El Ferrocarril del Norte de Guatemala fue un sistema ferroviario que funcionó entre la Ciudad de Guatemala y Puerto Barrios entre 1908 y 1990. Fue emprendido originalmente por el gobierno del general Justo Rufino Barrios quien lo dejó inconcluso al morir en 1885; su sobrino, el presidente José María Reina Barrios retomó el proyecto y logró llegar desde Puerto Barrios hasta El Rancho, a sólo noventa millas de la Ciudad de Guatemala siguiendo un trazo paralelo al cauce del río Motagua. Cuando la construcción parecía que iba a concluirse, Reina Barrios organizó la Exposición Centroamericana para 1897, principalmente para mostrar a potenciales inversionistas extranjeros la infraestructura ferroviaria de Guatemala, que -de haberse concluido- habría competido con un canal interoceánico que todavía no se había construido.
Tras el asesinato de Reina Barrios, su sucesor —el licenciado Manuel Estrada Cabrera— otorgó la concesión de la construcción del ferrocarril a una empresa norteamericana, la cual lo concluyó en 1908. Para entonces, el ferrocarril ya no era estratégico, pues el Canal de Panamá ya estaba casi concluido y el gobierno guatemalteco otorgó su operación en concesión a la United Fruit Company y su subsidiaria International Railways of Central America.
Trabajos iniciales El presidente general Justo Rufino Barrios pensó unir la capital con la costa del Atlántico por medio de un ferrocarril, en igual forma como se había hecho con la costa del Pacífico, por lo que el 4 de agosto de 1883 emitió un decreto «excitando el patriotismo de los guatemaltecos», a efecto de que con sus propios recursos se construyera el Ferrocarril del Norte como una empresa nacional. Para tal efecto, se imponía una suscripción anual y obligatoria de cuatro pesos durante 10 años, que debían pagar todas las personas que devengaban más de ocho pesos mensuales, con derecho a ser accionistas y así llevar a cabo la obra con fondos de los propios guatemaltecos.
Cuando el General Justo Rufino Barrios murió en 1885, los trabajos del ferrocarril se suspendieron; para entonces solamente se habían tendido 32 kilómetros de rieles.
Gobierno de Manuel Lisandro Barillas
En 1889, el gobierno del general Barillas estableció un contrato con Henry Louis Félix Cottu, de París, Francia para la construcción del ferrocarril del norte con las siguientes condiciones:
Cottu tomó al 80 % neto oro un empréstito que el Gobierno de Guatemala emitiría por valor de $21.312,500 oro, equivalentes a 106.562,500 francos en bonos de $20.00 oro o 100 francos cada uno; los que devengarían el interés de 6% al año y serían amortizados en un término de 45 años a razón del 0.5% anual. El producto líquido del préstamo -equivalente a $17.050.000 oro iba a ser invertido de la siguiente forma:
$2.000.000 oro, que el gobierno utilizaría para mejorar la situación económica y financiera del país. $3.750.000 oro, para la compra de los bonos y acciones del Ferrocarril Central de Guatemala. $10.000.000 oro, para la construcción del Ferrocarril al Atlántico y un muelle en el puerto de Santo Tomás de Castilla. $1.300.000 oro que se iban a mantener como depósito para pagar los intereses y amortización del préstamo durante la construcción del ferrocarril.
Cottu también se comprometió a construir, por cuenta del estado a construir el ferrocarril del Norte y a traspasar al estado de Guatemala el contrato que había suscrito con Huntington en Nueva York para adquirir el ferrocarril central de Guatemala.
El gobierno, por su parte otorgaría todas las seguridades necesarias -sin perjuicio para la Nación, á fin de que los contratos fueran efectivos. De acuerdo a Barillas, las condiciones estipuladas eran favorables: el Gobierno disponía, de $2.000.000 oro para mejorar la situación económica y financiera del país; no obstante, de acuerdo al escritor Adrián Vidaurre, quien era Auditor de Guerra del presidente Manuel Estrada Cabrera —enemigo personal de Barillas—, en su obra Paralelo entre dos administraciones escrita en 1907, Barillas dejó abandonadas las obras del Ferrocarril del Norte que había iniciado Justo Rufino Barrios y para las que este último habría dejado suficientes fondos. Según Vidaurre, Barillas en lugar del ferrocarril se dedicó a la canalización del río Motagua, obra en la que habría ocurrido una alto nivel de corrupción y que no permitió que se hicieran vías de comunicación adecuada durante ese gobierno.
Gobierno de José María Reina Barrios
Tras resultar electo como presidente en 1892, el presidente José María Reina Barrios se empeñó en el proyecto y el 19 de julio de 1895 emitió el decreto n.º 513, publicado ese mismo día en el diario oficial, en que se ordenaba la fundación de la ciudad de Puerto Barrios. El General Reyna Barrios colocó la primera piedra y declaró inaugurados los trabajos del ferrocarril.
Empresa del Ferrocarril del Norte 200px|miniaturadeimagen|Feliciano García (administrador) y Silvanus Miller (ingeniero en jefe) de la Empresa del Ferrocarril del Norte en 1896. Fotografía de La Ilustración Guatemalteca.
