La guerra civil yemení (en árabe: الحرب الأهلية اليمنية) es un guerra civil multilateral que estalló a finales de 2014 tras la captura de Saná, ciudad y capital del país, por parte de los hutíes, en un golpe de Estado contra el gobierno de Abd Rabbuh Mansur al-Hadi. A raíz de aquello, surgieron enfrentamientos y disputas entre el gobierno leal a los hutíes y el gobierno yemení, ya que ambos reclaman ser el gobierno legítimo del país. Los principales beligerantes del conflicto son el Consejo de Liderazgo Presidencial, liderado por Rashad al-Alimi, y el Consejo Político Supremo, liderado por Mahdi al-Mashat, junto con sus partidarios y aliados. Ambos afirman constituir el gobierno oficial de Yemen.

Durante la guerra, una coalición de estados árabes, liderada por Arabia Saudí, emprendió una campaña aérea y terrestre en Yemen para apoyar al gobierno yemení e intentar repeler a las fuerzas hutíes, respaldadas y armadas por Irán. No obstante, la operación recibió críticas por parte de Amnistía Internacional y Human Rights Watch, así mismo, Amnistía Internacional reclamó al Comité de Derechos Humanos de la ONU la creación de una comisión independiente para investigar supuestos crímenes de guerra contra civiles.

Un informe difundido por la Comisión Europea en diciembre de 2018 estimaba en 60 000 las víctimas mortales del conflicto. Para principios de 2021, las agencias de la ONU estimaron que al menos 250 000 personas habrán muerto como consecuencia de los combates y la crisis humanitaria. Para finales de 2021, el número de muertes relacionadas con la guerra sería de 377 000, según la ONU.

En 2022, todas las partes en conflicto aceptaron una tregua mediada por la ONU, la cual se prorrogó hasta 2026.

Antecedentes Ansar Allah, conocidos popularmente como los hutíes, es un grupo zaidí, cuyos orígenes provienen en la montañosa gobernación de Sa'dah, ubicado en la frontera norte de Yemen con Arabia Saudita. Estos, comenzaron una guerra de baja intensidad contra el gobierno yemení en 2004, luego de que las fuerzas del gobierno, asesinaran a Hussein al-Houthi, quien era líder de la organización.

La intensidad del conflicto ha variado en el transcurso de la década de los 2000, con múltiples negociaciones de paz, descartadas más tarde. Esta se intensifica en 2009, causando que incursionara de forma brevemente a Arabia Saudita, pero que se calmó al año siguiente tras la firma de un alto al fuego.

En las primeras etapas de la revolución yemení, ocurridas en 2011, Abdul Malik al-Houthi, líder del movimiento, declaró el apoyo del grupo a las manifestaciones para pedir la renuncia del presidente Alí Abdalá Salé. A finales de ese año, mientras Salé se preparaba para dejar el cargo, los hutíes sitiaron el pueblo de Dammaj, en el norte de Yemen, un paso hacia la consecución de la autonomía virtual para Sa'dah.

En 2012, los hutíes boicotearon las elecciones presidenciales, en las que Abd Rabbuh Mansur al-Hadi fue el único candidato. Luego, participarían en la Conferencia de Diálogo Nacional, que denegó el apoyo a un acuerdo final a principios de 2014 y extendió a Hadi su mandato por un año más. Mientras tanto, el conflicto entre las tribus hutíes y sunitas en el norte de Yemen se extendió a otras provincias, incluyendo la gobernación de Saná a mediados de 2014.

Desarrollo

Inicio del conflicto Después de varias semanas de protestas callejeras contra la administración de Hadi debido al recorte en los subsidios al combustible, los hutíes lucharon contra las fuerzas del ejército de Yemen bajo el mando del general Ali Mohsen al-Ahmar. En una batalla que duró solo unos días, los combatientes hutíes tomaron el control de Saná, la capital de Yemen, en septiembre de 2014. Los hutíes obligaron a Hadi a negociar un acuerdo para poner fin a la violencia, en el que el gobierno renunció y los hutíes ganaron un nivel de influencia sin precedentes sobre las instituciones y la política del estado.

