La campaña de Algeciras —conocida también como batalla o batallas de Algeciras— consistió en un intento de la escuadra naval francesa de Tolón dirigida por el contraalmirante Charles Linois de unir las flotas francesa y española en Cádiz durante junio y julio de 1801, en el ámbito de las guerras revolucionarias francesas. Esta campaña precedió a una operación planeada contra Egipto o Portugal. Para poder llegar a Cádiz, la escuadra francesa tenía que pasar cerca de la base naval británica de Gibraltar, en la que se encontraba el centro de operaciones de la escuadra dirigida por el contraalmirante sir James Saumarez, cuya tarea consistía en bloquear el puerto español. Tras cubrir la distancia que separaba Tolón y Gibraltar sin sobresaltos, e incluso habiendo capturado varios buques británicos, la escuadra francesa echó el ancla en Algeciras, una ciudad portuaria fortificada desde la que se podía ver Gibraltar a través de la bahía de Algeciras. El 6 de julio de 1801, Saumarez inició un ataque contra la escuadra rival, en lo que se conoce como la primera batalla de Algeciras. A pesar de que consiguió infligir daños a los tres navíos de línea franceses allí presentes, no fue capaz de capturar ninguno de ellos. En consecuencia, tuvo que retirarse. Además, perdió el HMS Hannibal, ya que se había quedado encallado a causa de los daños sufridos y los franceses se habían hecho con su control.

Tras la primera batalla, ambos bandos se retiraron a hacer reparaciones y a pedir refuerzos. El 9 de julio, llegó al lugar una flota de cinco naves de línea españolas y una francesa, así como varias fragatas provenientes de Cádiz, las cuales escoltaron a la escuadra de Linois hasta el puerto español. Asimismo, los británicos, desde Gibraltar, trataron por todos los medios de restaurar la escuadra y hacer que fuera útil de nuevo para la batalla. La tarde del 12 de julio, la flota francohispana partió desde Algeciras y la fuerza británica la siguió. Esto resultó en la captura de los navíos perseguidos durante la llamada segunda batalla de Algeciras. Los británicos abrieron fuego a las 23:20 y la acción que sucedió a este hecho fue confusa. A lo largo de la misma, el barco británico HMS Superb consiguió atravesar la desorganizada retaguardia aliada. Posteriormente, a este le siguió el resto de la fuerza de Saumarez. En la confusión del confrontamiento, los británicos consiguieron capturar un navío francés, mientras que una fragata de bandera española se hundió y dos buques de primera clase, equipados con 112 cañones y también españoles, colisionaron y explotaron, provocando la muerte de 1700 hombres. Al amanecer del siguiente día, el barco francés Formidable fue atacado cuando se encontraba cubriendo la retaguardia de la escuadra combinada, pero consiguió escapar y llegar a Cádiz a salvo.

Finalmente, las flotas francesa y española consiguieron su objetivo último, que consistía en reunirse en Cádiz. No obstante, el precio fue bastante alto, ya que sufrieron importantes pérdidas. Además, no lograron zafarse del bloqueo al que estaban sometidas y no podían enterarse de los planes egipcios o portugueses. Las batallas, «generalmente consideradas como una única», resultaron ser decisivas en la consolidación del control del mar Mediterráneo por parte de los británicos, así como en la derrota del ejército francés en Egipto a causa de la imposibilidad de enviar refuerzos desde Tolón.

Contexto El 1 de agosto de 1798, una flota británica sorprendió y prácticamente destruyó por completo la flota mediterránea francesa en la batalla del Nilo, después de la exitosa invasión de Egipto por parte de Francia. Esto dio un vuelco a la situación estratégica existente en el mar Mediterráneo, ya que la flota francesa, con base en Tolón, dejó de ser una amenaza importante, mientras que el Reino Unido y sus aliados se hicieron con el control naval de la región para el resto de la guerra de la Segunda Coalición. A lo largo de los tres años siguientes, varias escuadras tanto británicas como aliadas llevaron a cabo bloqueos contra todas las bases navales españolas y francesas importantes de la región, incluyendo Alejandría, Corfú y Malta, pero principalmente contra los importantes puestos de Tolón y Cádiz. Esto limitó drásticamente el transporte de tropas y material militar francés a través del Mediterráneo, lo que resultó en la toma de Malta y Corfú y la reducción, tanto en número como en efectividad, del ejército en Egipto.

