La historia de los judíos en Uruguay se remonta a la época colonial. No obstante, la afluencia más importante tuvo lugar a partir de finales del y durante la primera mitad del . En la actualidad, la comunidad judeo-uruguaya constituye la cuarta más numerosa de América del Sur y está conformada principalmente por asquenazíes.

La mayor parte de la inmigración judía a Uruguay tuvo lugar durante las décadas de 1910 y 1930, impulsada por el creciente antisemitismo en Europa y, posteriormente, por el estallido de la Segunda Guerra Mundial. El pico de la población judía en el país se produjo en la década de 1960, cuando la comunidad alcanzó aproximadamente las 50 000 personas. En décadas posteriores, diversos factores impulsaron la emigración de judíos uruguayos hacia Israel. En la actualidad, se estima que entre 16 600 y 22 000 judíos residen en Uruguay.

Historia

Época colonial La llegada de los judíos a la Banda Oriental se remonta al , cuando los conversos huían de la Inquisición española, que no era una fuerza significativa en el territorio. Cuando la Inquisición fue abolida en 1813, se allanó el camino para que los judíos fueran más aceptados en Uruguay a lo largo del .

Primera ola de inmigrantes (-1932) La inmigración judía más significativa hacia Uruguay comenzó a finales del , con la llegada de judíos provenientes de Brasil y Argentina. La mayoría eran sefardíes, seguidos por asquenazíes y mizrajies italkim. La comunidad más numerosa se estableció en Montevideo, que contaba con 150 miembros en 1909 y superaba los 6 000 en 1920. Entre finales del y la primera mitad del , se asentó en el barrio de Villa Muñoz un importante número de inmigrantes asquenazíes, lo que lo llevó a ser conocido como «Barrio de los Judíos» y lo consolidó como el principal núcleo de la comunidad judía uruguaya.

El primer minyan registrado en Uruguay tuvo lugar en 1912, y la primera sinagoga se inauguró en 1917 en Villa Muñoz. En 1915, en el marco de la política de colonización agraria implementada durante el período batllista, se fundó en el departamento de Paysandú la «Colonia 19 de Abril», un establecimiento agrícola formado por colonos judíos provenientes principalmente de Bielorrusia y Besarabia.miniaturadeimagen|200x200px|Tarjeta de salutación para Rosh Hashaná (Año Nuevo Judío), Montevideo, 1932. Inscripción en caracteres hebreos: LeShaná Tová Tikatevu («Para un buen año sean [ustedes] inscriptos»); Montevideo (en yidis) y el año (expresado en caracteres hebreos).Junto con la inmigración asquenazí, a comienzos del , Uruguay recibió un número considerable de sefardíes, principalmente provenientes del Imperio otomano. La mayoría pertenecía a la clase baja y, al llegar a Montevideo, se establecía en conventillos de los barrios Ciudad Vieja, Palermo o Barrio Sur. Esta comunidad conservaba el uso del idioma ladino y, gracias a la labor educativa de la Alianza Israelita Universal, muchos también habían adquirido el francés. Durante este período, Uruguay se consolidó como un destino atractivo para los inmigrantes judíos, impulsado por políticas de secularización y estabilidad económica durante el gobierno de José Batlle y Ordóñez.

Tras el fin de la Primera Guerra Mundial, llegaron a Uruguay judíos asquenazíes procedentes de Rusia, Letonia, Lituania, Polonia, Estonia, Rumania y Checoslovaquia. Entre los factores que impulsaron este movimiento se encontraban el antisemitismo, la pobreza y el servicio militar prolongado. Durante la década de 1920, un porcentaje significativo de los inmigrantes judíos provenía de Alemania e Italia, así como del norte de África y Hungría.

