thumb|La creación de Adán, de Miguel Ángel. Cronología bíblica es la denominación de las diversas y complejas propuestas cronológicas basadas en la Biblia para establecer la fecha de la Creación del mundo, y con ella la de su duración, así como la localización temporal de los eventos de la propia narración bíblica. Su concepción es teológica y vinculada a la simbología de los números (interpretada por la cabalística y otras modalidades de exégesis y hermenéutica bíblica), no científica ni histórica en el sentido moderno de estos conceptos. En una de sus más extendidas versiones, la Creación se produjo cuatro mil años antes de la re-consagración del Segundo Templo de Jerusalén por los macabeos (año 164 antes de la era cristiana).

El esquema de cuatro mil años (un «gran año») deriva de la idea, común en la época de los macabeos, de que la historia humana seguía un plan divino simétrico al de la creación del mundo en siete días, y que justifica la adopción de la semana como unidad de tiempo litúrgico que debe regir todas las actividades humanas. Es evidente también el propósito de los redactores bíblicos de establecer para su pueblo (el «pueblo elegido») una historia al menos tan prolongada como la de otros pueblos vecinos de religiones paganas.

Hasta el , la creencia en la exactitud factual del relato bíblico y de su cronología era general entre todos los intelectuales europeos: científicos de la talla de Isaac Newton creían que la fecha de la Creación podía establecerse a partir del estudio de la Biblia. A partir de entonces, tanto la alta crítica de los textos bíblicos como los replanteamientos epistemológicos del conocimiento científico han determinado que la Biblia no se use como un libro científico, incluso por la mayor parte de los creyentes, a excepción de los literalistas; y en el caso de los estudios históricos sobre el Antiguo Israel y el resto del antiguo Oriente Próximo, únicamente como una fuente histórica, con todas las prevenciones con las que tales documentos deben utilizarse.

Tabla (Derivada de la obra de Thomas L. Thompson, The Mythic Past; de donde proceden las notas citadas)

Fecha masoréticaAnno Mundi (AM)HechoNota1 AM 0–980 Creación (Adán, Caída, Caín y Abel, Enoc, Diluvio, Noé, pacto del arco iris). La historia comienza con la creación de Adán y Eva, quienes son colocados en el Jardín del Edén. La caída ocurre rápidamente, y el pecado entra en el mundo. El asesinato de Abel por parte de Caín marca la primera gran ruptura moral. Enoc, séptimo desde Adán, es presentado como un profeta que camina con Elohim y recibe visiones celestiales. El texto enfatiza que desde el principio, el tiempo está dividido en ciclos, y que cada generación tiene un papel en el cumplimiento del plan divino. Desde la Creación de Adán hasta Abraham, se calculan las fechas añadiendo las edades de los patriarcas, que el texto bíblico proporciona en relación con el nacimiento de su sucesor. Se propone como posible que el periodo del Diluvio universal no se tenga en cuenta para el cómputo: así se ha interpretado que Sem, nacido cien años antes del Diluvio, tenga a su primer hijo dos años después del Diluvio, a pesar de que en Génesis 11:10-11 se especifica que sólo tiene cien años en ese momento.1946 AM 981 - 1946 Torre de Babel, Nacimiento de Abraham, pacto con Elohim. El periodo desde el nacimiento del hijo de Sem hasta la salida de Abraham hacia Canaan es de 365 años, para hacerse idéntico al periodo de vida de Enoc (365 años), lo que también es el número de los días de un año. Hay diez patriarcas entre Adán y el Diluvio, y diez entre el Diluvio y Abraham – la Septuaginta añade un ancestro más, de modo que el segundo grupo es de diez entre el Diluvio y Taré. Noé y Taré cada uno tuvieron tres hijos, de los cuales el primero es el que se toma como base del cómputo en cada caso. La dispersión de las naciones en Babel es seguida por el llamado de Abraham. El Libro de los Jubileos dedica gran atención a Abraham, presentándolo como el modelo de obediencia y fidelidad. El pacto con Abraham, que incluye la promesa de la tierra y la descendencia, se sitúa en un jubileo clave. Se enfatiza que este pacto es eterno y que sus efectos se extienden a través de los ciclos siguientes.2236 AM 1947–2401Llegada a Egipto(cautividad de Egipto)El periodo entre la entrada de Abraham en Canaan (2021 AM) y la entrada de Jacob en Egipto es de 215 años, calculados a partir de las edades de Abraham, Isaac y Jacob; el periodo de estancia en Egipto se calcula en Éxodo 12:40 en 430 años, aunque la Septuaginta y el texto samaritano sólo contemplan 430 años entre Abraham y Moisés; las epístolas paulinas del Nuevo Testamento concuerdan con la Biblia hebrea.La opresión en Egipto es vista como consecuencia de la desobediencia, pero también como preparación para la redención. Moisés nace en un jubileo señalado, y su llamado profético marca el inicio de la liberación.2666 AMEl Éxodo Hay discrepancias en la información de cuánto debió durar la estancia de los israelitas en Egipto: Éxodo 12:40 establece 430 años, mientras que Éxodo 6:14-25 indica que sólo cuatro generaciones (de Leví a Moisés); de modo similar, en Génesis 15:13 se predice que la opresión duraría 400 años, mientras que en Génesis 15:16 se indica que los descendientes de Abraham volverán en la cuarta generación; dando al número cuatro un papel central en ello. El Éxodo (2666 AM) ocurriría exactamente en un momento situado a dos tercios del periodo de cuatro mil años, marcándose como el evento pivotante de la cronología. También es el punto situado a los dos tercios de la sucesión de cuarenta «generaciones» de cien años cada una, con Aarón, el primer Sumo Sacerdote, como generación número 26 desde Adán.El texto culmina con la entrega de la Torá en el Sinaí, evento que ocurre al final del jubileo 49, cerrando el primer gran ciclo de la historia sagrada.3146 AMTemplo de Salomón El periodo entre la fundación del Templo en el cuarto año del reino de Salomón y su destrucción es de 430 años, obtenido al sumar la duración de los reinados del reino unificado y de los del reino de Judá hasta el cuarto año de Salomón. El cuarto año del reinado de Salomón se situaría exactamente 1,200 años después del nacimiento de Abraham (Abraham habría nacido en 1946 AM si no se cuentan los dos años del Diluvio), y hubo exactamente veinte reyes tanto en Judá como en Israel tras Salomón, aunque el reino de Judá sobrevivió en más de cien años al de Israel. Se ha llegado a proponer que algunos de los reyes menores de Israel hubieran sido simplemente una ficción necesaria para «maquillar los números» (Auld, 2010).3152 AMExilio de las diez tribus por Asiria (Ciclo 62 – Año 3152)En el año 722 a. C., Asiria conquista Samaria y deporta a las diez tribus del norte (2 Reyes 17). Estas tribus se dispersan entre las naciones, convirtiéndose en las “ovejas perdidas de la casa de Israel” (Mateo 10:6). Este evento es clave en la teología de la restauración, pues el Mesías vendría a reunirlas.3576 AMCautividad de Babilonia.El periodo entra la destrucción del Templo (3576 AM) y el decreto de Ciro que marca el fin de la cautividad de Babilonia (3626 AM) es de 50 años, los que, añadidos a los 430 años de duración del Templo, producen otro periodo simétrico de 480 años.3626 AMEdicto de Ciro.Los eruditos han establecido que la cautividad de Babilonia duró aproximadamente cincuenta años, pero el Libro de Jeremías establece que fueron setenta años, «claramente sobre bases ideológicas». (70 es 7×10, donde el número 7 simboliza la perfección divina y el número 10 la completud). El Libro de Esdras usa un marco temporal de cincuenta años donde sitúa la construcción del Segundo Templo en el primer año de Ciro (538a.C.), de acuerdo con la «ley de los jubileos" del Levítico. 4000 AMRe-consagración del Templo.El periodo final son los 374 años entre el edicto de Ciro (538a.C.) y la re-consagración del Templo por los macabeos (164a.C.) El ciclo completo de 4,000 años se calcula hacia atrás desde este punto.Este Segundo Templo será el escenario del ministerio de Yeshúa siglos después. Los profetas Hageo y Zacarías animan al pueblo con visiones mesiánicas.4652–5002Dominio romano y expectativa mesiánica (Jubileos 97)Con la llegada del dominio romano (63 a. C.), la situación política de Judea se vuelve aún más tensa. Herodes el Grande, un rey impuesto por Roma, reconstruye el Templo pero gobierna con mano dura. La opresión, la corrupción del sacerdocio y la pérdida de la soberanía alimentan una creciente expectativa mesiánica. Diversos grupos —fariseos, esenios, zelotes— interpretan los tiempos como el preludio del juicio final y la restauración del Reino de Elohim. Es en este contexto que nace Yeshúa (Jesús de Nazaret), hacia el final del jubileo 97. Su nacimiento, según los evangelios, cumple múltiples profecías mesiánicas (Isaías 7:14, Miqueas 5:2) y marca el inicio de una nueva etapa en la historia sagrada. Aunque el Libro de los Jubileos no menciona a Yeshúa, su estructura profética permite situar su aparición como el punto culminante de los ciclos de fidelidad, caída, castigo y restauración.

