La batalla de Dunkerque fue una operación militar ocurrida en Dunkerque, Francia, durante la Segunda Guerra Mundial que enfrentó a los Aliados y a la Alemania nazi. El choque fue parte de la batalla de Francia del frente occidental. Consistió en la defensa de la población y la evacuación de las fuerzas británicas, francesas y belgas de Europa continental entre el 26 de mayo y el 4 de junio de 1940, un desembarco exitoso pero cuya realización despierta misterio hasta el día de hoy.

Después de la llamada «guerra de broma», la batalla de Francia comenzó oficialmente el 10 de mayo de 1940. Al este, el Grupo de Ejércitos B alemán invadió los Países Bajos y avanzó hacia el oeste. En respuesta, el comandante supremo aliado —el general francés Maurice Gamelin— puso en marcha el Plan D e ingresó a Bélgica para enfrentarse a los alemanes en los Países Bajos. El plan se apoyaba principalmente en las fortificaciones de la Línea Maginot de la frontera franco-alemana, pero las fuerzas alemanas ya habían atravesado la mayor parte de los Países Bajos antes de la llegada de las fuerzas francesas. Gamelin entonces desplegó sus fuerzas (tres ejércitos mecanizados, los ejércitos franceses Primero y Séptimo y la Fuerza Expedicionaria Británica (BEF)) a lo largo del río Dyle. El 14 de mayo, el Grupo de Ejércitos A alemán irrumpió en las Ardenas y avanzó rápidamente por el oeste hacia Sedán. Luego viró en sentido norte hacia el Canal de la Mancha en el denominado «corte de hoz» (Sichelschnitt) del Generalfeldmarschall Erich von Manstein, previsto en el Plan Amarillo (Fall Gelb) alemán, merced al cual flanqueó a las fuerzas aliadas.MacDonald 1986, p. 8.

Una serie de contraataques aliados —incluyendo la batalla de Arrás— no lograron frenar a la vanguardia alemana, que alcanzó la costa el 20 de mayo, separando cerca de Armentières a la BEF, al Primer Ejército francés y al Ejército belga de la mayoría de las tropas francesas, situadas al sur de las unidades alemanas que habían llegado al mar. Una vez en el Canal, las fuerzas alemanas recorrieron toda la costa norte, amenazando con apropiarse de los puertos y acorralar a las fuerzas británicas y francesas antes de que pudieran ser evacuadas a Inglaterra.

En una de las decisiones más debatidas de la guerra, los alemanes interrumpieron su avance sobre Dunkerque. Pese a la creencia popular, lo que se conoció como la «Orden de Alto» no fue idea de Adolf Hitler. Los Generalobersten (coroneles generales) Gerd von Rundstedt y Günther von Kluge sugirieron que las fuerzas alemanas que cercaban Dunkerque detuvieran su avance por el puerto y consolidaran sus posiciones para evitar la fuga de Aliados. Hitler aprobó la orden el 24 con el apoyo del alto mando de la Wehrmacht (Oberkommando der Wehrmacht, OKW). El ejército fue contenido por tres días, lo que dio a los Aliados tiempo suficiente para organizar la Operación Dinamo (la evacuación de Dunkerque) y construir una línea de defensa alrededor de la población sitiada. A pesar de la sombría situación de los Aliados, que llevó a algunos en el Reino Unido a sopesar la conveniencia de la capitulación, al final más de 330000 soldados aliados fueron rescatados del cerco.Frieser 2005, pp. 291-292.

Preludio El 10 de mayo de 1940, Winston Churchill asumió como primer ministro del Reino Unido. Para el 26 de mayo, la BEF y el Primer Ejército francés fueron acorralados en un corredor frente al mar, de unos 97 km de largo y de entre 24 y 40 km de ancho. La mayoría de las fuerzas británicas estaban alrededor de Lille, a 64 km de Dunkerque, y con las fuerzas francesas más hacia el sur. Dos grupos de ejércitos alemanes los flanquearon: el Grupo de Ejércitos B del general Fedor von Bock por el este y el Grupo de Ejércitos A del general Gerd von Rundstedt por el oeste. Ambos oficiales fueron luego ascendidos a mariscales de campo.

