Emilio Tro Rivero (18 de junio de 1918-15 de septiembre de 1947) fue un revolucionario, pandillero, policía, y veterano de guerra cubano. Era hijo de Carmela Rivero y Adolfo Tro López. Su padre participó en la Primera Guerra Mundial y escribió un libro sobre la conflagración.En Cuba, Bohemia año 39, No. 38, septiembre de 1947 En 1933, a los 16 años, se integró al Sindicato del Comercio y era seguidor de las ideas trotskistas. Raúl Aguiar. El bonchismo y el gangsterismo en Cuba. Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, p. 119 Por sus actividades contra el gobierno de Machado fue acusado de reunión ilícita, y en 1935 cumplió sanción por asociación ilícita y sabotaje. Participó en la huelga de marzo de 1935.
Vida Militó en la organización Joven Cuba fundada por Antonio Guiteras. Posteriormente se integra a la Acción Revolucionaria Guiteras (ARG), fundada por Pedro Fajardo Boheras (alias Manzanillo) en 1939. Participó junto a más de 1000 cubanos en la guerra civil española. En 1941 abandonó Cuba, al ser perseguido por la policía del gobierno de Fulgencio Batista por sus acciones contra represores y excolaboradores machadistas que habían escapado a la justicia de los tribunales. Varios hechos se han aducido como detonantes de la persecución que le decidió a salir del país: uno de ellos fue su posible participación en el atentado perpetrado el 1 de marzo de 1940 contra Orestes Ferrara Marino, representante a la Cámara y antiguo ministro del presidente Gerardo Machado. Otros afirman que tomó parte en una acción contra la vida de Mariano Faget, comandante de la Policía Nacional y Jefe del Servicio de Investigación de Actividades Enemigas en el gobierno de Batista (1940-1944).Informaron los defensores de Mario Salabarría, Morín Dopico y el capitán Mariano Miguel, Diario de la Marina, La Habana, 28 de febrero de 1948, p. 6
Perseguido por sus actividades contra el gobierno de Fulgencio Batista, en 1941 huye a México y de allí a Estados Unidos, donde reside en 968 North Eastman Avenue, Los Ángeles. Veterano del Ejército de los Estados Unidos durante la II Guerra Mundial. Alistado de voluntario en el ejército estadounidense, fue enviado con su unidad militar a Toome, Irlanda del Norte, donde el 21 de abril de 1944 solicitó la ciudadanía norteamericana, y le fue otorgada. Tomó parte en el desembarco por Normandía, Francia, y fue condecorado con el Corazón Púrpura, medalla que es otorgada por el presidente de Estados Unidos a militares con heridas o muertos en guerra, y la Medalla de Buena Conducta del Ejército.
Después de regresar a Cuba, en 1946 organizó y dirigió la Unión Insurreccional Revolucionaria (UIR), que era «una organización que creía febrilmente en la violencia como método». La nueva agrupación surge, según sus fundadores, debido a «(...) la actuación de personeros del régimen grausista y el camino tortuoso y aprovechado que tomaron ciertos elementos que viraron la espalda» Mario G. del Cueto. «Unión Insurreccional Revolucionaria». Bohemia, n. 24, 15 de junio de 1947, p. 52-55 a los propósitos revolucionarios. La primera acción de la UIR fue perpetrada el 19 de julio de 1946 y la víctima fue Desiderio Ferreira, antiguo dirigente de la Policía Secreta de Machado, al que se le imputaba, entre otros crímenes, la desaparición del líder obrero Alfredo López.Enrique de la Osa. En Cuba. Segundo Tiempo (1948-1952). Editorial Ciencias Sociales, La Habana, 2005, pp. 240-242
No tenía un programa conocido pero sí un lema perentorio: «la justicia tarda pero llega». En declaraciones ofrecidas a Bohemia en 1947, Emilio Tro, Armando Correa y Jesús Diéguez, declararon que los objetivos de la UIR se encaminaban al adecentamiento de la sociedad, la consecución de la honestidad administrativa, la justicia social, el afianzamiento de las libertades públicas y la generalización de una cultura integral. Este grupo de acción revolucionaria le disputaba el control de la Universidad de La Habana a la Federación Estudiantil Universitaria (FEU) de Manuel "Manolo" Castro (sin relación consanguínea con Fidel Castro) y al Movimiento Socialista Revolucionario (MSR), dirigido por Rolando Masferrer, veterano de la guerra civil española. Uno y otro grupo estaban integrados por gente de pensamiento de izquierda, quienes creían firmemente que la única solución a los problemas de Cuba era a través de una revolución.
