La historia del pensamiento macroeconómico tiene sus orígenes en el estudio del ciclo económico y en la teoría monetaria. En general, los primeros teóricos creían que los factores monetarios no podían tener un impacto sobre los factores reales, como la producción. John Maynard Keynes atacó algunas de estas teorías "clásicas" y produjo una teoría general que describía a la economía entera en términos agregados en vez de individuos, partes microeconómicas. Al intentar explicar el desempleo y la recesión, Keynes se percató de la tendencia de las personas y los negocios de acumular dinero y evitar invertir durante una recesión. Argumentó que esto invalidaba la suposición de los economistas clásicos, quienes pensaban que el mercado se compensaba eliminando el exceso de productos y eliminando la mano de obra ociosa. La palabra "macroeconomía" fue usada por primera vez por Ragnar Frisch en 1933.http://www.investopedia.com/terms/r/ragnar-frisch.asphttp://www.sv.uio.no/econ/om/tall-og-fakta/nobelprisvinnere/ragnar-frisch/published-scientific-work/PPIP%5B1%5D.pdf

La generación de economistas que siguió a Keynes sintetizó su teoría con la microeconomía neoclásica para formar la síntesis neoclásica. Aunque la teoría keynesiana originalmente omitió una explicación de los niveles de precios y la inflación, después los keynesianos adoptaron la curva de Phillips para modelar los cambios en los niveles de precios. Algunos keynesianos se opusieron al método de síntesis en el que se combinó la teoría de Keynes con un sistema de equilibrio, ellos defendían el uso de modelos de desequilibrio. Los monetaristas, dirigidos por Milton Friedman, adaptaron algunas de las ideas de la postura keynesiana, como la importancia de la demanda de dinero, sin embargo argumentaban que los keynesianos habían ignorado el rol de la oferta de dinero en la inflación. Robert Lucas y otros macroeconomistas neoclásicos criticaron los modelos keynesianos que no trabajaban bajo el supuesto de expectativas racionales. Lucas también criticó que los modelos empíricos keynesianos no serían estables ya que se encontraban basados en cimientos microeconómicos.

La nueva escuela clásica culminó en la teoría del ciclo económico real (RBC). Al igual que en los modelos clásicos tempranos, los modelos RBC asumían que los mercados se compensaban y que los ciclos económicos eran dirigidos por los cambios en la tecnología y en la oferta, y no por la demanda. Los nuevos keynesianos intentaron direccionar una gran cantidad de las críticas hechas por Lucas y otros economistas neoclásicos en contra de los neokeynesianos. Los neokeynesianos adoptaron las expectativas racionales y crearon modelos con microfundaciones de precios rígidos que indicaban que las recesiones podían seguirse explicando por los factores de la demanda, ya que la rigidez detendría la caída de los precios debido a la compensación del mercado, dejando un superávit de bienes y mano de obra. La nueva síntesis neoclásica combinaba elementos de los neoclásicos y los neokeynesianos en un consenso. Otros economistas evitaron el debate entre los neoclásicos y los neokeynesianos y crearon las nuevas teorías de crecimiento de un crecimiento económico a largo plazo. La Gran recesión provocó una retrospectiva al estado de esta materia y una parte de la atención popular se enfocó en la economía heterodoxa.

Orígenes thumb|left|alt=Punting boat in front of King's College Chapel|Los teóricos monetarios tempranos Alfred Marshall, Arthur Cecil Pigou, y Keynes se basaron en la Universidad de Cambridge. Pigou y Keynes estuvieron asociados con la constitución del King's College (la capilla que se observa en el superior). La macroeconomía desciende de dos áreas de investigación: la teoría del ciclo económico y la teoría monetaria. La teoría monetaria data del y del trabajo de Martín de Azpilcueta, mientras que el análisis del ciclo económico data de la mitad del .

La teoría del ciclo económico Comenzando con William Stanley Jevons y Clément Juglar en 1860, los economistas intentaron explicar los ciclos de los cambios frecuentes y violentos en la actividad económica. Un logro clave en este esfuerzo fue la fundación de la Oficina Nacional de Investigación Económica de los Estados Unidos por Wesley Mitchell en 1920. Este hecho marcó el inicio del boom en los modelos ateóricos y estadísticos de la fluctuación económica (modelos basados en ciclos y tendencias en lugar de teorías macroeconómicas) que llevaron al descubrimiento de tendencias económicas aparentes como la curva de Kuznets.

Otros economistas se enfocaron más, en teoría, de su análisis en el ciclo económico. La mayoría de las teorías del ciclo económico se basaban en un factor único, como la política monetaria o el impacto del clima en las economías basadas en la agricultura. Aunque la teoría del ciclo económico ya estaba bien establecida para 1920, el trabajo de los teóricos como Dennis Robertson y Ralph Hawtrey tuvo un pequeño impacto en la política pública. Su teoría del equilibrio parcial no podían capturar un equilibrio general, en donde los mercados interactúan uno con otro; en particular, las teorías tempranas del ciclo económico trataban el mercado de bienes y el mercado financiero de forma separada. La investigación realizada en estas áreas usaron métodos microeconómicos para explicar empleo, niveles de precios y las tasas de interés.

