miniaturadeimagen|Reproducción del cuadro "Los siete pecados capitales", de Jerónimo Bosch (El Bosco), 1475-1480. La hamartiología (en griego antiguo: ἁμαρτία, Hamartia, que significa «errar al blanco» y -λογια, -Logia Iesu) o doctrina del pecado, es una rama de la teología cristiana que se ocupa del estudio de los pecados eternos o pecados imperdonables.Hamartiologia - La Doctrina del Pecado

Suscriben la doctrina del pecado original ramas sustanciales de entendimiento hamartiological, incluyendo la Iglesia católica, la presbiteriana, la continental reformada, la reformada bautista y las iglesias pentecostales.

Origen de Hamartiología Hamartiología se deriva de la palabra griega: hamartía, que significa “errar al blanco, pecado.” De modo que, hamartiología es la doctrina del pecado o estudio del pecado. (Cambron, 2020) En griego, el grupo de palabras relacionado con hamartía es el que lleva en sí el concepto genérico de pecado en el Nuevo Testamento. Con el significado básico de “no dar en el blanco” (como jatta’ חֲטִֽאJuces 20:16 en hebreo que significa Pecado), es un término de amplio significado, que originalmente no tuvo connotación moral alguna.

Otro término que se utiliza para identificar el pecado es ‘’adikía’’ que desde el griego se suele traducir literalmente como “injusticia”, y comprende desde una simple equivocación hasta las violaciones más notables de la ley (Horton, 1996, p. 287). El estudio del pecado abarca diferentes tipos de conceptos que son rescatados del contexto bíblico. Conceptos a los que la teología siempre busca dar respuesta a través de la Hamartiología (Horton, 1996, p 287). Se puede ver que humanidad le da suma importancia a esta área de estudio, ya que se entiende que el pecar, sea cual sea el tamaño del pecado para nosotros, lleva a una consecuencia seria y profunda, muchas veces mayor de la que se puede comprender, partiendo desde la base de que el pecado siempre traerá separación con Dios. La idea del pecado como quebrantamiento de la ley o desorden, se enfrenta en un fuerte contrasta la idea de un Dios personal que trajo orden con su palabra, a existencia un mundo ordenado y bueno. No siempre a las personas les gusta hablar de pecado y tampoco de muerte. Nadie quiere ser llamado una persona mala o malvada, pero bíblicamente se dice que es nuestra naturaleza (Erickson, 1998, p. 578). Podemos decir que en general la humanidad no utiliza este concepto, ya que es más fácil culpar al resto de la humanidad por sucesos sociales, culturales o cualquiera sea el motivo para no sentirse culpable o responsable de sus actos. El estudio del pecado se puede enfocar en variadas metodologías, una de las más importantes es la manera práctica o empírica, donde se busca tomar un grupo de personas contemporáneas o de carácter bíblicos y observar el comportamiento de éstos. (Erickson, 1998, p. 578). La segunda manera de enfocar el estudio del pecado es el método de paradigma, seleccionando un tipo de pecado y establecerlo como un modelo simple y luego ir derivando más pecados. (Erickson, 1998, p. 579). Y la tercera manera de estudiar el pecado es en base de terminología bíblica, donde la mayoría se enfoca en diversos textos de teología, buscando dar mayor concepto y su naturaleza. (Erickson, 1998, p 579).