En enero de 1801, en un intento por aumentar el tamaño de la flota mediterránea francesa y de reforzar la asediada guarnición egipcia, el primer cónsul Napoleón Bonaparte ordenó que una escuadra compuesta de siete navíos de línea partiera de Brest, situado en la costa atlántica, en dirección hacia el Mediterráneo bajo el mando del contraalmirante Honoré Ganteaume. La escuadra fracasó en tres ocasiones y no consiguió llegar a Egipto, por lo que tuvo que retirarse a Tolón a finales de julio de 1801. Durante el último de los intentos, la escuadra de Ganteaume partió de Tolón el 27 de abril de 1801 con las órdenes de asegurar la supremacía naval sobre la isla de Elba para después poder llevar a cabo una invasión marítima; después, siguió navegando hacia el este del mar. A lo largo de estas operaciones, Ganteaume descubrió que varios de los barcos de su fuerza se encontraban peligrosamente desguarnecidos en cuanto a personal, por lo que decidió consolidar sus tripulaciones y enviar tres navíos de línea, el Formidable, el Indomptable y el Desaix, junto con la fragata Créole de vuelta a Tolón.

El regreso de estos navíos a Tolón permitió a los franceses planear una operación secundaria. A comienzos de ese año, Bonaparte y Carlos IV de España habían llegado a un acuerdo, gracias al cual el gobierno español iba a prestar seis navíos de línea de la flota de Cádiz a la Marina francesa. Se emitieron órdenes para que los tres barcos de línea que habían abandonado la escuadra de Ganteaume y la fragata Muiron se unieran a la nueva escuadra formada en Cádiz, cuya dirección recayó en el contraalmirante Charles Linois. A esta fuerza de nueve buques franceses, a los que se iban a unir, tal y como se había acordado, las seis naves de la flota española, le fue encomendada la tarea de cumplir uno de los dos planes establecidos: el primero de ellos consistía en un ataque a gran escala sobre Lisboa. Por aquel entonces, Portugal y España estaban enzarzados en la guerra de las Naranjas y en Lisboa se encontraba uno de los principales puertos comerciales británicos: el almirante francés Kerguelen había estimado años atrás que, mediante un ataque sobre ese puerto, se podrían incautar un total de «dos millones» de bienes y buques británicos. La otra operación planeada, aprobada tras el fin de la guerra de las Naranjas el 2 de junio, consistía en reabastecer la guarnición de Egipto empleando los soldados estacionados en los puertos italianos. Para facilitar la cesión de las naves españolas a los franceses, Napoleón ordenó al comandante Pierre Dumanoir le Pelley partir hacia Cádiz. Le Pelley arribó al puerto español con las fragatas Libre e Indienne, con soldados para tripular los recién adquiridos navíos y con el comodoro Julien le Ray para comandarlos. De su llegada se percató la escuadra que estaba llevando a cabo el bloqueo sobre Cádiz, dirigida por el contraalmirante sir James Saumarez, un veterano de la batalla del Nilo y uno de los miembros de la famosa Banda de Hermanos de lord Nelson. El HMS Superb y el HMS Venerable iniciaron la persecución de los buques de le Pelley, pero el almirante francés consiguió evitar a sus perseguidores y llegar a Cádiz de forma segura. Saumarez había llegado a Cádiz en mayo de 1801, con órdenes de no solo bloquear a la flota española, sino también de evitar cualquier intento de alguna escuadra francesa de establecer vínculos con la flota española gaditana.

