La inmigración alemana a Costa Rica se da muy tempranamente. Ya desde 1848 cuando el nombre del país pasa a ser oficialmente el de República de Costa Rica, el presidente José María Castro Madriz establece relaciones diplomáticas con la Confederación Germánica y suscribe un tratado de comercio y amistad entre ambos países. Desde entonces y hasta 1930 casi 1000 inmigrantes germanos se establecieron en suelo costarricense.Sauter, Franz. Los alemanes en Costa Rica La Nación. 1999. A diferencia de otras migraciones al país, estos en su mayoría no eran pobres, sino que por el contrario, provenían de familias acomodadas y tenían buenos nexos políticos y comerciales en Europa lo que les permitió integrarse rápidamente a la vida política y económica el país. La comunidad germanocostarricense es la segunda más importante de América Central, tras la presente en Guatemala, pero el peso social y demográfico que tiene la colectividad en la nación es uno de los más importantes de América.

Historia

La inmigración alemana abarcó principalmente de 1850 a 1939, cuando cesa por el estallido de la Segunda Guerra Mundial. Los migrantes alemanes arribaban al país con buen capital y formaban empresas de inmediato. Aunque no poseían tierras al principio, se ligaron al negocio agroexportador gracias a sus contactos comerciales en el Europa, integrándose sin mucha dificultad con la poderosa oligarquía cafetalera del país, por medio de ligámenes empresariales y maritales. En poco tiempo comenzaron a florecer familias alemanas dedicadas al café, la caña de azúcar y el comercio en general como los Rohrmoser, Niehaus, Kopper, von Schroeter, André, Peters, Seevers, Steinvorth, Zeuner, Stradtmann, Lahmann y Lutz. Otras se abocaron a la exportación; entre ellas estuvieron los Lohrengel, Fabian, Schönfeld, Kitzing, Knöhr, Steinvorth, Assmann, Reimers. Otros se enfocaron en el establecimiento de locales comerciales y luego cadenas que prosperaron como los Koberg, Siebe, Lehmann, Sauter, Federspiel, Amrhein, Hoepker, Becker, Ossenbach, Miller, Staufer, Bansbach, Runnebaum y Vedova. thumb|left|El Edificio Steinvorth, mandado a construir por los hermanos alemanes Wilhem, Walter y Otto Steinvorth Ulex.

1821 - 1900

Los primeros alemanes llegaron a Costa Rica desde 1821 en pequeños números y por iniciativa individual. No sería hasta el establecimiento de relaciones oficiales entre Costa Rica y Alemania en 1848 que se iniciarían proyectos directos de colonización.Berth, Christian La inmigración alemana en Costa Rica, migración, crisis y cambio entre 1920 y 1950 entrevistas con descendientes alemanes.Instituto de Historia Contemporánea de Hamburgo La Sociedad Berlinesa de Colonización fundada por el barón Alexander von BulowHerrera Balharry, Eugenio. Los inmigrantes y el poder en Costa Rica contaba con apoyo del gobierno costarricense interesado en poblar y colonizar áreas agrícolas abandonadas, y pretendió ubicar a 7000 colonos adultos en 30 años. Entre 1851 y 1853 zarpan tres embarcaciones de Alemania hacia Costa Rica, pereciendo en el trayecto gran cantidad de personas, por lo que en 1854 arriba al puerto de Puntarenas un nuevo barco cargado de inmigrantes que evitó las peligrosas rutas terrestres. Los proyectos buscaban colonizar zonas como la costa atlántica, Miravalles e incluso la Isla del Coco. Lo cierto es que las condiciones de aislamiento, difícil clima y territorio e insalubridad hicieron fracasar todos estos proyectos agrícolas y los colonos finalmente abandonaron las áreas y se asentaron en el Valle Central. Para 1864 se registran 164 alemanes viviendo en Costa Rica