La teoría monetaria Inicialmente la relación entre los niveles de precio y la producción era explicada por la teoría cuantitativa del dinero; David Hume presentó esta teoría en su trabajo De dinero de 1752 (Essays, Moral, Political, and Literary, Parte II, Ensayo III). La teoría cuantitativa veía a la economía completa a través de la ley de Say, la cual declaraba que lo que sea que se ofertara en el mercado sería vendido, en resumen, que los mercados siempre se compensaban. En este punto de vista, el dinero es neutral y no puede impactar factores reales en una economía, como los niveles de producción. Esto fue consistente con el punto de vista de la dicotomía clásica, de que los aspectos reales y los factores nominales de la economía, como los niveles de precio y la oferta del dinero, pueden ser considerados independientes uno del otro. Por ejemplo, agregar más dinero a una economía solo aumentaría los precios y no aumentaría la producción de bienes.

La teoría cuantitativa del dinero dominó la teoría macroeconómica hasta 1930. Dos versiones fueron particularmente influyentes, una desarrollada por Irving Fisher en trabajos que incluían su escrito de 1991 El poder de compra del dinero y otra por economistas de Cambridge en el transcurso del inicio del . La versión de Fisher acerca de la teoría cuantitativa puede expresarse por la posesión de la velocidad del dinero (la frecuencia a la que un precio dado de divisa es usado en las transacciones) (V) y la constante de ingreso real (Q), y permitiendo la oferta de dinero (M) y el nivel de precio (P) para variar en la ecuación de cambio:

La mayoría de las teorías clásicas, incluyendo la creada por Fisher, mantenían que la velocidad era estable e independiente de la actividad económica. Los economistas de Cambridge, como John Maynard Keynes, comenzaron a desafiar esta asunción. Ellos desarrollaron la teoría de saldo de efectivo de Cambridge que veía a la demanda del dinero y como ésta impactaba a la economía. La teoría de Cambridge no asumía que la demanda y la oferta del dinero siempre estuvieran en equilibrio, y eso representaba que había gente con más dinero cuando la economía se hundía. A través de la factorización del valor de tenencia de efectivo, los economistas de Cambridge tomaron pasos significativos hacia el concepto de la preferencia por la liquidez que Keynes desarrollaría después. La teoría de Cambridge argumentaba que la gente mantenía el dinero por dos razones: para facilitar las transacciones y para mantener liquidez. En un trabajo posterior, Keynes agregó un tercer motivo, especialización, a su teoría de la preferencia por la liquidez, y construyó a partir de ahí su teoría general.

En 1898, Knut Wicksell propuso una teoría monetaria centrada en las tasas de interés. Su análisis usaba dos tasas: la tasa de interés del mercado, determinada por el sistema bancario, y la tasa de interés real o natural, determinada por la tasa de rendimiento del capital. El la teoría de Wicksell, la inflación acumulativa ocurriría cuando las innovaciones técnicas causaran que la tasa de interés natural aumentara o cuando el sistema bancario permitiera una caída en la tasa de interés del mercado. La deflación acumulativa ocurriría con las condiciones opuestas, causando que el mercado aumente la tasa natural. La teoría de Wicksell no produjo una relación directa entre la cantidad de dinero y los niveles de precio. Según Wicksell, el dinero sería creado endógenamente, sin un incremento de la divisa fuerte, siempre que la tasa de interés natural fuera superior a la tasa de interés del mercado. Bajo estas condiciones, los prestamistas tendrían una utilidad y depositarían dinero en las reservas de los bancos, lo que crearía una expansión en la oferta del dinero. Esto podría llevar a un proceso acumulativo, en donde la inflación se incrementaría continuamente sin una expansión de la base monetaria. El trabajo de Wicksell influenció a Keynes y a los economistas suizos de la Escuela de Estocolmo.

La teoría general de Keynes thumb|alt=Photo of Keynes|Keynes (derecha) con Harry Dexter White, subsecretario del tesoro de los Estados Unidos en la conferencia del Fondo Monetario Internacional de 1946 Puede decirse que la macroeconomía moderna empezó con Keynes y la publicación de su trabajo La teoría general de empleo, interés y el dinero en 1936. Keynes expandió el concepto de la preferencia por la liquidez y creó una teoría general de como la economía funcionaba. La teoría de Keynes reunía por primera vez factores monetarios y reales, explicaba el desempleo y sugería una política para lograr una estabilidad económica.

Keynes sostenía que la producción económica está correlacionada positivamente con la velocidad del dinero. El explicaba la relación a través de cambiar la preferencia por la liquidez: las personas incrementan la cantidad de dinero que tienen durante tiempos de dificultad económica a través de la reducción de su gasto, que en un futuro retrasa a la economía. Esta paradoja del ahorro afirmaba que los individuos intentan sobrevivir una recesión solo empeorándola. Cuando la demanda del dinero incrementa, la velocidad del dinero disminuye. Una disminución en las actividades económicas indican que los mercados pueden no estar compensado, dejando un exceso de bienes y capacidad ociosa. Poniendo la teoría cuantitativa de cabeza, Keynes argumentó que los cambios de mercado afectaban las cantidades y no los precios. Keynes reemplazó la asunción de una velocidad estable con una de un nivel de precio fijo. Si el gatos cae y los precios no, el superávit de bienes reduce la necesidad de trabajadores e incrementa el desempleo.