En enero de 2015, debido a los descontentos producidos tras una propuesta de dividir el país en seis regiones federales, los combatientes hutíes tomaron el recinto presidencial en Saná. Esto causó la renuncia del presidente y sus ministros. Posteriormente, los huties anunciaron la disolución del parlamento y la formación de un Comité Revolucionario para gobernar el país el 6 de febrero de 2015.

El 21 de febrero, un mes después de que los militantes hutíes confinaran a Hadi a su residencia en Saná, salió de la capital y viajó a Adén. En un discurso televisado desde su ciudad natal, declaró que la toma del poder por parte de los hutíes era ilegítima e indicó que seguía siendo el presidente constitucional de Yemen. Su predecesor como presidente, Ali Abdullah Saleh, de quien se sospechaba ampliamente que había ayudado a los hutíes durante su toma de control de Saná el año anterior, denunció públicamente a Hadi y le pidió que se exiliara.

El 19 de marzo de 2015, las tropas leales a Hadi se enfrentaron con quienes se negaron a reconocer su autoridad en la batalla del aeropuerto de Adén. Las fuerzas del general Abdul-Hafez al-Saqqaf fueron derrotadas y al-Saqqaf huyó hacia Saná. En aparente represalia por la derrota de al-Saqqaf, aviones de guerra pilotados por pilotos hutíes bombardearon el recinto de Hadi en Adén.

Después de los atentados con bomba en la mezquita de Saná el 20 de marzo de 2015, en un discurso televisado, Abdul-Malik al-Houthi, el líder de los Houthi, dijo que la decisión de su grupo de movilizarse para la guerra era "imperativa" en las circunstancias actuales y que Al-Qaeda y sus afiliados, entre los que cuenta a Hadi, serían atacados, a diferencia del sur de Yemen y sus ciudadanos.

Además, el mismo día de los atentados contra las mezquitas, militantes de al-Qaeda capturaron la capital provincial de Lahij, distrito de Al Houta, después de matar a unos 20 soldados antes de ser expulsados varias horas después. Hadi reiteró en un discurso el 21 de marzo de 2015 que él era el presidente legítimo de Yemen y declaró: "Restauraremos la seguridad en el país e izaremos la bandera de Yemen en Saná, en lugar de la bandera iraní". También declaró. Adén para ser la "capital económica y temporal" de Yemen debido a la ocupación Houthi de Sanaʽa, que prometió que sería retomada.

El 22 de marzo de 2015, una ofensiva de los hutíes comenzó con combates en la gobernación de Taiz. El 25 de marzo, Taiz, Mocha y Lahij cayeron en manos de los hutíes hasta los alrededores de Aden, la sede del poder del gobierno de Hadi.

Ese mismo día, Hadi huyó del país, y una coalición internacional liderada por Arabia Saudita lanzó una serie de operaciones militares con ataques aéreos para restaurar el antiguo gobierno yemení, y los Estados Unidos prestaron su apoyo logístico para la campaña.Armanian, Nazanín (2015) Los 25 objetivos de EEUU y Arabia en Yemen; Público, 7 de abril de 2015. Las tropas de Egipto desembarcaron también en costas de Yemen.

Desde el 7 de abril, al menos 310 personas fallecieron en Aden como consecuencia de los combates. Las fuerzas hutíes continuaron con su campaña contra el territorio de Arabia Saudí el domingo 13 de noviembre y capturaron varios sitios del ejército saudita en la región de Jizan.

Según el ala oficial de medios de las fuerzas hutíes, sus unidades capturaron el domingo 4 aldeas en la provincia de Jizán, incluyendo Sharq al-Bahtit, Qilal al-Qarn, al-Kars y otro pequeño pueblo junto a este.In Yemen, U.S. citizen killed by mortar strikeDozens killed in fighting near Yemen's Aden port

Intervención militar liderada por Arabia Saudita

La intervención tuvo lugar a petición del gobierno yemení, debido a una ofensiva hutí contra su capital provisional, Adén. El 21 de abril, la coalición inició oficialmente una campaña de bombardeos.http://www.reuters.com/article/us-yemen-security-idUSKBN0NC2LD20150423En ciertos foros de la comunidad internacional se dice que la intervención cumple con el Artículo 2.4 de la Carta de la ONU; lo que algunos académicos han cuestionado.

