miniaturadeimagen|derecha|400px| El cristianismo primitivo se extendió desde el Mediterráneo Oriental por todo el Imperio romano y más allá, llegando tan al este como la India. De hecho, muchas iglesias, incluyendo los cinco patriarcados, reclaman haber sido fundadas directamente por uno o más de los Apóstoles de Jesús, que se dice que se dispersaron desde Jerusalén en algún momento después de la crucifixión de Jesús (c. 26-36).

Muchos de estos primeros cristianos eran comerciantes y otros que tenían razones prácticas para viajar hasta el norte de África, Asia Menor, Arabia, Grecia y otros lugares.Vidmar, The Catholic Church Through the Ages (2005), pp. 19–20 Más de 40 de estas comunidades se establecieron en el año 100,Hitchcock, Geography of Religion (2004), p. 281. «By the year 100, more than 40 Christian communities existed in cities around the Mediterranean, including two in North Africa, at Alexandria and Cyrene, and several in Italy».Bokenkotter, A Concise History of the Catholic Church (2004), p. 18. «The story of how this tiny community of believers spread to many cities of the Roman Empire within less than a century is indeed a remarkable chapter in the history of humanity». muchas en Anatolia, como las siete iglesias de Asia. Hacia el final del primer siglo, el Cristianismo ya se había extendido a Roma, la India, y las principales ciudades de Armenia, Grecia y Siria, sirviendo como bases para la difusión amplia del cristianismo, con el tiempo, a todo el mundo.

Imperio Romano de Oriente

Jerusalén

miniaturadeimagen|El Cenáculo en el Monte Sion, lugar que reclama ser el lugar de la Última Cena y Pentecostés. Bargil PixnerBargil Pixner, The Church of the Apostles found on Mount Zion, Biblical Archaeology Review 16.3 May/June 1990 afirma que la original Iglesia de los Apóstoles se encuentra bajo la estructura actual. miniaturadeimagen|200px|derecha|Un diagrama de la Iglesia del Santo Sepulcro basado en un documental alemán. La iglesia afirma que es el lugar del Calvario y la Tumba de Jesús. De acuerdo con los evangelios canónicos, Jesús y sus apóstoles, discípulos, y los primeros seguidores, siendo judíos o judíos prosélitos, viajaron desde Galilea hasta el templo judío en Jerusalén (c. 33), momento en el cual la ciudad estaba bajo la ocupación romana como parte de la provincia de Judea. Después de un incidente en el Templo, fue crucificado en Jerusalén en un lugar llamado Gólgota, con una tablilla denominada «título» (titulus), colocada por orden de Poncio Pilato como explicación de la causa de la condena de Jesús a muerte de cruz. Para la mayoría de los historiadores y biblistas, la presencia de esta inscripción o titulus de condena de Jesús de Nazaret —presente de forma unánime en los cuatro evangelios canónicos— constituye uno de los datos más sólidos del carácter histórico de su pasión. A favor de esta interpretación se encuentran autores como Simon Légasse, Raymond Edward Brown, Joseph A. Fitzmyer, François Bovon y Joachim Gnilka, entre otros. Kasper cita a un conjunto de autores y trabajos: M. Dibelius, Das historische Problem der Leidensgeschichte, en Botschalt und Geschichte 1. Tübingen 1953, 256, 282 s; N. A. Dahl, Der gekreuzigte Messias, en H. Ristow - K. Matthiae (ed.), Der historische Jesus, 159 s; F. Hahn, Hoheitstitel, 178; W. Trilling, Fragen zur Geschichtlichkeit Jesu, 134; H. Kessler, Die tbeologiscbe Bedeutung des Todes Jesu. Eine traditionsgeschichtliche Untersuchung, Düsseldod 1970, 231.

La creencia cristiana de que Jesús resucitó al tercer día, y que se apareció después a sus discípulos y a otros antes de ascender al cielo, sobre lo cual no existe otro registro más allá del de los evangelios, sigue siendo objeto de análisis y de debate académico.

