajo la tutela de su madre y, tras la muerte de esta, de la de su abuela Adelaida de Italia y de Willigis, arzobispo de Maguncia. Petersohn (2003), pág. 107 Entre los que tomaron parte en la campaña estaba Bernardo I de Sajonia, su anterior rival Enrique II de Baviera junto con su hijo y emperador posterior Enrique IV de Baviera, los obispos de Rastisbona y Frisinga, el arzobispo de Magdeburgo, Giselher, el obispo de Meissen, los margraves Gerón y Liutha, el duque Boleslao I de Polonia, un hijo del duque Boleslao II de Bohemia y el futuro rival de este último, Sobieslao, hermano de Adalberto de Praga. Mientras, Enrique II de Baviera murió antes de que la campaña empezara en 995, y su hijo Enrique IV (después emperador) volvió a Baviera para asegurar su sucesión. La lista de participantes distinguía esta campaña de otras sajonas acontecidas antes de la rebelión y tuvo un papel destacado en la historia de Bohemia: Boleslao II, faltando a sus promesas, se aprovechó de la ausencia de Sobieslao, marchó al castillo de este en Libice (Libitz) y mató a su familia, de la dinastía Eslaviníquida.. Petersohn (2003), pàg. 121-122

A principios de 996, Otón III viajó a Roma para recibir la corona imperial del papa Gregorio V.Petersohn (2003), pág. 137 En ese momento, Adalberto de Praga estaba también en la ciudad, y tanto Otón como Adalberto marcharon en rutas diferentes en junio de 996 para encontrarse de nuevo en otoño en Ingelheim y Maguncia. Adalberto, que en Roma y con el consentimiento papal había aceptado una misión en territorio pagano, estaba aún indeciso sobre si tendría que convertir a leuticios y prusianos. Finalmente optó por una misión con los prusianos, que lo mataron el 23 de abril de 997. Ese mismo año de 997, Otón III estaba en su última campaña en las tierras de los lutici, atacando a los hevelli.

Alianza germánico-leuticia contra Polonia