Aunque Fidel Castro no llegó a ser figura principal de la UIR, su pertenencia a la misma tendría particular importancia en su vida futura. Algunos autores incluso cuestionan que Castro haya pertenecido a la UIR, pero eso probablemente se debe a que el propio Castro trató de distanciarse de la organización cuando consideró que su relación con este grupo podría perjudicar su futuro político, especialmente cuando su vinculación con el mismo no era particularmente bien recibida en el Partido Ortodoxo de Eduardo Chibás.Georgie Anne Geyer, Guerrilla Prince: The Untold Story of Fidel Castro, Little, Brown & Co, 1991Elio F. Beltran, Back to Cuba: The Return of the Butterflies, Xlibris Corporation, 2004Leycester Coltman, The Real Fidel Castro, Yale University Press, 2003, p24Ros Enrique, Fidel Castro y el Gatillo Alegre: Sus Años Universitarios, EDICIONES UNIVERSAL, 2003
Trayectoria Por transmisión oral ha quedado la imagen de un impetuoso dirigente revolucionario, de poco nivel educacional, ausente de toda expresión programática, austero, casi ascético, que se movía por los vericuetos de la vida social y política de aquellos días, implacable con sus enemigos, audaz, con el dedo siempre en el gatillo de la ametralladora, y planeando en forma confusa, casi delirante, una toma del poder para salvar no se sabía exactamente qué revolución. Sobre su personalidad se ha dicho: «Las opiniones sobre Tro eran controvertidas. Sus seguidores y amigos lo consideraban un revolucionario honesto y un discípulo de Antonio Guiteras. Sus enemigos que no eran pocos, estimaban que Tro era un psicópata, enfermedad que según ellos, se agravó con su participación en la Segunda Guerra Mundial». Newton Briones, General Regreso, Ciencias Sociales, La Habana, 2005. Su carácter temperamental y proclive a la violencia fue atestiguado por amigos y enemigos, así como su supuesta psicosis de guerra.Antonio R. De la Cova. Entrevista con Vidal Morales Rodríguez, Latin American Studies, Miami, 6 de abril de 1990Antonio de la Cova, Entrevista a Rolando Masferrer, Latin American Studies, Miami, 1 de agosto de 1975
Este es el Emilio Tro que Fidel Castro conoce y admira en sus primeros años. La impronta de Tro queda siempre en el alma de Castro. Los planes del grupo de Tro —a los cuales solo se puede llegar hoy por referencias verbales— consistían en la toma del poder para imponer un régimen revolucionario que castigara a los culpables. Hay que señalar, sin embargo, que Tro era violentamente anticomunista, no por convicción ideológica sino por las pugnas locales elaboradas al calor de la lucha contra el régimen de Batista. De modo que se trata de una revolución no comunista, no definida, sin un programa articulado. El grupo, en el cual se forja Castro, cree febrilmente en la violencia como método.Clifford L. Staten,The History of Cuba, Palgrave Macmillan, 2005, p67
thumb|Emilio Tro en la investidura como comandante Instructor de Entrenamiento y Disciplina Militar de la Policía Nacional|izquierda
En julio de 1947, por Decreto Presidencial refrendado por el ministro de Defensa, comandante Salvador Menéndez Villoch, Emilio Tro ingresó, junto a doce de sus colaboradores, en la Policía Nacional. En el discurso pronunciado en la juramentación de su cargo policial, Emilio Tro planteaba cuáles serían los puntos cardinales de su labor dentro de la institución, a tono con su credo político. Luego de agradecer la confianza en él depositada por el presidente Grau, juraba: «(...) solemne y responsable ante el sagrado tribunal del Pueblo que jamás iremos por la senda tortuosa del desprestigio y el atraco, el chantaje y el abuso de la autoridad, y por último, el crimen (...) No venimos a deslumbrar, ni a deslumbrarnos con vistosas estrellas y lujosos uniformes que encubran alguna miseria moral del corazón con una luz en el alma, nítida y clara. Venimos a trabajar; a servir a la sociedad, construyendo edificios de vergüenza; solidificando la moral de nuestra causa en las filas del cuerpo de policía».«Vengo a hacer oficiales policíacos», Prensa Libre, La Habana, 15 de julio de 1947,p. 2 Tro fue nombrado por el presidente Grau comandante jefe de la Academia de la Policía Nacional.