Jerusalén fue el primer centro de la iglesia, según el libro de los Hechos; y de acuerdo con la Enciclopedia Católica, la ubicación de «la primera iglesia cristiana».Catholic Encyclopedia: Jerusalem (A.D. 71–1099): «During the first Christian centuries the church at this place was the centre of Christianity in Jerusalem, ‹Holy and glorious Sion, mother of all churches› (Intercession in "St. James' Liturgy", ed. Brightman, p. 54). Certainly no spot in Christendom can be more venerable than the place of the Last Supper, which became the first Christian church». Los apóstoles vivieron y enseñaron allí durante algún tiempo después de Pentecostés."Jerusalem." Cross, F. L., ed. The Oxford Dictionary of the Christian Church. New York: Oxford University Press. 2005 El hermano de Jesús, Jacobo era un líder en la iglesia, y sus otros parientes (como su otro hermano, Simeón de Jerusalén) ocuparon cargos de liderazgo en los alrededores después de la destrucción de la ciudad hasta su reconstrucción como Aelia Capitolina (c. 130), cuando los judíos fueron expulsados de la ciudad. Aproximadamente en el 50 d. C., Bernabé y Pablo fueron a Jerusalén para reunirse con las «columnas de la iglesia»: Jacobo, Pedro y Juan.Catholic Encyclopedia: St. James the Less: «Then we lose sight of James till St. Paul, three years after his conversion (A.D. 37), went up to Jerusalem. ... On the same occasion, the ‹pillars› of the Church, James, Peter, and John ‹gave to me (Paul) and Barnabas the right hands of fellowship; that we should go unto the Gentiles, and they unto the circumcision› (Galatians 2:9)». Más tarde, en el llamado concilio de Jerusalén, entre otras cosas, confirmó la legitimidad de la misión de Bernabé y Pablo a los gentiles, y la libertad de los gentiles conversos sobre la mayoría de la ley mosaica, especialmente la circuncisión, que era repulsiva para la mente helénica.Jewish Encyclopedia: Circumcision: In Apocryphal and Rabbinical Literature: «Contact with Grecian life, especially at the games of the arena [which involved nudity], made this distinction obnoxious to the Hellenists, or anti-nationalists; and the consequence was their attempt to appear like the Greeks by epispasm ("making themselves foreskins"; I Macc. i. 15; Josephus, "Ant." xii. 5, § 1; Assumptio Mosis, viii.; I Cor. vii. 18; , Tosef., Shab. xv. 9; Yeb. 72a, b; Yer. Peah i. 16b; Yeb. viii. 9a). All the more did the law-observing Jews defy the edict of Antiochus Epiphanes prohibiting circumcision (I Macc. i. 48, 60; ii. 46); and the Jewish women showed their loyalty to the Law, even at the risk of their lives, by themselves circumcising their sons»; Así, el Decreto Apostólico () puede ser un importante acto de diferenciación de la Iglesia desde sus raíces judíasJewish Encyclopedia: Baptism: «According to rabbinical teachings, which dominated even during the existence of the Temple (Pes. viii. 8), Baptism, next to circumcision and sacrifice, was an absolutely necessary condition to be fulfilled by a proselyte to Judaism (Yeb. 46b, 47b; Ker. 9a; 'Ab. Zarah 57a; Shab. 135a; Yer. Kid. iii. 14, 64d). Circumcision, however, was much more important, and, like baptism, was called a "seal" (Schlatter, "Die Kirche Jerusalems," 1898, p. 70). But as circumcision was discarded by Christianity, and the sacrifices had ceased, Baptism remained the sole condition for initiation into religious life. The next ceremony, adopted shortly after the others, was the imposition of hands, which, it is known, was the usage of the Jews at the ordination of a rabbi. Anointing with oil, which at first also accompanied the act of Baptism, and was analogous to the anointment of priests among the Jews, was not a necessary condition». (el primer acto importante es el rechazo de Jesús como Mesías),McGrath, Alister E., Christianity: An Introduction, Blackwell Publishing,(2006), ISBN 1-4051-0899-1, p. 174: «In effect, they [Jewish Christians] seemed to regard Christianity as an affirmation of every aspect of contemporary Judaism, with the addition of one extra belief — that Jesus was the Messiah. Unless males were circumcised, they could not be saved (Acts 15:1)». aunque el decreto puede ser simplemente paralelo a la judía Ley de Noé, y por lo tanto ser un elemento común en lugar de una diferencia. En aproximadamente el mismo período de tiempo el judaísmo rabínico hicieron sus requisitos de la circuncisión de los varones judíos aún más estrictos.peri'ah, (Shab. xxx. 6)

Ya cuando Pedro salió de Jerusalén después de Herodes Agripa I trató de matarlo, Jacobo aparece como la principal autoridad."James, St." Cross, F. L., ed. The Oxford Dictionary of the Christian Church. New York: Oxford University Press. 2005 Clemente de Alejandría (c. 150-215) lo llamó el obispo de Jerusalén. El historiador de la iglesia del siglo segundo, Hegesipo de Jerusalén, escribió que el Sanedrín lo martirizó en el 62.

En el 66, los judíos se rebelaron contra Roma. Roma sitió Jerusalén durante cuatro años, y la ciudad cayó en el 70. La ciudad fue destruida, incluyendo el Templo, y la población en su mayoría muerta o dispersada. Sin embargo, de acuerdo con Epifanio de Salamina,Catholic Encyclopedia: Jerusalem (A.D. 71–1099): «Epiphanius (d. 403) says that when the Emperor Hadrian came to Jerusalem in 130 he found the Temple and the whole city destroyed save for a few houses, among them the one where the Apostles had received the Holy Ghost. This house, says Epiphanius, is "in that part of Sion which was spared when the city was destroyed" — therefore in the "upper part ("De mens. et pond.", cap. xiv). From the time of Cyril of Jerusalem, who speaks of "the upper Church of the Apostles, where the Holy Ghost came down upon them" (Catech., ii, 6; P.G., XXXIII), there are abundant witnesses of the place. A great basilica was built over the spot in the fourth century; the crusaders built another church when the older one had been destroyed by Hakim in 1010. It is the famous Coenaculum or Cenacle — now a Moslem shrine — near the Gate of David, and supposed to be David's tomb (Nebi Daud)»; Epiphanius' Weights and Measures at tertullian.org.14: «For this Hadrian...» el Cenáculo sobrevivió al menos hasta la visita de Adriano en el 130. Una población dispersa sobrevivió. Tradicionalmente se cree que los cristianos de Jerusalén esperaban las guerras judeo-romanas en Pella, en la Decápolis. El Sanedrín se trasladó a Jamnia.Jewish Encyclopedia: Academies in Palestine

En el , Adriano reconstruyó Jerusalén como una ciudad pagana llamada Aelia Capitolina,Todavía era conocida como Aelia en el momento del Primer Concilio de Nicea, que marca el final del período del cristianismo primitivo (Canon VII of the First Council of Nicaea). erigió estatuas de Júpiter y de él mismo en el sitio del antiguo templo judío, el Monte del Templo. Bar Kojba condujo una rebelión fracasada como un Mesías, pero los cristianos se negaron a reconocerlo como tal. Cuando Bar Kojba fue derrotado, Adriano prohibió la entrada de los judíos a la ciudad, a excepción del día de Tisha b'Av, por tanto, los obispos de Jerusalén posteriores serían gentiles («incircuncisos») por primera vez.Eusebius' History of the Church Book IV, chapter V, verses 3–4