El fantasma de la ópera es un musical basado en la novela homónima de Gaston Leroux, con música de Andrew Lloyd Webber, letras de Charles Hart y Richard Stilgoe, y libreto de los propios Andrew Lloyd Webber y Richard Stilgoe. Su trama central gira en torno a Christine Daaé, una joven soprano de la Ópera Populaire de París que se convierte en la obsesión de un misterioso compositor enmascarado.
Dirigido por Harold Prince y protagonizado por Michael Crawford y Sarah Brightman, el espectáculo se estrenó en 1986 en el Her Majesty's Theatre del West End londinense, donde aún sigue representándose después de más de 15000 funciones. En Broadway debutó en 1988 y se mantuvo en escena durante 35 años. Además, también ha podido verse en numerosas ciudades a lo largo de todo el mundo y ha sido traducido a varios idiomas diferentes. En 2004 fue llevado a la gran pantalla bajo la dirección de Joel Schumacher.
Con 160 millones de espectadores y unos ingresos globales por encima de los 6000 millones de dólares, El fantasma de la ópera es la segunda producción teatral con mayor recaudación de todos los tiempos, solo superada por El rey león. En la actualidad ocupa el primer puesto de la lista de espectáculos de mayor permanencia en cartel en la historia de Broadway y el tercero en la del West End, por detrás de La ratonera y Los miserables.«Disney's The Lion King becomes top box office title in all mediums» broadwayworld.com, 22 de septiembre de 2014 Entre los muchos reconocimientos que atesora se incluyen los premios Olivier y Tony al mejor musical, así como otros importantes galardones internacionales.«The Phantom of the Opera: Awards» thephantomoftheopera.com
Argumento Prólogo En una subasta celebrada en la Ópera Populaire de París en 1919, Raoul, Vizconde de Chagny, ofrece una suma elevada de dinero por una extraña caja de música con la figura de un mono. Aparecen los restos de una lámpara de araña y nos remontamos a la juventud de Raoul, cuando esta pendía resplandeciente de la cúpula del teatro («Overture»).
Acto I La acción se traslada a 1881, durante los ensayos de una nueva obra, Aníbal («A Rehearsal for Hannibal»). Lefèvre, el propietario del teatro, ha decidido retirarse y presenta a los nuevos empresarios, André y Firmin. André pide a la prima donna, Carlotta, que cante un aria de la ópera, pero de repente un telón cae y está a punto de matarla. Las bailarinas rumorean que el incidente ha sido causado por el Fantasma. Carlotta abandona la obra y los nuevos productores se enteran de que han ocurrido otros «accidentes» anteriormente. Madame Giry, la maîtresse del ballet, les entrega una nota firmada por el Fantasma en la que este exige un salario y un palco reservado para él. Meg, la hija de Madame Giry, recomienda a su amiga y compañera bailarina Christine Daaé para sustituir a Carlotta. Christine ha estado tomando clases de canto, pero no puede decir quién es su maestro. Los empresarios le conceden una audición y, para su sorpresa, Christine está a la altura del exigente papel. La escena da paso a la noche del debut de Christine. Desde un palco, Raoul, mecenas del teatro, manifiesta su entusiasmo por la nueva estrella, a quien reconoce como su amiga de la infancia («Think of Me»).
Después de la función de gala, Meg interroga a Christine sobre su misterioso maestro, pero esta solo puede contarle que se trata del Ángel de la Música, cuya visita le había prometido su padre («Angel of Music»). La interpretación de Christine recibe aprobación unánime y Raoul va a su camerino para felicitarla («Little Lotte»). En cuanto Christine se queda sola, aparece una figura enmascarada en el espejo, el Fantasma («The Mirror»/«Angel of Music (Reprise)»), quien conduce a la joven a través del laberinto secreto, debajo del teatro. Cruzan un lago y llegan a la guarida subterránea del Fantasma («The Phantom of the Opera»), donde este explica a Christine que es un compositor y que ella ha sido su musa y fuente de inspiración («The Music of the Night»). Christine entra en trance y despierta a la mañana siguiente con el sonido de la caja de música del mono («I Remember»). Llena de curiosidad, logra descubrir el rostro del Fantasma y este reacciona con furia, aunque accede a llevarla nuevamente al mundo exterior («Stranger Than You Dreamt It»).
