miniaturadeimagen|Estatua de Blas Infante en Sevilla, reconocido como «Padre de la Patria Andaluza» por el Estatuto de Autonomía de Andalucía. Es el máximo representante intelectual del nacionalismo andaluz.

El nacionalismo andaluz es una ideología y proyecto político que tiene como fin la materialización de un estado propio para la nacionalidad andaluza. Abarca un amplio espectro de propósito, desde partidarios del federalismo o el confederalismo, hasta posturas abiertamente independentistas.

Historia del nacionalismo andaluz Precedentes o andalucismo cultural El nacionalismo andaluz se conformó ideológicamente en las tres primeras décadas del , como la variante política del andalucismo cultural o folklorista que se difundió desde la Sociedad Antropológica de Sevilla y el Ateneo de Sevilla a finales del , donde empiezan a desarrollarse una serie de estudios e investigaciones encabezados por intelectuales como Mario Méndez Bejarano, Antonio Machado Núñez, su hijo Antonio Machado Álvarez, Isidro de las Cagigas y Joaquín Guichot, produciéndose así lo que se ha denominado como el “descubrimiento de la identidad cultural andaluza”.

Diversos estudiosos e historiadores, en su mayoría próximos al nacionalismo andaluz, sitúan el germen de esta ideología en el , en dos eventos principales: el primero ocurrido en 1835, en el cual se constituyó la Junta Suprema de Andújar, y el segundo, en el que tuvo lugar el Manifiesto de los federales andaluces de 1883, que daría lugar diez años después a la Constitución de Antequera, en la que se reconocía a "una Andalucía soberana constituida en democracia republicana". También se considera como precursores del andalucismo soberanista a Fermín Salvochea, anarquista que fue alcalde de Cádiz o al político federalista Rafael Pérez del Álamo.

Primeros pasos del nacionalismo andaluz miniaturadeimagen|Ejemplar del Ideal Andaluz En 1912 el diario sevillano El Liberal abre información pública sobre la necesidad de la existencia político-regional de Andalucía, lanzándose la idea de una Asamblea Andaluza, provocando gran actividad en el Ateneo de Sevilla. Al año siguiente se celebrarían en dicho ateneo los Juegos Florales, cuyo tema principal fue el regionalismo andaluz. Paralelamente en Ronda se celebraba el I Congreso Internacional de Economistas Fisiócratas, donde acude y hace su primera intervención pública Blas Infante. En 1915 Infante publicó El ideal andaluz, convirtiéndose así este en líder de facto y en coordinador del movimiento andalucista en los años posteriores, hasta su asesinato en agosto de 1936.

Sin embargo, no es hasta la Asamblea de Córdoba de 1919 donde el andalucismo político se postula a favor de la abolición de los poderes centralistas y por una Federación Hispánica, y define además a Andalucía como «realidad nacional» y «patria». En el epílogo de dicho manifiesto se explicita el propósito federalista para con España de Blas Infante y la asamblea nacionalista, en el que, haciendo una analogía terminológica, toman como referente al modelo de Francisco Pi y Margall, los Estados Unidos de América: "Organizaos, y como los andaluces de 1835, por la Junta Regional de Andújar, imponed la reforma de los Poderes Centrales españoles; tomaos vuestra propia libertad; acordar (sic) las medidas de vuestra propia redención y sed el pueblo más eficiente en los Estados Unidos de España. Sea vuestro grito de combate y de victoria: ¡Por Andalucía, por España y la Humanidad!".

La última reforma del Estatuto de Autonomía de Andalucía, realizada en 2007, se remite a este manifiesto para justificar la expresión «realidad nacional» que aparece en el preámbulo del mismo. Además, Blas Infante está reconocido oficialmente por la Junta de Andalucía y por el Congreso de los Diputados como «Padre de la Patria Andaluza».

Con la dictadura de Primo de Rivera, instaurada en España tras el golpe de Estado de septiembre de 1923, tanto el nacionalismo andaluz como el resto de movimientos y corrientes políticas excepto el PSOE quedan proscritos, por lo que desciende considerablemente la actividad política de los andalucistas.

El nacionalismo andaluz durante la República Tras la llegada de la República el 14 de abril de 1931, el nacionalismo andaluz en su mayoría percibe que puede acercarse el momento de la ansiada autonomía. Blas Infante, principal dirigente del movimiento nacionalista, encabeza varias candidaturas de izquierda, llegando incluso a colaborar con Ramón Franco, hermano del dictador. Los acontecimientos de dicha candidatura son relatados por Blas Infante en su obra 'La verdad sobre el complot de Tablada y el Estado libre de Andalucía', donde explica que su intención era la proclamación del 'Estado Libre de Andalucía', un estado federado de la segunda república.

En 1933 se publicaron las bases de un Estatuto de Autonomía para Andalucía, que se esperaba fuese aprobado y entrase en vigor en el verano de 1936. No obstante, al igual que otros proyectos autonomistas como el de Galicia, fue abortado por el golpe de Estado de 1936. En agosto del mismo año, Blas Infante sería asesinado por falangistas en la carretera de Sevilla a Carmona.

El nacionalismo andaluz en la dictadura franquista miniaturadeimagen|250px|derecha|El nacionalismo andaluz comparte con el nacionalismo español la reivindicación irredentista sobre Gibraltar

Durante la dictadura del general Francisco Franco el nacionalismo andaluz quedó prácticamente reducido al ostracismo debido a la fuerte represión política que el régimen ejercía sobre toda idea que no comulgase con el nacional-catolicismo imperante.

No obstante, a partir de la década de 1960, principalmente en Sevilla, empiezan a resurgir ciertos sectores (principalmente de la pequeña burguesía intelectual) que tratan de recuperar el legado de Blas Infante y del movimiento nacionalista de las primeras décadas del .