Orden de batalla Buques británicos Escuadra del contraalmirante Saumarez Navío Clase Cañones Marina Comandante Bajas Notas Fallecidos Heridos Total HMS Caesar Tercera clase 80 Royal Navy Contraalmirante sir James SaumarezCaptain Jahleel Brenton 17 25 42 Sufrió graves daños. En la cifra de fallecidos se encuentra a seis hombres desaparecidos, los cuales se cree que murieron ahogados. HMS Pompee Tercera clase 74 Royal Navy Capitán Charles Stirling 15 69 84 Sufrió graves daños. HMS Spencer Tercera clase 74 Royal NavyCapitán Henry Darby 6 27 33 Dañado en la acción. HMS Venerable Tercera clase 74 Royal NavyCapitán Samuel Hood 8 25 33 Dañado en la acción. HMS Hannibal Tercera clase 74 Royal NavyCapitán Solomon Ferris 81 61 142 El navío sufrió daños importantes, quedó dearbolado y encallado y, posteriormente, fue capturado. Más tarde, pasó a ser un barco de bandera francesa, bajo el nombre de Annibal. En la cifra de muertos se incluye a seis hombres desaparecidos, los cuales se cree que fallecieron ahogados. HMS Audacious Tercera clase 74 Royal NavyCapitán Shuldham Peard 8 32 40 Dañado en la acción. HMS Calpé Bergantín 14 Royal NavyComandante George Dundas 0 0 0Bajas totales: 135 fallecidos, 239 heridos, 374 en totalFuentes: James, Clowes, Musteen y London Gazette.The London Gazette: núm. 20939, pp. 236-245. Publicado el 26 de enero de 1849.

Buques franceses Escuadra del contraalmirante Linois Navío Clase Cañones Marina Comandante Bajas Notas Fallecidos Heridos Total Formidable Tercera clase 80 Marina francesa Contraalmirante Charles LinoisCapitán Laindet Lalonde 48 179 227 Sufrió graves daños. Desaix Tercera clase 74 Marina francesa Capitán Christy de la Pallière 41 40 84 Sufrió graves daños. Indomptable Tercera clase 80 Marina francesa Capitán Augustin Moncousu 63 97 160 Sufrió graves daños. Muiron Primera clase 40 Marina francesa Capitán Jules-François Martinencq 9 8 17 Dañado ligeramente.Defensas españolasLa guarnición española de Algeciras proveyó a los franceses de catorce cañoneros, así como de posiciones defensivas en los fuertes de Santiago —cinco cañones—, Isla Verde —siete cañones—, San García y las torres de la Vila Vieja y del Almirante. Durante la batalla, las baterías y los fuertes resultaron gravemente dañados, mientras que cinco de los cañoneros fueron destruidos y once hombres fallecieron. El número de heridos no consta en ningún informe.Bajas totales: 172 fallecidos, aproximadamente 324 heridos, cerca de 496 en total.Fuentes: James, Clowes y Musteen.

Travesía de Linois thumb|250px|Un mapa de la bahía de Algeciras, c. 1750, en el que se muestra Algeciras (a la izquierda) y Gibraltar; hay apenas diez kilómetros —6,2 mn— de agua entre ellos.

Linois partió de Tolón el 13 de junio de 1801 con tres navíos de línea y una fragata y un total de 1560 soldados al mando del general de brigada Devaux. La expedición de Gaunteaume se encontraba todavía en el este del Mediterráneo, mientras que la fuerza de bloqueo británica al mando de sir John Borlase Warren, que debía vigilar Tolón, se encontraba, por el contrario, en las cercanías de Malta, con la esperanza de poder interceptar a Ganteaume en su regreso. En consecuencia, cuando Linois salió del puerto, tan solo había unas pocas naves británicas disponibles para perseguirlo y estas fueron fácilmente ahuyentadas por los barcos de guerra de mayor tamaño de la escuadra francesa. La travesía de Linois fue lenta, ya que tuvo que enfrentarse a vientos provenientes del suroeste que redujeron el ritmo de la escuadra; consecuentemente, el 30 de junio, solo habían llegado al cabo de Gata, situado en el mar de Alborán. El 1 de julio fueron avistados desde Gibraltar, a pesar de que el único barco de guerra que se encontraba allí era el HMS Calpé, comandado por el capitán George Dundas. Este no pudo ralentizar el avance de los franceses. Sin embargo, Dundas ordenó al teniente Richard Janvarin que tomara un barco y comunicara a la fuerza de bloqueo formada por siete navíos de línea establecida en Cádiz y dirigida por Saumarez la presencia de los buques franceses.