Detrás del escenario, Bouquet, el tramoyista, asusta a las bailarinas con las historias del Fantasma y su temible lazo Punjab. Madame Giry le advierte que sea prudente y guarde silencio («Magical Lasso»). Mientras tanto, la compañía se encuentra conmocionada ante la desaparición de Christine. Todos han recibido notas del Fantasma, quien ordena que Carlotta sea reemplazada por Christine en el papel principal de la reposición de la ópera Il muto o se producirá «un desastre más allá de la imaginación» («Notes»). Los empresarios aseguran a Carlotta que harán caso omiso a las exigencias del Fantasma («Prima Donna»).
Il muto se representa y Christine aparece en un papel secundario («Poor Fool, He Makes Me Laugh»). De pronto se escucha la voz del Fantasma reiterando su exigencia y, al verse desairado, este hace que Carlotta croe como una rana en vez de cantar. La prima donna indispuesta sale de escena y Firmin anuncia que Christine tomará su lugar. La presencia del Fantasma sigue manifestándose cuando el cuerpo sin vida de Buquet cae del telar del teatro con una cuerda atada al cuello. En medio del caos, Christine se refugia con Raoul en la azotea («Why Have You Brought Me Here»/«Raoul, I've Been There») y allí él promete amarla y protegerla siempre («All I Ask of You»). El Fantasma sale de su escondite, desde donde ha escuchado todo, y jura vengarse («All I Ask of You (Reprise)»). Cuando Christine y el resto del elenco agradecen los aplausos, el Fantasma deja caer la lámpara sobre el público.
Acto II Después de seis meses sin noticias del Fantasma, Raoul y Christine se han comprometido en secreto. Durante un baile de máscaras para celebrar el Año Nuevo, una extraña figura disfrazada de la Muerte Roja baja por la escalera. Es el Fantasma, que ha regresado y trae consigo la partitura de su nueva ópera, Don Juan triunfante, para que André y Firmin la monten («Masquerade»/«Why So Silent»). Detrás del escenario, Raoul interroga a Madame Giry sobre la identidad del Fantasma. Ella le cuenta que se trata de un fenómeno de circo, un ser físicamente monstruoso pero con una mente brillante.
A Raoul se le ocurre un plan para atrapar al Fantasma. Si Christine interpreta el rol principal de su ópera, el Fantasma asistirá a la representación y, con las puertas vigiladas por la policía, le será imposible escapar. Christine, dividida entre el amor por Raoul y la gratitud hacia el Fantasma, acepta cooperar con tristeza («Notes»/«Twisted Every Way»). Durante un ensayo de Don Juan triunfante, los cantantes tienen dificultades para aprender la partitura disonante, pero como por arte de magia, el piano comienza a dirigirlos y su interpretación se vuelve impecable («A Rehearsal for Don Juan Triumphant»).
Christine visita la tumba de su padre y, mientras llora su ausencia («Wishing You Were Somehow Here Again»), el Fantasma se le aparece y vuelve a someterla con su influencia hipnótica («Wandering Child»). Raoul llega para rescatarla y el Fantasma enfurecido declara la guerra a ambos («Bravo, Monsieur»).
Don Juan triunfante se estrena con Christine y Ubaldo Piangi, el tenor principal del teatro, en los papeles protagonistas y el edificio lleno de policías armados de incógnito («Don Juan Triumphant»). En la escena final de la ópera, Christine se da cuenta de que el Fantasma ha tomado el lugar de Piangi en el rol de Don Juan («The Point of No Return»). Pese a estar rodeado por la policía, el Fantasma logra escapar llevándose a Christine con él por el laberinto subterráneo. Aparece el cuerpo sin vida de Piangi y Madame Giry acepta guiar a Raoul hacia la guarida del Fantasma. Una multitud furiosa los sigue («Down Once More/Track Down This Murderer»).
