miniatura|Juan de la Cruz, autor del poema La noche oscura del alma, que popularizó el término "Noche oscura del alma" es una metáfora y concepto religioso utilizado para describir una fase en la vida espiritual de una persona, marcada por un sentido de soledad y desolación que llevan al individuo a dudar de la existencia de un Dios o a dejar de sentir una conexión espiritual con un ser superior. La frase es referenciada en tradiciones espirituales de todo el mundo, pero en particular en el cristianismo, ya que proviene del poema La noche oscura del alma, escrito por el místico católico Juan de la Cruz en el .

Origen del término La noche oscura del alma es el título de un poema escrito por el místico católico y poeta español del Juan de la Cruz, así como de un tratado que escribiría más tarde, haciendo comentarios sobre el poema. San Juan de la Cruz era un sacerdote de la Orden de los Carmelitas Descalzos. Su poema narra el viaje del alma desde su casa corporal hasta su unión con Dios. El viaje se denomina "La noche oscura" en parte porque la oscuridad representa el hecho de que su destino, Dios, es incomprensible, como en el clásico místico del La nube del desconocimiento, que fue también una guía espiritual. Ambas obras derivan de los tratados de Pseudo-Dionisio Areopagita,Pseudo-Denys, La Théologie mystique. Lettres (París: Migne, 1991), 23-24.La “Noche mística” según Santa Teresa, San Juan de la Cruz y otros místicos de Oriente y Occidente: "La tiniebla, según La Teología mística del Pseudo-Dionisio (siglo V), es el lugar, por excelencia y por métafora, donde se efectúa la unión mística. Tiniebla, noche,oscuridad, todo el campo semántico o ideológico que abarca esos términos, define o delinea la extensión psíquica y espiritual de la transformación de la amada en el amado, el territorio “en que está el alma hecha divina y Dios por participación, cuantose puede en esta vida”" Academia.edu y del neoplatonismo cristiano, que se centran en el camino de la vía negativa para descubrir a Dios como entidad pura, más allá de toda capacidad de concepción mental; por lo tanto, sin imagen o forma definitiva, el camino a Dios es per se incognoscible.

El título de la obra no refiere a las dificultades de la vida en general, aunque es comprensible que la frase se haya tomado para referirse a tales pruebas. San Juan de la Cruz, de hecho, no usa el término "noche oscura del alma", sino solo "noche oscura".

Poema y tratado por San Juan de la Cruz La noche que experimenta el alma son las dos purificaciones necesarias en el camino a la unión divina: la primera es de la parte sensorial o sensitiva del alma, la segunda de la parte espiritual. Tales purificaciones comprenden la primera de las tres etapas del viaje místico, seguidas de las de iluminación y luego de la unión con la divinidad.Underhill, Evelyn. (1974). Mysticism. 12th ed., New York: New American Library. , capítulo 4. El poema se divide en tres partes, correspondientes a esas tres etapas del proceso místico: la vía purgativa (dos primeras estrofas), la iluminativa (las dos siguientes, aunque la quinta es la transición) y la vía unitiva (cinco últimas estrofas). Las últimas estrofas describen el éxtasis de la amada, quien se liberó de su cuidado (ansiedad). Literalmente, se describe a una mujer que alcanzó la plenitud tras un encuentro amoroso satisfactorio, si bien el poema debe ser leído como alegoría del camino que recorre el alma en su afán por unirse con Dios. Al final, el alma logra encontrarse con su Amado, acariciarlo y gozar de su intimidad: es la fusión con Dios donde el alma se abandona en Él.

La tesis del poema es la gozosa experiencia de ser guiados hacia Dios, en la que la única luz en esta noche oscura es la que arde en el alma, que Juan de la Cruz describe como una guía más segura que el sol del mediodía: "Aquesta me guiaba, más cierto que la luz del mediodía". Se describe esta luz como guiando al alma comprometida en el viaje místico hacia la unión divina.