Inicialmente, la intervención consistió en una campaña de bombardeos contra los rebeldes hutíes y posteriormente, un bloqueo naval y el despliegue de fuerzas terrestres en Yemen.Gatten, Emma. Saudi blockade starves Yemen of vital supplies, as bombing raids continue. The Independent. 19 September 2016. Retrieved 23 October 2016. La coalición liderada por Arabia Saudita atacó las posiciones de la milicia hutí y a los leales al expresidente de Yemen, Alí Abdalá Salé, presuntamente apoyado por Irán (ver Conflicto de poder entre Irán y Arabia Saudita).

La guerra ha sido muy criticada, y provocó un dramático empeoramiento de la situación humanitaria de Yemen, que alcanzó el nivel de "desastre humanitario" o "catástrofe humanitaria",; Original source: y que algunos han calificado de genocidio.

En 2019, la crisis se describió como un "conflicto militar que lleva años en punto muerto".

A principios de abril de 2022, ambas partes enfrentadas iniciaron una tregua auspiciada por la ONU, luego de seis años de una anterior corta tregua, pero en octubre del mismo año ambos bandos no acordaron seguir con la misma. La intervención se produjo a solicitud del gobierno yemení, tras una ofensiva hutí contra su capital provisional, Adén luego de un levantamiento en el marco de la Primavera Árabe en 2011, que forzó al entonces presidente Ali Abdullah Saleh, a entregar el poder al vicepresidente, Abd Rabbu Mansour Hadi.

Se creía que una transición política llevaría la paz al país, pero esta fracasó, por lo que se produjo una lucha de poder entre los simpatizantes de Saleh, el movimiento rebelde de los hutíes, y las fuerzas de Hadi. Saleh, mandatario yemení que gobernaba el país durante más de 30 años, se unió a los hutíes para expulsar a Hadi del gobierno yemení. Desde 2014, Saleh y los hutíes controlan la capital, que solamente quedó en manos de los hutíes tras el asesinato de Saleh.

En 2015, Arabia Saudita, alarmada por el avance de los hutíes, grupo que considera apoyado militarmente por Irán, lanzó una campaña militar aérea para restaurar al gobierno de Hadi, que había pedido una intervención para recuperar la capital y eliminar la amenaza hutí. Además, Arabia Saudí se veía amenazada por Irán, la potencia regional chiita y su principal competidor en Oriente Medio.

Los principales países que formaron la coalición internacional para derrocar a los hutíes fueron los Estados árabes sunís, incluidos Catar, Kuwait, Emiratos Árabes Unidos, Baréin, Egipto, Jordania, Marruecos, Sudán y Senegal. Algunos de estos países sólo participaron en incursiones aéreas, pero otros también enviaron tropas a Yemen para combatir por tierra.

Presencia del Estado Islámico El Estado Islámico ha proclamado varias provincias en Yemen y ha instado a sus seguidores a librar una guerra contra el movimiento Houthi, así como contra los zaidíes en general. Los militantes de ISIS han llevado a cabo ataques con bombas en varias partes del país, particularmente contra mezquitas en Saná.

El 6 de octubre de 2015, militantes del EI llevaron a cabo una serie de atentados suicidas en Adén que mataron a 15 soldados afiliados al gobierno liderado por Hadi y la coalición liderada por Arabia Saudita. Los ataques fueron dirigidos contra el hotel al-Qasr, que había sido un cuartel general para funcionarios pro-Hadi, y también instalaciones militares. Funcionarios yemeníes y la agencia estatal de noticias de los Emiratos Árabes Unidos declararon que 11 soldados yemeníes y 4 de los Emiratos Árabes Unidos murieron en Adén debido a 4 atentados suicidas coordinados del Estado Islámico. Antes de la reivindicación de responsabilidad por parte del Estado Islámico, los funcionarios de los Emiratos Árabes Unidos culparon a los hutíes y al expresidente Ali Abdullah Saleh, por los ataques.

Ofensiva hutí de 2026

Situación humanitaria miniaturadeimagen|Marcha en contra de la guerra civil hecha el 14 de agosto de 2020