La teología del pueblo es una corriente teológica nacida en la Argentina tras el Concilio Vaticano II y la Conferencia de Medellín (Colombia, 1968) como rama autónoma de la teología de la liberación que, según varios autores, ha influido fuertemente en el pensamiento del papa Francisco. Entre los principales teólogos de teología del pueblo se destacan Alberto Methol Ferré, Lucio Gera, Rafael Tello, Justino O'Farrel, Juan Carlos Scannone y Carlos María Galli.

Significado de la categoría «pueblo» para esta corriente teológica

Pueblo, para esta corriente teológica, es entendido como una categoría histórica y mítica, una forma de fraternidad más allá de la estirpe. No la reduce a la suma masiva de individuos, ni al conjunto de los ciudadanos que componen una sociedad o a la población, sino como una conciencia de orígenes y vicisitudes históricas comunes, en el patrimonio de su tradición, en su trasfondo cultural y religioso, en el ethos societario que se deriva y alimenta, en su capacidad de integrar diversos componentes en un mestizaje étnico y cultural, en el tejido de su convivencia familiar, laboral y social, en un destino solidario compartido en pos de una vida digna y buena para todos.

Diferencia con la Teología de la Liberación "Mainstream" La teología del pueblo toma la crucial "opción preferencial por los pobres" de la teología de la liberación, pero se diferencia de ésta por no centrarse en la "lucha de clases", sino las nociones de “pueblo” y “anti-pueblo”, noción enseñada por el Padre Lucio Gera para llamar a las oligarquías que abandonan el interés por el bien común del pueblo y de la nación, y se concentran en la defensa de sus propios privilegios, siendo responsables de situaciones de opresión y explotación. Como corriente local de la teología de la liberación, heredera del peronismo, esta perspectiva entiende el pueblo como “lo concreto”, plantea el método de la liberación como un método sapiencial, y el camino de la liberación lo ubica en la cultura popular, en lugar de la lucha de clases.

Opción preferencial por los excluidos

La teología del pueblo sostiene que a partir de la globalización y la profundización de los procesos de exclusión, la "opción preferencial por los pobres" debe expresarse como "opción preferencial por los excluidos".

Influencia en el magisterio del Papa Francisco

El teólogo jesuita Juan Carlos Scannone, fundador de la Filosofía de la liberación y de la teología del pueblo, ha dicho que el papa Francisco ha tomado de esta última su noción de "pueblo" como "figura poliédrica" en la que cada cultura tiene algo que aportar a la humanidad y donde se respetan las diferencias.

Desarrollo reciente y debates sobre el contexto teológico

La teología del pueblo ha continuado desarrollándose en relación con la inculturación, la religiosidad popular y la llamada teología contextual. Entre sus representantes contemporáneos se encuentra el cardenal argentino Víctor Manuel Fernández, quien ha retomado temas presentes en Lucio Gera y Rafael Tello, especialmente la importancia de la cultura popular, la situación de los pobres y el papel del pueblo en la recepción y expresión de la fe.

Uno de los principales debates relacionados con esta orientación se refiere al lugar que corresponde al contexto histórico dentro de la reflexión teológica. Fernández sostiene que la fe apostólica transmitida por la Iglesia constituye el punto de partida fundamental de la teología, pero propone reconocer también un «contexto inmediato ineludible» que debe estar presente desde el comienzo. Según su planteamiento, las situaciones de pobreza, sufrimiento y exclusión no son únicamente realidades pastorales a las que se aplica después una doctrina ya formulada, sino circunstancias que plantean preguntas y pueden ayudar a explicitar aspectos de la Revelación menos visibles desde otros ambientes.

Esta propuesta plantea la cuestión de si el contexto debe limitarse a proporcionar preguntas y formas de expresión o si puede intervenir de manera más profunda en la comprensión de la fe. La diferencia resulta relevante porque Fernández afirma también que el teólogo puede ser «enseñado», «madurado» y «moldeado» mediante el diálogo con una cultura o una situación histórica. De este modo, el contexto no aparece sólo como objeto de estudio, sino como elemento que influye en la selección de los problemas y en la perspectiva desde la cual se interpreta la tradición.

La discusión se relaciona asimismo con la noción de «pueblo». En la tradición argentina asociada con Gera y Tello, este término ha sido empleado para referirse, según los autores y los contextos, al Pueblo de Dios, a una comunidad histórica y cultural, a las mayorías populares o a los sectores pobres y sencillos. Aunque estos sentidos pueden aparecer relacionados, no son equivalentes, lo que ha dado lugar a distintas interpretaciones sobre la relación entre la identidad eclesial, la cultura popular y los sujetos sociales.

En su concepción de la inculturación, Fernández afirma que el pueblo no es un receptor pasivo del Evangelio, sino sujeto de su expresión cultural. Las comunidades creyentes desarrollarían formas propias de vivir y transmitir la fe mediante devociones, peregrinaciones, imágenes, costumbres y músicas. El debate consiste en determinar cómo se distingue una expresión legítima del Evangelio de aquellos elementos culturales que requieren corrección, formación doctrinal o mayor integración en la vida sacramental. Fernández reconoce que las culturas pueden contener aspectos contrarios a la dignidad humana y al Evangelio, aunque sostiene que su transformación puede realizarse también mediante el desarrollo de elementos positivos presentes dentro de la propia comunidad.

La controversia sobre el contexto como lugar teológico apareció de forma explícita en la recepción de la Notificación de 2006 sobre las obras de Jon Sobrino. La Congregación para la Doctrina de la Fe sostuvo que la fe apostólica transmitida por la Iglesia constituye el lugar eclesial fundamental de la cristología y advirtió que otros puntos de partida podían introducir arbitrariedad o alterar el contenido de la fe. Fernández sostuvo posteriormente que esta primacía de la fe eclesial no excluye contextos complementarios capaces de interpelar al teólogo desde el comienzo.

La diferencia entre ambas posiciones no se refiere a la obligación de atender a los pobres, reconocida en ambos planteamientos, sino al estatuto que se concede a su experiencia dentro del método teológico: si la pobreza y la cultura popular son principalmente realidades que deben ser iluminadas por la fe o si participan también en el proceso mediante el cual ésta es comprendida. Véase también Teología de la liberación Filosofía de la liberación Teoría de la dependencia

Referencias

Bibliografía

Psicologia della liberazione (liberación) del Popolo (Pueblo) in www.psicologiacritica.it

Fuentes

Categoría:Teología de la liberación Categoría:Historia de América Latina Categoría:Soteriología Categoría:Francisco