La obra también refiere a los peldaños en la escalera del amor místico, descritos antes por San Juan Clímaco, San Tomás de Aquino y, en parte, por Aristóteles. El tiempo o lugar de composición son difusos. Quizás el poema fuera escrito entre 1577 y 1579, y mientras Juan de la Cruz estaba preso en Toledo,Crisógono de Jesús, San Juan de la Cruz, Editorial Labor, Barcelona, 1946, p. 159 aunque las declaraciones de ello no convencen ni tienen origen claro.Lucinio del SS. Sacramento, Nota Introductoria a la 'Subida' y la 'Noche' in Vida y Obras completas de San Juan de la Cruz, 5th ed., Madrid: Biblioteca de Autores Cristianos, 1954, p. 358.

Los tratados, escritos en algún momento entre 1578 y 1585, son exhaustivos comentarios al poema, explicando su significado línea por línea. El Padre Lucinio del SS Sacramento, que editó la edición crítica, con apuntes sumamente completos, de las "Obras Completas de Juan de la Cruz" en la serie Biblioteca de Autores Cristianos,Vida y Obras de San Juan de la Cruz, 5th ed. Lucinio del Ss. Sacramento, Ed. Madrid: Biblioteca de Autores Cristianos, 1964. escribe que “la idea de la 'noche' para analizar la compleja psicología del alma bajo la influencia purificadora de la gracia es la creación simbólica más original y fructífera de la doctrina del Doctor Místico". Lucinio afirma,Lucinio del SS. Sacramento, Nota Introductoria, p. 357. citando a Andrés de la Encarnación y P. Silverio de Santa Teresa, que la "Noche oscura" y el "Ascenso al Monte Carmelo" deberían ser considerados como una obra única.

La filósofa y mística cristiana Simone Weil analizó la naturaleza de la noche oscura, en la que reconoció la resonancia cristiana de pasajes de Esquilo y Sófocles: "Es cuando el alma exhausta dejó de esperar a Dios, cuando la desgracia exterior o la sequedad interior le hizo creer que Dios no es real, pero si sin embargo lo sigue amando, si le horrorizan los bienes que buscan sustituirlo, es entonces cuando Dios, al pasar un tiempo, se acerca de nuevo a ella, se muestra, le habla y la premia. Esto es lo que San Juan de la Cruz llama 'noche oscura'".La Source grecque, Gallimard, 1953, p. 45 et Intuitions pré-chrétiennes, Fayard, 1985, p. 17. mini|En una noche oscura …, Placa en el antiguo Convento del Carmen en Toledo

Recursos estilísticos

Métrica El poema consta de 8 liras de 5 versos. La lira es una estrofa de origen italiano traída a España por Garcilaso de la Vega. Cada estrofa consta de dos endecasílabos (el segundo y quinto verso) y tres heptasílabos, con rima consonante.

Figuras retóricas Al comienzo del poema, la alegría de la amada se destaca con repeticiones de la consonante “n” en el segundo verso: “con ansias, en amores inflamada” y de la “s” en la primera estrofa, simulando un susurro: “salí sin ser notada” y la exclamación del tercer verso en el octavo: “¡oh dichosa ventura!”

En la primera estrofa el autor nos muestra también a través de una antítesis (inflamada, sosegada), como el alma al mismo tiempo está ansiosa por encontrarse con Dios y, a la vez, encuentra paz.

El poeta da importancia a la noche como tiempo idóneo para encontrarse con el Amado, como puede verse en el empleo de varios recursos retóricos: anáfora: “a oscuras”, al comienzo de los versos seis y nueve; pleonasmo en el primer verso: “noche oscura”, con el que da mayor intensidad a un rasgo propio de la noche como es la oscuridad. También emplea el hipérbaton en los versos uno y once: “en una noche oscura” y “en la noche dichosa”, que preceden al verbo “salir”, que aparece en la primera estrofa y se sobrentiende en la tercera. En el verso 21 se sirve de la paradoja “¡oh noche, qué guiaste!”, en la que la noche, a pesar de la oscuridad, posibilita la acción de forma contraria a lo habitual, orientando en vez de llevando a la perdición. De forma semejante, utiliza la antítesis en el verso 22 "¡Oh noche amable más que la alborada!", con los términos opuestos "noche" y "alborada".