Los judíos uruguayos inicialmente se dedicaron al pequeño comercio minorista, la venta ambulante y la artesanía, ascendiendo con el tiempo a propietarios de grandes tiendas y medianas empresas. En las primeras décadas del se registraron los primeros incidentes antisemitas de gravedad, vinculados al pogromo ocurrido en Buenos Aires durante el régimen de Hipólito Yrigoyen, que provocó cientos de muertos y heridos.The Tragic Week of January, 1919, in Buenos Aires: Background, Events, Aftermath, John Raymond Hébert, p.146, Georgetown University, 1972. La cercanía entre ambos países influyó en que las autoridades uruguayas adoptaran medidas discriminatorias, incluyendo allanamientos al Centro Cultural Israelita ‘Aurora’ y la deportación de algunos de sus integrantes.

Organización comunitaria A lo largo de su diáspora, los judíos siempre se desplazaron en comunidad, llevando consigo sus instituciones fundamentales: religiosas, jurídicas y educativas. De este modo, el sistema de las Kehilot,Agrupamiento en hebreo. que surgió como organización interna de la colectividad judía uruguaya, reproduce de manera casi exacta la estructura de la Kehilá.Institución de autogobierno judío nacida en Europa en el siglo XI, cuyas funciones de beneficencia, educación, ayuda social, jurisdicción legal y religiosa organizaron, durante siglos, la vida judía en la diáspora. Debido al predominio cuantitativo de los asquenazíes sobre los sefardíes u otros grupos minoritarios, se impuso el modelo de la Kehilá polaca del sobre otras formas de agrupamiento.

En septiembre de 1909 se fundó en Uruguay la primera institución judía, la Ezra, con el objetivo principal de asistir en la adaptación de los recién llegados al país.VERBLUM, Elie; “La Primera Institución Israelita en Montevideo”; en “Judíos en el Uruguay”; pp. 48- 50 Sus estatutos, publicados en 1912, establecían brindar apoyo moral y material a los miembros, elevar el nivel cultural mediante conferencias y lecturas, crear una biblioteca y una escuela nocturna para adultos, y auxiliar a los correligionarios recién llegados. Un año después se fundó la Bet Hakneset Harishona, la primera Kehilá asquenazí del país, seguida posteriormente por la Doshei Sión, la primera institución sionista en Uruguay.

En 1916 se creó la Jevrá Kadusha Ashkenazi, predecesora de la Comunidad Israelita del Uruguay, que junto con la Hesed Shel Emet sefardí fundó en 1917 el Cementerio Israelita de La Paz. Con el crecimiento de la población judía en el país, surgieron posteriormente diversas instituciones de asistencia social, sinagogas y escuelas complementarias. En el marco de las oleadas migratorias de la década de 1920, que incrementaron significativamente la presencia sefardí y asquenazí en el país, en 1932 se fundaron nuevas entidades representativas. Ese año se constituyó la Comunidad Israelita Sefaradí del Uruguay, mediante la unión de dos asociaciones de beneficencia, ante la existencia de más de mil familias sefarditas, y la Sociedad Israelita Húngara del Uruguay, destinada a nuclear a los judíos de habla magiar.

Segunda ola de inmigrantes (1933-1950)

El ascenso de Adolf Hitler al poder en 1933 desencadenó una persecución sistemática contra las comunidades judías, principalmente en Alemania y en los territorios anexionados de Austria y Checoslovaquia. Como consecuencia, numerosos judíos europeos optaron por la emigración, estableciéndose en diversos destinos, entre los cuales se encontraba Uruguay. Hacia fines de la década de 1930, la población judía en Uruguay alcanzaba aproximadamente los 25 000 miembros, estimándose que entre 1927 y 1942 el país recibió alrededor de 19 600 inmigrantes judíos.

Hasta entonces organizada en comunidades según su origen, la colectividad judeo-uruguaya se unió en 1940 para constituir una entidad que la representara políticamente, dando lugar al Comité Central Israelita del Uruguay.

