miniaturadeimagen|Madonna en 2015 durante el Rebel Heart Tour. Es la mujer de mayores ventas musicales de la historia y la de mayores recaudaciones de giras musicales en el mundo.
Madonna es una artista estadounidense que ha tenido un impacto sociocultural de escala mundial a través de sus grabaciones, su actitud, vestimenta y estilo de vida desde que salió en la escena de los años 1980. Se hace referencia a ella frecuentemente como «su majestad», la «Reina del Pop» o simplemente «la Reina».
Su estatus de ícono cultural y social se afirma o se niega alternativamente. Desde musicólogos, filósofos, historiadores y feministas, entre otros científicos sociales alrededor del mundo, se han visto en la necesidad de examinar su legado, influencia e impacto a través de la interdisciplina académica Madonna Studies. Algunos intelectuales la han descrito como «el rostro humano del cambio social».
Es ampliamente aceptado por diversos autores que, tras la aparición de Madonna en la escena musical, la imagen de la mujer sobre el escenario cambió radicalmente y con ello la forma de consumir música. Por esto hay quienes la consideran el artista más influyente de la historia. A medida que ha explorado y contribuido a otras causas ajenas a la música, los especialistas la han nombrado como el ícono gay más grande, el ícono de la moda más influyente de la historia, la mayor marca comercial del pop, así como el ícono feminista más representativo de la posmodernidad y el símbolo sexual más importante de nuestra era.
Hay autores que le dan mayor importancia al catalogarla como un mito o un personaje histórico porque «supera las leyes de la física, el tiempo, la cultura popular y la metafísica». La Universidad de Toulouse, junto con otras academias y centros de investigación, concluyó en un método científico que Madonna es la mujer con la mayor capacidad de influencia actual frente a variedad de personajes de la historia universal o contemporánea.
Madonna también se ha enfrentado a duras críticas y censuras de diversos sectores de la sociedad por diferentes motivos. Ha sido vetada o criticada por gobernantes como Ezer Weizman, Vladímir Putin, Sadam Huseín, George W. Bush y Donald Trump, entre otros; líderes religiosos como los papas Juan Pablo II y Benedicto XVI, el rabino Isaac Kaduri y por organizaciones feministas, familiares o morales de muchas partes del mundo. Se la ha catalogado como un ícono cultural depravado, subversivo y un instrumento utilizado por Satanás, que ha influido entre tantas cosas, en que millones de personas hayan contraído enfermedades de transmisión sexual y a practicar la homosexualidad.
El Estado Islámico incluyó su nombre como una palabra prohibida. Algunos investigadores teorizaron sobre Madonna como restauradora de la imagen de la denominada Ramera de Babilonia. Algunos académicos consideraron de ella importancia social, pero también un personaje controversial. No obstante, muchos consideran que sus fallos y controversias añaden más elementos a su legado.
Contexto
izquierda|miniaturadeimagen|Madonna en la gira Who's That Girl World Tour (1987). El historiador Gil Troy aclara que la artista fue la estrella femenina más dominante en la década.
Como preámbulo al contexto histórico y cultural de Madonna, Marie Darrieussecq junto al profesor Belén González de la Universidad Autónoma de Barcelona notaron que cuando la cantante le respondió a Dick Clark de que quería «conquistar el mundo», presagió en tono mesiánico porque es ahora la intérprete femenina más popular de todos los tiempos. En cierto modo vaticinó sus palabras y ha cumplido su anunciada misión concluyeron.
El contexto de Madonna como un agente cultural y el impacto que ha tenido es grande. Varias reseñas y comentarios provienen de intelectuales, incluidos los académicos, historiadores y científicos sociales, entre otros, quienes han escudriñado su legado a través de la interdisciplina académica llamada «Madonna Studies». Una de las justificaciones que da Jock McGregor en su artículo Madonna: Icon of Postmodernity es que «podemos aprender mucho acerca de los valores y las debilidades de nuestra cultura. Incluso podemos aprender algo acerca de nosotros mismos».
Madonna inició su carrera en 1983 y en tan solo dos años más tarde ya formaba parte del inconsciente colectivo universal, a la vez que se convertía en un ícono cultural y en el primer ícono artístico femenino de alcance global de acuerdo al crítico británico Stuart Maconie. En esta década imperó el hedonismo entre las personas de la llamada Generación X. Estados Unidos experimentó el efecto de la reaganomía y la proliferación dramática asociada a MTV donde Madonna fue de los primeros artistas en sacar beneficio como explica el sociólogo George Ritzer. En el especial de Los 80 que la National Geographic Society hizo, explican que uno de los legados de esta década fue el dar comienzo a la sociedad en el que hoy vivimos, donde pusieron de ejemplo a la artista quién sentó precedentes en el arte de la música y el futuro de las celebridades, hasta el punto de ser considerada como «la Reina de la década de los años 1980» por la publicación. Escolares de la Universidad de Palermo notaron que Madonna sobresalió sobre los demás.
Más allá de establecer límites en una década, expertos y aficionados han notado que la carrera de Madonna evoluciona paralelamente con el mundo actual. Es por esta razón que siempre ha marcado la diferencia y ha hecho arte aclamado por todos, convirtiendo su legado en algo «único». La psicóloga clínica Lynne Layton indicó que la cantante tiene un poder social y económico, donde su arte y recepción entre la crítica y los fanes reflejan y dan forma a algunas de las ansiedades de nuestra cultura. Los académicos para la Universidad de Rutgers afirman que la artista se cerciora por ella misma de mantener su legado y estatus como un ícono social de importancia y en gran medida tiene éxito en asegurar que será la «única Madonna».