Orden de Alto

Citas sobre la orden de alto

El comandante L. F. Ellis dice:

El registro del día concluye con la nota: «La tarea del Grupo de Ejércitos A puede considerarse como completada en su mayor parte» —una visión que explica la reticencia de Rundstedt a emplear sus divisiones blindadas en la etapa final de limpieza de esta primera fase de la campaña—.Butler 2009, p. 151.

Halder escribió en su diario el 30 de mayo:

Brauchitsch está enfadado... El bolsón podría haberse cerrado en la costa si es que nuestros blindados no hubiesen sido retenidos. El mal tiempo ha dejado en tierra a la Luftwaffe y ahora debemos esperar y ver como incontables millares del enemigo huyen a Inglaterra bajo nuestras narices.Shirer 1959, p. 883.

El 24 de mayo, Hitler visitó el cuartel general de von Rundstedt en Charleville. Se pensaba que el terreno alrededor de Dunkerque era insostenible para blindaje. Von Rundstedt aconsejó que la infantería debían atacar a las fuerzas británicas en Arrás, donde los británicos habían probado responder de forma eficaz, mientras los blindados de Kleist mantenían las líneas al oeste y sur de Dunkerque para asaltar a las fuerzas aliadas que se retiraban ante el Grupo de Ejércitos B. Hitler, quien estaba familiarizado con las ciénagas de Flandes en la Primera Guerra Mundial, aceptó. Esta orden le permitió a los alemanes consolidar sus ganancias y preparar un avance hacia el sur contra los restos de las fuerzas francesas.

El comandante de la Luftwaffe (Fuerza Aérea) Hermann Göring solicitó la oportunidad de destruir las fuerzas en Dunkerque. La destrucción de las fuerzas aliadas fue entonces inicialmente asignada a la fuerza aérea mientras la infantería alemana se organizaba en el Grupo de Ejércitos B. Von Rundstedt más tarde llamó a esto «uno de los más importantes puntos de ruptura de la guerra».Taylor y Mayer 1974, p. 59.Taylor y Mayer 1974, p. 60.Shirer 1959, p. 877.Atkin 1990, p. 120.

Aún hoy se debate la verdadera razón para la orden de alto a los tanques alemanes el 24 de mayo. Una teoría es que Von Rundstedt y Hitler acordaron conservar los tanques para el Plan Rojo (fall rot), una operación al sur. Es posible que los vínculos más estrechos de la Luftwaffe con el Partido Nazi contribuyeran a la aprobación de Hitler al pedido de Göring. Otra teoría —que pocos historiadores han considerado— es que Hitler aún estaba tratando de establecer la paz diplomática con Inglaterra antes de la Operación Barbarroja (la invasión de la Unión Soviética). Aunque luego de la guerra, von Rundstedt confesó sus sospechas de que Hitler quería «ayudar a los británicos», basado en supuestas alabanzas al Imperio Británico durante una visita a su cuartel general, existe poca evidencia de que Hitler quisiera dejar escapar a los Aliados, aparte de una autojustificación del propio Hitler en 1945.Kershaw 2008, p. 27. El historiador Brian Bond escribió:Pocos historiadores aceptan la idea que el comportamiento de Hitler estuvo influenciado por el deseo de dejar ir a los británicos con la esperanza que luego aceptarían un compromiso de paz. Ciertamente, en su testamento político del 26 de febrero de 1945, Hitler lamentó que Churchill fue «incapaz de apreciar el espíritu deportivo» al haberse abstenido de aniquilar a las Fuerzas Expedicionarias Británicas en Dunkerque, pero esto difícilmente encaja con el registro contemporáneo. La Directiva n.º 13, emitida por el Cuartel Supremo el 24 de mayo, indica específicamente la aniquilación de las fuerza francesas, británicas y belgas en la ciénaga, mientras que a la Luftwaffe se le ordenó evitar el escape de las fuerzas británicas a través del canal.Bond 1990, pp. 104-105.Cualesquiera que fuesen los motivos de la decisión de Hitler, los alemanes confiaron en que las tropas aliadas estaban perdidas. El periodista estadounidense William L. Shirer reportó el 25 de mayo: «Los círculos militares alemanes lo dijeron francamente esta noche. Dicen que el destino del gran Ejército Aliado cercado en Flandes está sellado». El comandante de la BEF, Lord Gort, estuvo de acuerdo y le escribió a Anthony Eden: «No puedo ocultarle que una gran parte de la BEF y sus equipos inevitablemente se perderán, en la mejor de las circunstancias».

