Jaime Ricaurte Hurtado González (Malimpia, 7 de febrero de 1937 - Quito, 17 de febrero de 1999) fue un político y abogado ecuatoriano de etnia afroecuatoriana alineado con el Movimiento Popular Democrático (MPD) que llegó a ser el primer diputado afrodescendiente en el Congreso de su país y el primer candidato afrodescendiente a la primera magistratura del Estado, tanto en 1984 como 1988. Al momento de su muerte era diputado nacional en funciones.
Biografía
Infancia Nacido en la parroquia de Malimpia del cantón Quinindé de la Provincia de Esmeraldas. Era un 7 de febrero de 1937 que nacía Jaime Hurtado, sus padres fueron Esteban Hurtado y Pastora González, quienes eran analfabetos, además tenía 7 hermanos mayores con los cuales vivió sus primeros años de vida.
Su vida la hizo en el campo. Allí vivió y trabajó sus primeros años. En medio de las labores agrícolas que desempeñaba con sus padres y hermanos, tejía sus sueños y esperanzas. Se dedicó también al cultivo de plátano, caña y coco. A los 10 años inicia sus estudios en la ciudad de Esmeraldas en la Escuela “21 de Septiembre” tras haberse dedicado antes a ayudar a sus padres; aunque ya en la escuela continuó haciéndolo, dedicándose así cuando terminaba la jornada escolar a limpiar el calzado y después a ayudar a sus padres en el pequeño bar que administraban hasta entrada la madrugada.
Cursó sus estudios secundarios en el Colegio Fiscal 5 de Agosto, de la capital esmeraldeña, establecimiento que le otorgó una beca para que finalizara sus estudios en el Colegio “Eloy Alfaro”, de la ciudad de Guayaquil, donde desarrolla una intensa actividad deportiva en básquetbol y atletismo.
Actividad deportiva Fue seleccionado de básquet por la provincia de Esmeraldas, en el Colegio “Eloy Alfaro” desarrolló sus cualidades físicas con mucho éxito en la actividad atlética. Representó a la Provincia del Guayas por varias ocasiones. Ganó la presea de oro en salto triple, lanzamiento de la jabalina y de disco, 110 metros vallas y 1.500 metros planos. Como baloncestista integró los clubes Atlétic y Emelec.
Vida universitaria Sus estudios superiores los realizó en la Universidad de Guayaquil, lugar donde inició y participó activamente en la política. Fue presidente de la Asociación Escuela de Derecho, y candidato a la Presidencia de la Federación de Estudiantes Universitarios del Ecuador, FEUE, desde su adolescencia Jaime Hurtado había mostrado su apoyo y admiración a varias figuras de la izquierda latinoamericana como Augusto César Sandino, Fidel Castro, Che Guevara, Salvador Allende y Daniel Ortega, también un fuerte rechazo por la influencia del gobierno de los Estados Unidos en América con la guerra fría y en la operación cóndor durante la dictadura de Augusto Pinochet.
Inicios en la política En el año de 1966 ingresa al Partido Comunista Marxista-Leninista del Ecuador (PCMLE), llegando al Comité Central y al Buró Político del PCMLE. Sería una figura destacada junto a las activistas indígenas Dolores Cacuango y Tránsito Amaguaña, y también con el sacerdote Leónidas Proaño en las luchas sociales contra las dictaduras militares de Ramón Castro Jijón, Clemente Yerovi, José María Velasco Ibarra, Guillermo Rodríguez Lara y Alfredo Poveda. Desde sus primeros años como dirigente sindical se destacó como firme defensor de los movimientos comunistas y socialistas en Ecuador, lo cual sería evidenciado en su respaldo al líder estudiantil Milton Reyes.
Fue precursor en la fundación del Movimiento Popular Democrático (MPD) en 1978, siendo primero candidato a vicepresidente en un binomio al que no se le permitió participar en las elecciones. Luego el Tribunal Supremo Electoral (TSE) reconoció la personería jurídica del MPD y sería electo en 1979 como diputado nacional tras el regreso a la democracia, siendo el primer legislador de etnia afroecuatoriana. En su primer periodo como diputado interpeló por la restauración de la personería jurídica de la Unión Nacional de Educadores (UNE) y la Federación de Estudiantes Secundarios (FESE), que habían sido eliminadas por el velasquismo y la dictadura militar.
