Los tumores de cabeza y cuello son un grupo de cánceres que se originan principalmente en la mucosa que recubre las vías respiratorias y digestivas superiores, como la boca, la garganta y la laringe. Actualmente, representan el sexto tipo de cáncer más frecuente en el mundo y una de las principales causas de muerte por cáncer. miniaturadeimagen|derecha En los últimos años se ha identificado un subgrupo de estos tumores relacionado con la infección por el virus del papiloma humano (VPH). Los tumores VPH positivos son diferentes de aquellos no asociados al virus, ya que presentan características biológicas, clínicas y genéticas distintas. Estas diferencias influyen en la forma en que se desarrollan, evolucionan y responden al tratamiento. La presencia del VPH varía según la ubicación del tumor, y se estima que entre el 23 % y el 36 % de los tumores de cabeza y cuello están relacionados con este virus.
El VPH puede favorecer la aparición del cáncer mediante la acción de proteínas virales llamadas E6, E7 y E5. Estas proteínas alteran el funcionamiento normal de las células al bloquear mecanismos que controlan su crecimiento y reparación, como las proteínas p53 y retinoblastoma (pRb). Además, ayudan al virus a pasar desapercibido para el sistema inmunitario.
Actualmente, también se están investigando otros mecanismos mediante los cuales el VPH interactúa con el ADN de las células infectadas. Estas interacciones pueden producir cambios genéticos y moleculares que contribuyen al desarrollo y progresión del tumor.
Mecanismos por los que el virus desencadena el proceso tumoral El virus del papiloma humano puede inducir el tumor mediante varios mecanismos conocidos: Proteínas oncogénicas E6 y E7. Disrupción de supresores de tumores. Amplificación de ADN, por ejemplo, oncogenes. Generación de transcritos alternativos no funcionales. Traslocación inter- e intracromosómica. Cambios en los perfiles de metilación del ADN. Pudiéndose este dar también por el virus en su forma extracromosómica.
Integración del virus en el genoma huésped Un paso importante en el desarrollo de algunos tumores asociados al VPH es la integración del ADN del virus en el ADN de la célula infectada. Sin embargo, esto no ocurre en todos los casos. Por ello, es importante distinguir entre los tumores en los que el virus se ha integrado en el genoma del huésped y aquellos en los que no lo ha hecho, ya que ambos presentan diferencias en sus características biológicas, patológicas y clínicas, lo que puede influir en su comportamiento y evolución.
La secuenciación completa del genoma de células de los tumores VPH positivos ha permitido identificar diferentes lugares donde el virus puede integrarse en el genoma de la célula huésped, así como distinguir entre tumores con integración viral y tumores sin ella.
Esta integración no ocurre al azar. En la mayoría de los casos, el virus conserva intactas las proteínas E6 y E7, que son fundamentales para favorecer el desarrollo del cáncer. Además, el ADN viral suele integrarse dentro de genes o cerca de ellos, alterando su funcionamiento normal. Estos cambios pueden afectar procesos celulares importantes y contribuir a la aparición y progresión del tumor. Por ello, la integración del VPH se considera un mecanismo relevante en el desarrollo de las características cancerosas de estas células.
Referencias
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Categoría:Papillomaviridae Categoría:Cáncer