Hitler no revocó la Orden de Alto hasta la noche del 26 de mayo. Los tres días ganados dieron un respiro vital a la Marina Real para organizar la evacuación de las tropas aliadas. Unos 338000 hombres fueron rescatados durante 11 días. De estos, unos 215000 eran británicos, 123000 eran franceses, de los cuales 102250 escaparon en barcos británicos.Lord 1983, p. 148.

La batalla «Luchen hacia el oeste» miniaturadeimagen|Mapa de la ubicación de Boulogne, Lille y Calais —cerca de la frontera con Bélgica— últimas fortalezas francesas en resistir al avance de la Wehrmacht. El 26 de mayo, Anthony Eden le dijo a Lord Gort, comandante en jefe de la BEF, que podría verse obligado a «luchar de vuelta al oeste» y le ordenó preparar los planes para la evacuación, pero sin informar a los francesas o a los belgas. Gort ya había previsto la orden y tenía a la mano planes preliminares. El primer plan, para la defensa a lo largo del canal de Lys, no pudo llevarse a cabo debido a los avances alemanes el 26 de mayo, con las 2.ª y 50.ª División inmovilizadas, y las 1.ª, 5.ª y 48.ª División bajo ataque. La 2.ª División sufrió grandes bajas tratando de mantener abierto el corredor, siendo reducida a brigada de combate, pero tuvieron éxito; las 1.ª, 3.ª, 4.ª y 42.ª División escaparon por el corredor ese día, así como también una tercera parte del Primer Ejército Francés. Mientras los Aliados se retiraban, ellos desmantelaban su artillería y vehículos y destruían sus almacenes.Liddell Hart 1970, p. 40.MacDonald 1986, p. 12.Sebag-Montefiore 2006, p. 250.

El 27 de mayo, los británicos respondieron en batalla hacia el perímetro de Dunkerque. La masacre de Le Paradis tuvo lugar ese día, cuando la 3.ª División SS Totenkopf ametralló a 97 prisioneros británicos y franceses cerca del canal de La Bassée. Los prisioneros británicos eran del 2.º Batallón del Regimiento Real de Norfolk, parte de la 4.ª Brigada de la 2.ª División. Los SS los alinearon frente a la pared de un granero y les dispararon; solo dos sobrevivieron. Mientras tanto, la Luftwaffe lanzó bombas y octavillas a los ejércitos Aliados. Las octavillas mostraban un mapa de la situación. Se leía, en inglés y francés: «¡Soldados británicos! Miren el mapa: ¡Esta es su situación real! Sus tropas están rodeadas. ¡Dejen de luchar! ¡Depongan sus armas!» Para los alemanes, que tenían el control en tierra y en el aire, el mar parecía una barrera infranqueable, así que creyeron que los Aliados estaban rodeados; pero los británicos vieron en el mar una ruta de escape.Lord 1982, pp. 74-76.Shirer 1959, p. 882.

Además de las bombas de la Luftwaffe, la artillería pesada alemana (que ya estaba en el perímetro de alcance) también disparaba proyectiles de alto calibre hacia Dunkerque. Para entonces, más de mil civiles en el pueblo habían muerto. Este bombardeo continuó hasta que la evacuación terminó.

Batalla de Wytschaete Gort había enviado al general Ronald Adam, al mando de la III Brigada, para levantar el perímetro de defensa alrededor de Dunkerque. El general Alan Brooke, al mando de la II Brigada, debía comandar una acción de contención con las 3.ª, 4.ª, 5.ª y 50.ª División a lo largo del canal Ypres-Comines hasta el río Yser, mientras el resto de la BEF se replegaba. la Batalla de Wytschaete, en la frontera de Bélgica, fue la acción más dura que Brooke enfrentó en su rango.Thompson 2009, pp. 174-178.