Transición y lucha por la autonomía A partir de 1975 tiene lugar un gran momento de efervescencia del nacionalismo andaluz, producto de las condiciones socioeconómicas de Andalucía y el debate autonómico. Como han señalado los estudiosos en el tema, la emigración masiva de andaluces desde la década de 1960 hasta la recuperación económica (últimos estudios los cifran en 2 millones) hacia España y Europa fue uno de los factores decisivos en este impulso andalucista por dos razones: la económica, ya que decenas de miles de familias andaluzas fueron conscientes de la gran contradicción entre la potencialidad de su región (territorial, demográfica, agrícola…) y su realidad de pobreza y subdesarrollo. El otro factor que propició la emigración forzada fue de carácter sociocultural, ya que por primera vez estos andaluces tuvieron conciencia de su propia identidad cultural diferenciada a la de otros territorios como Madrid, Cataluña, Galicia o el País Vasco. Según Isidoro Moreno, el catedrático de Antropología de la Universidad de Sevilla:

miniaturadeimagen|La actual bandera de Andalucía o arbonaida, fue diseñada en 1919 por Blas Infante, principal impulsor del nacionalismo andaluz, al igual que el escudo y el himno.

Por otro lado tenemos la cuestión autonómica, que privilegiaba a las consideradas como "regiones históricas", es decir: Cataluña, el País Vasco y Galicia, adquiriendo la autonomía en su máxima expresión y por la vía rápida, esto es, mediante el artículo 151 de la Constitución Española de 1978. Así, el pueblo andaluz, viéndose que quedaba fuera de esta opción, fue consciente del agravio comparativo que se iba a producir dando lugar a regiones de primer y segundo orden. La reacción de la población andaluza fue tajante e inmediata, convocándose en octubre de 1977 una comisión de parlamentarios andaluces para sentar las bases del futuro proyecto autonómico. Semanas después, el 4 de diciembre, en todas las ciudades importantes de Andalucía y también en Barcelona (donde se concentraba una importante comunidad de emigrantes andaluces) se vivió una jornada de apoyo a dicha comisión que lanzó a la calle a un millón y medio de andaluces, aproximadamente. En la ciudad de Málaga, el joven Manuel José García Caparrós murió a consecuencia de un disparo por parte de la Policía mientras enarbolaba una bandera de Andalucía. Desde este día hasta la aprobación en referéndum del Estatuto de Autonomía en diciembre de 1981, se vivirá en Andalucía un momento de efervescencia identitaria que impregnaría el ámbito cultural y político de la sociedad andaluza de la época. Posiblemente, la jornada más importante de este período sea el 28 de febrero de 1980, día en el que el Estatuto de Autonomía fue sometido a referéndum y que hoy es reconocido como Día de Andalucía. No obstante, desde el nacionalismo andaluz se reivindica como "Día Nacional de Andalucía"''' el 4 de diciembre, debido a los sucesos antes descritos.

Durante estos años, el principal líder andalucista fue el abogado sevillano Alejandro Rojas-Marcos, que fue diputado en el Congreso de los Diputados (1979-1982/1989-1991) y alcalde de Sevilla (1991-1995).

Símbolos nacionalistas

Actualmente el nacionalismo andaluz tiene como seña más característica la bandera nacionalista andaluza, también conocida como "arbonaida nacionalista", que se creó en la década de 1980, una vez que Andalucía ya había alcanzado la autonomía política y los nacionalistas andaluces comenzaron a pedir la definición de Andalucía como nación.

La primera bandera de corte nacionalista que se creó en Andalucía fue a imitación de la bandera de Cuba. La creó el Partido Socialista de Andalucía, el actual Partido Andalucista, utilizada posteriormente por las Juventudes Andalucistas. Consiste en una bandera de Andalucía a la que se le añadió un triángulo rojo al asta y en el centro de este una estrella blanca de cinco puntas.

Posteriormente, ya casi en la década de 1990, se creó la bandera independentista con más difusión en la actualidad, que simplemente incorpora una estrella roja de cinco puntas en el centro de la bandera original sin el escudo. En los últimos años se ha comenzado a difundir una nueva bandera nacionalista que sustituye la estrella roja de cinco puntas por otra de ocho (a la que denominan estrella tartésica). Esta bandera se creó para intentar añadir símbolos más andaluces a la bandera, como es la estrella de ocho puntas, de la que se afirma tiene origen tartésico y por su uso durante Al-Ándalus, pero actualmente no tiene apenas difusión entre los nacionalistas andaluces.

Los nacionalistas andaluces modifican el lema del escudo oficializado en el Estatuto de Autonomía, usando el lema nacionalista "Andalucía por sí, los Pueblos y la Humanidad". Del mismo modo sucede con parte de la letra del himno, que los nacionalistas andaluces modifican de la siguiente manera: "Sea por Andalucía libre, los pueblos y la Humanidad".

Organizaciones nacionalistas andaluzas o andalucistas

Históricamente, la principal fuerza política que se reclamaba nacionalista andaluza era el Partido Andalucista, que fue perdiendo progresivamente la fuerza que ha tenido históricamente (sobre todo en el ámbito municipal) hasta su disolución en septiembre de 2015. Desde 1984 el PA sufrió diferentes escisiones que, en mayor o menor medida, también se han proclamado andalucistas o nacionalistas, destacando principalmente formaciones como Convergencia Andaluza o el Partido Socialista de Andalucía (PSA), que acabaron reintegrándose en el PA, volvió a escindirse en el caso de Convergencia Andaluza.

miniaturadeimagen|207x207px|El Partido Andalucista (PA) máximo representante histórico del nacionalismo histórico, se terminó disolviendo en 2015 tras acumular una serie de importantes derrotas electorales.