Tanto en referencias de antaño como en las más modernas, algunos autores la ven como una revolucionaria, narradora y una pionera cultural que extiende su legado más allá de la música. Este punto lo amplió la editora en jefe Janice Min de Billboard y dijo que la cantante «es parte de un reducido grupo de súper artistas cuya influencia y carrera trasciende a la música. Es una inspiración para cientos de millones de personas en el mundo» señaló Min.
Contribuciones en la sociedad miniaturadeimagen|Madonna junto a Íngrid Betancourt y la presidenta Cristina Fernández de Kirchner (2008).
Las opiniones y las contribuciones sociales de Madonna han tenido una repercusión e impacto en la sociedad. Académicos de Rutgers explican que sus opiniones no solamente están determinadas por un conjunto de códigos morales, sino que dependen en parte del clima social y político de la época. La musicóloga Susan McClary sugiere que la artista «se dedica a reescribir algunos niveles muy fundamentales del pensamiento occidental». Michiko Kakutani la describe como «un barómetro de la cultura que dirige nuestra atención a los cambios y luchas culturales».
Madonna ha apelado por un amplio grupo de personas menos favorecidas en la sociedad, entre ellas, encontramos el colectivo LGBT y a las mujeres donde ha iniciado en varias ocasiones, una lucha por el androcentrismo al brindarles empoderamiento e independencia. La académica Audra Gaugler para la Universidad de Lehigh nos explica que la artista está detrás de todas las personas y les ayuda a luchar para no ser condenadas al ostracismo en la sociedad. El profesor Robert Sickels dijo que sus representaciones culturales, sociales y políticas (en especial sobre las mujeres), es quizás lo más duradero de su legado. José Mariscal del diario boliviano La Razón, explica: «Su estrategia no fue una simple exhibición de rebeldía, Madonna protagonizó con su música y su activismo diversas batallas contra la sociedad machista, la prensa sensacionalista, la religión y la política». El periodista también indicó que ella «ha alimentado a sus seguidores con fuertes y profundos mensajes de reivindicación de la mujer y los derechos humanos».
En un pensamiento general sobre las contribuciones de la cantante, Kyle McMahon del Huffington Post expresó: «Ha allanado el camino de varios artistas, tanto hombres como mujeres. Con sus "opiniones abiertas", sus actuaciones a veces chocantes pero siempre provocadas por el pensamiento y su pura determinación, ha derribado las barreras para las mujeres, las estrellas del pop, los homosexuales, la raza, la religión, los negocios y todo lo demás».
Relevancia sociocultural
Algunos expertos concuerdan que Madonna es la artista con mayor proyección en la sociedad. Encontramos justificación de autores como el académico británico Peter Buckley donde compara a Michael Jackson o Prince con ella, pero afirma que nadie cambió la vida de la gente de la manera en que Madonna lo hizo. En el mismo punto, académicos de Rutgers mencionaron que a diferencia de estos [dos] artistas y muchos otros, solo ella juega universalmente un papel significativo para la sociedad. La explicación que da la filósofa Ana Marta González en el libro Ficción e identidad (2009) es que la cantante «se anunció desde el principio como un fenómeno global, que, como tal, solo fue posible por vez primera en los ochenta. Después ha habido otros, aunque menos duraderos». Ann Powers para The New York Times dijo:
Madonna posee uno de los rostros y nombres más reconocidos del planeta. El profesor John Fiske y la socióloga Suzanna Danuta Walters concuerdan que la cantante se convierte en algo cotidiano de nuestras vidas. Según el crítico cultural Greil Marcus la artista es una figura ineludible de nuestra cultura y amplía que «dondequiera que mires, encontrarás a Madonna o algo de ella».
Darrieussecq explica que para asegurar su omnipresencia en todos los escenarios del globo e introducirse en el paisaje cultural, «la corporalidad se apoya en la invasión de tecnologías que toleran su incesante reescritura, como si de un palimpsesto se tratese». Así concluye más adelante que Madonna llega a todos los rincones a través de las redes tecnológicas: televisión global, internacionalización del producto, merchandising [y] packaging. El autor David Tetzlaff propone que este poder omnipresente de la artista tiene que ver mucho con la hiperrealidad.
Otros autores han tratado de medir el impacto de la artista, como T. Cole Rachel de Pitchfork Media quien declaró: «Hay un aproximado de 100 % de probabilidad que cualquier humano vivo sobre la edad de, digamos, 25 tiene algún tipo de memoria específica relacionada con Madonna... incluso si no eres un super fan, o incluso si no lo eres en absoluto; no hay escape de Madonna. Ella está en todas partes». El periodista Quico Alsedo para El Mundo dijo que la cantante «ha construido una nación, sin tierra, pero densamente poblada». El escritor argentino Rodrigo Fresán, reflexionó:
La medieval Universidad de Toulouse junto con otras academias como la Universidad de Franche-Comté, la Universidad de Milán y el CNRS llevaron a cabo una investigación científica donde utilizaron a Wikipedia en su método con el que se determinó que Madonna es la mujer con mayor capacidad de influencia en la edad actual, sobrepasando a figuras de diversas épocas como lo son Jesucristo y Beethoven hasta Mozart, Alejandro Magno o Charles Darwin. Esto dio como resultado que varios medios le dieran el título de «la mujer más influyente de la historia».
Madonna como un mito thumb|Una obra de arte representándola como Medusa. A menudo ha sido comparada con personajes históricos y mitos.
Otro enfoque y no menos importante, es la comparación que estudiosos han hecho con figuras mitológicas de diversas culturas y la correlación que supone su personalidad y contribuciones con la de otras personas de valor histórico.