Los judíos que arribaron a Uruguay durante la Segunda Guerra Mundial, principalmente procedentesde Alemania, eran en su mayoría de clase media y se desempeñaban como empleados de banca, obreros especializados, industriales, comerciantes, ganaderos, investigadores, médicos, dentistas o abogados.Cabe destacar que no todos los inmigrantes viajaron en las mismas condiciones. Los sefardíes y los asquenazíes lo hicieron, la mayor parte de las veces en tercera clase, hacinados y en situaciones muy precarias. En cambio los alemanes, por ejemplo, viajaron en su mayoría en primera clase disfrutando del confort de la misma. Presentaban un alto grado de asimilación de la cultura y las costumbres de sus países de origen, lo que favoreció su integración en la vida profesional uruguaya. Su progreso económico se vio además impulsado por la creación de préstamos comunitarios y fondos de asistencia, que con el tiempo dieron lugar a instituciones bancarias judías.

La única víctima uruguaya del Holocausto fue Ana Balog, una niña nacida en Montevideo, hija de inmigrantes judíos procedentes de Hungría. Al finalizar la guerra en 1945, la legislación uruguaya impedía la entrada de inmigrantes que no pudieran demostrar solvencia económica suficiente para su subsistencia. No obstante, el 25 de enero de 1946, el Ministerio de Relaciones Exteriores emitió una resolución por la cual quienes contaran con familiares ya residentes en Uruguay quedaban exentos de este requisito; gracias a esta disposición, ese año arribaron al país 1 578 judíos sobrevivientes del Holocausto, principalmente procedentes de Polonia, Alemania y Hungría.

Durante las décadas de 1940 y 1950, miles de judíos emigraron al continente americano.L El Uruguay judío. Porzecanski, Rafael. ISBN 9789974324350 - p 103 No obstante, en esta etapa enfrentaron acusaciones de infiltración comunista, y varios periódicos comunitarios así como instituciones judías fueron clausurados por el gobierno.Raicher, Rosa Perla: “Obreros judíos en el Uruguay”. Entre los años diez y la época de la Segunda Guerra Mundial”. En Revista “Hoy es Historia” N°26 (marzo-abril 1988), Montevideo. Pág. 37. En 1948, Uruguay apoyó la creación del Estado de Israel y fue uno de los primeros países en reconocerlo. Durante la posterior guerra árabe-israelí de 1948, que implicó el éxodo masivo de judíos de países árabes y musulmanes, más de 18 000 judíos emigraron a Uruguay, cifra que también incluye a una gran cantidad de judíos rusos y judíos húngaros.

Actualidad (1950-presente) miniaturadeimagen|265x265px|Mapa que muestra la presencia judía por país, albergando los países de azul más oscuro las comunidades más numerosas. En 1952, el American Jewish Yearbook estimó en 40 000 la cantidad de judíos en Uruguay, aunque el pico de población se alcanzó en la década de 1960, con aproximadamente 50 000. No obstante, en las décadas de 1970 y 1980, la comunidad judeo-uruguaya experimentó un declive como resultado de la aliá. A mediados de la década de 1990, no había judíos en los rangos superiores militares, y era poca la representación de la colectividad en la Asamblea General. miniaturadeimagen|Menorá pública en Punta del Este.En 1985 se instaló por primera vez una menorá en un espacio público, cuya ceremonia de encendido contó con la presencia de autoridades políticas. Años más tarde, en 1994, se inauguró en la Rambla de Montevideo el Memorial del Holocausto del Pueblo Judío. Entre 1999 y 2002, debido a la crisis económica que atravesaba Uruguay, aproximadamente 2 000 judíos emigraron a Israel. En 2018 se estimaba que 15 000 judíos uruguayos residían en ese país.

Para 2019, se estimaba que la comunidad judía en Uruguay estaba compuesta por entre 16 600 y 22 000 individuos. De acuerdo a investigaciones, más del 75% de los integrantes de la misma se identifica como laicos.https://itongadol.com/mundo-judio/la-comunidad-judia-de-uruguay-en-decadencia-cae-victima-de-su-espiritu-sionista La gran mayoría de los judíos uruguayos reside en Montevideo o en su área metropolitana, mientras que el resto se distribuye a lo largo del país. Asimismo, existe una prominente comunidad organizada en el Departamento de Maldonado.

Instituciones judías en Uruguay Sinagogas miniaturadeimagen|Yeshivá «Or Israel», Montevideo.