Para administrar la construcción del ferrocarril, el gobierno de Reina Barrios contrató a Feliciano García quien desde muy joven había mostrado habilidad para el manejo de negocios públicos y quien había sido secretario privado del general Justo Rufino Barrios cuando este fue presidente de Guatemala. Una enfermedad obligó a García a emigrar a Europa para su curación, pero al regresar no estuvo en condiciones de participar en el gobierno. Tras la derrota y muerte de Barrios en 1885 en Chalchuapa, García fue acusado de traición y terminó en prisión; sin embargo, luego de las investigaciones pertinentes, fue dejado en libertad y el nuevo presidente, general Manuel Lisandro Barillas Bercián, le otorgó la renta de licores y tabaco, como reparación a los agravios recibidos. Posteriormente, ayudó en la campaña del general José María Reina Barrios, a cambio de lo cual fue nombrado cónsul de Guatemala en los Estados Unidos.
El ingeniero estadounidense Silvanus Miller fue el encargado de la construcción del ferrocarril. En Centroamérica ya había colaborado en la construcción del ferrocarril de Puerto Limón en Costa Rica, y en El Salvador estuvo a cargo de unos estudios geológicos y en la explotación minera; finalmente, en Guatemala el general Justo Rufino Barrios le encomendó la construcción del Ferrocarril del Norte.
Avances para la Exposición Centroamericana
180px|miniaturadeimagen|izquierda|Estación y aduana de Puerto Barrios en 1896, mientras todavía se estaba construyendo el Ferrocarril del Norte. Fotografía de La Ilustración Guatemalteca
200px|miniaturadeimagen|Hotel del Ferrocarril en la ciudad de Zacapa.
El 22 de noviembre de 1896 se inauguró el tramo de Zacapa a Puerto Barrios del Ferrocarril del Norte, considerado en ese momento un gran paso hacia las soluciones más urgentes de los problemas que afrontaba Guatemala. El trazo abierto contaba con ciento y una millas, un poco más de la distancia total entre el puerto en el Atlántico y la Ciudad de Guatemala. Para entonces, el Norte de Guatemala era una región nueva, una fuente de riqueza no explorada y la construcción de la línea férrea prometía poder iniciar la explotación industrial y comercial de la región. La extensión total de la línea Puerto Barrios-Ciudad de Guatemala -por el derrotero de Panajax- era de ciento noventa y seis millas y nueve décimos, y se construyó en estas etapas: de Puerto Barrios a Tenedores, dieciocho millas; de Tenedores a Los Amates, cuarenta millas y ocho décimos; de Los Amates a Gualán, veintiún millas un décimo; de Zacapa a El Rancho, treinta y cuatro millas; del Rancho a Panajax, treinta millas; de Panajax a la Ciudad de Guatemala, en el punto de empalme con el Ferrocarril del centro, treinta y dos millas.
El tramo hasta El Rancho de San Agustín estuvo concluido en marzo de 1897, dejando construidos un total de ciento treinta y cuatro millas y nueve décimos; sin embargo, aunque el tramo del Rancho a Panajax no ofrecía extraordinarias dificultades, las últimas treinta y dos millas hasta la Ciudad de Guatemala si exigían penosas condiciones de trabajo, e incluso la construcción de un alto puente a la entrada Noreste de la ciudad. Para llegar hasta allí, se tuvieron que sortear numerosas dificultates: leguas de terreno pantanoso, trayectos de base quebradiza, carestía de jornaleros y -sobre todo- los cambios en los precios internacionales que, en los últimos dos años del gobierno del general Reina Barrios cayeron estrepitosamente, especialmente los del café y de la plata.
El gasto incurrido en las cinco primeras secciones se elevó a la suma de seis millones novecientos mil pesos guatemaltecos, además de existir una deuda de novecientos noventa mil pesos, que hacían un total de gastado de siete millones ochocientes noventa mil pesos. Estos valores incluyeron el precio de las construcciones y del material rodante, el que incluía locomotoras, seis carros de primera clases, un carro pulman, cinco carros de segunda clase, ciento quince carros de plataforma, treinta carros de cajón, tres carros de equipaje, dos caros de guía a vapor, cuatro maniguetas, dos velocípedos de inspección, cuatro y carritos de empuje. Todo ese equipo contaba con frenos de aire comprimido sistema Westinghouse, automáticos. Los costos reportados también incluyeron las diecisiete estaciones que se construyeron entre Puerto Barrios y el Rancho de San Agustín, y que contaban con dependencias y oficinas, útiles y mobiiario, así como el pequeño taller en Puerto Barrios y los talleres grandes en Gualán. Finalmente, entre Puerto Barrios y Zacapa se colocaron diez depósitos de agua y diecinueve casitas de sección, varias galeras para carbón, casas, otros edificios para abrigar locomotoras y carros y para pintar el material.
En el tramo se construyeron numerosos puentes, entre los que sobresalían los puentes de los ríos San Francisco, San Francisco del Mar, río Escondido, río Motagua, río Iguana y río Gualán, de los cuales el puente sobre el río Motagua era el mayor, con una longitud de seiscientos cincuenta pies; por su parte, el puente sobre el Gualán tenía trescientos cincuenta pies y el puente entre Zacapa y El Rancho trescientos pies.
El ferrocarril tenía muchas dependencias en el muelle de Puerto Barrios, incluyendo los aparatos de carga y descarga, terrenos, propiedades y almacenes con herramientras e instrumentos.
Colapso de la economía guatemalteca y muerte de Reina Barrios
180px|miniaturadeimagen|izquierda|Casita de sección del ferrocarril en 1896. Fotografía de La Ilustración Guatemalteca. 200px|miniaturadeimagen|Tramo selvático del ferrocarril en 1896. Fotografía de La Ilustración Guatemalteca. 200px|miniaturadeimagen|Construcción del puente de las Vacas en la entrada a la Ciudad de Guatemala en 1907. 200px|miniaturadeimagen|Mapa de las líneas férreas que existían en Guatemala en 1925.