En anatomía pelviana los ligamentos uterosacros o ligamentos posteriores o repliegues de Douglas, se reconocen como pliegues peritoneales laterales y simétricos. Son estructuras fibromusculares que intervienen en la fijación del útero. thumb|350px|right|Huesos que componen la pelvis: 1) Sacro; 2) Iliaco; 3) Ísquion; 4) Púbico; 5) Sínfisis púbica
thumb|300px|right|Vista lateral del hueso Sacro. Dibujo semiesquemático (año 1858). Descripción anatómica Se orientan espacialmente de adelante-atrás, de abajo-arriba. Nacen a cada lado de la pared posterior del útero, a nivel del orificio interno, dirigiéndose hacia atrás, llegan al recto, al cual contornean, y luego se insertan en la cara anterior del sacro, entre la segunda y la tercera vértebra (S2-S3). En su trayecto anteroposterior describen una curva de concavidad interna. Tiene estrecha relación con el Fondo de Saco de Douglas.
Histología Su composición histológica comprende tejido conectivo y gran cantidad de fibras musculares lisas.
Función Estos ligamentos uterosacros tienen un importante papel de fijación del útero a la pared posterior de la Pelvis; cuando sufren alargamiento, el cuello se dobla hacia abajo y adelante es el prolapso apical vaginal. Cuando está presente la distensión de los ligamentos útero sacros y del soporte del ápice vaginal, la paciente puede referir incontinencia urinaria, dolor pélvico y eventualmente, podrá presentar alteraciones de la fase miccional y residuo postmiccional elevado. Una técnica quirúrgica para el tratamiento del prolapso apical es la suspensión transvaginal alta a los ligamentos uterosacros (STALUS).
Referencias
Categoría:Ligamentos Categoría:Útero Categoría:Pelvis