Concepto de Pecado Existen diversos conceptos de pecado y se basan generalmente en su causa o naturaleza, ahora bien, podemos rescatar los conceptos más conocidos que son los que abarcaremos a continuación (Erickson, 1998, p 578). Ignorancia γνοια: proviene de un verbo griego que significa “conocer” y del alpha primitiva que juntas dan la palabra ‘’agnóstico’’ que básicamente significa errar. La Biblia enfatiza que se puede pecar siendo ignorante (Erickson, 1998, p 579). Error: en la biblia tenemos varias referencias de que pecar es un error o en su forma literal significa ‘’salirse del camino’’. La frase “errar el blanco” normalmente sugiere un error más que un pecado que se escoge realizar voluntariamente. Pero en la Biblia la palabra sugiere no solo fracaso, sino una decisión de fracasar, un error voluntario y culpable. (Erickson, 1998, p 580) La palabra Pecado aparece aproximadamente seiscientas veces en el Antiguo Testamento. Significa literalmente “atravesar” o “pasar”; en casi todos los casos se utiliza en sentido literal. Sin embargo, en algunos pasajes, la palabra conlleva la idea de transgredir una orden o ir más allá de un límite establecido. En Ester 3:3 se utiliza con una orden terrenal de un rey. Sin embargo, en la mayoría de los casos paralelos, se utiliza para transgresiones a la ley moral de Dios y sus mandamientos.

Las características del pecado El pecado en cualquiera de sus formas, términos, causas, carácter, resultado y naturaleza; es preferir nuestras propias ideas a la verdad de Dios. Términos que enfatizan el carácter del pecado: errar el blanco, irreligiosidad, transgresión, iniquidad o falta de integridad, rebelión, traición, perversión, abominación.

Términos que enfatizan las causas del pecado: Ignorancia, Error, Falta de atención Términos que enfatizan los resultados del pecado: Agitación o inquietud, Malo o malvado, Culpa, Problema etc La naturaleza esencial del pecado: Sensualidad, Egoísmo, Sustitución de Dios (Erickson, 1998, p 575)

Relación con otras doctrinas bíblicas

La Cristología (doctrina sobre Cristo), se enfrenta a la pregunta de cómo la naturaleza plenamente humana del Hijo de Dios nacido de una virgen, puede estar totalmente libre de pecado. La Soteriología (doctrina de la salvación) debe señalar no solo para qué fue salvada la humanidad, sino también de qué fue salvada. La Pneumatología (doctrina sobre el Espíritu Santo) debe tener en cuenta la convicción y la santificación a la luz de una carne pecaminosa. La Eclesiología (doctrina sobre la Iglesia) debe modelar un ministerio a una humanidad distorsionada por el pecado, tanto dentro como fuera de la Iglesia. El Escatología (estudio de los últimos tiempos) debe describir, y hasta cierto punto defender, el juicio de Dios sobre los pecadores, al mismo tiempo que proclama el final del pecado. Por último, la teología práctica debe tratar de evangelizar, aconsejar, educar, gobernar a la Iglesia, afectar a la sociedad y animar a la santidad a pesar del pecado (Horton, 1996, p. 277).

La Naturaleza de Pecado Naturaleza de pecado: es una disposición interna inherente que nos inclina hacia los actos y pensamientos equivocados. “No somos pecadores simplemente porque pecamos; pecamos porque somos pecadores”(Erickson, 1998, p 592). Reconocer adecuadamente a Dios es primordial, ya que la idolatría en cualquiera de sus formas es la esencia del pecado que apunta a la sustitución de Dios, en algo o alguien en el lugar supremo que le corresponde, incluyendo escogerse uno mismo. Este concepto se ve apoyado por importantes textos del A.T y N. T. Los Diez mandamientos comienzan con el mandamiento de dar a Dios el lugar que le corresponde.

“No tendrás dioses ajenos delante de mí” (Éx.20:3) es la primera prohibición de la ley. De igual manera, Jesús afirmó que el primer y gran mandamiento es: “Y amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente y con todas tus fuerzas” (Mr. 12:30) (ReinaValera, 1960).