Los inmigrantes alemanes, al igual que los franceses, británicos y estadounidenses, veían grandes oportunidades económicas en el país. Pronto se insertaron en la clase política e intelectual costarricense. Algunos ascendieron rápidamente entre las empresas técnicas y productivas gracias a su preparación superior viniendo de países industrializados, otros se dedicaron a la labor intelectual ejerciendo profesiones liberales, y otros montaron sus propios negocios incluyendo la agricultura (especialmente cafetalera, bananera y azucarera), el comercio y la minería. Otro negocio en que los extranjeros germanos y anglosajones tuvieron injerencia importante fue la Banca, alentada por el auge cafetalero, y de hecho aparecen como accionistas del Banco Anglo Costarricense varios alemanes. thumb| Placa conmemorativa de Bernhard August Thiel, segundo obispo de Costa Rica, en la Iglesia de San Lorenzo en su natal Elberfeld Asimismo, ciudadanos alemanes prestaron servicios al gobierno, mayormente en calidad de ingenieros. Otros estuvieron detrás de la reforma educativa y tras la fundación de centros como el Liceo de Costa Rica, el Colegio de Señoritas, la Casa de Enseñanza de Santo Tomás, el Colegio San Luis Gonzaga y el Colegio Alemán. Ya para finales del e inicios del XX también se tiene constancia de costarricenses germanos involucrados activamente en política y dentro de las dirigencias de partidos políticos del país, siendo particularmente relevantes en política las familias Koberg, Rohrmoser y Peters.

1900 - 1939

La comunidad alemana mantenía sus lazos culturales cercanos, si bien muchos se casaron con costarricenses mayormente de clase aristocrática, lo que ayudó a su integración dentro de las clases dominantes, también mantenían una identidad étnica conjunta. Esto llevó a la creación del Club Alemán en 1910 y de la Escuela Alemana en 1912. Los lazos culturales y políticos con Alemania se mantuvieron. La comunidad alemana buscó preservar el idioma entre las nuevas generaciones nacidas en Costa Rica, y las tecnologías de la época permitían una relación más rápida y cercana con la madre patria, que además en aquella época se encontraba en plena expansión. Esto llevó a lo que Berth llama una «etnicidad simbólica», de admiración y apoyo moral al Imperio alemán por parte de la colonia costarricense.

Pero esta adscripción al nacionalismo alemán trajo sus problemas durante la Primera Guerra Mundial en que Costa Rica era un país aliado a los Estados Unidos. La guerra trajo consigo, además del cierre de rutas económicas de comercio y del embargo de Costa Rica a Alemania, y por ende, el fin de las exportaciones, a una persecución por parte del dictador de la época Federico Tinoco contra la minoría alemana acusándolos de conspiradores y manipuladores. Si bien la retórica de Tinoco y sus medidas no serían tan graves, como sí lo serían años después las de Calderón. thumb|Actividad nazi en el Club Alemán Las divisiones políticas de Alemania repercutieron también entre la colonia de Costa Rica. Así, los partidarios de la República de Weimar y los del viejo Imperio alemán entraron en polémicas por temas como cual de las dos banderas ondear en el Club Alemán. Fuera de esto, la relación entre alemanes era normalmente muy unida y se creó también la Beneficencia Alemana, donde alemanes adinerados asistían a los más desfavorecidos con el lema de que «no debe haber alemán pobre», existiendo constancia de como inmigrantes alemanes de escasos recursos recibían créditos y otras ayudas de los más pudientes. thumb|left|El Dr. Carlos Manuel Echandi Lahmann, proveniente de la aristocrática familia criolla Echandi, por parte de padre, y de la familia alemana, Lahmann, por parte de madre, ilustre galeno que murió asesinado al lado de su colega Ricardo Moreno Cañas Durante los años treinta surge dentro del seno de la comunidad alemana simpatizantes del nazismo de Adolf Hitler Esta no es casual, existe constancia de que la ideología nazi fue deliberadamente importada desde el Tercer Reich por el NSDAP en su variante internacional dirigida a la diáspora alemana. En 1936 se funda en el Club Alemán el NSDAP/AO local por un total de 60 personas, de las cuales la mayoría había nacido en Alemania. Según Berth, las prédicas raciales y nacionalsocialistas no calaron tan fácilmente entre la población germano-costarricense en buena medida porque esta estaba acostumbrada a realizar matrimonios con costarricenses (algo que el NSDAP desaprobaba), aun cuando algunos de sus integrantes sí compartían ciertas posturas anticomunistas y racistas. Así por ejemplo, el director del Colegio Alemán, Hannes Ihring, fundó una rama de la Juventud Hitleriana y comunicaba a Berlín en 1937 las dificultadas de que calara el nazismo entre los alemanes costarricenses afirmando incluso:

Así, existe constancia de que el tema fue sujeto de debate dentro de la comunidad y que también hubo alemanes costarricenses opuestos al nazismo y a la persecución de los judíos en Alemania. En todo caso, la directiva del Club Alemán eventualmente quedaría en manos del NSDAP/AO y el apoyo al Tercer Reich entre la colonia alemana no era escaso tampoco, al menos no durante los años 30.

1939 - 1990

El grupo contaba con la simpatía del gobierno de León Cortés Castro (1936-1940) y era conocido por las autoridades del Tercer Reich, incluso el Club Alemán recibió la visita de oficiales del SMS Schleswig-Holstein cuando este llegó a las costas ticas. Esta vinculación saldría cara después, aun cuando la mayor parte de la población alemana no tenía necesariamente vínculos con el nazismo (solo el 10% estuvo afiliada al NSDAP), esto por cuanto a partir de la declaración de guerra de Costa Rica a Alemania tras el bombardeo a Pearl Harbor, el gobierno de Rafael Ángel Calderón Guardia realizaría una severa persecución de alemanes, italianos y japoneses, que incluirían confiscaciones de comercios y propiedades, encarcelamiento en un campo de concentración y deportaciones a Estados Unidos. Peters, Gertrud y Torres, Margarita. Las disposiciones legales del gobierno costarricense sobre los bienes de los alemanes durante la Segunda Guerra Mundial Anuario de Estudios Centroamericanos, Universidad de Costa Rica, 28(1-2): 137-159, 2002

El período de persecución a los alemanes por el gobierno de Calderón fue probablemente uno de los eventos más traumáticos que enfrentó la comunidad germana, e incluso algunos historiadores consideran que sirvió para atizar los fuegos opositores anticalderonistas que llevaron al estallido de la Guerra Civil. De hecho, fue algo que denunció el líder opositor José Figueres Ferrer en su discurso radial contra el gobierno (que le valió el exilio por algún tiempo) y que sumó masivamente a los alemanes a las filas de la oposición. El caso es que a raíz de la persecución muchas familias fueron separadas, unas por cuanto algunos alemanes se enlistaron en la guerra del lado alemán, y otras por cuanto otros tantos fueron deportados a Estados Unidos. Una vez pasada la guerra la comunidad presionó al gobierno para que acelerara la repatriación de alemanes prisioneros en suelo estadounidense usando distintos medios como demandas ante la Corte Suprema de Justicia, aprovechando los lazos sanguíneos con familias poderosas y haciendo denuncias ante los medios. Recibieron cierto apoyo de la Iglesia católica y la Corte falló en todos los casos a favor de los demandantes, forzando al gobierno a interceder ante Estados Unidos para traer de vuelta a los ciudadanos costarricenses. Por lo que se sabe, la mayoría de familias, si no todas, lograron reunirse de nuevo, si bien muchas lo habían perdido todo.

Similarmente, los prisioneros alemanes en Europa con nacionalidad costarricense o con vínculos familiares aprovecharon su conexión con el país para escapar de la zona rusa y viajar a Costa Rica con sus familias, para lo cual contaron con la ayuda del embajador costarricense en Ámsterdam.

Actualidad

Hoy en día habitan más de 2000 ciudadanos alemanes en Costa Rica, lo que constituye una de las colectividades germanas más grandes e importantes de toda América Central y el Caribe. La mayoría de inmigrantes se encuentran radicados en el Valle Central, especialmente en la ciudad de San José y su Área Metropolitana; aunque también existen nutridas comunidades en la Zona Norte.