Las fronteras exteriores de la Unión Europea y del espacio Schengen son las fronteras internacionales que dichas organizaciones comparten con los estados colindantes con el territorio sobre el que sus Estados miembros ejercen su soberanía nacional en Europa, África y América del Sur.

Los ciudadanos de la Unión Europea y aquellos otros que se beneficien del derecho a la libre circulación de personas en virtud del Derecho de la Unión Europea (art. 21 TFUE y Directiva 2004/38/CE) se ven sometidos, conforme al Código de Fronteras Schengen, a una inspección mínima cuando cruzan una frontera exterior consistente en la comprobación de documentos de viaje para verificar su identidad. Los nacionales de terceros países (en adelante, NTP), en cambio, deben someterse a su entrada a una comprobación más rigurosa que incluye la verificación del objeto de la estancia, la comprobación de que disponen de medios de subsistencia suficientes, así como su búsqueda en el Sistema de Información de Schengen (SIS) y en las bases de datos nacionales.

El Código de Fronteras Schengen no prevé un sistema de anotación de los desplazamientos transfronterizos de los viajeros. Actualmente, el sellado del documento de viaje es el único modo de averiguar la duración de la estancia de un nacional de un tercer país, que en principio no puede superar los 90 días en un periodo de 180. No existe así un medio electrónico uniforme en la UE que permita determinar si un nacional de un tercer país ha sobrepasado su periodo de estancia.

La falta de medios ya mencionada supone, según la Comisión Europea, que tampoco existan datos fiables del número de inmigrantes en situación irregular. Calculado entre 1,9 y 3,8 millones de personas, se considera que la mayoría entraron de forma legal pero que han agotado el periodo de estancia máxima. En 2010 fueron detectadas y corregidas situaciones irregulares, lo que supone un pequeño porcentaje de las personas que se calcula han sobrepasado la estancia autorizada.

La situación de los medios para controlar las fronteras exteriores debe además tenerse en cuenta conforme al elevado flujo de personas que anualmente las atraviesan: más de 700 millones, la mitad a través de aeropuertos comunitarios. Las previsiones de aquí a 2030 indican además que el número de usuarios de las líneas aéreas con destino a la UE aumentará en un 80%, de los 400 millones de 2009 a aproximadamente 720 millones. Las necesidades de control y de agilización de unos flujos cada vez mayores han llevado a que las Instituciones de la UE se planteen una modernización del control de las fronteras exteriores mediante el uso de nuevas tecnologías.

Fronteras La Unión Europea tiene fronteras terrestres con diecinueve estados (es decir ), incluyendo diez que están enclavados en su interior. La mayor frontera entre la Unión y otros países es la que separa de Noruega con una longitud de , a la que le sigue la frontera con Rusia, que mide .

Otras fronteras principales son las que tiene con Ucrania que con una longitud de (y que se divide en dos partes debido a la presencia de Moldavia con la que la Unión comparte una frontera de ) y con Bielorrusia que mide . Otras fronteras importantes en términos de longitud, son aquellas que se encuentran entre la UE y Brasil con , Surinam con y Turquía con . La UE tiene una frontera de de largo con Marruecos (Ceuta, Melilla, así como algunos otros pequeños territorios españoles en África. Después de la salida del Reino Unido de la Unión, nuevas fronteras terrestres fueron creadas: con Irlanda y entre el territorio británico de Gibraltar y España.

También hay límites "internos" en la UE debido a la presencia de Estados que no pertenecen a la UE pero se encuentran rodeados por sus Estados miembros. Entre estos países isolados en la UE, dos son costeros: el enclave de Kaliningrado perteneciente a Rusia, y el Principado de Mónaco. El exclave ruso de Kaliningrado, que comparten una frontera con la Unión de de largo (longitud incluida en la frontera de arriba). A fin de facilitar la vida de los habitantes del óblast, la Comisión Europea ha propuesto el 29 de julio de 2011 que se amplien a todas las personas la oportunidad de ir a Polonia y Lituania sin visa Schengen. La zona en cuestión se encuentra a de la frontera o a en casos excepcionales. El Principado de Mónaco tiene una frontera de con la Unión ( si se tiene en cuenta el hecho que sus aguas territoriales son rodeada por las aguas territoriales de la UE).

Suiza es un Estado sin litoral; sin embargo, se beneficia, desde la Convención de Mannheim de 1868, de las "aguas internacionales" que se extienden del último puente del Rin hasta el mar del Norte. Sin embargo, sigue sin salida al mar. Su frontera con la UE mide . Liechtenstein, un pequeño estado fronterizo de Suiza, sin litoral y sin acceso al mar, tiene una frontera de con la UE.

Andorra es un estado sin salida al mar en el Pirineo y sin acceso al mar. Su frontera con la UE mide . En la bota italiana, dos estados pequeños tienen salida al mar, sin acceso al mar: la Santa Sede, o el Estado de la Ciudad del Vaticano, que comparte una frontera con la Unión de , y San Marino cuyo frontera mide .

Los Balcanes occidentales forman un conjunto encerrado en la UE. Albania tiene y Macedonia del Norte y Serbia tienen y de fronteras, respectivamente, con la UE. Además, dos países de los Balcanes occidentales tienen fronteras comunes con la UE desde la entrada de Croacia en 2013, aunque siguen rodeados por ella: se trata de Bosnia-Herzegovina y Montenegro. Kosovo es el único país balcánico sin frontera con la UE (este último estado, sin acceso al mar, no es reconocido unánimemente por la comunidad internacional, véase reconocimiento internacional de la independencia de Kosovo).