Aunque Jaime Hurtado se identificaba como dirigente de la izquierda socialista y el frente comunista ecuatoriano, su trayectoria estuvo marcada por enfrentamientos constantes con los partidos de centroizquierda y centro. Las políticas del presidente Jaime Roldós lo llevaron a establecer una firme oposición a su mandato, alineándose con Assad Bucaram, León Febres-Cordero, Otto Arosemena y Carlos Arosemena que encabezaron la oposición al gobierno de Roldós. Sin embargo, su relación con estos congresistas fue ambigua y conflictiva; en el Congreso, alternó momentos de apoyo y desacuerdo, evidenciando una postura crítica que no se subordinaba a alianzas coyunturales. Como opositor al régimen de Jaime Roldós Aguilera, fue calificado por el primero como uno de los "patriarcas de la componenda".
Candidaturas a la presidencia Tras la trágica muerte del presidente Jaime Roldós y Martha Bucaram, volvió a ocupar un lugar central en la oposición, esta vez enfrentando al gobierno de Osvaldo Hurtado. Hurtado se convirtió en una de las figuras más influyentes de las década de los 80. Su postura crítica generó tensiones con el oficialismo y con sectores que reivindicaban el legado de Roldós.
En 1982 participó en la fundación de la Unión General de Trabajadores del Ecuador (UGTE). En 1984 participó como candidato a la presidencia de la República, en binomio con Alfonso Yánez , siendo el primer afroecuatoriano en buscar tal cargo. A pesar de no ser electo, sería una de las principales figuras de la oposición de la ideología de izquierda durante el mandato del presidente León Febres-Cordero, encabezando múltiples denuncias contra el régimen, señalando graves violaciones a los derechos humanos. Entre sus principales denuncias resaltan las acusaciones a las acciones de los Escuadrones de la Muerte, la muerte de la profesora Consuelo Benavides, la persecución al grupo Alfaro Vive Carajo y la desaparición forzada de los hermanos Restrepo. También denunció los escándalos de corrupción y desvío de fondos públicos de miembros cercanos al presidente como Joffre Torbay, Xavier Neira y Ramiro Larrea. Por su parte, desde el Partido Social Cristiano se le acusó de formar parte de una campaña mediática orquestada por Abdalá Bucaram, autoexiliado en Panamá, y también de convertir el caso Restrepo y secuestro de Febres-Cordero en un espectáculo político.
Tras el fin del gobierno de León Febres-Cordero, nuevamente participaría en las elecciones de 1988 en binomio con Efraín Álvarez Fiallo. En este periodo se consolidó como uno de los principales opositores al presidente Rodrigo Borja. Desde el sector de la Izquierda Democrática y los partidos de centro, se cuestionaba duramente a Hurtado por su ambigua postura política y por su respaldo a la oposición encabezada por el Partido Social Cristiano y el Partido Roldosista. Formaría también parte de las manifestaciones sindicales de trabajadores y de los simpatizantes del MPD, dando apoyo a la histórica movilización indígena de 1990, en la que comunidades de todo el país exigieron reconocimiento, derechos y dignidad frente al gobierno de Borja. Denunció con firmeza el pacto legislativo entre los socialcristianos y roldosistas que buscaban indultar al expresidente León Febres-Cordero de los actos de corrupción y lesa humanidad en su gobierno, a cambio de que tampoco se enjuiciara a Abdalá Bucaram, entonces autoexiliado en Panamá.