El Origen del Pecado Para brindar respuesta a estas preguntas de cómo y por qué somos pecadores, tenemos como base bíblica donde podemos extraer de la declaración de Pablo en Romanos 5:12-19. “Cuando Adán pecó, el pecado entró en el mundo. El pecado de Adán introdujo la muerte, de modo que la muerte se extendió a todos, porque todos pecaron. 13 Es cierto, la gente ya pecaba aun antes de que se entregara la ley; pero no se le tomaba en cuenta como pecado, porque todavía no existía ninguna ley para violar. 14 Sin embargo, desde los tiempos de Adán hasta los de Moisés, todos murieron, incluso los que no desobedecieron un mandamiento explícito de Dios como lo hizo Adán. Ahora bien, Adán es un símbolo, una representación de Cristo, quien aún tenía que venir; 15 pero hay una gran diferencia entre el pecado de Adán y el regalo del favor inmerecido de Dios. Pues el pecado de un solo hombre, Adán, trajo muerte a muchos; pero aún más grande es la gracia maravillosa de Dios y el regalo de su perdón para muchos por medio de otro hombre, Jesucristo; 16 y el resultado del regalo del favor inmerecido de Dios es muy diferente de la consecuencia del pecado de ese primer hombre. Pues el pecado de Adán llevó a la condenación, pero el regalo de Dios nos lleva a ser declarados justos a los ojos de Dios, a pesar de que somos culpables de muchos pecados. 17 Pues el pecado de un solo hombre, Adán, hizo que la muerte reinara sobre muchos; pero aún más grande es la gracia maravillosa de Dios y el regalo de su justicia, porque todos los que lo reciben vivirán en victoria sobre el pecado y la muerte por medio de un solo hombre, Jesucristo.18 Así es, un solo pecado de Adán trae condenación para todos, pero un solo acto de justicia de Cristo trae una relación correcta con Dios y vida nueva para todos. 19 Por uno solo que desobedeció a Dios, muchos pasaron a ser pecadores; pero por uno solo que obedeció a Dios, muchos serán declarados justos.” (NTV, 2010)

El origen del pecado radica en el hecho que entró en el mundo a través de Adán por medio de la trasgresión moral de sobra la ley de Dios, al desobedecer, pudiendo escoger no hacerlo como resultado entró la muerte a través de ese pecado, y así la muerte pasó a toda la humanidad, porque todos pecaron. Mediante el pecado de una persona todos nos convertimos en pecadores. Se ha sugerido que en la frase final del versículo 12 Pablo está hablando del pecado personal de todos. Todos nosotros pecamos individualmente y por lo tanto contraemos con nuestra propia acción la misma culpa personal que Adán contrajo con su acción. La frase que se podría traducir es: “de esta manera la muerte entró en todos los hombres, porque todos pecaron.” De acuerdo con el principio de que somos responsables de nuestras propias acciones, el significado sería que todos moriremos porque todos somos culpables, y todos somos culpables porque cada uno de nosotros ha pecado por sí mismo. Para resumir los puntos principales, hemos argumentado que la Biblia, en particular en los escritos de Pablo, sostiene que por el pecado de Adán todas las personas reciben una naturaleza corrupta y que también son culpables a los ojos de Dios. Porque hemos violado la ley moral de Dios. Todos estábamos presentes de forma indiferenciada en la persona de Adán dado que él actuaba como representante de la humanidad junto a Eva. Por lo tanto, no pecó únicamente Adán, sino toda la raza humana. La teoría federal indica que todos estábamos implicados, aunque no de forma personal somos responsables del pecado.

Otras posturas Teológicas del origen del pecado

EL Pelagianismo; Plagiom Monje (360-420): Desarrolla la idea creacionista del alma y la idea del libre albedrío niega la existencia del pecado original, falta que habría afectado solo a Adán, por tanto, la humanidad nacía libre de culpa y una de las funciones del bautismo, es limpiar ese supuesto pecado, (quedaba así sin sentido). Además, defendía que la gracia no tenía ningún papel en la salvación, solo era importante obrar bien siguiendo el ejemplo de Jesús.

El Arminianismo: Jacobo Arminio Teólogo (1560 al 1609) y Pastor reformado holandés: sostiene que recibimos de Adán una naturaleza corrupta. Comenzamos la vida sin rectitud. Por lo tanto, todos los humanos somos incapaces, sin ayuda divina especial, de cumplir los mandamientos espirituales de Dios. Esta incapacidad es física e intelectual, pero no volitiva.

El Calvinismo: Juan Calvino, Teólogo, Ministro y Escritor