Existe una frontera de facto entre Chipre y la República Turca del Norte de Chipre pero este último estado no es reconocido internacionalmente (véase Relaciones exteriores).

En América del Sur la Guayana Francesa limita con Surinam y Brasil. Además en el Caribe, San Martín de Francia, limita con Sint Maarten (San Martín) de los Países Bajos que está fuera de la Unión.

La UE tiene fronteras marítimas con varios países. Estas fronteras son la continuidad marítima de las fronteras terrestres o completamente en el mar. Las fronteras exclusivamente marítimas incluyen:

thumb|upright=2|Zona económica exclusiva (ZEE) de la Unión Europea.

Argelia con España, Francia e Italia; Antigua y Barbuda con Guadalupe; Barbados con Martinica; Dominica con Guadalupe y Martinica; Egipto con Grecia y Chipre; las islas del Canal con Francia; las islas Feroe con Dinamarca; la isla de Man con Irlanda; Israel con Chipre; el Líbano con Chipre; Libia con Grecia, Italia y Malta; Mauricio con Reunión; Montenegro con Italia; Santa Lucía con Martinica; Siria con Chipre; Túnez con Italia y Malta; Venezuela con Guadalupe y Martinica.

Bielorrusia

Liechtenstein

Reino Unido

Rusia

San Marino

Suecia

Suiza

Ucrania

Regulación de las fronteras exteriores del espacio Schengen

Agencia Europea de la Guardia de Fronteras y Costas

Controles fronterizos

Condiciones de entrada para ciudadanos de países terceros

Tráfico fronterizo local en las fronteras exteriores

Fronteras inteligentes El término fronteras inteligentes se refiere a las distintas herramientas de control, cuyo denominador común es su contribución a la realización de controles más rápidos y eficaces y, en algunos casos, el uso de nuevas tecnologías para tener un mejor conocimiento de lo que sucede en las fronteras exteriores.

Preparación de los próximos pasos en la gestión de fronteras en la UE El 13 de febrero de 2008 la Comisión Europea emitió una Comunicación sobre la “preparación de los próximos pasos en la gestión de fronteras en la Unión Europea”, basada en dos documentos del año 2002: en Plan de Fronteras y su Comunicación sobre gestión integrada de fronteras. El documento de 2008, que cifra el movimiento en las fronteras exteriores en 300 millones de personas por aquel entonces, recoge los dos objetivos que en principio pueden parecer contradictorios: por un lado asegurar el cruce de fronteras sin problemas a pasajeros de buena fe y, por otro, garantizar la seguridad interna del espacio Schengen. Estas dos metas y la falta de los medios considerados adecuados por la Comisión Barroso le llevaron a identificar una serie de problemas conexos:

La inmigración clandestina. El terrorismo y los delitos graves. La falta de datos. La creciente presión de los flujos de pasajeros. Los retos de la migración económica.

Las opciones de actuación que a juicio de la Comisión Europea se presentaban son las siguientes:

Mantener el estatus quo. Continuar con progresos como el uso del documento electrónico de viaje y la plena aplicación del Sistema de Información de Visados, así como mejorar la infraestructura de gestión de los flujos transfronterizos. Sistema de entrada y salida. El registro del lugar y la fecha de entrada de los nacionales de terceros países (NTP) permitiría detectar y revisar la situación de quienes hayan sobrepasado su derecho de estancia. Medidas para facilitar los flujos transfronterizos. Esta opción se compondría de tres formatos aplicables a las distintas categorías de viajeros: Programa de Viajeros Registrados para NTP, que se beneficiarían de controles automatizados más rápidos. Establecimiento de un sistema único para los ciudadanos de la UE. Adopción de normas mínimas que permitan el desarrollo de varios sistemas adaptados a las necesidades de los grupos de viajeros a y las características de cada espacio fronterizo de la UE. Estos sistemas tendrían dos vertientes: un sistema de viajeros registrados y el empleo de controles automatizados como puertas que comparasen los datos biométricos del viajero con los del pasaporte presentado.

La línea de actuación considerada más idónea por la Comisión Europea en este documento consiste en un término intermedio entre las opciones segunda y tercera: un sistema de entrada/salida para todos los nacionales de terceros, el Programa de Viajeros Registrados para los nacionales de terceros países y, para los ciudadanos de la UE, normas mínimas con los Sistemas de Viajeros Registrados y el sistema de Control Fronterizo Automatizado.

Comunicación “Fronteras Inteligentes, opciones y camino a seguir” Como respuesta a las peticiones formuladas por el Consejo Europeo en sus reuniones de 23 y 24 de junio de 2011, a los resultados de las consultas realizadas a los Estados miembros y a miembros de Parlamento Europeo, así como a la Comunicación del Supervisor Europeo de Protección de Datos, el 25 de octubre de 2011 la Comisión Europea dio un nuevo paso en este campo con la emisión de una Comunicación titulada “Fronteras inteligentes, opciones y camino a seguir”.

Los dos objetivos principales que perseguía la Comunicación de 2008 se mantienen en este nuevo documento de la Comisión Europea: mejorar la gestión y el control de los flujos de viajeros en las fronteras reforzando los controles y, al mismo tiempo, acelerar el paso de fronteras de los viajeros regulares ya que las largas colas en los aeropuertos ofrecen una mala imagen de la Unión Europea. Para ello propone un sistema formado por los dos siguientes componentes:

Un Sistema de Registro de Entradas y Salidas (SES o EES). El sistema actual de sellado de pasaportes se vería sustituido por una base electrónica de datos en la que se almacenarían lugar, fecha de entrada y duración de las estancias autorizadas a los NTP.