El movimiento de Tro, que en ningún momento salió de la esfera de lo delirante, se frustró en 1947, al ocurrir la Masacre de Orfila.http://www.ecured.cu/index.php/Masacre_de_Orfila El año de 1947 es decisivo en las actividades revolucionarias de los grupos. Es precisamente en ese año cuando los grupos de acción quedan definidos como gangsteriles.Louis A., Jr. Perez,Army Politics in Cuba, 1898-1958, University of Pittsburgh Press,1976 El descrédito más absoluto cae sobre los hasta ese momento considerados dirigentes revolucionarios. Tro es considerado un gánster político. Su dramática muerte, acribillado a balazos conjuntamente con una mujer gestante, un policía y cuatro colaboradores más en la barriada de Orfila, dio nuevos bríos a su leyenda.
Muerte
thumb|Monumento a las víctimas de Orfila. Los sucesos de Orfila, donde peridieron la vida Emilio Tro y otras cinco personas, estuvo precedida por varios atentados realizados entre su organización (UIR) y el grupo de Orlando León Lemus, alias "El Colorado". El 5 de septiembre de 1947, desde un camión, personas no identificadas acribillaron a balazos el auto oficial del comandante Emilio Tro, que no estaba en el, pero hirieron a algunos ocupantes. Como represalia, el 12 del propio mes, hombres de Tro asesinaron en El Vedado, La Habana, al capitán jefe de la Policía del Ministerio de Salubridad Raúl Ávila, alias "Lechoncito", presuntamente involucrado en el atentado a Tro. El 15 de septiembre, Emilio Tro y algunos de sus colaboradores se encontraban en la residencia del comandante jefe de la Policía de Marianao (La Habana) Antonio Morín Dopico invitados a almorzar. La casa estaba ubicada en el Reparto Orfila (también llamado Reparto Benítez). Alrededor de las 3 p. m., fuerzas al mando del comandante Mario Salabarría (jefe del Servicio de Investigaciones e Informaciones Extraordinarias de la Policía (SIIE) desde 1945; enemigo de Tro y Morín) que sumaban decenas de efectivos y algunos civiles enemigos de Tro (ej. El Colorado, El Turquito) que incluían al comandante Roberto Meoqui y Rogelio Hernández Vega (alias Cucú), que era segundo jefe de la Policía Secreta, rodearon el domicilio e hicieron fuego desde diversas posiciones, con armas de diverso calibre durante unas 3 horas. Tro y otros dentro de la casa ripostaron el ataque con sus armas. Dentro de la casa se encontraban junto a Emilio Tro, sus compañeros Alberto Díaz, capitán Arcadio Méndez, teniente Luis Padierne, y el chofer de Tro, Manuel Villa Yedra, además del comandante Morín, su esposa Aurora Soler Amor (embarazada), su hija Miriam de 8 o 10 meses (que resultó herida a sedal en el vientre), y la empleada doméstica de la casa, Basilisa Ordóñez. El teniente de la policía Mariano Puertas, que fue el primer asesinado no se encontraba en la vivienda sitiada, sino que, habiendo escuchado por radio los acontecimientos se dirigió a Orfila para ayudar a Morín Dopico y a Tro, de quienes era amigo.