Desde sectores de derecha liderados por León Febres-Cordero, así como de partidos de centro y centroizquierda, se cuestionaba la postura económica que Jaime Hurtado buscaba implementar, especialmente su decisión de expulsar al Fondo Monetario Internacional. Se enfatizaba que Hurtado pretendía romper relaciones diplomáticas con Estados Unidos y adoptar un modelo similar al de Nicaragua o Cuba. Dentro de su cúpula, Hurtado había acusado que el PSC había garantizado la intervención de la CIA en el Ecuador, buscando implementar un modelo militar como el de Jorge Rafael Videla y Augusto Pinochet. Desde el entorno de Febres-Cordero, la derecha y centro izquierda al mando de León Roldós, se lo acusó de promover un discurso antiamericano e inventar argumentos falsos contra el partido.
Oposición a Durán-Ballen y Bucaram En 1992 apoyó la candidatura de Fausto Moreno en las elecciones presidenciales. Pronto volvió a ocupar un lugar en la oposición contra el presidente de Sixto Durán Ballén, esta vez junto a diversos sectores de la izquierda y el centro político del país. Las tensiones con el gobierno de Sixto Durán-Ballén se intensificaron a raíz de la crisis energética y la impopular implementación de la llamada “Hora Sixto”, que simbolizaba los apagones y el malestar ciudadano. Desde su partido, apoyó el juicio político contra el vicepresidente Alberto Dahik, y promovió acciones legales contra el propio presidente por el caso Flores y Miel. En 1995, se sumó a la campaña por el “No” en el referéndum impulsado por el gobierno. El oficialismo, por su parte, acusó a su partido de fomentar el pánico y de convertir la crisis nacional en un espectáculo político. Lo responsabilizaron de amplificar el descontento durante la guerra del Cenepa y de instrumentalizar la situación energética como herramienta de desgaste institucional.
Durante el año 1996 apoyó la candidatura de su compañero Juan José Castelló en las elecciones de 1996. Una vez posesionado el presidente Abdalá Bucaram, fue uno de los principales denunciantes contra el ministro Alfredo Adum, quien lo insultó con epítetos racistas y acusó a los miembros del MPD como traidores por su oposición al presidente Abdalá Bucaram.Hoy. La fatalidad de Bucaram y Adum. Consultado el 18 de enero de 2014.Hoy. Adum, un loco titulado? . Consultado el 18 de enero de 2014. Buscó incentivar un juicio político contra Alfredo Adum y el hijo del presidente Bucaram, Jacobo Bucaram, en el manejo de aduanas. También buscó abrir una investigación en la Fiscalía por el papel represivo de los Pepudos, los guardaespaldas personales de los hijos del presidente.Simón Espinoza (2001) Presidentes del Ecuador. Editorial Vistazo Tuvo un destacado papel por las denuncias públicas contra los miembros del Gabinete del Presidente.
En 1997, dada los escándalos de corrupción y la eliminación del subsidio al gas, convocó a todos los miembros del Frente Popular para encabezar, junto a los líderes de la oposición Jaime Nebot y Fabián Alarcón, las múltiples manifestaciones para la destitución del Bucaram. Tras el ascenso de poder de Alarcón, se opuso al Referéndum que se hizo en ese año para modificar la constitución.
Oposición a Mahuad En el año 1998, apoyó la candidatura de su compañera María Eugenia Lima para la presidencia del país. Del mismo modo, participó en las elecciones legislativas donde sería elegido como Diputado Nacional al Congreso por el MPD, junto a Iván Rodríguez. En el parlamento, Hurtado protagonizó diferentes críticas y denuncias contra el gobierno de Mahuad, en las cuales llegó a involucrar al gobierno con el narcotráfico, y la defensa de los intereses de la clase obrera.
Tuvo varios altercados contra los miembros del partido Democracia Popular y el Partido Social Cristiano, afirmando que había un pacto entre los legisladores de esas bancadas con los miembros del ID, PCE, FRA y CFP para evitar el enjuiciamiento de varios actores políticos de esos partidos en actos de corrupción como lavado de dinero. Por otro lado, los miembros de estos partidos, entre ellos el abogado Jaime Nebot, Ramiro Rivera, Paco Moncayo, Sixto Durán-Ballén y León Roldós Aguilera, lo acusaban de ser parte o tener cercanía con la oposición encabezada por Adolfo y Elsa Bucaram, hermanos del expresidente Abdalá Bucaram.