A través de la metáfora el poeta contrasta la negrura de la noche con la luz interior: verso 14 “luz y guía”, verso 15 “el corazón ardía”, aparece representado el amor como símbolo que guía el camino de este encuentro.

Por medio de la aliteración de la “d” y “m” en los versos 36 y 38 “quédeme y olvídeme”, “cesó todo y déjeme”, potencia la sensación de paz encontrada. De la misma forma se emplea en los versos 4 y 5: "salí sin ser notada / estando ya mi casa sosegada". En este caso, se repite el sonido "s", fonema que se pronuncia para pedir silencio, para recalcar ese hecho, el del silencio con el que sale para que no la vean.

El paralelismo (repetición) en los versos 5 y 10 "estando ya mi casa sosegada" es empleado para recordarle al lector la importancia de que el alma deje atrás sus pecados para poder unirse con Dios.

Tiempos verbales "Es curioso observar como el cambio temático -de la purificación a la iluminación-unión- está relacionado con los tiempos verbales: pasados en la primera; imperfecto (con prolongación temporal) en la segunda fase. La explicación se halla en la aclaración general que sigue a los versos, estos se pronuncian desde un presente mirando a un pasado."San Juan de la Cruz, Obras Completas, Editorial Monte Carmelo, Burgos, 1982, p. 580. El alma ya ha alcanzado la perfección, que es la unión de amor con Dios, habiendo ya pasado por el ejercicio espiritual del llamado "camino estrecho de la vida eterna" (Mt. 7, 14). Ya el epígrafe al poema da la pauta de la perspectiva de la narración: "Canciones del alma que se goza de haber llegado al alto estado de la perfección, que es la unión con Dios, por el camino de la negación espiritual."

San Juan de la Cruz y Carl Gustav Jung Si bien el psicólogo Carl Gustav Jung y San Juan de la Cruz parten de premisas y niveles de experiencia completamente diferentes, están ambos interesados en última instancia en el proceso de maduración y desarrollo del ser humano hacia sí mismo, que incluye o posibilita también la experiencia de Dios. Utilizando diferentes métodos y términos que no deben ser confundidos, ambos tratan de describir lo que sucede cuando el hombre se abre radicalmente a sí mismo y a lo divino, cuando está listo para ampliar los límites de su conciencia estrecha y siempre unilateral para trascender la experiencia hacia la totalidad, dejándose guiar por el inconsciente y por Dios.

Por eso no es de extrañar que Jung se encuentre a sí mismo y a su proceso de individuación en los escritos de Juan de la Cruz, como él mismo subraya expresamente en varios lugares de sus obras. "Hay monumentos de la historia intelectual de un tipo muy diferente que son ilustraciones positivas de nuestro proceso [...] En un lenguaje muy diferente [...] San Juan de la Cruz describió el mismo problema como la 'noche oscura del alma'. El hecho de que nos veamos obligados a establecer analogías con el campo de la psicopatología, por un lado, y con el de la mística oriental y occidental, por otro, radica en la naturaleza de las cosas: el proceso de individuación es un fenómeno psicológico límite que requiere condiciones muy especiales para tomar conciencia de si mismo. Es quizás el comienzo de un desarrollo que tomará una humanidad futura."Jung, 1947a, § 431; véase también: Jung, 1934c, § 563, así como: Jung, 1946c, § 479 y § 526, nota 7.

Uso del término en la tradición cristiana El término "noche oscura (del alma)" se utiliza en el cristianismo para una crisis espiritual en un viaje hacia la unión con Dios, similar a lo descrito por San Juan de la Cruz.

Santa Teresa de Lisieux, una Carmelita francesa del , sufrió dolorosamente este prolongado período de oscuridad espiritual. Centrándose en dudas sobre la vida después de la muerte, según se dice, explicaba a sus amigas monjas "de si sabían en qué oscuridad estaba sumergida."