En la guarida subterránea, Christine se enfrenta al Fantasma: su verdadera desfiguración no es la de su rostro, sino la de su alma. Raoul llega y el Fantasma lo atrapa, amenazando a Christine con matarlo si ella no se queda a su lado. La multitud se acerca cada vez más. Finalmente el Fantasma cede y ordena a Christine y Raoul que se vayan, no sin antes declararle su amor a la joven. La turba consigue descender hasta la guarida, pero el Fantasma ya no está y lo único que encuentran es su máscara («Finale»).
Desarrollo Idea En 1984, Andrew Lloyd Webber se puso en contacto con Cameron Mackintosh, coproductor de Cats y Song and Dance, para proponerle un nuevo musical. El compositor británico tenía en mente escribir una pieza romántica así que le sugirió adaptar la novela Le Fantôme de l'Opéra de Gaston Leroux. Juntos revisaron las versiones cinematográficas protagonizadas por Lon Chaney en 1925 y Claude Rains en 1943, pero a ninguno de los dos se les ocurrió una forma efectiva de dar el salto de la pantalla al escenario. Posteriormente, Lloyd Webber adquirió una copia de segunda mano de la novela de Leroux y ahí es donde por fin halló la inspiración necesaria para desarrollar el musical.
Letras En un principio, Lloyd Webber pidió a Jim Steinman que escribiese las letras debido a su obsesión con la oscuridad, pero Steinman lo rechazó para poder finalizar sus compromisos con un disco de Bonnie Tyler. El siguiente letrista en entrar en el proyecto fue Alan Jay Lerner, pero también tuvo que renunciar al caer gravemente enfermo. Ninguna de las aportaciones de Jay Lerner (presentes sobre todo en la canción «Masquerade») está acreditada. Su sustituto fue Richard Stilgoe, quien ya había colaborado con Lloyd Webber en Starlight Express, pero más tarde, Charles Hart, un joven y entonces relativamente desconocido letrista, reescribió la mayoría del material, además de crear letras originales para «Think of Me». Aun así, parte del trabajo de Stilgoe se mantiene en la versión definitiva del musical.
Música Inspirada en parte por una versión musical anterior de Ken Hill, la partitura de Lloyd Webber tiene a veces un estilo cercano a la ópera, pero siempre manteniendo la forma y la estructura de un musical. Los pasajes operísticos están reservados principalmente para personajes secundarios como André, Firmin, Carlotta o Piangi, y también se utilizan para recrear las óperas ficticias que se representan dentro del espectáculo (Hannibal, Il muto y la obra maestra del Fantasma Don Juan Triumphant). Estos fragmentos fueron compuestos por Lloyd Webber al estilo de los grandes títulos de Meyerbeer, Mozart e incluso Gilbert y Sullivan, y se presentan como números musicales interrumpidos por diálogos, dejando claro el formato de «representación dentro de una representación». Los extractos de la ópera Don Juan Triumphant, que se escenifica al final del segundo acto, suenan modernos para la época, sugiriendo que el Fantasma era un compositor adelantado a su tiempo.
Diseño, dirección y coreografía Maria Björnson diseñó la escenografía y los más de 200 trajes, incluyendo los elaborados vestidos del número musical «Masquerade». Sus decorados, que contienen elementos tan icónicos como la lámpara de araña, la góndola subterránea o la gran escalinata, ganaron multitud de premios y reconocimientos. Harold Prince, director de Cabaret, Candide, Follies y Evita (también de Lloyd Webber), fue contratado para dirigir el espectáculo, mientras que Gillian Lynne, coreógrafa y directora asociada de Cats, se hizo cargo de la coreografía.
Primera prueba en Sydmonton