El nacimiento de Yeshúa en el Jubileo 97 desde Adán marca un punto de inflexión en la historia redentora. Es el umbral entre la promesa y su cumplimiento, entre la sombra de la Torá escrita en tablas de piedras y la manifestación de la Torá que se hizo carne (Juan 1:14). Su llegada inaugura el comienzo del tiempo del cumplimiento de Jeremías 31:31-34, en el que la Torá que se hizo carne viene a morar dentro del interior de sus discípulos y del inicio del establecimiento del Reino de los Cielos el cual se ha acercado a la humanidad.

Historia de la interpretación: cronologías de la Biblia thumb|Salomón consagrando el Templo, de James Tissot o seguidores (serie Antiguo Testamento —comenzada en 1896, continuada tras la muerte de Tissot en 1902 y publicada en 1904—).Berger, Maurice et al. MASTERWORKS OF THE JEWISH MUSEUM. New York: The Jewish Museum, 2004, pp.44-45. Citado en la web del museo (comentario de la serie , ficha de Solomon Dedicates the Temple at Jerusalem. )

Cronologías judías y cristianas La abundante presencia de datos cronologícos en el texto bíblico parecería indicar que es posible construir una cronología exacta de la historia bíblica; pero, en la práctica, las múltiples zonas de confusión, vaguedades y discrepancias, lo hacen imposible. Para mayor dificultad, hay tres distintas versiones del texto bíblico a considerar: el texto masorético (usado en las biblias judías y cristianas de tradición occidental), el texto griego de la Septuaginta (usado en la tradición cristiana oriental) y un segundo texto hebreo, el Pentateuco samaritano (usado por una secta del norte de Israel). Probablemente el sistema original no coincida con ninguna de esas tres.

El primer intento notable de convertir la «cronología bíblica» en una «cronología de la Biblia» fue el Libro de los Jubileos (); comenzando con la Creación, mide el tiempo en años, «semanas» de años (periodos de siete años) y «jubileos» (siete periodos de siete años), de modo que el intervalo entre la Creación y el asentamiento en Canaan es exactamente de cincuenta jubileos (2450 años).